En la década de 1990, un joven doctorando estadounidense llega a Alemania obsesionado con una pregunta: ¿cómo puede la agresión convertirse en un integrador social?
Karola Brede dirigió la tesis de Alexander Karp. También fue testigo de primera mano de su disputa con Habermas. Es la primera vez que toma la palabra. En el video de apertura se respone a la gran pregunta: ¿Qué hacía Peter Thiel en el superclásico critando el gol de Paredes?
Para los candidatos republicanos que se presentan en distritos electorales competitivos para la Cámara de Representantes, el proyecto Battleground District Project de The Cook Political Report es una señal de alerta roja intermitente para el otoño.
En una encuesta exclusiva realizada en distritos calificados por The Cook Political Report como indecisos, con tendencia republicana o con tendencia demócrata (distritos que el presidente Donald Trump ganó por un promedio de dos puntos en 2024), los demócratas tienen una ventaja de seis puntos en la boleta electoral genérica para el Congreso, 50% frente al 44%.
Si esa ventaja se mantuviera en noviembre, cualquier distrito que Trump ganara por 10 puntos o menos podría correr un peligro significativo de pasar a manos demócratas. En el cierre el comentario del (ex) MAGA Tucker Carlson sugiriendo ya no votar a los republicanos.
Juan Domingo Perón tuvo el ingreso prohibido a la Argentina durante gran parte de su exilio (1955-1972) debido a la proscripción impuesta por las sucesivas dictaduras militares. Durante este periodo, fue perseguido judicialmente y se le impidió presentarse a elecciones, con un intento fallido de regreso en 1964 donde fue retenido en Brasil por el gobierno idemocrático del radical Illía. Todos sabían de la imposibilidad coyuntural de realización, pero la consigna fue «Perón Vuelve».
«Perón Vuelve» entonces, NO era una consigna electoral, fue una condición necesaria para restaurar la democracia plena, una señal de resistencia y reconocimiento de su conducción cuando los peronismos sin Perón abundaban ( yo conté tres, deben haber más. El mecanismo para discutir la conducción era ayer «literalizar» esa consigna emblemática. Hoy todos sabemos de la imposibilidad de realización coyuntural, pero la consigna es «Cristina Libre».
«Cristina libre», entonces NO es una consigna electoral, es una condición necesaria para restaurar la democracia plena, una señal de resistencia y el reconocimiento de su conducción cuando los peronismos sin Cristina abundan ( yo conté tres, debe haber más). El mecanismo para discutir la conducción es hoy, «literalizar» esa consigna emblemática. En otras palabras estamos frente a un museo de novedades.