El mileísmo, un emprendimiento único y aluvional, excepcional, delirante, le tiró encima a Manuel Adorni, un argentino del montón, un cargo para el que le falta mucha sopa, y al que sólo había aplicado con dosis monumentales de alcahuetería sobre otra amateur, Karina, una buscavidas egoísta y corta, con menos política que la revista Anteojito. Todo esto junto era un muy mal pronóstico para lidiar con profesionales del poder y de la injuria.
La guerra de Irán le ha costado hasta ahora a Estados Unidos 25 mil millones de dólares.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, compareció ayer ante el Congreso por primera vez desde el inicio de la guerra con Irán. Aprovechó la audiencia para arremeter contra los críticos de la guerra.
El interventor financiero del Pentágono afirmó que la guerra le ha costado a Estados Unidos unos 25.000 millones de dólares hasta el momento, la mayor parte de los cuales se destinó a bombas y misiles. Esta fue la primera vez que el Departamento de Defensa proporcionó públicamente una estimación del costo de la guerra, vemos los puntos clave. En la apertura Tucker Carlson se ha opuesto firmemente a la intervención militar estadounidense contra Irán en 2026, calificando la guerra de error y denunciando que la CIA lo investiga por sus críticas. Argumenta que el conflicto beneficia a intereses extranjeros sobre «EE.UU. primero» y sugiere que el régimen iraní seguirá en pie, que es lo que está ocurriendo.
El 23 de abril de 2026, el presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada a Peter Thiel, cofundador de PayPal y una de las figuras centrales del capital tecnológico global, en un encuentro del que participaron el canciller Pablo Quirno, Matt Danzeisen —gestor de cartera de Thiel Capital— y Matías Van Thienen, socio de Founders Fund, sin que se difundiera información oficial sobre el contenido ni se habilitara el acceso a la prensa acreditada. La llegada de Thiel a Buenos Aires permite corroborar la hipótesis de que la subordinación argentina ya no se organiza solamente a través de deuda, comercio exterior, bases militares o condicionamientos diplomáticos clásicos…