En los próximos días, y a instancia del propio Presidente de la Nación Javier Milei, un variopinto grupo de senadores y senadoras nacionales se apresta a tirar por tierra una ley construida al calor de la democracia participativa en nuestro país. La normativa en cuestión no es nada más ni nada menos que la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial, ley 26.636. La modificación de la Ley de Glaciares propuesta por el Gobierno nacional es ilegal e inconstitucional. Reduce la protección de los glaciares y el ambiente periglacial para favorecer al sector minero y atenta contra el concepto de presupuestos mínimos, establecido en nuestra Constitución Nacional para garantizar una tutela común ambiental en todo el territorio nacional. Esta reforma, que de aprobarse establecerá un precedente peligroso para otras normas de protección ambiental, pone en riesgo recursos estratégicos para la provisión de agua dulce y la regulación de cuencas hídricas que abastecen a distintas localidades y jurisdicciones de nuestro país.
En el video de apertura, la entrevista completa que Tucker Carlson – tal vez el periodista conservador de mayor impacto sobre la opinión pública norteamericana, en especial la base electoral original de MAGA- realiza a Mike Huckabee embajador de USA en Israel, un sionista cristiano. Se discute sobre lo que los conservadores consideran una relación profundamente perjudicial para Estados Unidos respecto a Israel, o sea a su política exterior sujeta a los intereses del Estado israelí. En mucho más que una discusión teológica obviamente : A la falta de resultados económicos para mejorar las condiciones de existencia de su base electoral, el actual gobierno norteamericano – expansionsita y colonial- , con posiciones hasta hoy dominadas por los neocon, como es de esperar está atravesado por internas crecientes, que seguramente esperan para alcanzar su cenit a las elecciones de medio término en el mes de noviembre. Es una entrevista extensa, pero lo breve no es necesariamente un atributo en estros temas y vale la pena escuchar porque se trata de una discusión que impacta sobre nuestra política doméstica y exterior, que es apenas un driver del actual gobierno que encabeza Donald Trump.
Según parece, el origen de nuestra quiniela se remonta a la “smorfia” napolitana, una manera de interpretar los sueños con números que remiten a personas, cosas, acontecimientos. El origen de tal “smorfia” se pierde en el tiempo, algunos aducen orígenes pitagóricos, otros la ligan a la cábala judía, siempre en la tradición mediterránea. Consiste en la articulación entre Morfeo, el dios griego de los sueños, y las interpretaciones para la vida que es una lotería. Por supuesto que llegó a nuestras costas, y así pasó de 90 números a 100 para convertirse en nuestro I Ching arrabalero. Hay que decir que la “smorfia”, como la quiniela, están bien vivas. Así, ahora Maradona en Nápoles es el 10, como corresponde. También subsisten similares significados para idénticos números en ambos lados del Atlántico, por ejemplo, el 48 es “il morto chi parla”, el muerto que habla. Como Jeffrey Epstein. ¿Y qué nos dice?