Detrás de los grandes éxitos de Creedence Clearwater Revival hubo mucho más que canciones pegadizas. John Fogerty convirtió el trabajo, la guerra de Vietnam, los privilegios de clase y las fracturas de la sociedad estadounidense en himnos populares que, más de medio siglo después, conservan una sorprendente actualidad. Fortunate Son sigue siendo una de las denuncias más contundentes de cómo las guerras las deciden los poderosos mientras otros ponen los cuerpos. Por supuesto esta lectura es controversial en La Argentina, como era de esperar. En la vieja Rock and Pop la dirección literalmente prohibió emitir a Creedence por considerarlo «Grasa». Cada uno es responsable de lo que hizo, hace y hará.
PD: en la apértura una charla actual entre Rick Beato y John Fogerty.
La renovada disputa por las islas, impulsada por el alineamiento entre Trump y Milei, puede convertirse en una inesperada herramienta política para la ultraderecha británica. Mientras la Argentina recupera centralidad en el conflicto de soberanía, el laborismo queda atrapado entre la presión diplomática y la acusación de debilidad nacional que Reform UK explota electoralmente. La cuestión Malvinas vuelve así a cruzarse con una disputa mayor: la reconfiguración de la derecha británica y la crisis de representación de las fuerzas tradicionales.
La autora, egresada de la ORT, sostiene que Milei no llega a esa institución por casualidad. Wanschelbaum afirma que su visita no es una arbitrariedad ni una fotografía aislada en una historia democrática. «Es la condensación de treinta años de transformaciones y, también, de una determinada política institucional».