Sigue la campaña anti argentina: Ahora se la agarraron contra las familias

Sigue la campaña anti argentina: Ahora se la agarraron contra las familias

Mientras una parte del debate público se concentra en denunciar supuestas campañas internacionales contra la Argentina —ya sea por el Mundial, por la política exterior o por disputas diplomáticas—, los datos económicos muestran que la principal agresión contra las condiciones de vida de los argentinos proviene de la propia política económica del gobierno nacional.

El informe del CEPA sobre endeudamiento y mora permite sostener esa afirmación con evidencia. No se trata simplemente de un aumento del crédito: lo que crece es la incapacidad de millones de hogares para devolver préstamos utilizados para financiar gastos cotidianos. Cuando casi seis millones de personas ingresan en situación de mora y las billeteras virtuales registran niveles de incumplimiento cercanos al 30%, el problema deja de ser financiero para convertirse en un indicador del deterioro social.

La denominada «estabilización» descansa sobre un fuerte ajuste del ingreso real. La desaceleración de la inflación se obtiene al costo de una caída del consumo, salarios que continúan rezagados respecto de la recuperación de precios relativos y un creciente recurso al endeudamiento para sostener niveles mínimos de subsistencia. El crédito reemplaza al salario; cuando ese crédito deja de pagarse, aparece la mora.

En ese sentido, la verdadera campaña antiargentina no consiste en críticas provenientes del exterior ni en supuestos intentos de desprestigio internacional. Consiste en un modelo económico que debilita sistemáticamente las capacidades materiales de la sociedad argentina. Una economía donde las familias se endeudan para comprar alimentos, pagar servicios o medicamentos no fortalece al país: reduce su mercado interno, deteriora su tejido social y limita sus posibilidades de desarrollo.

La situación de las empresas confirma que el fenómeno trasciende a los hogares. El incremento de la irregularidad crediticia empresarial refleja una demanda deprimida y dificultades crecientes para sostener la producción y el empleo. Es decir, el deterioro alcanza simultáneamente a consumidores y productores.

Desde una perspectiva política, esta dinámica erosiona uno de los principales activos de cualquier proyecto nacional: la capacidad de su población para consumir, ahorrar, invertir y proyectar el futuro. Un país con millones de ciudadanos atrapados en un circuito permanente de endeudamiento y mora no sólo enfrenta una crisis económica; también experimenta un proceso de debilitamiento de su cohesión social.

Por eso, si se busca identificar qué está dañando hoy a la Argentina, los indicadores sociales ofrecen una respuesta más contundente que cualquier polémica internacional. La verdadera campaña antiargentina es aquella que convierte el ajuste permanente en política de Estado, sustituye ingresos por deuda, naturaliza el aumento de la pobreza financiera y traslada el costo de la estabilización macroeconómica a las familias y al aparato productivo. En esa lógica, el país no es atacado desde afuera: se debilita desde adentro. La campaña anti argentina la lleva adelante el gobierno nacional y con una eficacia narrativa que cuya eficacia es la exacta inversión de los resultados estructurales como este que analizamos: El hombre y la mujer endeudados. La figura social emergente no es, entonces, la del consumidor financiado sino la del ciudadano atrapado por deudas que no puede cancelar. Ese sujeto económico social, cuando adquiere dimensión masiva, puede convertirse también en un sujeto político disruptivo. Esa transformación disruptiva puede ser una de las señales más relevantes para comprender las tensiones sociales que podrían desarrollarse en los próximos meses. Al pie Mirtha denunciando otra campaña antiargentina en los inicios del plan económico-social que hoy despliega el actual gobierno. ( Es en blanco y negro, lástima)

julio 24, 2026
La apuesta por la IA se basa en dos  (muy) grandes suposiciones

La apuesta por la IA se basa en dos (muy) grandes suposiciones

El artículo «AI and productivity», de Michael Roberts, analiza críticamente la promesa de que la inteligencia artificial desatará un fuerte aumento de la productividad y, con ello, una nueva etapa de crecimiento capitalista. Su tesis es que, pese a las enormes inversiones y la euforia bursátil, todavía no existen evidencias sólidas de un salto significativo en la productividad agregada.

¿La IA revolucionará la productividad o estamos ante otra burbuja tecnológica?

Mientras las grandes empresas tecnológicas y los mercados financieros celebran la inteligencia artificial como el motor de una nueva revolución económica, la evidencia empírica sigue siendo mucho más modesta. Esa es la principal conclusión del economista marxista Michael Roberts.

El autor sostiene que la IA ya produce mejoras de eficiencia en tareas específicas —programación, redacción, atención al cliente o procesamiento de datos—, pero esos avances todavía no se traducen en un incremento apreciable de la productividad del conjunto de la economía. La historia económica muestra que las grandes innovaciones tecnológicas suelen requerir décadas para difundirse y reorganizar los procesos productivos antes de reflejarse en las estadísticas nacionales.

Roberts destaca además una contradicción propia del capitalismo contemporáneo: las empresas invierten cientos de miles de millones de dólares en infraestructura para IA con la expectativa de reducir costos laborales y aumentar ganancias, pero esa misma carrera tecnológica puede profundizar la sobrecapacidad instalada y reducir la rentabilidad media del capital.

Otro aspecto central es el impacto sobre el empleo. Diversos estudios citados muestran que los trabajadores jóvenes son quienes comienzan a sufrir con mayor intensidad el reemplazo de tareas rutinarias. En ocupaciones altamente expuestas a la IA, el empleo de trabajadores de entre 22 y 25 años estaría disminuyendo a un ritmo superior al 4% anual, mientras las empresas privilegian perfiles con mayor experiencia capaces de supervisar y complementar los sistemas inteligentes.

Desde una perspectiva marxista, Roberts sostiene que la IA no modifica las leyes fundamentales del capitalismo. Puede aumentar la productividad del trabajo y reducir la necesidad de mano de obra, pero ello no garantiza un crecimiento sostenido si la rentabilidad continúa deteriorándose y si la demanda permanece limitada por salarios estancados.

En consecuencia, la inteligencia artificial aparece como una tecnología potencialmente transformadora, aunque subordinada a las contradicciones propias del sistema económico. El problema no sería la capacidad técnica de la IA, sino la forma en que el capital organiza su utilización.

julio 24, 2026
Un ataque «inmoral»

Un ataque «inmoral»

Tucker Carlson declaró que Estados Unidos “perdió su soberanía hace muchos años” al subordinar su política exterior a Israel, acusando a Donald Trump de traicionar a sus votantes con un ataque contra Irán en febrero de 2026. Según Carlson, la fusión entre la CIA y el Mossad ha convertido a EE.UU. en un país que actúa en beneficio de otro, lo que él considera una “traición” nacional.

📌 Puntos principales de la entrevista
Fecha y contexto: Publicada el 23 de julio de 2026 en RT, tras el ataque estadounidense contra Irán en coordinación con Israel.

Crítica a Trump: Carlson afirmó que Trump hizo “lo que dijo que nunca haría” y lo hizo “por mandato de Israel”, lo que lo llevó a romper con el Partido Republicano.

CIA y Mossad: Señaló que ambas agencias han operado como una sola entidad durante más de 60 años, alimentando a EE.UU. con desinformación.

Ejemplos de desinformación:

La acusación de que Irak tenía armas de destrucción masiva.

La teoría de que eliminar al ayatolá Jameneí provocaría el colapso del gobierno iraní.

Soberanía perdida: Carlson sostuvo que EE.UU. ya no decide por sí mismo y que esta situación es “humillante” para sus ciudadanos.

Consecuencias: Advirtió que esta guerra podría marcar el fin del “imperio estadounidense” y causar una gran disrupción económica en EE.UU. y Europa.

🔎 Interpretación y contexto
Carlson como figura mediática: Tucker Carlson es un periodista y comentarista conservador con gran influencia en sectores críticos de la política exterior estadounidense.

Narrativa de subordinación: Su argumento se centra en la idea de que EE.UU. actúa como brazo militar de Israel, lo que cuestiona la independencia de su política exterior.

Impacto político: Estas declaraciones refuerzan el debate interno en EE.UU. sobre el rol de Israel en las decisiones estratégicas y sobre la legitimidad de las acciones militares en Medio Oriente.

Relevancia internacional: Para países como Argentina y otros «aliados incondicionales» el análisis de un ex MAGA como Carlson, puntualiza el declive del poder estadounidense y el surgimiento de un orden multipolar.

julio 23, 2026