Spinoza, el expulsado del judaísmo holandés en tiempos coloniales, persevera como “problema” para la institución judaica actual. ¿Qué nos dice semejante insistencia sobre el conflicto histórico entre Israel y Palestina y sobre el genocidio perpetrado por el Estado de Israel tras el ataque terrorista de Hamás? Conversamos con el filósofo spinozista Diego Tatián y con el humorista e ilustrador legendario Sergio Langer.
¿Son posibles un pensamiento y una política de la paz como «idea adecuada» en tiempos de dicotomías simplificadoras y de guerras intestinas gestionadas por algoritmos?
Diego Tatián es un reconocido filósofo, autor de numerosos libros y cofundador del Coloquio Internacional Spinoza. Sergio Langer, dibujante humorístico con un recorrido prominente, desde la revista Humor, hasta la revista Barcelona, pasando por la tira La Nelly, entre tantas otras, y autor del libro “Judíos”.
La expansión del streaming transformó la producción y el consumo cultural, pero también profundizó procesos de precarización laboral en distintos eslabones de la industria. La promesa de democratización y acceso masivo convivió con nuevas formas de concentración económica y deterioro de las condiciones de trabajo.
Algunos rasgos centrales de este fenómeno son:
Caída de los ingresos residuales: actores, guionistas, músicos y otros trabajadores perciben menores regalías que en el modelo tradicional de televisión abierta o venta física. Las plataformas suelen pagar montos fijos y con escasa transparencia sobre las audiencias.
Concentración del mercado: un pequeño grupo de grandes empresas controla la distribución global de contenidos, fortaleciendo su capacidad para imponer condiciones contractuales y reducir costos laborales.
Fragmentación y trabajo por proyecto: se generalizan contratos temporales, tercerización y formas de empleo inestable. Los trabajadores culturales alternan períodos de intensa actividad con largos intervalos sin ingresos.
Algoritmización de la producción: las plataformas utilizan datos de consumo para orientar inversiones y formatos, subordinando criterios artísticos y culturales a la lógica de maximización de audiencias.
Desde una perspectiva de economía política, el streaming representa una fase de reorganización del capitalismo cultural: la digitalización no eliminó las relaciones de explotación, sino que las reconfiguró. El valor generado por consumidores y trabajadores se fragmenta, mientras aumenta la inseguridad laboral y se debilitan los mecanismos tradicionales de negociación colectiva.
Las huelgas de guionistas y actores en Estados Unidos entre 2023 y 2024 expresaron precisamente este conflicto: la disputa por los ingresos, los derechos de propiedad intelectual y el impacto de la inteligencia artificial puso de manifiesto las tensiones entre las plataformas y el trabajo cultural. En ese sentido, la precarización asociada al streaming no constituye un fenómeno marginal, sino una manifestación de transformaciones más amplias en el capitalismo contemporáneo y en la llamada «economía de plataformas». De hecho en La Argentina fueron a su manera , la precuela efectiva de la Reforma Laboral que aplica el gobierno.
Tras el escándalo y el show de la indignación, el affaire de Florencia Peña con la familia Messi abre la posibilidad de problematizar las condiciones en las que se ejerce el periodismo hoy. Los análisis de Mariana Mandakovic y Pascual Calicchio.
Los tribunales británicos han ratificado la ilegalización de Palestine Action y han condenado a cuatro de sus activistas como terroristas. Una serie de abusos procesales hicieron que estos resultados fueran prácticamente predeterminados. El autoritarismo del gobierno de Starmer debería ser aterrador en sí mismo. Pero es probable que pronto conduzca a una situación aún más peligrosa: su impopular Partido Laborista corre el riesgo de ser derrocado en las próximas elecciones generales por el ultraderechista Partido Reformista, liderado por Nigel Farage.