Críticas al estado de Israel: «Desde el río hasta el mar»

El artículo de Axios - algo así como un house organ del gobierno de Trump- identifica un fenómeno políticamente relevante: el comienzo de una fisura dentro de la coalición republicana respecto de Israel, y en particular respecto del liderazgo de Benjamin Netanyahu. No sostiene que el Partido Republicano haya dejado de ser proisraelí, sino que una parte creciente de su base y de sus referentes cuestiona el costo que tiene para Estados Unidos seguir alineándose automáticamente con Netanyahu.
Los principales ejes son:
La guerra con Irán funcionó como catalizador. El acuerdo impulsado por Donald Trump con Irán dejó a Netanyahu políticamente aislado, después de que el gobierno israelí apostara por una estrategia de máxima confrontación.
El sector "America First" se consolida como un polo crítico. Figuras como Tucker Carlson, Megyn Kelly y Marjorie Taylor Greene plantean que Estados Unidos no debe involucrarse en guerras impulsadas por intereses israelíes y utilizan el caso como una disputa interna contra el establishment republicano.
La opinión pública republicana también muestra cambios. Una encuesta de la University of Maryland citada por Axios indica que solo uno de cada cuatro republicanos evaluó positivamente la guerra contra Irán, una señal de desgaste del consenso tradicional.
El dato más importante no es un supuesto abandono de Israel, sino la crisis del consenso neoconservador construido desde los años noventa.
Durante décadas, el apoyo irrestricto a Israel fue uno de los pocos puntos de acuerdo entre republicanos y demócratas. Hoy aparece una fractura entre:
el establishment republicano tradicional, ligado al complejo militar-industrial y a la alianza estratégica con Israel; el nacionalismo "America First", cuyo criterio central es reducir los costos externos para priorizar la competencia con China y la política doméstica.
En ese marco, Netanyahu pasa de ser un activo electoral para sectores republicanos a convertirse, para parte de esa nueva derecha, en un dirigente que arrastra a Estados Unidos hacia conflictos considerados innecesarios.
De todas formas, conviene no sobredimensionar el fenómeno. El propio artículo reconoce que el Partido Republicano continúa siendo mayoritariamente favorable a Israel.
La discusión se concentra en dos cuestiones:
si el problema es Netanyahu como líder político; o si comienza una revisión más profunda de la relación estratégica entre Washington y Tel Aviv.
Por ahora, la evidencia apunta más a la primera hipótesis. Sin embargo, si el aislamiento internacional de Netanyahu continúa y Trump consolida una política de estabilización regional mediante acuerdos con Irán y otros actores, la discusión podría evolucionar hacia un replanteo más estructural de la alianza tradicional entre el Partido Republicano e Israel.

En la apertura: Presentación del libro de Ilan Pappé "El final de Israel", una Charla debate organizada por Prensa Obrera y Judíes x Palestina
Panel de debate:
Iván Zeta (Judíes x Palestina, Global Jews for Palestine)
Vanina Biasi (legisladora PO - FITU, perseguida por la DAIA)
Patricio Brodsky (Sociólogo, Prof. Genocidio y Memoria - UBA; firmante de la Declaración de Jerusalén)
Emilia Trabucco (directora de Nodal)
Moderación a cargo de Joaquín Ramos, editorial Akal Argentina.

El Partido Republicano está empezando a volverse contra Israel.

Mike Zapler

Benjamin Netanyahu perdió el apoyo de los demócratas. Ahora, un número creciente de republicanos también está empezando a mostrarse decepcionados con él y con su país.

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