
El artículo de Artemio López y Rocco Carbone plantea una tesis fuerte: el intento de asesinato de Cristina Kirchner no debe ser leído como un episodio aislado de violencia política, sino como un punto de inflexión en la reconfiguración de la derecha argentina y en la posterior llegada de Milei al poder. A cuatro años del intento de femimagnicidio el ocultamiento persiste y el ensañamiento sobre Cristina Kirchner no ha cedido hasta incorporar incluso a sectores que decía identificarse con la ex presidenta. Siempre sucedió con los liderazgo populares proscriptos, ayer le pasó a Perón con los intentos de neoperonismo, todos fracasados, hoy le pasa a Cristina Kirchner el centro de las críticas a su conducción.