Agricultura y ganadería son habitualmente los sectores privilegiados por el discurso neoliberal extremo, o sea el neoliberal, perdón.
Desde el «Dejen en Paz al Campo» de Carrió a la quita de retenciones de Macri o el «Dólar Soja» , media una gramática de poder que los define como innovadores, dinámicos y sojuzgados por la presión impositiva.
Generadores de múltiples falacias, entre ellas su gran capacidad de generar empleo («directo e indirecto»), siguen sin embargo modelando un segmento notable del sentido común: «El campo».
Vean entonces para aproximarse al sector con menos «prejuicios positivos», cómo distribuye el ingreso este sector mimado por los gobiernos neoliberales, que para el segundo trimestre de 2022, asignaba 9,4% del total generado a la Remuneración al Trabajo y el 85,2% al Excedente Bruto de Explotación. Un derecho de pernada Siglo XXI.
Los peronistas no somos clasistas, verdad, tampoco pelotudos. Cuando hay un modelo de privilegios de clase como este q instaló Macri 👇🏼hay q decirlo, mostrarlo sin miedo a la reacción de los dueños del poder y del “peronometro” q como ya señaló @joseluisgioja “se quedó sin pilas” pic.twitter.com/lreKMeS9xG
— Artemio López (@Lupo55) January 6, 2023