
Hay frases que parecen salidas de un manual, pero que en realidad son un boomerang político. La última ocurrencia del vocero presidencial, Adrián Ravier, de sugerir que los argentinos se "abriguen más" para no encender la calefacción no es una recomendación ingenua. Es un síntoma de una concepción del Estado que, ante el frío, responde con un eslogan en lugar de una política pública. El informe del CEPA insiste en que estas políticas públicas que se transforman en mensajes publicitarios ya las vivimos ...

El texto sostiene que el endeudamiento de los hogares argentinos dejó de ser un problema individual para convertirse en un rasgo estructural del actual modelo económico. La autora, Emilia Trabucco, directora de Nodal, plantea que la deuda cumple una función disciplinadora sobre el trabajo y de transferencia de ingresos hacia el capital financiero.

El artículo de Bruno Sgarzini plantea una tesis que se aparta de las explicaciones puramente geológicas sobre los terremotos en Venezuela. Su argumento central es que el desastre natural se convierte rápidamente en un hecho geopolítico porque ocurre en un país sometido desde hace años a sanciones económicas, aislamiento financiero y disputa internacional por sus recursos estratégicos. En otras palabras, el artículo privilegia una interpretación geopolítica del desastre más que una explicación multidimensional que sí existe y debe tenerse en cuenta. Su aporte consiste en recordar que los desastres naturales nunca ocurren sobre un "territorio neutro": impactan sobre sociedades con determinadas condiciones económicas, políticas e institucionales, y esas condiciones influyen decisivamente en el número de víctimas y en la velocidad de la reconstrucción.

El ensayo adquiere especial relevancia en el contexto de 2026 porque ofrece un marco teórico que articula fenómenos que suelen analizarse por separado: el declive relativo de la hegemonía de Estados Unidos, la creciente confrontación con China, las guerras en Oriente Medio y Europa, la desaceleración económica global y la crisis ecológica. Para Foster, no se trata de crisis independientes, sino de expresiones convergentes de una misma crisis estructural del capitalismo.
El largo artículo "The Global Structural Crisis of Capital", de John Bellamy Foster, funciona como la introducción al número especial de Monthly Review dedicado a la crisis estructural del capitalismo. Retoma y actualiza la teoría desarrollada por István Mészáros para sostener que el capitalismo atraviesa una crisis cualitativamente distinta de las crisis cíclicas tradicionales. El artículo dialoga con otros trabajos del mismo número de Monthly Review —como los de Prabhat Patnaik, Costas Lapavitsas y Martin Hart-Landsberg— que desarrollan dimensiones específicas de ese diagnóstico: estancamiento económico, resurgimiento del imperialismo, financiarización y el papel de la inteligencia artificial en un capitalismo en declive.

Una crítica de la teoría francesa debe ir de la mano de una crítica del marxismo occidental y su cuádruple retirada del materialismo, la dialéctica de la naturaleza, la clase y el antiimperialismo. El texto se inscribe claramente dentro de la tradición marxista de Monthly Review y adopta las interpretaciones de Foster y Rockhill que ya publicamos en el blog. Su mayor aporte es reconstruir el contexto político e institucional en el que la teoría francesa alcanzó enorme influencia y plantear una crítica consistente al abandono del análisis de clase.
Su tesis principal ha sido ampliamente aceptada respecto de la existencia de las operaciones culturales de la CIA, especialmente tras la desclasificación de documentos y las investigaciones periodísticas de finales de los años sesenta. El debate contemporáneo se centra menos en si esas redes existieron y más en el alcance de su influencia sobre la evolución del pensamiento crítico occidental. No obstante, varias de sus conclusiones son objeto de debate. Numerosos especialistas sostienen que autores como Foucault, Derrida o Deleuze desarrollaron críticas originales al poder, al saber y a las instituciones que no pueden reducirse simplemente a una estrategia cultural antimarxista. Asimismo, la relación entre estas corrientes y las políticas de identidad es más compleja de lo que el artículo presenta. Puede ser.
En suma, el texto propone una lectura fuerte: que la hegemonía intelectual del posestructuralismo contribuyó a desarticular el horizonte estratégico del marxismo occidental durante la Guerra Fría y que muchas de sus consecuencias siguen presentes en los debates contemporáneos sobre política, cultura e identidad . No parece tan alejado de la coyuntura, con diferencias en el nivel de la reflexión, algo de esto estamos sufriendo hoy : Un transformismo de las grandes líneas conceptuales y prácticas del kirchnerismo inaugural, insisto que mucho más módica, financiada por varias terminales

La selección de libros recomendada por el economista Michael Roberts que se publica, ofrece un mapa para entender la nueva etapa del capitalismo global. A través de obras dedicadas a las guerras comerciales, la concentración de la riqueza y la crisis climática, sostiene que estos fenómenos forman parte de una misma dinámica de agotamiento del orden neoliberal. Desde una perspectiva marxista, Roberts plantea que la disputa entre potencias, el creciente poder de los multimillonarios y el calentamiento global expresan contradicciones estructurales del sistema, y propone esas lecturas como herramientas para interpretar los desafíos económicos y geopolíticos de la actualidad. Son, según Roberts, "Reseñas de algunos libros que no pude dejar de analizar".

El Gobierno festeja el aumento del empleo total como un éxito de su gestión, pero las estadísticas oficiales revelan un escenario mucho más alarmante: la consolidación de la precarización laboral y la destrucción del trabajo de calidad. A través de una "ingeniería narrativa" que expone números brutos de forma parcial, el relato oficial choca de frente con la fractura del tejido social, productivo y político del país. Mientras el presidente Javier Milei exhibe gráficos que muestran la creación de 113.000 puestos de trabajo totales, los datos de la Secretaría de Trabajo exponen un severo efecto sustitución. Entre noviembre de 2023 y el primer trimestre de 2026, se perdieron 216.321 empleos privados registrados (-3,4%). Esta alarmante caída del empleo protegido fue compensada únicamente por el alta de 165.542 nuevos monotributistas (+8%) y un fuerte avance de la informalidad. No hay expansión económica; hay refugio en el cuentapropismo de subsistencia. Este fenómeno responde a una profunda fragmentación productiva. La recesión y las políticas oficiales desarticulan el entramado de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), que históricamente sostienen el trabajo formalizado. Al romperse estas cadenas de valor, la economía se fractura en un modelo dual: un polo minoritario, concentrado y reprimarizado, frente a una masa de trabajadores precarizados. El mercado laboral marcha a toda velocidad hacia una configuración "70/30", donde el 70% de la población queda empujada a la informalidad, la desocupación (asentada en el 7,8%) y a una presión desesperada por conseguir más de un empleo para cubrir la canasta básica. La degradación económica reordena el mapa político. La atomización laboral y productiva disuelve la representación nacional de los partidos de masas y fragmenta a la oposición. Esta dispersión es causa y efecto de la persecución y proscripción del liderazgo nacional de Cristina Fernández de Kirchner. Clausurada la representación nacional la representación política se debilita y se reorganiza en función de la nueva configuración socioeconómica: El modelo de llegada es Perú al que sistemáticamente refieren como "exitoso" los integrantes del gobierno nacional.

La disputa por el financiamiento universitario excede la discusión presupuestaria. Frente al incumplimiento de una ley votada por el Congreso, el conflicto pone en cuestión el vínculo entre Estado, legalidad y democracia. A partir de un pasaje de Georges Bataille, este texto propone pensar la negativa oficial a aplicar la norma como un rasgo constitutivo de la lógica fascista contemporánea: del tecnofascismo.

Aunque el Gobierno exhibe el aumento del empleo total como un logro económico, los datos del mercado laboral muestran una realidad más compleja: la mayor parte de los nuevos puestos son informales, mientras continúa la caída del empleo registrado. Más que una expansión del trabajo de calidad, los indicadores revelan un avance de la precarización laboral y una creciente presión sobre el mercado de trabajo. El modelo 70/30 avanza a toda velocidad no solo en cuanto a la morfología laboral, la representación política se fragmenta en su plexo nacional, fragmentación promovida y potenciada por el apresamiento y proscripción del liderazgo nacional que encarna CFK, y se ordena de acuerdo a esta nueva configuración socioeconómica. ¿Podrá evitarse finalmente? No lo sabemos Fernandito.

La victoria de Abelardo de la Espriella reavivó los interrogantes sobre el origen de su patrimonio. El abogado y empresario conservador, que se presentó como un outsider cercano a Donald Trump y Javier Milei, construyó su fortuna defendiendo a figuras vinculadas al paramilitarismo y a casos de corrupción, cobrando honorarios millonarios.
Investigaciones periodísticas identificaron decenas de empresas asociadas a su nombre, aunque varias registran pérdidas y deudas, lo que pone en duda la imagen de magnate exitoso que proyecta. Además, congresistas demócratas estadounidenses solicitaron investigar el origen de sus inversiones en EE.UU.
Sus críticos sostienen que detrás de su discurso antipolítico aparecen viejas redes de poder económico y judicial que han marcado la historia reciente de Colombia.
Las sombras sobre la fortuna de De la Espriella y un paralelo con Macri
La elección de Abelardo de la Espriella volvió a poner en discusión el origen de su fortuna. El abogado y empresario conservador, cercano a Donald Trump y Javier Milei, construyó su carrera defendiendo a figuras vinculadas al paramilitarismo y a casos de corrupción, mientras investigaciones periodísticas cuestionan la solidez de parte de su entramado empresarial.
Su ascenso presenta similitudes con el de Mauricio Macri. Ambos se proyectaron como empresarios exitosos y outsiders, aunque apoyados en redes de poder económico y mediático tradicionales. No es casual que Macri mantuviera una estrecha relación política con el expresidente Álvaro Uribe, bajo cuyo gobierno se produjo la desmovilización de las AUC y se consolidó el clima político que favoreció el ascenso profesional de De la Espriella.
La afinidad ideológica entre Macri y Uribe, basada en agendas de seguridad, liberalización económica y alineamiento con Washington, encuentra ahora una continuidad en el triunfo del abogado colombiano, representante de una nueva derecha regional que combina discurso antipolítico con fuertes vínculos con las élites tradicionales. En la apertura Alcira Argumedo y su memorable síntesis sobre cómo hicieron su fortuna los Macri y al cierre Javier Ledesma recorre la vida y obra de la famiglia.

La tesis central del artículo de Roberts es que el alto el fuego no resuelve las contradicciones que originaron la guerra. Puede prolongarse durante algún tiempo porque todos los actores necesitan una pausa, pero mientras persistan las disputas por la seguridad regional, las sanciones, el programa nuclear iraní y el papel de Israel, el conflicto seguirá latente.
Desde una mirada marxista, Roberts ve la guerra no como un accidente diplomático sino como una manifestación de las tensiones inherentes a la competencia entre Estados y bloques de poder en una etapa de crisis prolongada del capitalismo global. La tregua puede durar, pero las condiciones que produjeron el enfrentamiento continúan vigentes.

El poder permanente acelera y ya se prepara para el día después. El almuerzo secreto de Santiago Caputo con los CEOs de IDEA y una variante más osada del mileismo sin Milei. Mientras los Saguier adoptan la filosofía Magnetto, Adorni y Karina usan el Mundial para poner la TV Pública al servicio de los Werthein. El partido más caro de la historia.

La expansión del streaming transformó la producción y el consumo cultural, pero también profundizó procesos de precarización laboral en distintos eslabones de la industria. La promesa de democratización y acceso masivo convivió con nuevas formas de concentración económica y deterioro de las condiciones de trabajo.
Algunos rasgos centrales de este fenómeno son:
Caída de los ingresos residuales: actores, guionistas, músicos y otros trabajadores perciben menores regalías que en el modelo tradicional de televisión abierta o venta física. Las plataformas suelen pagar montos fijos y con escasa transparencia sobre las audiencias.
Concentración del mercado: un pequeño grupo de grandes empresas controla la distribución global de contenidos, fortaleciendo su capacidad para imponer condiciones contractuales y reducir costos laborales.
Fragmentación y trabajo por proyecto: se generalizan contratos temporales, tercerización y formas de empleo inestable. Los trabajadores culturales alternan períodos de intensa actividad con largos intervalos sin ingresos.
Algoritmización de la producción: las plataformas utilizan datos de consumo para orientar inversiones y formatos, subordinando criterios artísticos y culturales a la lógica de maximización de audiencias.
Desde una perspectiva de economía política, el streaming representa una fase de reorganización del capitalismo cultural: la digitalización no eliminó las relaciones de explotación, sino que las reconfiguró. El valor generado por consumidores y trabajadores se fragmenta, mientras aumenta la inseguridad laboral y se debilitan los mecanismos tradicionales de negociación colectiva.
Las huelgas de guionistas y actores en Estados Unidos entre 2023 y 2024 expresaron precisamente este conflicto: la disputa por los ingresos, los derechos de propiedad intelectual y el impacto de la inteligencia artificial puso de manifiesto las tensiones entre las plataformas y el trabajo cultural. En ese sentido, la precarización asociada al streaming no constituye un fenómeno marginal, sino una manifestación de transformaciones más amplias en el capitalismo contemporáneo y en la llamada "economía de plataformas". De hecho en La Argentina fueron a su manera , la precuela efectiva de la Reforma Laboral que aplica el gobierno.
Tras el escándalo y el show de la indignación, el affaire de Florencia Peña con la familia Messi abre la posibilidad de problematizar las condiciones en las que se ejerce el periodismo hoy. Los análisis de Mariana Mandakovic y Pascual Calicchio.

El artículo sostiene que la discusión real no gira en torno a la transparencia de un funcionario sino a quién controla el Estado durante una reconfiguración profunda del capitalismo argentino. Los escándalos funcionan como expresiones superficiales de una puja entre distintas fracciones del capital por la conducción de esa transición. Es bastante evidente por otra parte que el caso Adorni no resuelve el tema de la oposición, cuyo liderazgo de mayor potencia electoral y afectiva, Cristina Fernández de Kirchner, permanece en situación de proscripción y apresamiento bajo condiciones crueles, ni siquiera aplicadas a narcotraficantes y otras especies criminales, alguna de las cuales no solo conservan su libertad, sino que el actual lúmpen-gobierno considera "héroes".

¿Quién financió el marxismo occidental? ofrece un curso intensivo sobre la historia de la propaganda imperialista, así como sobre el método marxista para analizar la cultura y la ideología. El autor, Gabriel Rockhill, demuestra la superioridad explicativa y transformadora de un enfoque dialéctico y materialista histórico, al tiempo que dilucida cómo el mundo de las ideas constituye un espacio crucial para la lucha de clases.
A continuación, se embarca en una minuciosa contrahistoria de la Escuela de Frankfurt —que realizó una contribución fundamental al marxismo occidental— al situarla dentro de las relaciones globales de la lucha de clases y la guerra imperialista contra el socialismo existente. Con el respaldo explícito y directo de poderosos elementos de la clase dominante capitalista y del principal Estado imperialista del mundo, la Escuela de Frankfurt desarrolló una forma de teoría crítica compatible, ampliamente difundida, como sustituto del materialismo dialéctico e histórico. El volumen concluye destacando el proyecto positivo que sirve de marco metodológico rector para toda la obra: un marxismo profundamente anticolonial y antiimperialista dedicado a la construcción del socialismo en el mundo real. Basándose en una exhaustiva investigación de archivos para desvelar las maquinaciones de la clase dominante, el libro de Rockhill explica cómo la guerra intelectual mundial contra la alternativa socialista ha buscado apuntalar y promover una intelectualidad de «izquierda compatible» al tiempo que tergiversaba, difamaba e intentaba destruir a la izquierda revolucionaria. Este proceso de transformismo gramsciano puede ser rastreado en todos los movimientos de liberación regionales con mayor o menor intensidad.
Es un mecanismo habitual, Eduardo Basualdo escribió sobre el transformismo de intelectuales ( en especial economistas) en los años 90 que enamorados de la coyuntura y sus ofertas, se subieron al barco menemista. Hoy en La Argentina, las críticas a Cristina Kirchner y al kirchnerismo inaugural transitan un paradigma similar. Construir un peronismo dócil a las demandas del bloque en el poder, «colaboracionista» o «línea blanda» lo llamaba Cooke» ya en la primera resistencia.
Siempre fue un objetivo central desde el año 1946 hasta hoy y con Cristina presa y proscripta el objetivo parece al lacance de la mano.
Son 80 años de intentos de construcción de un peronismo adaptado. No siempre este intento ha fracasado y lo lamentamos.
Esta historia sobre la cooptación del Marximo a través del "Marxismo Occidental", tal vez inspire, pero como sabemos... ¡Este asunto está ahora y para siempre en tus manos, nene!
PD: En la apertura un largo, incómodo, a veces arbitrario, pero siempre sustancial video de Néstor Kohan sobre la traición teórica del «Marxismo Occidental» y las consecuencias políticas que supuso, hoy hay que tener paciencia y sino, seguir de largo. Cierra el Indio.

El artículo parte de una vieja discusión sobre las letras de Indio Solari: la idea de que son difíciles de entender.
Aquí se sostiene que esa supuesta incomprensión es en realidad un prejuicio elitista que subestima la capacidad de interpretación popular.
Para demostrarlo se recupera una carta de Solari del año 2011, donde el músico reivindica la ambigüedad, la imaginación y la complejidad poética como formas legítimas de conocimiento y sensibilidad.
A partir de allí, el texto realiza un desplazamiento hacia la política. Utiliza una reflexión del economista británico Alfred Marshall sobre la necesidad de traducir los conceptos complejos a un lenguaje accesible sin renunciar a su profundidad.
La tesis central es que el problema no es que la sociedad no pueda comprender procesos complejos, sino que muchos dirigentes y comunicadores son incapaces de explicarlos adecuadamente.
Desde esa perspectiva, se critica la instalación mediática del llamado “caso Adorni”. Su sobredimensionamiento sirve para desplazar del centro de la discusión cuestiones estructurales como la fuga de capitales, el endeudamiento, el ajuste económico y la precarización laboral.
La agenda mediática privilegia lo anecdótico porque supone que los problemas económicos de fondo serían demasiado complejos para la población.
El artículo también incorpora una lectura de la interna oficialista. Señala que la controversia alrededor de Adorni expuso disputas dentro del propio bloque gobernante y que la intervención de Mauricio Macri debe interpretarse como parte de una puja por influencia y liderazgo dentro de una coalición atravesada por tensiones crecientes.
La conclusión es de carácter político-cultural: el pueblo sí puede comprender fenómenos complejos cuando estos se vinculan con su experiencia concreta. Del mismo modo que millones de personas encontraron sentido en las metáforas de Solari, también pueden comprender mecanismos económicos y sociales que afectan su vida cotidiana.
El obstáculo no radica en la capacidad popular sino en una dirigencia que la subestima y en una agenda mediática que privilegia conflictos superficiales sobre los problemas estructurales.
La complejidad no es enemiga de la comunicación política. El desafío consiste en traducirla sin banalizarla. Reducir el debate público a episodios menores constituye una derrota cultural porque invisibiliza las relaciones de poder y los efectos estructurales y muy concretos del modelo socioeconómico. En el video de apertura La Inca en un réquiem alegre y comprometido de tres horas sin monetización sobre las dimensiones de lo político en las letras del Indio, de la década de los ochenta con los Redondos hasta la etapa solista reciente.
La Inca, siempre correcta, pide disculpas por las quebraduras lloronas y los posibles errores. Leeré todo lo que comenten como aporte, discusión, hipótesis no mencionadas o simples manifestaciones de emotividad.
"Donde hay dolor, habrá canciones"

Roberts sostiene que las crisis capitalistas no se explican principalmente por la falta de consumo, la especulación financiera o los errores de política económica. Estos fenómenos existen, pero son manifestaciones de un problema más profundo: la tendencia del capital a reducir su propia rentabilidad mediante el aumento de la composición orgánica del capital (más inversión en tecnología y maquinaria en relación con el trabajo vivo, única fuente de plusvalor). La IA y sus efectos sobre la tasa de ganancia es un ejemplo perfecto de esta hipótesis.

En este texto Gastón Fabián presenta a Cooke como un precursor de la izquierda peronista y del socialismo nacional, cuya preocupación fundamental era evitar la integración del peronismo al orden establecido. Desde esta lectura, la principal enseñanza de Cooke para el presente sería que ninguna fuerza popular puede sostener un proyecto transformador sin cuadros políticos formados, organización permanente y una estrategia capaz de enfrentar a los poderes dominantes. Todas preocupaciones y acciones de absoluta actualidad, obviamente.

Sectores del peronismo creen que no se debe confrontar con el poder económico y buscan maniobrar en los márgenes del modelo mileísta. En este artículo Ricardo Aronskind plantea una crítica severa a una parte importante de la dirigencia peronista posterior a la derrota electoral de 2023. Según el autor, frente al avance del gobierno de Javier Milei, sectores del peronismo han adoptado una actitud defensiva, adaptativa e incluso resignada ante el nuevo programa económico y cultural de la derecha.

Analizamos algunas de las tensiones internas dentro del oficialismo encabezado por el presidente Javier Milei, focalizándose en la disputa entre Patricia Bullrich y Karina Milei. La hipótesis central sostiene que esta confrontación expresa diferencias estratégicas entre fracciones del poder económico que, aunque coinciden en el programa de ajuste fiscal y liberalización económica, difieren en sus formas de construcción política y articulación institucional.
Desde una perspectiva político-económica, el sector asociado a Bullrich aparece vinculado al empresariado tradicional, las corporaciones multinacionales y los sectores del denominado “círculo rojo”, que privilegian la estabilidad institucional, la previsibilidad regulatoria y los acuerdos políticos amplios. En contraste, el espacio liderado por Karina Milei y el denominado “Triángulo de Hierro” se relaciona con capitales financieros globales, fondos de inversión, empresas tecnológicas y actores económicos que favorecen una profundización más acelerada de la desregulación y una menor dependencia de las estructuras políticas tradicionales.
La disputa adquirió relevancia institucional a partir del tratamiento del pliego de la jueza María Verónica Michelli en el Senado. La decisión de la Casa Rosada de retirar su candidatura provocó una fractura pública dentro del bloque oficialista, evidenciada por la abstención de Bullrich y la aprobación final del pliego con apoyo opositor. Este episodio puso de manifiesto las dificultades del oficialismo para sostener disciplina parlamentaria y garantizar mayorías en cuestiones estratégicas.
En el plano electoral, el conflicto se expresa en dos estrategias divergentes. Mientras Karina Milei impulsa la consolidación de una estructura partidaria autónoma de La Libertad Avanza, desplazando aliados tradicionales del PRO, Bullrich promueve una integración más amplia de las fuerzas de centroderecha para maximizar competitividad electoral y gobernabilidad: Se señalan las tensiones entre el Gobierno y el grupo industrial Techint, originadas por decisiones de contratación en proyectos vinculados a Vaca Muerta. Estas diferencias reflejan un conflicto entre una lógica de competencia global basada en costos y la defensa de sectores industriales nacionales. Al mismo tiempo, se destaca que la seguridad jurídica continúa siendo una demanda central de los grandes inversores, especialmente en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Finalmente, la interna entre Bullrich y Karina Milei trasciende una disputa personal y representa una puja por la orientación política del oficialismo, con consecuencias sobre la gobernabilidad, la construcción partidaria, las relaciones entre Estado y capital, y la capacidad del Gobierno para sostener consensos legislativos e institucionales. Desde una perspectiva de análisis de clases, la controversia puede interpretarse como una expresión de las tensiones entre distintas fracciones del capital —financiero, tecnológico e industrial— que buscan influir en la configuración del proyecto político libertario y en la distribución futura de beneficios derivados de las reformas económicas en curso, todas perjudiciales para el interés nacional y el conjunto de los sectores populares, obviamente.