El Frente de Todos constituyó en territorio bonaerense una fortaleza gracias a una bien considerada gestión del gobernador Axel Kicillof y el voto dividido de la oposición, que se encuentra disperso entre Juntos por el Cambio y la ultraderecha.
Para el actual Gobierno, el principal déficit es el impacto que tiene la política de aumento de precios llevada adelante por los formadores de precios, especuladores que están casi nominados y tienen un nivel de impacto fuerte, sobre todo en sectores populares, con una canasta básica de alimentos que subió 7,2% en el último mes, por encima de la suba del Índice de Precios al Consumidor.
Para el oficialismo, entonces, es clave la fortaleza de la provincia de Buenos Aires, combinada con el deterioro de la oposición ante la derecha (a nivel nacional Javier Milei está entre 12 y 15 puntos) como alternativas en distritos muy centrales.
“Han desfilado todos los políticos
y politiqueros que tenía el régimen,
todos los partidos, grupos, equipos, etc.
y solo un prestigio queda en pie,
solo un nombre hace vibrar
de esperanza a los argentinos,
el suyo.
Ud. no es un recuerdo melancólico,
como San Martín o Rosas exiliados,
sino un hecho vivo y palpitante,
con el cual la masa popular
se siente obligada,
y el cual, a su vez,
tiene obligaciones para con la masa popular”.
Carta de Cooke a Perón, 1964.