
En esta nota, Claudio Véliz insinúa un recorrido por las diversas modalidades de la práctica política desde los años 80 hasta la actualidad. Analiza las formas de la estetización, la farandulización, el giro punitivista y la presente demonización. Todas estas estrategias políticas e ideológicas han contribuido, con mayor o menor eficacia, a allanar el terreno del saqueo económico que se ha consolidado durante las gestiones (neo)liberales.

Para liberar individuos, el materialismo dialéctico de los que simpatizamos con tradiciones de izquierda, en este momento, no nos está resultando útil. Hacer evidente la injusticia no funciona, porque es la injusticia lo que justamente todos quieren. Los libertarios son los que más claramente en este tiempo han sabido vibrar en la frecuencia de nuestra realidad psíquica. Lo lograron porque rompieron ataduras morales, y expresan mejor que nadie el egoísmo, la crueldad y desprecio por el otro ínsito en la sopa capitalista. Pero adolecen de un problema para concretar sus propósitos. Es que, al margen de lo que diga la realidad psíquica, la realidad material, al último, se termina vengando.

No será salteándonos ni esquivando una reflexión profunda sobre ese tremendo episodio de nuestra historia todavía reciente que podremos llegar “más allá” de él (como quien dice: “a la otra orilla”) para volver a leer, “como si nada hubiera sucedido”, todo ese montón de textos y de historias y de razones y argumentos que todavía esperan por nosotros y por una nueva oportunidad que nosotros podamos darles.

A través del análisis de libros de ensayos, memorias y entrevistas publicadas este trabajo muestra los modos en que los actores liberal-conservadores argentinos se reposicionaron una vez agotada la última dictadura y revisa sus reflexiones y actitudes con respecto a los golpes de Estado y la violencia política ejercida desde el Estado entre 1982 y 1989. El foco se coloca sobre se los líderes políticos de la Unión del Centro Democrático pues esa fuerza creció electoralmente en la década de 1980 y sus propuestas tuvieron influencia en los siguientes años. La investigación realizada permite mostrar que las posturas del liberalismo-conservador no estuvieron guiadas solo por su marco ideológico, sino que en las mismas también influyeron razones de cálculo político doméstico y miradas geopolíticas.

Una vez finalizado el verano austral de 2024, sigue siendo incierto cuál será el destino del gobierno de coalición liderado por Lula. La evolución de las investigaciones de la Justicia sobre el golpe está acorralando al bolsonarismo, tras los testimonios de los comandantes del Ejército y la Fuerza Aérea. Pero la extrema derecha mantiene una contraofensiva tras la avalancha neofascista en la Avenida Paulista, buscando una posición de fuerza en las calles para influir en el Congreso. ¿Cuál será la dinámica de la situación?

En el siguiente informe presentamos una descripción cuantitativa y comparada de la conflictividad social en la Argentina durante los primeros 100 días del gobierno de Javier Milei (2023-2024) y del de Alberto Fernández (2019-2020). El análisis se basa en la identificación y caracterización de los “hechos de protesta” relevados por los diarios nacionales Página 12 y Clarín, en su versión digital.

La semana pasada, Sam Bankman-Fried fue sentenciado a 25 años de prisión. Dirigió el exitoso fondo de cobertura bitcoin FTX que supuestamente generó millones para sus clientes. Pero Friedman fue expuesto y condenado por robar 8 mil millones de dólares a sus clientes de FTX. Se descubrió que había desviado miles de millones en fondos de clientes al fondo de cobertura hermano de FTX, Alameda Research, para mantenerlo solvente y llenarse los bolsillos con el dinero de sus clientes.

América Latina en la encrucijada global, el último libro del economista argentino Claudio Katz, examina la región a la luz de los cambios geopolíticos de los últimos años procurando desentrañar los desafíos que enfrentan las fuerzas sociales y políticas que luchan para superar la dependencia. Sugiere también una caracterización del liderazgo que supone Milei al interior del bloque en el poder: Cohesiona como en ninguna etapa anterior las diversas facciones, dejando de lado la ilusión de la división, tan "doctrinaria" como falsa, entre grupos económicos "locales o transnacionales", para pensar una alternativa a la cuarta ola neoliberal que encarna el "gatito mimoso".

Tanto la izquierda como la derecha solían articular visiones radicalmente distintas del futuro. Hoy, todo el espectro político mira hacia atrás, con el objetivo de restaurar el pasado.

La decisión de eliminar el Salón de las Mujeres de la Casa de Gobierno para reemplazarlo por el Salón de Próceres implica el viraje de las esferas de la literatura, la música, la escultura, la medicina o la acción social, hacia el territorio de los Hombres de Estado y de la guerra.

Es muy notorio, algunos "referentes" de cierta fe kirchnerista pretérita, han "visto cosas" en el último año e iniciaron una "profunda autocrítica" poblando los medios en todos los soportes imaginables. Nada nuevo. Pasamos a explicar algunas de las condiciones teóricas de las autocríticas y el por qué hoy, insistimos, hoy, deben ser desestimadas.

Así como la resolución menemista de la forma de organización y narrativa populista en los años '90 fue a cabalidad una experiencia peronista, vinculada a los sectores dominantes, la modalidad kirchnerista supone el despliegue de organización y discurso del populismo peronista vinculado a los sectores dominados.

Quién no habla "a los propios", no le habla a nadie y no lo hace bajo la ilusión de que le "habla a los otros". Para que esta operación ilusoria se realice hay que desplazar el liderazgo de Cristina y sin ese liderazgo el espacio desaparece. "Pinta tu aldea y pintarás el mundo".

El libro El estado del capitalismo es una obra ambiciosa. Escrito por el Colectivo NAMe con la dirección del profesor Costas Lapavitsas de la Universidad SOAS de Londres, busca analizar todos los aspectos del capitalismo en el siglo XXI desde una perspectiva marxista. Ha sido ampliamente elogiado por personas como Yanis Varoufakis y Grace Blakeley, destacadas estrellas del rock de la economía de izquierda.

Parece que no puedo afrontar los hechos.
Estoy tenso y nervioso y no puedo relajarme.
No puedo dormir porque mi cama está en llamas.
No me toques, soy un verdadero cable con corriente...

Hace tiempo que están sonando las alarmas: hablan del capital habilitan el daño, legitiman el alarde y la celebración de la crueldad. Profesan el éxito de la fuerza, de la guerra, de la virilidad. Cultivan el ensañamiento contra las debilidades sucias, feas, malas, mendigantes.

Los imperios no caen como árboles derribados. Por el contrario, se debilitan lentamente a medida que una sucesión de crisis drena su fuerza y confianza hasta que de repente empiezan a desintegrarse. Así ocurrió con los imperios británico, francés y soviético; así ocurre ahora con la América imperial.

En 2011, la central nuclear Fukushima Daiichi, a unos 250 kilómetros al norte de Tokio, fue sacudida por un terremoto de magnitud 9,0 y golpeada por un tsunami. Tres reactores se pararon automáticamente, pero la pérdida de suministro eléctrico provocó en los días y meses siguientes la rotura del sistema de refrigeración y una serie de explosiones de hidrógeno y la fusión de los núcleos de los reactores 1 a 3.
El Primer ministro Kan Naoto temió lo peor. Se enfrentó a la posible necesidad de evacuar toda la región de Kanto, incluida el área metropolitana de Tokio. Japón, su Estado y su sociedad estuvieron al borde de la catástrofe, un destino que se evitó por muy poco.
El legado de la catástrofe de Fukushima se sigue afrontando hoy en día. A inicios de año, las autoridades japonesas avanzaron con un controvertido plan para verter al océano las aguas residuales de la central. Esto provocó airadas respuestas de los vecinos de Japón. En Corea del Sur, unos manifestantes intentaron ocupar la embajada japonesa, llevando pancartas con el lema «El mar no es el basurero de Japón».

¿Hay que darle tiempo? Tucídides calificó a la esperanza como "la perdición de los débiles".
Veamos este informe del CEPA ☠
Las jubilaciones ya perdieron: se encuentran 32,5% debajo del primer trimestre de 2023, incluso con los aumentos. El negocio de Milei: que esta situación no se retrotraiga, que las jubilaciones se mantengan un escalón mucho más debajo de la etapa anterior. Dinámica de actualización: Recomposición escasa: el 12,5% en abril pretende compensar una inflación de 20,6% de enero. El 2023 tampoco se recupera: la actualización no resuelve el retroceso derivado del incremento inflacionario del segundo semestre de 2023, particularmente del 25,5% de diciembre. Licuación del bono: hay una decisión de que el bono no se actualice a la par de la inflación y vaya perdiendo poder adquisitivo.
Ahora inflación: te cubro de eventuales incrementos de precios, pero sólo para que mantengas el nivel actual de ingresos. Atraso en otras prestaciones: la PUAM y PNC recién actualizarían en junio y solo 40%. ¿Cuánto pierden las jubilaciones? Los datos de la evolución de jubilaciones muestran que: respecto del primer trimestre de 2023, en abril quedarían 32,5% por debajo en términos reales; en febrero tocarían un mínimo de 53% (un recorte de 47%), comparado con el trimestre mencionado; los jubilados pueden aspirar, en el mejor de los casos, a que la pérdida se consolide en torno a 25%.

El conflicto entre Evo Morales y Luis Arce por la presidencia de Bolivia en 2025 no solo divide al Movimiento Al Socialismo, sino también a los movimientos sociales y sindicatos que forman su base. Un síntoma que debe considerarse a la hora de analizar en perspectiva el sistema de representación política y electoral: La confrontación que pereciera inexorable al interior de los movimientos populares.