El resultado electoral, donde el peronismo (Fuerza Patria) se impuso por más de 13 puntos, generó una reacción inmediata que validó los análisis previos de Frenkel:
Sacudida en los mercados: Se registró una subida del dólar del 7% y una caída de las acciones argentinas de hasta el 16% en Wall Street el día posterior a la votación.
Debilitamiento político: La derrota en el principal distrito del país (40% del padrón) dejó al gobierno en una posición de extrema debilidad para continuar con su plan de ajuste.
Riesgo de Hiperinflación: Frenkel ha mantenido que Argentina está "todo el tiempo al borde de una hiperinflación" si no se corrigen los precios relativos y la brecha cambiaria.
Esa circunstancia tan compleja fue el peor momento del gobierno nacional, que se resolvió tras el desdoblamiento de octubre de 2025, donde se unifica el voto antiperonista y se provoca "la gran novedad" en estos planes tradicionales de ajuste, que para Frenkel es el rescate del tesoro norteamericano, no el FMI, el gobierno yanki.
En el video de apertura un diálogo de Frenkel con el periodista Montenegro neodefensor del modelo, sobre las "novedades", los límites y el momento máximo de la crisis del gobierno nacional.
La pregunta que cabe entonces es, dada la inclinación viajera e inmobiliaria de Manuel Adorni, ¿es este el peor momento del gobierno nacional?
La respuesta es NO. Tras las elecciones bonaerenses de septiembre del año 2025 se consolidó el peor momento del gobierno nacional, ellas dieron una muestra cierta, basada en el voto popular –no en las encuestas, que las hay para todos los gustos–, del deterioro del oficialismo nacional, generando un momento mucho más complicado que el que desató Adorni y que hoy engalana al conjunto de medios nacionales, sean oficialistas u opositores.
Retomando el tema de las elecciones bonaerenses del año 2025, ciertamente no es normal perder el equivalente a 14 puntos de padrón en solo dos años, porque el peronismo bonaerense solo ganó entonces 250 mil votos entre los años 2021 (la peor elección peronista de medio mandato) y 2025. El modelo estaba acabado, no solo en su consistencia socioeconómica, que jamás tuvo, sino ya también electoralmente
Ahora bien, mucho menos normal fue el desdoblamiento que fungió de balotaje y unificó el voto antiperonista que, recordemos, precisamente para eso fue impuesto el balotaje por el dictador Lanusse en 1972.