En nuestro país ya no se habla de casi nada, pero, pasan cosas. Por ejemplo tras décadas de restricciones, Japon está volviendo mejor . Las ventas de armamento de las principales compañías japonesas crecieron un 40% en 2024. El aumento está impulsado por una fuerte demanda interna y el giro estratégico que Tokio ha adoptado en defensa
¿Qué ha ocurrido? Japón se ha convertido en el país que más ha impulsado el aumento global de las ventas de armamento en 2024.
Al respecto, según los datos del SIPRI, las cinco compañías niponas incluidas en el ranking internacional de las 100 principales empresas del sector —Mitsubishi Heavy Industries, Kawasaki Heavy Industries, Fujitsu, Mitsubishi Electric Corporation y NEC Corporation— incrementaron sus ingresos un 40% respecto al año anterior.
¿El motivo?
Esta subida responde a “la fuerte demanda interna en el contexto del programa de desarrollo militar en curso”, un indicador claro de la reorientación estratégica japonesa y del progresivo fin de la contención que marcó su política desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
La Constitución japonesa ha moldeado y limitado durante décadas las capacidades y acciones de las Fuerzas de Autodefensa de Japón (JSDF), tanto en el tipo de activos que podían incorporar como en las operaciones que podían realizar.
No obstante, la mentalidad estratégica en Tokio ha cambiado. Los dirigentes políticos y militares consideran que el país “se enfrenta al entorno de seguridad más severo y complejo» desde 1945 y, por ello, sostienen que es necesario reinterpretar la lógica pacifista de la Constitución. En consecuencia, Japón ha empezado a modificar o dejar atrás algunos de sus compromisos históricos.
El punto de inflexión comenzó bajo el mandato de Shinzo Abe. En 2017 anunció el fin de la regla que limitaba el gasto militar al 1% del PIB y, tres años después, este porcentaje superó ese umbral por primera vez en seis décadas, alcanzando el 1,02%.
Así pues, a medida que Tokio impulsa su rearme, estos grandes conglomerados incrementan sus ingresos. Todo indica que esta tendencia continuará en los próximos años, especialmente si Japón sigue aumentando su presupuesto –que lo hará– y participa en programas conjuntos como el Global Combat Air Programme (GCAP).