Es tendencia, Japón también vuelve mejor: Mitsubishi Heavy Industries, Kawasaki Heavy Industries, Fujitsu, Mitsubishi Electric Corporation y NEC Corporation

En nuestro país ya no se habla de casi nada, pero, pasan cosas. Por ejemplo tras décadas de restricciones, Japon está volviendo mejor . Las ventas de armamento de las principales compañías japonesas crecieron un 40% en 2024. El aumento está impulsado por una fuerte demanda interna y el giro estratégico que Tokio ha adoptado en defensa
¿Qué ha ocurrido? Japón se ha convertido en el país que más ha impulsado el aumento global de las ventas de armamento en 2024.

El rearme japonés dispara las ventas de su industria militar

 

Tras relajar sus estrictas políticas de exportación de armas en 2014 y adoptar una nueva estrategia de seguridad que aumenta el gasto en defensa al 2% del PIB, Japón está reactivando su sector de defensa, permitiendo la exportación de armamento bajo licencia.(como misiles Patriot a EE.UU.) y fomentando la inversión de gigantes como Mitsubishi y Kawasaki , aunque aún enfrenta desafíos para equilibrar la producción nacional con la dependencia de aliados y la necesidad de alta tecnología.
Cambios Clave y sus Efectos
Relajación de Restricciones: En 2014, Japón levantó un veto casi medio siglo para desarrollar armas con aliados y exportar armamento producido bajo licencia extranjera, lo que abrió nuevas oportunidades.
  • Aumento del Presupuesto: La nueva estrategia nacional de seguridad (2022) busca duplicar el gasto en defensa, apuntando al 2% del PIB para 2027, lo que inyecta más fondos a la industria.
  • Nuevos Mercados: Japón está listo para vender misiles Patriot fabricados localmente en EE.UU., un hito importante.
  • Reactivación de Gigantes: Empresas como Mitsubishi y Kawasaki, aunque inicialmente reacias, están viendo un impulso, aunque aún dudan en centrado exclusivamente en defensa.
  • Impacto Económico: Este rearme busca dar un impulso económico a la industria de defensa nacional, aunque Japón aún discute si priorizar la industria propia o las compras exteriores para modernizarse.
En resumen, la política de rearme está transformando a Japón, impulsando a su industria militar hacia una mayor producción y exportación, aunque el camino hacia una autosuficiencia total en alta tecnología militar sigue siendo un desafío. 

Al respecto, según los datos del SIPRI, las cinco compañías niponas incluidas en el ranking internacional de las 100 principales empresas del sector —Mitsubishi Heavy Industries, Kawasaki Heavy Industries, Fujitsu, Mitsubishi Electric Corporation y NEC Corporation— incrementaron sus ingresos un 40% respecto al año anterior.

¿El motivo?

Esta subida responde a “la fuerte demanda interna en el contexto del programa de desarrollo militar en curso”, un indicador claro de la reorientación estratégica japonesa y del progresivo fin de la contención que marcó su política desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La Constitución japonesa ha moldeado y limitado durante décadas las capacidades y acciones de las Fuerzas de Autodefensa de Japón (JSDF), tanto en el tipo de activos que podían incorporar como en las operaciones que podían realizar.

No obstante, la mentalidad estratégica en Tokio ha cambiado. Los dirigentes políticos y militares consideran que el país “se enfrenta al entorno de seguridad más severo y complejo» desde 1945 y, por ello, sostienen que es necesario reinterpretar la lógica pacifista de la Constitución. En consecuencia, Japón ha empezado a modificar o dejar atrás algunos de sus compromisos históricos.

El punto de inflexión comenzó bajo el mandato de Shinzo Abe. En 2017 anunció el fin de la regla que limitaba el gasto militar al 1% del PIB y, tres años después, este porcentaje superó ese umbral por primera vez en seis décadas, alcanzando el 1,02%.

Así pues, a medida que Tokio impulsa su rearme, estos grandes conglomerados incrementan sus ingresos. Todo indica que esta tendencia continuará en los próximos años, especialmente si Japón sigue aumentando su presupuesto –que lo hará– y participa en programas conjuntos como el Global Combat Air Programme (GCAP).

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