Mientras aumenta la informalidad laboral en la Argentina, los trabajadores no registrados perciben ingresos muy por debajo de quienes están en blanco, lo igualador es que en promedio todos están por debajo de la línea de pobreza mal valorizada -con un IPC obsoleto- y sin considerar el costo del alquiler cuya frecuencia aumenta exponencialmente. Dicho esto, y como es tradicional, según datos del INDEC, un trabajador informal gana en promedio casi la mitad que uno registrado, por algo el neoliberalismo informaliza a la fuerza de trabajo. En el cierre el ya clásico noventoso "Comé Federico"
Mientras aumenta la informalidad laboral en la Argentina, los trabajadores no registrados perciben ingresos muy por debajo de quienes están en blanco. Según datos del INDEC, un trabajador informal gana en promedio casi la mitad que uno registrado.
De acuerdo con las estadísticas correspondientes al tercer trimestre del año, los trabajadores “en negro” percibieron un ingreso mensual promedio de $535.802, mientras que los registrados alcanzaron los $1.247.462, lo que representa una diferencia del 57%.
Uno de los datos más relevantes del informe es que el 43,3% de los ocupados trabaja sin descuento jubilatorio ni aportes, el nivel más alto desde que el INDEC elabora esta nueva serie estadística. Además, la tendencia se profundiza: el 84% de los nuevos empleos generados en el último año corresponden al sector informal.
El fenómeno se da en un mercado laboral donde crece la participación de trabajadores monotributistas y formas de empleo precarias. Actualmente, el total de ocupados ronda los 22 millones de personas, de los cuales unos 13 millones se desempeñan en el sector formal y alrededor de 9 millones en la informalidad.

Entre los trabajadores no registrados, el 53% percibe menos de $422.837 mensuales. En muchos casos se trata de empleos de baja calificación, trabajos de pocas horas, changas o tareas vinculadas a plataformas de reparto y transporte.
En el caso de los trabajadores registrados, el 54% ganó menos de $1.000.000 mensuales. Si se considera el total de ocupados, incluyendo formales e informales, el 70% percibió ingresos inferiores a ese monto.
Los sectores con mayores niveles de informalidad continúan siendo el agro, la construcción y el trabajo doméstico.