Panóptico

Palantir es el Sherlock Holmes de la vigilancia masiva: deduce, predice y a veces inventa enemigos. Juan Alonso señala al respecto que "La primicia la dio el periodista especializado en nuevas tecnologías, Sebastián Catalano desde el portal Infobae, el 14 de noviembre de 2024: “Milei estrecha vínculos con los millonarios tech: apoyo de los unicornios y la conexión con la cofradía que reina en Silicon Valley”.

“El presidente tiene diálogo con Elon Musk, a quien asegura haber marcado el camino del puesto que ocupará en el gobierno de Trump. Recibió a Peter Thiel en la Casa Rosada y designó a Alec Oxenford embajador en EE.UU. Mercado Libre, Globant y Endeavor, alineados”. Entre las empresas en la góndola de la tecno idelogía de ultraderecha, Palantir se destaca, opera con la CIA, Israel e Inglaterra.

El decreto de Javier Gerardo Milei que empodera a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) tiene el objetivo de fundar una Policía Secreta como el ICE de Donald Trump, vigilar, castigar y obviamente si se requiere, asesinar opositores considerados "terroristas". La misma narrativa de los represores en los años setenta, solo cambian los emisores - los originales o murieron o están en eso- y obviamente la tecnología. Veamos.

Una empresa de EE.UU. espía a los argentinos

 

Lo que vino después se parece mucho al argumento de la película “Mountainhead” que fuera estrenada en 2025. Allí se cuenta el fin de semana de cuatro mega-millonarios tecnológicos que se reparten el mundo dentro de una mansión rodeada de nieve y bosques, donde de pronto se corta el agua corriente y empiezan a complotar y a competir hasta la muerte entre ellos.

Se convierten en el Senado de Roma antes de apuñalar al emperador Julio César con el brazo de Bruto.

Cualquiera de los personajes creados por el director, Jesse Armstrong –el mismo de  “Succession”- podría encarnar tranquilamente a Peter Thiel, uno de los propietarios de Palantir, compañía de alcance y poder global, valuada en más de 400 mil millones de dólares, cuyo primer contrato importante fue nada menos que con la CIA.

En los diálogos de los cuatro sujetos que juegan con la destrucción del planeta como si se tratara de un vídeo de roles de los años ’90, hay muchísimas referencias a la Argentina. Hablan de comprar su deuda, del precio del petróleo, activos digitales, reservas naturales, litio, el agua y hasta de una casa en Buenos Aires.

Al punto de que uno de los bimillonarios, totalmente borracho, interrumpe una conferencia vía Internet con miembros del Poder Ejecutivo de la Argentina donde el director muestra apropósito nuestra bandera nacional celeste y blanca, personajes sentados y hasta un jefe militar de pie con su uniforme.

El sujeto ficcional soberbio podría ser Elon Musk o Jeff Bezos. El film se anticipó a la realidad: también hablaron de Venezuela y de una potencial invasión para adueñarse del petróleo y del oro. Así tan fácil, entre tragos, comiditas frugales, frutas de estación, tragos y una fanfarronería espeluznante. Pues bien: la verdad es peor.

“Milei estrecha vínculos con los millonarios tech: apoyo de los unicornios y la conexión con la cofradía que reina en Silicon Valley” informó el periodista especializado en nuevas tecnologías, Sebastián Catalano

Hace diez días, la cadena alemanaDW en español se ocupó del socio y amigo de Thiel, Alex Karp, un nerd cibernético–hijo de un matrimonio hippie- que forjó una fortuna en tiempo récord tras hacerse íntimo amigo de Peter Thiel en la Universidad.

Se educó en EE.UU. y Alemania con las mejores calificaciones. Integró el Instituto Freud y se especializó primero en las ciencias sociales para después ocuparse de la matemática de los algoritmos y la criptografía computable.

En el documental periodístico de una hora y veintitrés minutos, un camarógrafo alemán que conoció a Alex Karp, cuando éste era apenas un jovencito y fumaba habanos cubanos y dominicanos en la antesala de una casa de clase media estadounidense, narra el explosivo crecimiento económico del protagonista y lo rastrea por Europa, Estados Unidos y varias conferencias del Foro de Davos.

Alex Karp desprecia a los periodistas. No quiere hablar con ellos. El cronista intenta de mil formas hacerle un reportaje con sutilizas edulcoradas. Se encuentran en un pacto en off sin cámaras encendidas y de esa reunión queda la nada misma.

Porque seguramente Alex Karp sabía vida y obra de los hacedores del documental. Desde qué alimentos desayunaban hasta el dinero que tenían en los bancos para andar con las cámaras. Sus pulsaciones, los niveles de colesterol y cada una de sus costumbres cotidianas.

Las búsquedas en la web y los consumos efímeros. ¿Por qué y cómo? Simple: la sociedad mundial encabezada por Peter Thiel y Alex Karp –Palantir- se basa en los datos y el uso de IA para prevenir el comportamiento humano.

La compañía que los alemanes intentaron investigar es más poderosa que los mejores servicios de Inteligencia. De hecho Alex Karp lo dejó clarísimo. Si ellos quieren pueden matar a sus enemigos. “Matamos personas”, deslizó como quien se bebe un café.

En la última entrevista que concedió Milei antes de viajar a Davos, el presidente le dijo al periodista argentino-estadounidense que vive en Miami, Andrés Oppenheimer, que Argentina estaba alineada con EE.UU. e Israel

Made in Argentina

En sintonía con la ultraderecha de EE.UU., el Gobierno de Milei decretó un cambio abrupto de las leyes de Inteligencia, Defensa y Seguridad. No sólo empodera a los espías de la SIDE para que puedan detener personas sin orden judicial previa, con la excusa de supuestas actividades terroristas, sino que también habilitó al Ejército para que pueda intervenir en tareas de Seguridad Interior–reduciéndolo a una mera Guardia Nacional-, un viejo anhelo de EE.UU. en Sudamérica.

El presidente nombró por primera vez desde la recuperación democrática a un militar en el Ministerio de Defensa. El teniente general Carlos Alberto Presti, es el hijo de Roque Carlos Presti, acusado y procesado por delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar (1976/1983). El ministro no pidió disculpas ni abjuró de los crímenes de su progenitor. Al contrario: asumió vestido de uniforme.

Esa decisión de Milei sucedió en diciembre antes de finalizar 2025 y fue calificada como “una provocación” por las Abuelas de Plaza de Mayo y el resto de los organismos defensores de los derechos humanos, que lucharon contra la desaparición forzada de personas, las torturas, el robo de bebés y el asesinato sistemático de 30.000 militantes sociales durante el gobierno de facto de Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz.

En la última entrevista que concedió Milei antes de viajar a Davos, mientras parte de la ciudad sureña de Comodoro Rivadavia quedó destruida por un sismo que dejó a cientos de familias sin hogar y luego de los incendios en cuatro provincias de la Patagonia, el presidente le dijo al periodista argentino-estadounidense que vive en Miami, Andrés Oppenheimer, que Argentina estaba alineada con EE.UU. e Israel.

¿Y cuál es la empresa que firmó contratos especiales con los ejércitos de EE.UU., Israel y fuerzas especiales de Inglaterra? Nada menos que Palantir, que cuenta con un programa especial para adelantar potenciales comportamientos considerados “peligrosos” de las personas.

Al punto que las tropas israelíes utilizaron el software de Palantir para masacrar civiles en la Franja de Gaza y todavía siguen matando seres humanos por portación de rostro en la zona de Cisjordania.

El ICE estadounidense que mata mujeres inocentes, irrumpe en domicilios particulares, detiene y secuestra adolescentes, adultos y jóvenes norteamericanos, también usa programas diseñados por Palantir. La Gestapo de Trump se basa en los datos que entregan los ingenieros informáticos de Peter Thiel y Alex Karp.

¿Y cuál es la empresa que firmó contratos especiales con los ejércitos de EE.UU., Israel y fuerzas especiales de Inglaterra? Nada menos que Palantir

Según tres fuentes confidenciales, la empresa multinacional Palantir empezó a tejer lazos con la derecha criolla desde la gestión de Mauricio Macri y sus actividades de relevamiento social y espionaje interno se habrían acrecentado desde que asumió Javier Gerardo Milei en diciembre de 2023.

Por eso, Milei busca crear su propia Checa –la Policía Secreta de Joseph Stalin- que cazaba opositores casa por casa y los mataba de hambre en campos de concentración y trabajos forzados en la ex Unión Soviética.

El nivel de delirio conservador, liberal libertario hace que el motor del llamado libertarismo capitalista sea la promoción cotidiana de la anomia en las principales funciones que debe cumplir el Estado y el miedo de una sociedad anestesiada con millones de teléfonos celulares para endeudarse con aplicaciones online.

Seguramente, Milei hable en contra de lo que define como “la agenda Woke” en Davos, mientras los pensionados y jubilados argentinos no pueden comprar un kilo de carne para alimentarse y los trabajadores tienen el peor salario en dólares de toda la región.

Varios colegas advirtieron sobre la peligrosa llegada de Palantir a la Argentina: desde Marcelo Longobardi en su canal de YouTube hasta Nicolás Lantos en El Destape

Voces de alarma

En los últimos quince días, varios colegas advirtieron sobre la peligrosa llegada de Palantir a la Argentina: desde Marcelo Longobardi en su canal de YouTube hasta Nicolás Lantos en El Destape. “De ICE a la SIDE: vigilancia masiva y la puerta de entrada a Palantir.

El ataque y el secuestro de Maduro fue un antes y un después para el gobierno de Trump, pero también para el de su seguidor Milei, que funciona como un protectorado”, publicó Lantos el 16 de enero.

Muy probablemente hayan advertido las crónicas anticipatorias de Diario Red, que realizó Bruno Sgarzini. Una de ellas del 28 de agosto de 2025. “Los documentos internos de Palantir exponen la arquitectura tecnológica de las deportaciones masivas de Trump”.

Desde esos días, el canal español de YouTube de “Lord Draugr publicó al menos tres informes completos sobre los dueños de Palantir.

En este documental informativo de hace ocho meses se sugiere que Peter Thiel tendría la obsesión por lograr la vida eterna y costumbres presuntamente vampíricas. Invirtió más de tres millones de dólares en una fundación que investiga la prolongación de la existencia humana en eso que llamamos ilusoriamente tiempo y se supone que se había sometido a una serie de transfusiones de sangre de dadores jóvenes.

Al cierre de esta crónica, el canal de “Lord Draugr” había tenido más de 1.400.000 vistas. Quizá por eso el periodista Marcelo Longobardi –un liberal clásico rioplatense, que trabajó para el Grupo Clarín y para la CNN en EE.UU.-, le dedicó hace dos meses un detallado informe a Palantir, que se supone (según Longobardi) subvencionaría a un muchachito de ideas nazis en EE.UU., llamado Nick Fuentes.

El fenómeno de Nick Fuentes daría para una academia de actuación teatral de cómo convertirse en un perfecto monstruito rápidamente: hijo de padres católicos, defiende una narrativa anti-hebrea y promueve que los judíos se vayan del país de la libertad y el libre mercado.

Se considera libertario fanático. También está en contra de los latinos y de los afro-descendientes que nacieron en EE.UU. El comunicador ultraderechista, Tucker Carlson, le hizo una entrevista que deberían ver con atención las psiquiatras y psicoanalistas. Por momentos, Nick Fuentes actúa la gestualidad oral y corporal del presidente de Argentina. ¿O será que Milei copia un modelo de relato foráneo?

El Señor de los Anillos

Peter Thiel es un fan de saga creada por J.R.R. Tolkien. “Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo. Siete para los Señores Enanos en casas de piedra. Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir.

Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras. Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras”, escribió el autor en 1954.

No hay sitio donde escaparse. Alex Karp lo dijo sonriente más de una vez. Un falso yogui bien llevado en su bolsa corporal por la administración de la riqueza hecha a base de presuntos desfalcos -quien fuera presuntamente despedido de Palantir después de ganar millones de dólares con el escándalo de Cambridge Analytica-, lo dejó plasmado con su conveniente silencio ante la DW en Andalucía.

Todo es vanidad y los yates pueden hundirse en accidentes imprevistos. Para ello los ricos inventaron los contratos de confidencialidad como una prisión de los secretos. Un chantaje moral entre notarios y tahúres.

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