La "Hipótesis Frenkel", que desarrollamos brevemente acá, describe que en el peor momento socioeconómico, político y electoral del gobierno, el oficialismo bonaerense desplegó una estrategia fallida que , con el desdoblamiento electoral que resultó de hecho un balotaje, diseñado a la medidad de la interna del peronismo, municipalizó las elecciónes al tiempo que buscó "deskirchnerizar" la oferta electoral, facilitando el triunfo en la segunda ronda de octubre de La Libertad Avanza.
El balotaje bonaerense logró desmovilizar la base popular con un ausentismo asimétrico muy intenso en las barriadas vulnerables, unificar el voto antiperonista y promover, por primera vez , la intervención directa del tesoro norteamericano para el nuevo rescate del plan Caputo 2 que, como afirma Roberto Frenkel en el video, es la única novedad que ofrece el actual plan de "estabilización" respecto a los anteriores observdos desde el año 1976.
Esta estrategia fallida, finalmente resultó en en un debilitamiento competitivo del oficialismo bonaerense y permitio al gobierno nacional remontar los 14 puntos de diferencia de la primera vuelta de setiembre y lograr un triunfo ajustado en la segunda ronda de octubre, reafirmando lo obvio: El peronismo nunca ganó un balotaje.
La transición hacia 2027 quedó así marcada a fuego por esta pésima estrategia electoral del peronismo bonaerense, agregando graves dificultades adicionales para intentar derrotar electoralmente al proyecto de entrega neocolonial que encarna Javier Milei. En el diseño de una estrategia electoral se pueden tomar todo tipo de decisiones, nunca es posible evitar sus consecuencias.
Escuchando a Roberto Frenkel que describió un panorama crítico, mucho peor que el actual en setiembre de 2025 ya antes de las elecciones y que al conocerse el resultado demandó la única novedad de este “plan económico” anti inflacionario respecto a los anteriores: la intervención del Tesoro Norteamericano el “error del desdoblamiento”:
Este señalamiento de Frenkel da mayor sustento para descalificar la decisión de separar las elecciones provinciales de las nacionales en la Provincia de Buenos Aires durante los comicios legislativos de 2025.
Esta estrategia fue una “equivocación grave” que benefició directamente al oficialismo nacional probablemente decidida bajo la conducción de la coalición de intendentes bonaerenses que a la postre terminó también perjudicando las ambiciones presidenciales muy notables del gobernador de la provincia.
El desdoblamiento permitió a Javier Milei remontar 14 puntos de voto entre su peor momento (septiembre de 2025) y las elecciones de octubre de ese año.
Básicamente fue un desdoblamiento modelado por la interna del peronismo, que intento “deskirchnerizar” la oferta electoral bonaerense y diluir la referencia a Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, el desdoblamiento facilitó que La Libertad Avanza se consolidara como la fuerza más votada en la provincia con el 40.8% de los votos.
Se registró también un ausentismo histórico, especialmente en los sectores populares del Gran Buenos Aires y el sur de la Ciudad, donde la población joven en especial la de los barrios populares, se sintió menos convocada por una oferta electoral sin identidad clara.
Esta decisión dividió los esfuerzos y evitó que el peronismo presentara una alternativa de poder potente frente al ajuste económico que encarna LLA.
Adicionalmente al separar la elección provincial (septiembre 2025) de la nacional (octubre 2025), se diluyó el peso de la Tercera Sección como motor de un proyecto nacional al tiempo que La Libertad Avanza (LLA) creciera en distritos tradicionalmente refractarios a la derecha.
En barrios populares de distritos como La Matanza, Lomas de Zamora o Quilmes, el ausentismo fue más alto entre jóvenes y sectores de bajos ingresos.
Aunque el peronismo ganó la provincia en septiembre por 14 puntos (47% vs 33%), la falta de unificación fungió como balotaje (institución diseñada por el dictador Lanusse para evitar el triunfo del peronismo) y permitió que en octubre sucediera lo obvio: Se unificara el voto antiperonista de LLA y J x C que no había sucedido en setiembre y adicionalmente disparó la intervención de Tesoro Norteamericano, que según la tesis Frenkel, es la única “novedad” de este plan “Caputo2” respecto a los anteriores desde el año 1976, incluido el fracasado “Caputo1”.
Así las cosas, Javier Milei remontó 14 puntos en un mes, superando al peronismo bonaerense.
El resultado de 2025 dejó al gobernador en una posición de “liderazgo municipalizado”, enfrentando un escenario complejo para sus muy notables y tempranas aspiraciones presidenciales.
Si bien reforzó su perfil municipal, de empatía con los intendentes en septiembre, su dimensión nacional fue notablemente opacada en octubre y al costo político de fracturar aún más la relación con el sector que responde a Cristina Kirchner, plantando ya un “kicillofismo” autónomo, sin el reconocimiento al liderazgo y conducción nacional de CFK.
A pesar de estos resultados políticos y electorales complejos, Axel Kicillof se mantiene como el dirigente opositor con mayor imagen positiva (rondando el 47% en abril de 2026), superando a Milei en varios distritos del conurbano. Sin embargo, su imagen negativa en provincias como Córdoba o Mendoza se considera un obstáculo crítico para una candidatura nacional, aunque la “imagen positiva”, lo sabemos, es un indicador fluctuante y muy discreto a la hora de imaginar comportamientos electorales.
Como sea, el gobernador impulsa el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) para consolidar una plataforma propia ya sin el reconocimiento a Cristina Kirchner, buscando proyectarse a 2027 como el único capaz de enfrentar el modelo de ajuste que encarna, por ahora, Javier Gerardo. La moneda ( de un peso) está en el aire.
*Director de Consultora Equis.