Hay mucha «Resaca videlista» en el Mileismo. Persistencia discursiva y mejor, sociológica. Se trata de una reedición del videlismo en Milei y los dirigentes de LLA, adaptadas a nuevas tecnologías.
Sin embargo, el fenómeno no empezó con las redes. Agregamos en el video de apertura la entrevista a Laura Camargo, autora del libro Trumpismo Discursivo donde sus categorías permiten pensar que es necesario «historizar» a Milei y el mileísmo, conectar con el golpe del 76 para comprender los que hoy sucede.
Hay que escapar de la idea de que las redes son el inicio de todo. Ya Sartori muestra el pasaje del homo sapiens al homo videns en el siglo pasado y el avance de la televisión como fenómeno de masas, constituyendo así un ser humano dominantemente «visual» que conecta con el emotivismo.
Veamos estos apuntes a modo de aproximación al tema.
¿Qué es una “resaca videlista” en clave sociológica?
No implica necesariamente adhesión explícita a la dictadura, sino la persistencia de dispositivos culturales y políticos que se consolidaron en ese período:
Rasgos típicos del videlismo como matriz:
Estos rasgos no desaparecen con la transición democrática; quedan sedimentados en sectores sociales, especialmente en clases medias y fracciones del capital que se beneficiaron del nuevo orden económico impuesto desde 1976.
Desde una perspectiva de clase, el videlismo fue un proyecto de reestructuración social: disciplinar trabajo, debilitar organizaciones colectivas y consolidar un patrón de acumulación regresivo. El discurso actual puede reactivar esos sentidos sin reproducir la forma militar.
2) No empezó con las redes
Ahí entra la referencia a Giovanni Sartori y su tesis central en el libro Homo Videns.
La idea central de Sartori
La televisión masiva transforma la política:
El sujeto político pasa de homo sapiens (razonamiento conceptual) a homo videns (reacción visual y emotiva).
Las redes sociales no crean esto; lo radicalizan.
3) Trumpismo discursivo y mileísmo: continuidad tecnológica de una lógica previa
La entrevista a Laura Camargo que abre esta nota sobre su libro Trumpismo discursivo, encaja bien en este marco.
Ella sostiene —y esto es clave— que el fenómeno no es ideológico en sentido clásico, sino estético-emocional.
Rasgos del trumpismo/mileísmo como forma discursiva
Esto no es nuevo históricamente. Lo novedoso es la infraestructura de circulación.
4) El vínculo con el 76: no continuidad política, sino cultural
No se trata de que los dirigentes actuales sean “videlistas” en sentido doctrinario.
La conexión es más profunda y más estructural:
Continuidades posibles:
Pero el modo de ejercicio del poder cambia:
| Dictadura (1976) | Populismo digital actual |
| coerción física | coerción simbólica |
| censura | saturación comunicacional |
| miedo | indignación |
| jerarquía militar | liderazgo mediático |
Es el mismo objetivo estructural —reordenar relaciones sociales— con instrumentos distintos.
5) Tecnología y poder: de la televisión a la red
La secuencia histórica es importante:
Las redes no son el origen; son el acelerador.
6) Lectura desde la estructura social
Desde una perspectiva material:
El discurso que describís funciona como tecnología política de disciplinamiento social, especialmente en contextos de crisis económica.
Sirve para:
No es solo comunicación.
Es un instrumento de gobernabilidad.
El actual estilo político no es un producto de las redes, sino la actualización tecnológica de una matriz cultural autoritaria y antiigualitaria consolidada en el ciclo histórico iniciado en 1976, que ya había sido mediada por la televisión de masas y que hoy se expresa en formato digital-emocional.
Comparemos el videlismo no en términos morales sino como formas de construcción de poder y de disciplinamiento social, observando continuidades y rupturas históricas. Esto permite evaluar si estamos ante fenómenos distintos o ante una misma lógica adaptada a diferentes coyunturas tecnológicas y de clase.
Tomemos como referencias históricas el régimen surgido del Golpe de Estado en Argentina de 1976, el liderazgo de Donald Trump y el actual proyecto político encabezado por Javier Milei.
Naturaleza del régimen o liderazgo
| Variable | Videlismo | Trumpismo | Mileísmo |
| Tipo de poder | Dictadura militar | Democracia plebiscitaria-mediática | Democracia plebiscitaria digital |
| Base de legitimidad | Orden y seguridad | Nación y pueblo contra élites | Mercado y anti-Estado |
| Instrumento central | Fuerza coercitiva | Comunicación masiva | Comunicación digital |
| Forma de autoridad | Jerárquica | Carismática | Carismática-radicalizada |
El videlismo disciplinó por coerción directa.
El trumpismo y el mileísmo disciplinan por hegemonía cultural y emocional.
Este punto es clave: todo proyecto de poder define un adversario social que justifica su programa económico.
| Videlismo | Trumpismo | Mileísmo |
| Subversión | Globalismo / inmigrantes | Casta / Estado |
| Sindicatos | Progresismo | Sindicatos / política |
| Militancia | Intelectuales liberales | Estado social |
La política se redefine como conflicto moral, no como conflicto distributivo.
| Variable | Videlismo | Trumpismo | Mileísmo |
| Proyecto económico | Reestructuración neoliberal inicial | Nacionalismo económico parcial | Liberalización radical |
| Objetivo | Disciplinar trabajo | Reindustrializar selectivamente | Reducir Estado |
| Beneficiarios principales | Capital financiero y agroexportador | Capital nacional y sectores industriales | Capital financiero y sectores concentrados |
| Rol del salario | Variable de ajuste | Instrumento electoral | Costo a reducir |
Los tres modelos buscan modificar la relación capital-trabajo a favor del capital, aunque con estrategias distintas.
Tecnología de comunicación política
Aquí aparece la tesis de Giovanni Sartori y su concepto del sujeto mediático desarrollado en Homo Videns.
| Etapa histórica | Medio dominante | Efecto político |
| Dictadura | Televisión | Control informativo |
| Trumpismo | Televisión + redes | Polarización |
| Mileísmo | Redes sociales | Radicalización emocional |
No cambia la lógica de poder; cambia la tecnología de construcción de consenso.
| Variable | Videlismo | Trumpismo | Mileísmo |
| Violencia | Física | Simbólica | Simbólica-económica |
| Control social | Represión | Polarización | Ajuste económico |
| Lenguaje | Militar | Nacionalista | Antipolítico |
| Relación con la democracia | Supresión | Tensión | Uso instrumental |
Base social predominante
Esto es decisivo para entender la estabilidad de cada fenómeno.
| Videlismo | Trumpismo | Mileísmo |
| Clases medias altas | Clases medias blancas | Clases medias precarizadas |
| Sectores empresariales | Sectores industriales | Sectores financieros |
| Aparato militar | Base territorial conservadora | Electorado anti-política |
El soporte social se desplaza, pero la función política se mantiene:
reordenar la estructura social en contextos de crisis.
Continuidades profundas
Las continuidades no son institucionales sino culturales y económicas:
No son fenómenos idénticos. Las diferencias más importantes son:
Síntesis comparativa
Lo que cambia entre estos tres fenómenos no es el objetivo estructural, sino el método histórico.
Videlismo: disciplinamiento por la fuerza
Trumpismo: disciplinamiento por la identidad
Mileísmo: disciplinamiento por el mercado
Mileismo: Transitorio o estructural
La pregunta “transitorio o estructural” sobre el fenómeno político actual asociado a Javier Milei y su fuerza La Libertad Avanza exige distinguir entre liderazgo, coalición social y modelo de acumulación. Cada nivel tiene tiempos históricos distintos. Ahí está la clave analítica.
El mileísmo como liderazgo es potencialmente transitorio.
El mileísmo como síntoma social es estructural.
No es una anomalía pasajera; es la expresión política de transformaciones profundas en la estructura social argentina y global.
Los liderazgos personalistas suelen tener ciclos relativamente breves, sobre todo cuando se apoyan en legitimidad carismática y en promesas de shock económico.
Históricamente, en Argentina:
La regularidad es clara: los liderazgos pasan; las reglas económicas y culturales permanecen.
Factores que pueden volver transitorio al liderazgo actual:
Estos son mecanismos clásicos de erosión del poder político en democracias de crisis.
Aquí está el núcleo del problema. El fenómeno del mileísmo no surge de la nada ni de las redes; emerge de una transformación social de largo plazo.
Cambios estructurales en las últimas décadas
Esto produce un sujeto social más individualizado.
Esto genera demanda de orden y reducción del Estado.
Estos procesos son persistentes, no coyunturales.
Aquí vuelve la intuición de Giovanni Sartori en Homo Videns.
La política contemporánea se organiza cada vez más alrededor de:
No es un fenómeno argentino. Es una mutación del sistema político en sociedades mediatizadas.
Por eso el fenómeno es estructural.
Señales de que sería transitorio
Señales de que es estructural
si el liderazgo cambia pero el discurso permanece, el fenómeno es estructural.
Menemismo
El liderazgo de Carlos Menem fue transitorio.
Pero:
permanecieron durante décadas.
Esto muestra cómo un ciclo político puede terminar y, sin embargo, dejar intacto el orden social que produjo.
Transitorio: el gobierno, el liderazgo, el estilo personal.
Estructural: la base social, la cultura política y el modelo económico que lo hacen posible.
El mileísmo es menos un episodio y más una fase de reconfiguración del Estado y de la relación entre capital y trabajo en la Argentina contemporánea.