Estamos asistiendo a un nuevo fenómeno de época: la democracia ha devenido en un sistema de alta fragmentación y volatilidad.

  • En buena parte de América Latina asistimos a un nuevo fenómeno de época: una democracia caracterizada por un sistema político altamente fragmentado con una gran cantidad de alternativas electorales, e intensamente volátil y efímero por la velocidad con la que se cambia de voto.
    • Esto obedece a los cambios societales que se vienen produciendo en los últimos años: la revolución tecnológica, las redes sociales, la globalización cultural, la balcanización laboral, las desigualdades económicas, la incertidumbre mundial, la crisis de los viejos partidos políticos, etcétera.
  • Este fenómeno, que bien podríamos denominar ‘Democracia Spotify’ (tal como lo cita el académico polaco, Pawel Zerka), es fácilmente comprobable en las últimas elecciones legislativas y presidenciales en algunos países de la región.
  • A continuación, vamos a analizar los datos electorales de Chile, Perú, Ecuador, Colombia y México desde una doble perspectiva:
    • Cuál es el porcentaje de escaños acumulados por los dos partidos principales en las elecciones legislativas.
    • Cuál es el porcentaje de votos acumulados por las dos candidaturas principales en las elecciones presidenciales en primera vuelta.
  • En relación a las elecciones legislativas, destacamos que en estos cinco países se observa una clara tendencia hacia una mayor fragmentación o, lo que es lo mismo, una menor concentración en los dos partidos mayoritarios (gráfico 1). Veamos uno por uno:
  • Perú es, seguramente, el caso más emblemático. Los dos principales partidos en el Parlamento pasaron de concentrar el 65 % en el año 2011 a solo tener el 35 % en el 2021.
    • Actualmente se requieren cinco partidos para alcanzar el 50 %.En las últimas elecciones, hubo diez partidos que obtuvieron más del 5 % de los votos (que es el mínimo requerido para conformar grupo parlamentario). Luego de algunas divisiones, a día de hoy hay doce grupos parlamentarios más otro grupo mixto.
    • El partido que más escaños tiene es Fuerza Popular con 24, o sea, el 18 % del total.
  • Otro país con un fenómeno muy parecido es Ecuador. En el año 2013, los dos principales partidos acapararon el 80 % de los escaños en la Asamblea, y actualmente tan sólo poseen el 55 %.
    • En el año 2013, existía una única fuerza (Alianza País) que tenía casi las tres cuartas partes de todos los escaños (73 %).La suma de la tercera, cuarta y quinta fuerza política en la Asamblea pasaron de tener el 7 % al 35 % de los escaños.
    • En las últimas elecciones, el partido del presidente Lasso (CREO) fue la quinta fuerza parlamentaria (9 % de los escaños).
  • En Chile, por su parte, también ocurre algo similar, aunque con menor intensidad. Se pasó del 47 % en el año 2009 al 31 % en el 2021.
    • Se pasó de 8 a 20 partidos con representación parlamentaria.O, si lo queremos ver en coaliciones, se pasó de 2 a 4.
    • El presidente Boric como fuerza propia posee el 23 % (aunque tiene pactos con otras fuerzas, como con la ex Concertación).
  • En Colombia, en el año 2010, los dos partidos con más escaños en la Cámara de los Representantes concentraron el 51 % del total, y hoy en día, tras las elecciones legislativas del 2022, tan sólo tienen el 33 %.
    • En el caso del Senado, que es la cámara más importante en Colombia, también se ratifica el mismo fenómeno. Por ejemplo:  los tres partidos más votados pasaron de tener 67 a 49 (de un total de 108) entre 2010 y 2022.
  • En México, nos encontramos con algo parecido. Se pasó de una concentración parlamentaria del 76 % por parte de los dos partidos mayoritarios al 63 % entre 2009 y 2021.
  • En relación a las elecciones presidenciales, también llegamos a conclusiones similares (gráfico 2). Veamos caso por caso:
  • En Perú, los dos candidatos presidenciales más votados en primera vuelta pasaron de tener el 55% en el año 2011 al 32 % en el año 2021.
    • Pedro Castillo obtuvo el 10,7 % del padrón electoral en primera vuelta.La diferencia de los votos válidos entre la segunda candidata en primera vuelta (Fujimori) y el quinto (Lescano) fue tan sólo de 4,3 %.El noveno candidato más votado (Urresti) superó el 5 % de los votos válidos.
    • La suma de los votos válidos de primera vuelta de los candidatos que quedaron entre el tercer y noveno lugar superaron con creces a los obtenidos por los dos primeros (57,63 % versus 32,33 %).
  • En el año 2013, en Ecuador, los dos candidatos presidenciales con más votos en primera vuelta acumularon el 80 %, mientras que en 2021 solo alcanzaron el 52 %.
    • El actual presidente Lasso obtuvo el 13,96 % del padrón electoral en primera vuelta.
    • El tercer y cuarto candidato presidencial más votado en primera vuelta (Pérez y Hervas) sumaron el 35 % de los votos válidos, o sea, más que lo obtenido por el primero (Arauz).
  • En Chile, en el año 2009, los dos primeros candidatos en primera vuelta concentraron casi tres cuartas partes de los votos válidos, y en el año 2021 sólo lograron algo más de la mitad (54 %).
    • En la última elección, los candidatos que quedaron en tercer, cuarto y quinto lugar (Parisi, Sichel y Provoste) superaron el 10% de los votos válidos. Y el sexto (Ominami) superó el 5 %.
    • El presidente Boric solo obtuvo el 12 % del padrón electoral en primera vuelta.
  • En Colombia, los dos primeros candidatos en primera vuelta aglutinaron el 85% en el año 2006 y el 68 % en el año 2022.
    • En la última elección, la suma de votos válidos del tercer y cuarto (Gutiérrez y Fajardo) alcanzó casi lo mismo que lo que obtuvo el segundo más votado (Hernández); en la elección del 2010, el tercer y cuarto no llegaron ni a la mitad de lo que obtuvo el segundo.
  • En México, se pasó de una concentración entre los dos candidatos más votados del 79 % en el año 2000 al 62 % en el 2018.