No conviene ir camuflado eternamente por ahí …

Dijimos ayer que las chances oficialistas para las elecciones de octubre tienen 3 apoyos básicos. Ampliamos, estos tres apoyos son:

1-La gestión de Kicillof y su notable intención de voto en un distrito que aporta el 38% de los votos generales y el 50% al FDT.

2- La persistencia de opciones de ultraderecha – aún incipientes en 2021- que toman votos de JxC.

3- Mejoras (discretas) en la distribución del ingreso: Control de inflación de alimentos, suma fija adicional en salarios, jubilaciones, pensiones y transferencias de ingresos hacia hogares vulnerables (1er y 2do. decil de ingresos según EPH).

Al respecto consideremos que la inflación de los segmentos medios bajos y pobres, que se refleja en la canasta básica, superó el año pasado en casi seis puntos al IPC.

Como señala @giorgi_debora  «La variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) en Dic 22 fue 5,0%.

 

 

 

La canasta básica total (CBT) de Dic 22 aumentó un 4,5%. En ambos casos por debajo del IPC de GBA (5,3%). En comparación con Dic 21, la CBA aumentó un 103,8% y la CBT 100,3%. En la variación interanual en ambos casos estuvo por encima del IPC de GBA (95,2%)».

Así las cosas, para un hogar de 4 integrantes, el valor de la CBA a Dic 22 alcanzó los $67.187b y la CBT fue de $ 152.512. Por su parte el salario formal público y privado promedio según el Ministerio de Desarrollo Productivo fue de $154.364 a Dic 22.

 

No olvidemos que el año pasado 2022, los salarios por RIPTE (remuneraciones imponibles a trabajadores estables) crecieron un 88,41% y la inflación de 94,8%, mientras las jubilaciones en general ajustaron un 72,5%, más los bonos de compensación que impactaron básicamente sobre la Jubilación Mínima y compensaron en parte la caída.

Finalmente, para observar que la crisis de ingreso afecta a amplios segmentos de la población incluso medios plenos y altos, obsérvese la evolución del patentamiento de automóviles a diciembre de 2022, en picada.

Mejorar estos indicadores centrales para la vida cotidiana del ciudadano de a pie, obviamente es de estricta justicia social, de compromiso con lo pactado en el año 2019 y entonces la mejor manera de enfrentar las elecciones de este año para que vuelvan los 4,1 millones de votos perdidos en el año 2021 y así evitar que la noche neoliberal vuelva a ensombrecer este país.

Este tercer apoyo, de las chances oficialista por ahora, te lo debo, como bien se observa en el indicador por excelencia de la situación socioeconómica: La Distribución del Ingreso.

 

Si cuando deja Cristina Kirchner el gobierno los trabajadores participaban con el 45,3% sobre el ingreso generado y el factor capital el 42,2% , cuando Macri pierde las elecciones los trabajadores ya participaban con el 40,4% y el capital con el 44%. Cuando el que pierde es el FDT en el año 2021 en plena recuperación post pandemia, la participación de los trabajadores ya había caído al 35,4% y en el segundo trimestre del 2022 era del 33%, y el capital participa con el 56,6%último dato publicado.

Este tercer apoyo pendiente, tiene sin embargo el notable “handicap” de la memoria del daño del gobierno de Juntos por el Cambio, que, por caso, duplicó desempleo, pobreza e indigencia, endeudándonos por décadas.

Esta memoria ya operó, e hizo que, en el año 2021, los 4,1 millones de votos perdidos por el FDT, no fueran a Juntos por el Cambio, sino al ausentismo electoral.

El ministro Massa es consciente de esta situación y sabe que su ventana de oportunidad para no mejorarla de manera drástica sino de cambiar expectativas se abre entre los meses de enero y agosto, pero en definitiva en materia de condiciones materiales de existencia de los segmentos medios, medios bajos y bajos , todo es incierto, pero debe ser tenido en cuenta porque sabemos que en un gobierno peronista, no conviene ir camuflado eternamente por ahí.

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