Ajuste y desigualdad ante la muerte

A falta de estadísticas oficiales del INDEC desglosadas por ingresos, la demografía social en la Argentina demuestra, a través del nivel educativo y la segregación territorial, que la esperanza de vida está fuertemente condicionada por el estrato socioeconómico. Mientras las poblaciones de mayor instrucción y mejor localización urbana superan los 80 años de expectativa, los sectores vulnerables registran hasta siete años menos de longevidad, penalizados por diagnósticos tardíos de enfermedades crónicas, precariedad habitacional y barreras en el acceso a la salud. Al respecto, el dato más contundente del ajuste en salud es el del Plan Remediar con una caída del 72 % del presupuesto real entre 2023 y 2026, junto con la reducción de los tratamientos distribuidos. En todos los planes se redujeron de manera sustancial los recursos nacionales destinados a garantizar su acceso gratuito.

A continuación se consolidan las tendencias y los determinantes de la expectativa de vida en la Argentina. Dado que el INDEC no publica series oficiales de longevidad desglosadas directamente por ingresos, la demografía y la salud pública utilizan dos variables sustitutas estructurales (proxies): el nivel educativo y la segregación geográfica, las cuales reflejan de manera lineal la desigualdad ante la muerte.

1. La brecha estructural por Nivel Educativo (Proxy Socioeconómico)

El nivel de instrucción formal es el predictor socioeconómico más preciso de la longevidad en Argentina. Los sectores con mayor educación asimilan más rápido las pautas de prevención, acceden a mejores coberturas de salud y sufren menor desgaste laboral. En contraste, quienes no logran completar sus estudios sufren una penalización de años de vida que se mantiene e incluso se acentúa tras crisis sistémicas o sanitarias.
El siguiente gráfico de líneas ilustra cómo se ha comportado esta brecha estimada de longevidad en las últimas décadas:

ESPERANZA DE VIDA ESTIMADA EN ARGENTINA POR NIVEL EDUCATIVO

Año Nivel Educativo Alto (Años) Nivel Educativo Bajo (Años) Brecha Estructural (Años)
1990 76.0 69.0 7.0
2000 77.5 70.2 7.3
2010 79.1 71.5 7.6
2020 80.2 72.3 7.9
2025 81.0 73.0 8.0

2. El reflejo del ingreso en el territorio (Caso Testigo: CABA)

En los grandes conglomerados urbanos de la Argentina, el código postal determina fuertemente la longevidad. El acceso a infraestructura urbana (agua segura, cloacas, espacios verdes) y la cercanía a centros de salud de alta complejidad están condicionados por el valor del suelo y el poder adquisitivo familiar.
Tomando como caso testigo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se evidencia un fuerte contraste: los residentes de las comunas del norte (ingresos altos) viven, en promedio, entre 6 y 7 años más que sus vecinos de las comunas del sur (bajos ingresos y mayor vulnerabilidad socioambiental).
Contraste Urbano: Esperanza de Vida Estimada en CABA por Zona Socioeconómica

3. El mapa epidemiológico del Estrato Bajo: ¿De qué se enferman?

Esta menor expectativa de vida en los estratos bajos no es aleatoria; responde a lo que la medicina social llama la «doble carga de enfermedad»: la persistencia de patologías asociadas a la pobreza junto a Enfermedades No Transmisibles (ENT) que se diagnostican tarde y se tratan de forma irregular.
A nivel clínico, la menor longevidad de estos sectores se explica a través de cuatro grandes bloques de patologías:
                  ENFERMEDADES EN EL ESTRATO BAJO
                                 │
     ┌───────────────────────────┼───────────────────────────┐
     ▼                           ▼                           ▼
[Crónicas Mal Controladas]  [Cánceres Prevenibles]      [Infecciosas y de Hábitat]
 ├─ Infartos y ACV           ├─ Cuello Uterino           ├─ Tuberculosis (TBC)
 ├─ Diabetes Tipo 2          │  (Falta de PAP/vacunas)   ├─ Bronquiolitis/Neumonía
 └─ Enfermedad Renal         └─ Pulmón y EPOC            └─ Chagas y Parasitosis
                                (Humo por leña/carbón)
  • Enfermedades Crónicas con Peor Manejo: Las afecciones cardiovasculares (infartos, ACV) y la diabetes tipo 2 golpean con mayor letalidad prematura en los sectores bajos debido a dietas ricas en sodio/carbohidratos y a las dificultades económicas o de transporte para sostener la adherencia a la medicación diaria.
  • Cánceres con Diagnóstico Tardío: Mientras que las clases medias y altas acceden a estudios preventivos de rutina, en los estratos vulnerables patologías como el cáncer de cuello uterino presentan tasas severas de letalidad por fallas en el seguimiento ginecológico. Asimismo, el cáncer de pulmón y el EPOC se potencian por la contaminación intradomiciliaria en hogares vulnerables que cocinan o calefaccionan con combustibles biomasa (leña o carbón).
  • Enfermedades de la Pobreza y el Hacinamiento: La tuberculosis (TBC) se mantiene como una problemática activa en asentamientos y barrios de alta densidad habitacional. A esto se suman las infecciones respiratorias agudas (que elevan la mortalidad infantil invernal en viviendas precarias con humedad y filtraciones de frío) y el Chagas en zonas rurales o periurbanas degradadas.
  • Causas Externas (Impacto en la Juventud): La pérdida drástica de años de vida en los varones más jóvenes de estratos bajos está traccionada por la violencia urbana y los siniestros viales (asociados al uso intensivo de la moto como herramienta de trabajo informal de reparto sin la protección adecuada).

El ajuste mortal

El acceso a los medicamentos y la reforma o suspensión de planes de cobertura sanitaria en la Argentina impactan de forma directa y crítica en la expectativa de vida de los estratos bajos, acelerando la mortalidad prematura por Enfermedades No Transmisibles (ENT). Cuando el Estado recorta el financiamiento o reconfigura los programas, se produce una barrera económica que interrumpe tratamientos crónicos.
La reconfiguración del sistema de salud nacional muestra un impacto multidimensional enfocado en los sectores de menores recursos:

4. El fin del Programa Remediar y la descentralización provincial

El hito más profundo en la salud pública ha sido la derogación del programa nacional Remediar. Este plan, que funcionaba desde el año 2002 como un piso de asistencia esencial, distribuía botiquines gratuitos en más de 8.000 Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de todo el país, cubriendo patologías de primera necesidad para personas sin obra social. Sufrió una caída del 72 % del presupuesto real entre 2023 y 2026, junto con la reducción de los tratamientos distribuidos. No significa que todos los medicamentos hayan sido suspendidos en todo el país, pero sí que se redujeron de manera sustancial los recursos nacionales destinados a garantizar su acceso gratuito. El ajuste sobre el Plan Remediar supuso:
    • Reducción drástica del vademécum: El Gobierno nacional oficializó el reemplazo del listado histórico de 128 medicamentos esenciales a solo 6 principios activos básicos enfocados en la salud vascular (como la aspirina, atorvastatina o enalapril) bajo el nuevo Plan Nacional de Abordaje Integral de Salud Vascular. 
    • Medicamentos discontinuados a nivel nacional: Quedaron fuera de la cobertura directa de Nación tratamientos crónicos prevalentes como la insulina y antidiabéticos orales, tratamientos para el asma, EPOC y afecciones tiroideas, además de antibióticos, analgésicos y corticoides para cuadros agudos. 
    • Transferencia de carga a las provincias: La estrategia nacional plantea delegar la cobertura total de estos medicamentos faltantes a los presupuestos de cada provincia. Esto genera una fuerte asimetría territorial: las jurisdicciones con menor recaudación o mayor vulnerabilidad social (como el noroeste o el noreste argentino) enfrentan severas caídas en la entrega de unidades, registrando mermas en la provisión que superan el 50% y el 70% en distritos específicos. 

5. Recortes en PAMI y aumento del gasto de bolsillo en adultos mayores

Para el estrato bajo de la población de la tercera edad, los cambios aplicados en el PAMI impactan en su supervivencia diaria: 
    • Restricción del subsidio social al 100%: Se endurecieron los requisitos socioeconómicos para acceder a los medicamentos ambulatorios sin cargo. Los afiliados que poseen más de una propiedad, cobertura de medicina prepaga o ingresos superiores a 1,5 haberes mínimos previsionales quedan excluidos del beneficio automático de gratuidad total. 
    • Caída de la cobertura parcial: Al pasar medicamentos del esquema del 100% gratuito a coberturas tradicionales de copago (del 50% al 80%), el gasto de bolsillo de los jubilados de menores recursos se incrementó considerablemente en tratamientos para la presión o el colesterol. 

6. Subejecución de programas complementarios

El ajuste en las partidas presupuestarias de salud (que acumula bajas en términos reales frente a períodos anteriores) golpea a otros pilares de la contención social: 
    • Programa SUMAR y Profe (Incluir Salud): Destinados a dar cobertura médica y farmacológica a beneficiarios de pensiones no contributivas, madres de familias numerosas y personas con discapacidad sin cobertura formal, experimentan demoras en la entrega de insumos especiales y demoras de autorización.
    • Medicamentos de alto costo: El desfinanciamiento o parálisis en las líneas de provisión centralizada ralentiza la entrega de fármacos oncológicos o para enfermedades poco frecuentes destinados a pacientes vulnerables que dependen exclusivamente de la ventanilla estatal. 


¿Cuál es el impacto demográfico directo en el Estrato Bajo?

  1. La interrupción del tratamiento (Efecto Rebote): Un paciente hipertenso o diabético de bajos ingresos que deja de tomar su medicación diaria porque no puede pagarla no fallece de inmediato, pero cuadriplica su riesgo de sufrir un ACV, un infarto agudo de miocardio o una falla renal en el mediano plazo. Esto deprime directamente la expectativa de vida del estrato vulnerable.
  2. Saturación del sistema hospitalario de guardia: Al fallar la prevención en las «salitas» barriales por falta de botiquines, las patologías agudas (como neumonías o infecciones urinarias no tratadas a tiempo con antibióticos) empeoran rápidamente. Esto satura las guardias de los hospitales públicos con cuadros agravados que requieran internación crónicos.
  3. Aumento de la mortalidad evitable: Los informes de centros de investigación sanitaria en el país ya asocian el desfinanciamiento preventivo y la falta de fármacos con un incremento mensurable en los indicadores más sensibles a la vulnerabilidad, tales como la mortalidad infantil por causas respiratorias y la mortalidad materna.

Anexo

Los principales programas afectados durante el gobierno de Milei

Los cambios no consistieron en una única suspensión general de todos los medicamentos: hubo programas interrumpidos o reorganizados, reducción de partidas y restricciones de cobertura.

Programa o política

Qué ocurrió

Impacto potencial

Plan Remediar

El presupuesto cayó un 72 % en términos reales frente a 2023. Los tratamientos distribuidos pasaron de 37,1 millones en 2022 a 14,1 millones en 2025.

Chequeado

Menor disponibilidad de medicamentos esenciales en centros de atención primaria.

DADSE

La Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales quedó suspendida durante la reorganización administrativa. En enero de 2025 se creó un nuevo procedimiento bajo la DINADIC.

AP News
+1

Demoras y dificultades para pacientes vulnerables que necesitan medicamentos de alto costo, incluidos tratamientos oncológicos.

Medicamentos gratuitos de PAMI

En 2024 se modificaron las condiciones de acceso a la cobertura del 100 % por razones sociales. Se establecieron requisitos de ingresos y patrimonio.

PAMI
+1

Algunos jubilados dejaron de acceder automáticamente a la cobertura total y deben tramitar el subsidio.

Cobertura de medicamentos esenciales de Remediar

En octubre de 2026 se informó una nueva reducción del listado a seis principios activos cardiovasculares. Entre los medicamentos excluidos del nuevo listado figuran amoxicilina, metformina, levotiroxina y salbutamol.

Chequeado

Menor cobertura nacional de medicamentos para infecciones, diabetes, trastornos tiroideos y enfermedades respiratorias.

Cuando el Estado deja de financiar medicamentos esenciales, el costo puede trasladarse a los hogares. Quienes tienen ingresos suficientes pueden comprarlos; quienes no los tienen dependen de la disponibilidad en hospitales y centros de salud, o corren el riesgo de interrumpir tratamientos y morir. Las estadísticas del inicio muestran que la muerte también tiene una distribución heterogénea según estrato social. Los sectores vulnerables mueren más y mueren antes y la brecha se agranda.

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