Categoría Internacionales

Tenemos la crisis energética, alimentaria, crisis de la cadena de suministro y la guerra …

Los gobiernos del G7 tienen un problema. La guerra en Ucrania contra Rusia no está ganada. Parece que será un conflicto largo y persistente, posiblemente sin fin. Y, sin embargo, el mundo, y en particular Europa, depende del suministro energético ruso. El G7 ha acordado dejar de comprar petróleo ruso, como parte de su programa de usar las sanciones económicas como arma de guerra. Pero hasta ahora, no se han detenido las importaciones de energía de Rusia porque significaría una catástrofe para los países de la UE, en particular para Alemania. Y Rusia sigue vendiendo enormes volúmenes —a nivel mundial, aunque con un descuento sobre el precio mundial— a India, China y otras economías con gran demanda de energía.