A los 76 años, falleció Ricardo Soulé, guitarrista, violinista y compositor fundamental de Vox Dei. El creador de "Presente" e impulsor central de La Biblia transformó la melancolía y la fe en un legado poético que acompañará para siempre a generaciones.
En 1967, Soulé estaba en el último año del Colegio Nacional de Quilmes y se le rompió el corazón cuando se separó de Grace, su gran amor de la juventud. Con ese bajón encima, justo en la clase de Literatura, se cruzó con unos poemas españoles viejísimos del siglo XV que hablaban de la muerte y de cómo todo pasa. Esa mezcla de despecho y filosofía barata de secundaria disparó la frase más famosa de nuestro rock: «Todo concluye al fin, nada puede escapar / todo tiene un final, todo termina». La ironía del destino es que con Grace se terminaron arreglando, se casaron y caminaron juntos toda la vida.
Musicalmente, se inspiró en el clásico Canon de Pachelbel para darle esa atmósfera solemne y emotiva. Cuando Vox Dei la grabó para su primer disco en 1970, la discográfica no daba dos mangos por el tema porque era una balada acústica en medio de una época de puro rock pesado. Qué equivocados estaban. Pasaron las décadas, la canción se reinventó en los 90 gracias a la película Tango Feroz y, ya maduro, el propio Soulé la regrabó para sus 50 años rodeado de amigos como Ricardo Mollo y David Lebón.
Hoy, con la noticia de su partida a los 76 años, sentimos que finalmente «los años setenta» se han ido y para siempre.