Irán: Expandir el conflicto

El cierre del Estrecho de Hormuz por parte de Irán parece formar parte de una estrategia de largo plazo para paralizar también la producción de petróleo de la principal región energética del mundo. Al estrangulamiento marítimo le ha seguido una agresiva, y efectiva, campaña de ataques con drones y misiles contra puertos, refinerías e instalaciones petroleras de sus países vecinos. En el video de apertura el ex presidente interino de Israel Avraham Burg habla con Tucked Carlson sobre la ola de matanzas de Netanyahu y la guerra contra Irán.


Subtitulos: (Ponganlo a reproducir, ir al águlo superior derecho, buscar subtítulos, traducir automáticamente, click en español)

Irán vs. las monarquías del Golfo: el ataque con misiles que paraliza la producción de petróleo

Lo que se ha agravado con las represalías iraníes contra refinerías e instalaciones de gas, y petróleo, después del ataque israelí contra South Pars, el megayacimiento de gas iraní que abastece el 75% de las necesidades energéticas del país.

La acumulación de inventarios en los tanques de almacenamiento de los países, producto del cierre de Hormuz, han provocado recortes de producción en la mayoría de los países de El Golfo Pérsico. En Irak, su producción pasó de 4,3 millones de barriles diarios a 1,3 millones, en Arabia Saudí de 10 a 8 millones, en Emiratos Árabes Unidos de 3,5 a 2 millones, en Kuwait de 2,6 a 1,6 millones, según fuentes petroleras de estos países consultadas por Bloomberg. Para la Agencia Internacional de la Energía, este número totaliza 10 millones de barriles diarios, casi la mitad de lo que antes pasaba por Hormuz.

Miren lo que dice el director de la agencia;

Más de 40 activos energéticos en nueve países de Oriente Medio han resultado dañados “grave o muy gravemente” por la guerra en la región, según declaró Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, lo que podría prolongar las interrupciones en las cadenas de suministro mundiales una vez finalizado el conflicto.

Los daños implican que los yacimientos petrolíferos, las refinerías y los oleoductos tardarán algún tiempo en volver a estar operativos, declaró Birol el lunes en el Club Nacional de Prensa de Australia, en la capital, Canberra.

Más de tres semanas de conflicto en Oriente Medio han trastocado toda la cadena de suministro energético, prácticamente bloqueando el vital estrecho de Ormuz y provocando un aumento vertiginoso de los precios del crudo, el gas natural y los combustibles. El efecto de las interrupciones actuales equivale a las dos grandes crisis del petróleo de la década de 1970 y a la crisis del gas natural de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, “todas juntas”, afirmó Birol.

“No solo el petróleo y el gas, sino también algunas de las arterias vitales de la economía mundial, como los productos petroquímicos, los fertilizantes, el azufre y el helio, ven interrumpido su comercio, lo que tendrá graves consecuencias para la economía mundial”, afirmó.

Asia se encuentra a la vanguardia de esta crisis debido a su gran dependencia del petróleo crudo de la región, afirmó Birol. Al ser preguntado sobre la decisión de China de restringir las exportaciones de combustible , declaró que el mundo entero debe afrontar la crisis energética de forma conjunta.

“Cada país prioriza sus propios intereses internos, pero en una situación como esta, imponer restricciones a las exportaciones sin justificación alguna podría no ser bien visto por la comunidad internacional”, afirmó.

A principios de marzo, la AIE anunció que liberaría una cifra récord de 400 millones de barriles de sus reservas de petróleo de emergencia para ayudar a mitigar las crisis de suministro y contener los aumentos de precios provocados por la guerra en Oriente Medio. La semana pasada, la organización con sede en París propuso medidas para ayudar a los importadores de energía a reducir la demanda .

Según Birol, se podrían liberar más reservas de petróleo si la guerra con Irán sigue perturbando los mercados energéticos mundiales en los próximos días y semanas. Sin embargo, dado que el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz está prácticamente paralizado, la única solución real a las interrupciones en el suministro de combustible es la reapertura de esta importante ruta comercial.

 

Ahora veamos algunos de estos ataques teledirigidos a inducir una paralización de la producción de petróleo, gas y otros derivados.

Qatar; el 20% del GNL mundial, paralizado

El golpe más devastador para los mercados globales de gas fue el ataque iraní contra Ras Laffan, la mayor planta de Gas Natural Licuado (GNL) del mundo, responsable del 20% de la producción global. Un dron impactó allí el 2 de marzo. El CEO de QatarEnergy, Saad Sherida al-Kaabi, ordenó la suspensión total de la producción de GNL —algo sin precedentes en 30 años—, además de la producción de urea, polímeros, metanol, aluminio y otros derivados. QatarEnergy declaró fuerza mayor el 4 de marzo. Los precios del gas europeo (Dutch TTF) se dispararon un 50% en un solo día.

“Si esta guerra continúa durante algunas semanas, el crecimiento del PIB mundial se verá afectado. El precio de la energía aumentará para todos. Habrá escasez de algunos productos y se producirá una reacción en cadena en las fábricas”, declaró el ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi. Otra de las paralizaciones de producción importantes de Qatar es la del helio, un insumo clave para los microchips necesarios para el desarrollo de la IA y tecnologías de punta. Doha es un productor estratégico de este insumo.

Pero el ataque más fuerte contra la infraestructura energética de Qatar fue el 17 de marzo contra Ras Laffan después del bombardeo israelí de South Pars. El director ejecutivo de Qatar Energy informó que 14 plantas de GNL y una instalación de conversión de gas a líquidos fueron dañadas por los cohetes iraníes, lo que dejó fuera de servicio 12,8 millones de toneladas anuales de GNL, un 17% de la producción de la planta. Las reparaciones costarán 26 mil millones de dólares y llevarán entre tres años y cinco años en estas instalaciones donde Qatar Energy es socio con las petroleras Exxon Mobil, Shell y Eni, entre otras. “Las repercusiones van mucho más allá del GNL. Las exportaciones de condensado de Qatar caerán alrededor de un 24%, mientras que las de gas licuado de petróleo (GLP) disminuirán un 13%. La producción de helio caerá un 14%, y tanto la de nafta como la de azufre disminuirán un 6%”, según Reuters.

Imagen

Para el Ceo de Qatar Energy podría ser necesario declarar fuerza mayor por un periodo hasta cinco años en los contratos a largo plazo con Bélgica, China, Italia y Corea del Sur. Un daño de proporciones épicas.

Arabia Saudita: Ras Tanura, Shaybah y el oleoducto como salvavidas

La refinería de Ras Tanura, que produce 550 mil barriles diarios, fue alcanzada por drones Shahed el 2 de marzo. Aramco ordenó un cierre precautorio completo, incluidas sus operaciones de carga. Un segundo ataque el 4 de marzo fue interceptado sin daños. El campo de Shaybah, que genera 1 millón barriles diarios, soportó oleadas repetidas de drones entre el 7 y el 10 de marzo —hasta 20 drones en cinco oleadas en un día—, todos interceptados. El campo de Berri también fue atacado.

Ante la crisis, Aramco activó el oleoducto Este-Oeste (Petroline) a su capacidad máxima de 7 millones de bpd para redirigir exportaciones al puerto de Yanbu en el Mar Rojo. Las exportaciones desde Yanbu se triplicaron a 2,5 millones de barriles diarios. El CEO de Aramco, Amin Nasser, declaró: “Esta es, con diferencia, la mayor crisis que la industria petrolera de la región ha enfrentado.” Por el momento, tanto los iraníes, como sus aliados hutíes, se han abstenido de atacar el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, o el oleoducto Este-Oeste, que sortea el bloqueo del Estrecho de Hormuz. Según un análisis de la firma FX Stret, cuando el puerto esté en plena capacidad, Arabia Saudí podrá exportar cinco millones de barriles diarios. Sin embargo, el 75% de su cargamento en superpetroleros deberá pasar por estrecho de Bab el-Mandeb para dirigirse a China. Por lo que es vulnerable a cualquier operación militar de los hutíes en Yemen.

Esto quedó reflejado el 17 de marzo cuando un dron iraní impactó en la refinería de Samref de la empresa saudí Aramco y Exxon en Yanbu, como represalía al ataque israelí en South Pars. Según la agencia Reuters, el ataque paralizó las operaciones de carga del puerto por un tiempo breve.

Emiratos Árabes Unidos: refinerías, un yacimiento y un puerto alternativo

Sin embargo, la infraestructura del país más atacado es la de Emiratos Árabes Unidos (EAU), uno de los aliados de Israel en el Golfo Pérsico desde los acuerdos de Abraham. Los EAU absorbieron el bombardeo más intenso: 174 misiles balísticos, 6 de crucero y 541 drones (35 penetraron las defensas). La terminal de combustible de Mussafah sufrió un incendio el 2 de marzo. El complejo de Ruwais ( que produce 922 mil barriles diarios) redujo operaciones un 10-20% el 6 de marzo; cuatro días después, un impacto directo, forzó el cierre de la unidad de destilación de crudo de Ruwais 2 a cargo de generar 417 barriles diarios, casi la mitad de su capacidad. La zona industrial de Fujairah sufrió incendios el 3, 4 y 9 de marzo; imágenes satelitales confirmaron el incendio de 3 tanques de almacenamiento de petróleo.

Pero en la última semana, Irán se concentró en alterar e inducir a un cierre del puerto de Fujairah, utilizado por EAU para sortear el bloqueo de Hormuz. Entre el 14 y 16 de marzo, fue atacado con drones en tres ocasiones con incendios simultáneos en, al menos, dos tanques de almacenamiento de crudo: las autoridades, por esto, debieron paralizar las operaciones de carga de crudo Muban, estimadas en un millón de barriles diarios. Las operaciones, sin embargo, han vuelto a la normalidad, al menos de forma parcial. Para el 16 de marzo, los bombardeos de drones también se focalizar en el campo de gas de Shah, que suministra el 20% del gas doméstico de los EUA y el 5% del azufre granulado del mundo.

“La producción diaria de petróleo de los Emiratos Árabes Unidos se ha reducido a más de la mitad, ya que el conflicto con Irán y el cierre efectivo del estrecho de Ormuz han obligado al gigante petrolero estatal ADNOC a implementar cierres generalizados de producción”, según Reuters.

Bahréin: su principal refinería declaró “fuerza mayor” y varios tanques fueron incendiados en Omán

La refinería de Bahrein Petrolum Company (Bapco) en Sitra, que genera 405 mil barriles diarios, fue atacada con drones el 6 y el 9 de marzo. El segundo ataque causó un incendio. Bapco declaró fuerza mayor sobre todas sus operaciones el 9 de marzo. Unos días después, varios drones impactaron en tanques de combustible en el puerto de Duqm, Omán, —situado junto a una refinería de 255.000 bpd— lo que provocó una explosión entre el 3 y el 4 de marzo. El puerto de Salalah también registró un impacto de dron. Irán rechazó la autoría del bombardeo y culpó a Estados Unidos e Israel.

En Kuwait, un dron iraní impactó directamente los tanques de combustible del Aeropuerto Internacional de Kuwait el 8 de marzo. Kuwait Petroleum Corporation declaró fuerza mayor e inició recortes precautorios en sus tres refinerías,Al-Zour, Mina Al-Ahmadi y Mina Abdullah. Después del ataque a South Pars, Irán bombardeó dos veces la refinería de Mina Al-Ahmadi, lo que provocó varios incendios y obligó a Kuwait Petroleum Corporation a cerrar varias de las unidades de esta instalación una capacidad de generar 730 mil barriles diarios. Los recortes en su producción se estiman en un millón de barriles.

Irak paraliza su producción mientras sus yacimientos son atacados

Varios ataques con drones impactaron los yacimientos petroleros de la región del Kurdistán en Irak. Las acciones se dirigieron contra los yacimientos de Sarsang, Tawke, Peshkabir, Shekhan y Zakho. El 3 de marzo, las autoridades energéticas del país suspendieron, de forma preventiva, el funcionamiento del oleoducto Kirkuk-Ceyhan, que transporta el crudo extraído en la región del Kurdistán hasta la costa sur de Turquía. Un ataque con drones en Basora causó destrozos en áreas utilizadas por la empresa estadounidense Halliburton. Al menos dos drones cayeron dentro del campo petrolero de Majnoon, ubicado en la provincia de Basora, una de las principales zonas productoras de crudo del país. La mayoría de estos bombardeos se atribuyeron a milicias chiitas aliadas de Irán bajo la Unidades Populares de Movilización, que integran el Estado iraquí.

 

En este contexto, Irak es uno de los países donde más ha golpeado el cierre de Hormuz debido a que no tiene suficiente capacidad de almacenamiento; lo que ha provocado una interrupción de su producción. El 3 de marzo comenzó el cierre del campo de Rumaila (operado por BP, 1,5 millones bpd). Le siguieron West Qurna 2 (450.000 bpd) y los campos de Maysán (350.000 bpd). Para el 8 de marzo, la producción del sur iraquí había caído un 70%: de 4,3 a 1,3 millones bpd. Bloomberg reportó el 10 de marzo una producción total iraquí de solo 1,2 millones bpd, la cifra más baja en más de 20 años.

Lo que puede ser la peor crisis para los países de El Golfo Pérsico

La guerra en Irán podría generar un impacto mayor que el conflicto en Kuwait en 1991. Según estimaciones de Bloomberg , si el estrecho de Ormuz permanece cerrado durante dos meses, Qatar y Kuwait podrían experimentar contracciones del PIB de hasta un 14%. Mientras tanto, las economías de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) podrían contraerse entre un 3% y un 5%.

Uno de los objetivos de Irán, en este conflicto, es con claridad expandir el daño económico hacia los países de El Golfo Pérsico, y el resto del mundo, para que presionen a Donald Trump. Por eso, la disputa por el control de Hormuz se vuelve un aspecto clave para definir el triunfo, o la derrota, en esta guerra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *