Contradicciones en el seno del pueblo

El poder permanente acelera y ya se prepara para el día después. El almuerzo secreto de Santiago Caputo con los CEOs de IDEA y una variante más osada del mileismo sin Milei. Mientras los Saguier adoptan la filosofía Magnetto, Adorni y Karina usan el Mundial para poner la TV Pública al servicio de los Werthein. El partido más caro de la historia.

 

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Caputo, Clarín y el gran negocio de un futuro sin Milei

Diego Genoud

Los primeros que lo supieron fueron los directivos de IDEA, hace algunas semanas, en un almuerzo privado que reunió a Santiago Caputo con 15 CEOs de grandes empresas. Ante representantes de grupos como Clarín y Techint, firmas como La Anónima, Ford, Toyota y Andreani y bancos como el Santander o el Galicia, el asesor de Javier Milei hizo bastante más que blanquear la feroz interna que constituye al experimento libertario. Además, empezó a moverse como si fuera alguien que está más allá del gobierno. Una idea quedó flotando entre los CEOs: Caputo insinuó que La Libertad Avanza puede seguir adelante sin Milei. Más todavía, la conclusión que compartieron algunos después del encuentro era que Caputo incluso se proponía a sí mismo como relevo o sucesor. Como si el consultor ya pudiera prescindir del intérprete que, hace más de tres años, encontró para su guión.

Hace unos días, mientras el operativo asfixia para que Milei escupa a Manuel Adorni del poder crecía como nunca, circuló otra información. El asesor del presidente comprometía su presencia en una charla sobre comunicación política, construcción de poder y estrategia electoral en el Centro de Estudiantes de la Universidad Di Tella. Según informó Julian Alvez, acreditado de Infobae en Casa Rosada, Caputo suspendió su participación porque advirtió que ese mismo día Milei hablará ante la caputista Fundación Faro con el hijo de Milton Friedman y el hijo de Alberto Benegas Lynch. ¿Caputo no lo sabía o jugó por un rato a ser un centro de atención que puede competir con Milei? En la misma jornada, organizada por el recaudador Agustin Laje en el Yatch Club de los hermanos Neuss, se presentará el libro del nuevo vocero presidencial Adrian Ravier,el funcionario del lote de Santiago que viene a ponerle un bozal a Adorni para siempre.
La suerte de Milei es un enigma y el poder permanente quiere apostar a lo seguro. En medio del Mundial de Fútbol, el gobierno sigue acorralado por el caso Adorni en una economía donde la mayoría pierde. Los festejos oficiales por la estabilidad financiera que conecta la baja del riesgo país con una inflación que vuelve a estacionarse en torno a 2% tienen un impacto acotado. El boom exportador que en mayo llegó al récord de 9500 millones de dólares coincide con el derrumbe de la industria que hace caer las importaciones y la morosidad de las familias que crece desde hace 18 meses y es la más alta de los últimos 20 años.

Milei está pisando un cable de alta tensión. Combina un plan que deja a millones de personas a la deriva con demasiados enemigos en el elenco estable del poder. Las condiciones que el Tribunal de Defensa de la Competencia le impuso al Grupo Clarín para prevenir una concentración excesiva -que ya existe- en el mercado de las telecomunicaciones muestran la encrucijada del presidente. El gobierno le ordena al holding que se desprenda de casi el 50% de su cartera y ceda 6 millones de clientes junto con la infraestructura asociada, pero su poder de fuego no está claro. O Clarín de repente se decide a cumplir la ley o Milei escuchó también en esto a Santiago Caputo, que siempre le recomendó llevarse bien con Héctor Magnetto, o su tuit fijado lo delata en su impotencia.

Según dicen en Casa Rosada, los dos años de plazo para desinvertir corren desde que se firmó la operación, en febrero de 2025. Así, el gigante de las telecomunicaciones que le arrebató concesiones a casi todos los gobiernos desde el regreso de la democracia debería vender parte de lo que le compró a Telefónica antes de que empiece la campaña presidencial. Si Clarín cumple con la ley, en la industria mencionan a Alberto Pierri como eventual comprador: el dueño de Telecentro estaba interesado en Telefónica y objetó la operación desde el minuto uno, pero quienes dialogan con él dicen que ve un traje a medida de Clarín en la resolución de 280 páginas que la secretaría de Concentraciones Económicas le envió al Tribunal de Defensa de la Competencia.

Como explicaron Martin Becerra y Agustin Espada, la gran Telecom es la única en condiciones de ofrecer paquetes convergentes de conectividad fija y móvil, de comunicaciones fijas y móviles y de TV paga en todo el país. En el mundo restringido de los que dialogan con Magnetto afirman que su consideración con respecto al presidente es nula y citan como prueba las jornadas que está organizado Clarín en el Malba sobre la decadencia de la política. Casi un homenaje de despedida a Milei. 

El conflicto entre el presidente y Clarín se desató cuando, como reveló El Destape en exclusiva, el presidente animó a un grupo de empresarios como Marcelo Mindlin, Gerardo Werthein y la familia Sielecki para que se quedaran con Telefónica. Con un viaje relámpago de su socio mexicano David Martinez a España, Magnetto madrugó a sus competidores. Pero el fracaso del ex panelista en la operación Telefónica no impide que la matriz de su lógica empresaria prospere en otros rubros. Al contrario.

El negocio televisivo del Mundial lo muestra. Milei decidió hacer lo que no hizo ni la dictadura militar. Por primera vez en 52 años de historia ininterrumpida, la TV Pública no es la responsable principal de las transmisiones: no transmitió la ceremonia inaugural y sólo compró derechos para retransmitir 10 partidos, los de la Selección Argentina, la semifinal y la final. Los números del pésimo negocio que decidió hacer el gobierno por orden de Adorni y Karina Milei los difundieron los gremios del canal en una conferencia ignorada por los medios que llevan meses hablando del jefe de gabinete.

Durante el Mundial Qatar 2022, la TV Pública tuvo producción propia y pagó 8 millones de dólares para transmitir 32 partidos (u$s 250.000 por partido). En el Mundial 2026, la emisora estatal puso 4.100.000 dólares para retransmitir la señal de DirecTV en 10 partidos (u$s 410.000 por partido). “La transmisión de Qatar dejó un superávit de 500 mil dólares. Nos privatizaron la pantalla”, dijo Gustavo Carnevale, el secretario general de la Asociación de Personal Jerárquico de la TV Pública. La rara eficiencia libertaria.
El enlatado de DSPORTS – canal de deportes de Direct TV- que retransmite el canal público le impide vender publicidad. Para recuperar lo invertido, solo tiene como variante vender avisos hasta 15 minutos antes de que empiece el partido y 15 minutos después que que termina.
La retransmisión expulsa público que la consume por la señal original y no tiene motivación para ver lo mismo en la emisora estatal. A contramano de la historia, cuando tuvo promedios de entre 35 y 40 puntos de rating, el partido de Argentina contra Argelia midió 3,5. “Fue el partido más caro de la historia”, dicen en las gerencias que vivieron varios mundiales desde adentro.

Excentricidades del modelo libertario, el contrato de más de 4 millones de dólares se paga desde una cuenta bancaria de Radio Nacional a otra de Torneos, la nueva señal deportiva que el Grupo Werthein sumó a DirecTV y DSPORTS, el canal que transmite los 104 partidos del Mundial 2026 en Sudamérica.
Distanciado en teoría del ex canciller, el holding de la familia Werthein también tiene acciones determinantes en Foggia Group, la productora de espectáculos ligada a Karina Milei y Bettina Angeletti que quiere quedarse con el predio de Tecnópolis por 25 años. Foggia compite con el grupo Fénix de Marcelo Figoli y con La Nación, la otra gran empresa de origen periodístico que en los últimos años cambió por completo su lógica de negocios. ¿A quién van a beneficiar Karina y Adorni, que tienen bajo su control la licitación?
La pelea brutal que la familia Saguier libró con el gobierno de Jorge Macri parece  haber llegado a su fin de manera imprevista para muchos, el martes último. Después de un enfrentamiento judicial, político y mediático por el Luna Park que se extendió durante meses, el diario La Nación le vendió el 51% de las acciones del Movistar Arena a Live Nation, la mayor productora de recitales del mundo que además acaba de comprarle la productora a Duki, Bizarrap y Milo J. Forzado por las circunstancias, la empresa de los Saguier financia la tribuna de doctrina con una estrategia que parece haber copiado de Magnetto.

Con Diego Finkelstein como socio menor, Live Nation había ganado la licitación para ampliar el Luna Park hasta convertirlo en un estadio con capacidad para 13.000 personas. Era un riesgo para el patrimonio histórico como decían las organizaciones civiles que litigaron en contra del ganador. Pero también era otras cosas: un competidor directo para el Movistar Arena de La Nación en su principal fuente de ingresos y un negocio redondo para Jorge Garcia Cuerva, administrador de un lugar emblemático que Tito Lectoure le donó al arzobispado de Buenos Aires. Amén de las ideologías, la venta de entradas enfrentó al diario que fundó Bartolome Mitre con la Iglesia y con el PRO. El canon que la empresa le paga a la Iglesia se calcula por espectador.

En lo alto del gobierno porteño cuentan que la tensión entre los Saguier y Jorge Macri excedió por mucho la cobertura crítica en temas como la basura en la ciudad e incluyó también llamados de Julio Saguier a Mauricio Macri para recriminarle que su primo y heredero había cerrado un acuerdo con Finkelstein y Live Nation a espalda de sus competidores. A través de la disposición 1283/25, la Dirección de Interpretación Urbanística había considerado “factible” el negocio de Live Nation y Finkelstein.

Todo el poder porteño se vio conmovido por el tema, tanto que todos los involucrados llamaron a Juan Manuel Olmos para que intercediera en el tema. Al poderoso dirigente del PJ porteño le asignan un rol decisivo en el fallo de Cámara que le dio la razón a La Nación. Olmos lo niega y recuerda que otros lo acusan de lo contrario: haber sido el responsable de que la Comisión Nacional de Monumentos creada por el Frente de Todos haya autorizado la remodelación del Luna Park.

A fines de abril, los jueces Gabriela Seijas, Horacio Corti y Hugo Zuleta revirtieron un fallo de primera instancia y dictaron una cautelar que frenó la remodelación, alegró a La Nación y arruinó los planes de Live Nation. Ahora, con el ingreso de la productora estadounidense en el negocio del diario se deduce que los competidores de ayer terminaron asociados para tener dos estadios de distinta escala: uno con capacidad para 15 mil personas y otro con espacio para 8500 debido al fallo de la justicia porteña. Actores que conocen el tema estiman que cada show en el Movistar Arena deja una facturación de 200 mil dólares, lo que multiplicado por 250 recitales al año deriva en 50 millones de dólares. 

La compañía estadounidense no solo tiene el Movistar, el Luna Park y la productora de Duki. Además, a principios de 2026 obtuvo la exclusividad para hacer un mínimo de 120 shows durante 10 años en el estadio de River Plate por un contrato de 110 millones de dólares. Su principal accionista es Liberty Media y el resto de sus acciones pertenecen a fondos de inversión del mundo como BlackRock.

En el marco de semejante transformación, Milei pretende venderse como garante de un nuevo ciclo de negocios en la Argentina y beneficiar, al mismo tiempo, a los grupos empresarios que tiene como socios. Otros actores de peso, que lo acompañaron en su llegada al poder y hoy discuten con él bastante más que las inconsistencias de Adorni, parecen considerarlo un mal trago o una anécdota de la historia, que en poco tiempo perderá toda importancia.

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