
En Colombia, la idea del centro político como bloque electoral o fuerza ideológica autónoma nunca ha existido realmente. Históricamente, el espectro se ha movido entre el bipartidismo tradicional (liberal-conservador), el caudillismo y una fuerte polarización, donde las propuestas de centro suelen ser equilibrios inestables o estrategias discursivas. En la primera vuelta de 2026 el primer lugar de Abelardo de la Espriella, un excéntrico empresario alineado con la extrema derecha, ha cambiado las condiciones de la campaña para el balotaje del 21 de junio próximo. A la cabeza de las encuestas durante toda la campaña, el candidato de izquierda Iván Cepeda debe revertir ahora el golpe político y anímico que significó el resultado.

Analizamos algunas de las tensiones internas dentro del oficialismo encabezado por el presidente Javier Milei, focalizándose en la disputa entre Patricia Bullrich y Karina Milei. La hipótesis central sostiene que esta confrontación expresa diferencias estratégicas entre fracciones del poder económico que, aunque coinciden en el programa de ajuste fiscal y liberalización económica, difieren en sus formas de construcción política y articulación institucional.
Desde una perspectiva político-económica, el sector asociado a Bullrich aparece vinculado al empresariado tradicional, las corporaciones multinacionales y los sectores del denominado “círculo rojo”, que privilegian la estabilidad institucional, la previsibilidad regulatoria y los acuerdos políticos amplios. En contraste, el espacio liderado por Karina Milei y el denominado “Triángulo de Hierro” se relaciona con capitales financieros globales, fondos de inversión, empresas tecnológicas y actores económicos que favorecen una profundización más acelerada de la desregulación y una menor dependencia de las estructuras políticas tradicionales.
La disputa adquirió relevancia institucional a partir del tratamiento del pliego de la jueza María Verónica Michelli en el Senado. La decisión de la Casa Rosada de retirar su candidatura provocó una fractura pública dentro del bloque oficialista, evidenciada por la abstención de Bullrich y la aprobación final del pliego con apoyo opositor. Este episodio puso de manifiesto las dificultades del oficialismo para sostener disciplina parlamentaria y garantizar mayorías en cuestiones estratégicas.
En el plano electoral, el conflicto se expresa en dos estrategias divergentes. Mientras Karina Milei impulsa la consolidación de una estructura partidaria autónoma de La Libertad Avanza, desplazando aliados tradicionales del PRO, Bullrich promueve una integración más amplia de las fuerzas de centroderecha para maximizar competitividad electoral y gobernabilidad: Se señalan las tensiones entre el Gobierno y el grupo industrial Techint, originadas por decisiones de contratación en proyectos vinculados a Vaca Muerta. Estas diferencias reflejan un conflicto entre una lógica de competencia global basada en costos y la defensa de sectores industriales nacionales. Al mismo tiempo, se destaca que la seguridad jurídica continúa siendo una demanda central de los grandes inversores, especialmente en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Finalmente, la interna entre Bullrich y Karina Milei trasciende una disputa personal y representa una puja por la orientación política del oficialismo, con consecuencias sobre la gobernabilidad, la construcción partidaria, las relaciones entre Estado y capital, y la capacidad del Gobierno para sostener consensos legislativos e institucionales. Desde una perspectiva de análisis de clases, la controversia puede interpretarse como una expresión de las tensiones entre distintas fracciones del capital —financiero, tecnológico e industrial— que buscan influir en la configuración del proyecto político libertario y en la distribución futura de beneficios derivados de las reformas económicas en curso, todas perjudiciales para el interés nacional y el conjunto de los sectores populares, obviamente.

El escenario de polarización que se vislumbra en la opinión pública se traslada a los armados políticos para 2027. Qué busca cada fuerza de las que están en el medio. El obscurecimiento de los discursos moderados.

La historia de Colombia revela una larga disputa por su posición estratégica en el continente. Desde la separación de Panamá hasta el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, distintos episodios marcaron el vínculo con Estados Unidos y ayudan a comprender las tensiones que atraviesa hoy el escenario político colombiano. Hoy hay elecciones de primera ronda, la ultraderecha, como es habitual, confía en el efecto balotaje. ¿Les recuerda algo? Al pie de la nota, la carga de votos oficiales que se comenzarán a conocer a partir de las 16hs. en Colombia (18hs. en Argentina), los primeros resultados se estiman para las 20.30 hs de La Argentina y en la apertura, la transmisión en directo desde Colombia.

El Gobierno anunció el “Gemelo Digital Social”, uno de los productos que, casualmente, ofrece Palantir, la compañía del magnate tecnológico Peter Thiel. El sistema integrará en una base unificada datos de ANSES, salud, educación, trabajo, migraciones y territorio. Se trata de un salto hacia el “Estado predictivo”. La ambición es total, como total es el sueño de control que anima a los tecnolibertarios, escribe Hernán Borisonik. En este texto, el autor repasa los antecedentes en otros países y advierte, entre otros peligros, sobre la ausencia de un marco legal en Argentina para la protección de datos y el riesgo de que el sistema derive en un amplio esquema de vigilancia social que prediga el hambre en lugar de dejar de producirlo.

La confianza del consumidor en las principales economías mundiales se ha desplomado a mínimos históricos debido a que la prolongación de la guerra en Irán intensifica los temores inflacionarios. El conflicto bélico y las consiguientes interrupciones de suministro en el Estrecho de Ormuz han disparado de forma directa los precios globales del combustible, impactando negativamente las perspectivas financieras de los hogares. Los Indicadores Clave de la Caída El impacto de la prolongación del conflicto se refleja de manera severa en las últimas métricas económicas globales: Mínimos de la Universidad de Michigan: El índice final de confianza del consumidor en los Estados Unidos descendió en mayo de 2026 hasta los 44.8 puntos, estableciendo su peor nivel histórico desde la década de 1970. Retroceso en The Conference Board: El indicador de confianza de esta organización disminuyó a 93.1 puntos en mayo, arrastrado por la creciente frecuencia de menciones de los consumidores sobre el encarecimiento de la energía y los riesgos de la geopolítica actual. Índice Económico de Gallup: La medición de las condiciones económicas generales de EE. UU. se situó en -45, donde solo el 16% de la población califica la situación financiera del país como "buena" o "excelente". Canales de Impacto en los Consumidores Presión energética en el hogar: El aumento acumulado de los precios de la gasolina —que superó subidas drásticas desde el inicio del conflicto en Medio Oriente— es el detonante principal que deteriora la confianza de las familias. Planificación de gasto a la baja: Ante la incertidumbre, los planes domésticos para la adquisición de bienes mayores, tales como automóviles nuevos, viviendas y electrodomésticos grandes, se han contraído fuertemente. Riesgo sistémico global: El Banco Central Europeo (BCE) ha calificado la guerra en Irán como el principal peligro para la estabilidad financiera internacional, advirtiendo que los efectos de segunda ronda y el repunte de los precios industriales merman la confianza a largo plazo.Aunque las bolsas han mostrado repuntes intermitentes por expectativas de un acuerdo diplomático para restablecer el tráfico en Ormuz, los economistas coinciden en que mientras las hostilidades continúen, la percepción de los bolsillos familiares seguirá bajo una presión severa. En la nota a esta desconfianza generalizada de los consumidores, se han agregado los CEO´S respecto a la evolución de la economía norteamericana. A cargar con ese peso....

Voces de adentro y de afuera le plantean a Axel Kicillof un dilema que él parece (o finge) no tener, y tampoco aparece en el horizonte una resolución clara a un problema expresado en forma de interna política y de inacabada profundidad. Eso sí, deberá quedar zanjado antes del próximo turno electoral. ¿Es con Cristina, sin Cristina o a pesar de Cristina que Kicillof tendrá que llevar adelante su sueño presidencial? Una dicotomía que divide aguas, incluso dentro del propio Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
“Es con ella, seguro, porque los que estuvimos en el 23 tenemos que estar todos, e incluso ampliar eso”, dicen desde el entorno del Gobernador, con la esperanza de que los escarceos con La Cámpora encuentren un freno en el pragmatismo de Cristina Fernández y en la coincidencia de un proyecto de gobierno antagónico al de Javier Milei. “Acá no sobra nadie”, suelen repetir en la Gobernación, a la vez que los ministros tienen el mandato de decir que “Axel no está en ninguna interna, serán otros los que foguean esa interna”, sectores a los cuales recomiendan “dejar de lado el egoísmo”. En la apertura Crish Rea, que hace décadas mostró ell camino ... al infierno.

La confianza del consumidor en Estados Unidos cayó a niveles mínimos históricos, registrando en mayo su peor lectura en la historia del índice de la Universidad de Michigan y mínimos no vistos desde 2022 según Gallup. Las principales causas de este pesimismo son el fuerte incremento en el costo de vida, los históricos precios de la gasolina y las crecientes preocupaciones inflacionarias derivadas del conflicto en Irán. Me matán limón.

Tanto Donald Trump como Javier Milei utilizan liderazgos personalistas que gestionan las crisis y desafíos internos desde el choque y la confrontación directa en lugar de la negociación tradicional. Ambos comparten una dinámica política en la que el debate público y el fuego amigo se resuelven centralizando el poder en su figura y su entorno de mayor confianza. Similitudes en el liderazgo frente a desafíos internos: Personalización del poder: Ambos presidentes delegan la gestión de las crisis en núcleos muy reducidos de su máxima confianza. Así como Trump utiliza su movimiento MAGA, Milei ha respaldado férreamente a funcionarios como Santiago Caputo o Martín Menem frente a acusaciones de operaciones y disputas en el ecosistema digital. El conflicto como herramienta: Lejos de apaciguar el ruido interno, ambos líderes utilizan la tensión como un método de supervivencia política. Milei, por ejemplo, ha restado gravedad a las disputas en La Libertad Avanza (LLA) afirmando que “si todos pensáramos igual, significa que no está pensando nadie” y que el disenso es síntoma de pensamiento crítico. Desplazamiento del foco hacia afuera: Ante las presiones de facciones internas o problemas de gestión, tanto Trump como Milei optan por endurecer su discurso contra los enemigos externos (la "casta", los organismos internacionales, la prensa opositora) y lanzar nuevos paquetes de medidas para retomar la iniciativa. El principal punto de divergencia radica en la base de sustentación partidaria. Mientras que Trump logró colonizar y reconfigurar un partido tradicional como el Republicano a su imagen y semejanza, Milei enfrenta el desafío de consolidar una fuerza política nueva, La Libertad Avanza, que aún se encuentra en pleno armado y sujeta a fricciones entre sus propios legisladores, el PRO y el ecosistema libertario. Veremos como les va... En la apertura Tucker Carlson insiste en que el lobby israelí eliminó a Thomas Massie y, de paso, acabó con MAGA. La buena noticia sostiene "es que ahora hemos confirmado cómo funciona el sistema". En el final Rich Baris el director de BIG DATA POLL y autor del nuevo libro "Burn It Down: What the Polls Show Young Americans Really Want" (Quémalo todo: lo que las encuestas muestran qué realmente quieren los jóvenes estadounidenses).

En la retórica política argentina, el concepto de "nitidez" es una frase de cabecera utilizada habitualmente para exigir que un espacio político, en especial el peronismo, mantenga una identidad ideológica clara, transparente y fiel a sus bases, sin ambigüedades ni discursos diluidos. Néstor Carlos Kirchner utilizaba este término como un pilar estratégico de su construcción de poder. Sin embargo, hoy la búsqueda del "centro político" como estrategia electoral para 2027 es masiva, el centro se sobreoferta y corre el riesgo de naufragar en la irrelevancia. Este enfoque centromaníaco suele ofrecer un menú de propuestas desdibujadas que, ante un electorado polarizado, terminan captando un caudal de votos escaso y reflejan una falta de identidad clara. El debate sobre si el centro es el camino hacia la victoria o una garantía de derrota marca las estrategias de los principales espacios políticos de cara a 2027, a pesar de la evidencia desfavorable ( nacional e internacional) a los "centroadictos", sigue. Mientras tanto, los actores políticos evalúan si es redituable darle nitidez a sus posturas representando inicialmente al electorado "propio" o si deben competir ab initio por esa franja de votantes independientes., pero el tiempo también en el diseño de campañas electorales es un bien escaso, así que Edison, apure con la lamparita que se viene la noche.

La derrota de Massie, sumada a caídas recientes de otros congresistas disidentes como el senador Bill Cassidy en Luisiana, reafirma el control absoluto de Donald Trump sobre las estructuras partidarias. La Casa Blanca ha dejado en claro que la lealtad política total es el requisito indispensable para sobrevivir bajo las siglas del partido, cerrando casi por completo el margen para legisladores con criterios de voto independientes. En interesante el proceso pues profundiza el quiebre de la coalición MAGA, no tanto a nivel dirigencial, sino respecto a su base electoral. Es tan profundo el desencxuentro como señalan encuestas y analistas? Noviembre se acerca y Trump no parece inmutarse, solo no parece. ¿Les recuerda algo? En el cierre de la nota lo debatimos.

Palantir influye en los procesos electorales a través de su capacidad para analizar cantidades masivas de datos (Big Data) y usar inteligencia artificial para identificar patrones de comportamiento y manipular el sentimiento público. Sus intervenciones han generado un intenso debate político y ético, operando principalmente de las siguientes maneras: Microsegmentación y manipulación psicológica: Mediante algoritmos predictivos, la tecnología de la empresa permite trazar perfiles detallados de los votantes. Esto facilita el diseño de campañas de mensajes hiper-personalizados para influir emocionalmente en el electorado, similar a tácticas polémicas de elecciones pasadas. Asociaciones de alto riesgo para candidatos: Los vínculos históricos de la empresa (cofundada por Peter Thiel) con agencias gubernamentales, como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE), pueden convertirse en un lastre político. Candidatos asociados a la empresa a menudo enfrentan campañas en su contra por estas colaboraciones.Impacto geopolítico y nuevas democracias: Expertos y analistas han expresado preocupación sobre el rol de la tecnológica y sus figuras en la influencia sobre decisiones gubernamentales, sistemas de vigilancia poblacional y posibles manipulaciones de elecciones en distintos países, como Argentina. Cuestionamientos a la privacidad: Las plataformas de Palantir son frecuentemente criticadas por sectores progresistas y defensores de las libertades civiles por socavar los sistemas democráticos y facilitar la vigilancia poblacional a gran escala. Ya con Cristina Kirchner fuera de competencia, ahora sí llega la hora de Peter Thiel para intervenir en el proceso electoral, no tanto para obligar a que los hombres marchen, sino para que marchen solos. Veremos como le va.