Categoría Medios

El evento

Detrás del repliegue oficialista con la Ley de Tierras y de Manejo del Fuego, se encuentra una secuencia política más profunda.

En política, las correlaciones de fuerzas suelen presentarse como realidades estáticas. Se las mide a través de elecciones, encuestas, bancadas parlamentarias, capacidad de movilización, recursos económicos o control institucional. Sin embargo, la historia política demuestra que ninguna correlación de fuerzas permanece definitivamente congelada. A veces, un acontecimiento inesperado puede alterar en poco tiempo aquello que parecía firmemente establecido.

El acontecimiento o evento no debe confundirse con cualquier hecho de coyuntura. Se trata de una irrupción capaz de modificar la percepción que los actores tienen de sus propias posibilidades. Una sociedad puede atravesar durante meses o años un proceso de malestar, fragmentación y descontento sin que ello se traduzca automáticamente en acción política. Pero basta en ocasiones un hecho aparentemente menor para que esas demandas dispersas encuentren un punto de condensación.

Allí comienza a cambiar la política.

La importancia del acontecimiento reside precisamente en que no puede explicarse solamente por las estructuras institucionales existentes. Aparece en un terreno preparado por contradicciones sociales previamente acumuladas, pero introduce algo que no estaba previsto en el cálculo de los actores dominantes. Lo que hasta entonces parecía imposible comienza a aparecer como posible.

Por eso, la correlación de fuerzas no se modifica únicamente dentro del Parlamento ni mediante una elección. También puede comenzar a cambiar en la calle, en los sindicatos, en las organizaciones sociales, en los territorios y en aquellos espacios de la sociedad donde se construye sentido común.

La experiencia reciente ofrece ejemplos significativos. Un símbolo, una consigna o una protesta que inicialmente parece circunscripta a un grupo reducido puede convertirse en expresión de un malestar más amplio. La bandera “Las Malvinas son Argentinas”, por ejemplo, excedió rápidamente el carácter deportivo o patriótico de su aparición para convertirse en un punto de condensación de una discusión mucho más profunda sobre soberanía, recursos naturales y relación con el capital extranjero.

Lo decisivo no es entonces el tamaño inicial del hecho, sino su capacidad de producir identificación y organización. Un acontecimiento puede funcionar como una chispa sobre una superficie social que ya acumula materiales inflamables.

Esta dinámica permite comprender por qué los gobiernos pueden conservar una mayoría institucional y, al mismo tiempo, comenzar a perder capacidad política. La autoridad formal puede mantenerse mientras se erosiona la legitimidad social. Y cuando esa distancia entre poder institucional y consenso social se amplía, un acontecimiento puede acelerar la transformación de la escena.

En este punto aparece una cuestión central: la política no consiste solamente en administrar una correlación de fuerzas existente, sino en disputar permanentemente su modificación.

Desde una perspectiva cercana a la reflexión de Alain Badiou, el acontecimiento introduce una ruptura con el orden de lo previsible. No crea desde cero una nueva realidad: hace visible una posibilidad que permanecía oculta dentro de la situación. Después del acontecimiento comienza una disputa por su significado y, fundamentalmente, por su capacidad de prolongarse en una secuencia política.

Ese es el momento decisivo. Un acontecimiento puede ser neutralizado, absorbido o convertido en una anécdota. Pero también puede convertirse en el punto de partida de una nueva articulación social y política.

La historia argentina está llena de estos momentos. El Cordobazo, las jornadas de diciembre de 2001 o determinadas movilizaciones populares que modificaron decisiones gubernamentales muestran que la política real no siempre comienza en los lugares donde las instituciones esperan encontrarla.

Por eso, analizar una coyuntura exclusivamente a través de encuestas, elecciones o relaciones parlamentarias puede conducir a una lectura equivocada. Esos instrumentos permiten observar una parte de la correlación de fuerzas, pero no necesariamente aquello que está comenzando a transformarla.

La cuestión estratégica consiste, entonces, en identificar esos puntos de ruptura: allí donde una demanda particular deja de ser solamente particular, donde un símbolo comienza a expresar un conflicto general y donde sectores sociales hasta entonces dispersos descubren que pueden actuar colectivamente.

Cuando eso ocurre, la correlación de fuerzas deja de ser una fotografía y vuelve a convertirse en un proceso.

Y es precisamente allí donde comienza la política.

Golpe a la nostalgia: Mercantilización masiva, la paradoja del mundo del espectáculo

El Mundial 2026 no solo batió récords deportivos y de asistencia. También confirmó un cambio estructural en el mercado audiovisual estadounidense: el fútbol dejó de ser un producto de nicho y pasó a ocupar un lugar central en la industria del entretenimiento.

Según Axios, la final entre España y Argentina fue vista por 62,8 millones de personas en Estados Unidos, convirtiéndose en el partido de fútbol más visto de la historia del país y en la final de un Mundial con mayor audiencia registrada en territorio estadounidense.

Los datos más relevantes son:

62,8 millones de espectadores entre las transmisiones en inglés (Fox) y español (Telemundo/Peacock).
38,9 millones siguieron el encuentro por Fox.
23,9 millones lo hicieron por Telemundo y Peacock, estableciendo además un récord histórico para una transmisión deportiva en español en Estados Unidos.

El fenómeno responde a varios factores:

La organización del torneo en Estados Unidos, Canadá y México acercó el evento al público norteamericano.
La buena actuación de la selección estadounidense incrementó el interés durante toda la competencia.
La expansión del streaming amplió considerablemente el alcance de las transmisiones.
La presencia de figuras como Lionel Messi, en lo que podría haber sido su último Mundial, aportó un atractivo adicional.

Desde el punto de vista económico, el impacto fue inmediato. Fox registró un fuerte crecimiento de sus plataformas digitales, mientras que Peacock sumó millones de nuevos suscriptores gracias al torneo. El éxito de audiencia fortalece además la posición de la FIFA de cara a la negociación de los derechos televisivos del Mundial 2030, cuyo valor se proyecta significativamente superior al de los ciclos anteriores.

En perspectiva, el Mundial 2026 consolidó el ingreso definitivo del fútbol al mercado deportivo de masas en Estados Unidos. Durante décadas, las ligas profesionales estadounidenses dominaron el consumo televisivo; ahora, la Copa del Mundo demostró que un gran evento futbolístico puede competir e incluso superar, en audiencia, a las finales de la NBA, la Serie Mundial de béisbol y otros espectáculos tradicionales del deporte estadounidense.

La gran paradoja del deporte contemporáneo es que cuanto más se denuncia la mercantilización del espectáculo, más masivo se vuelve ese mismo espectáculo. Nunca hubo tantas críticas al negocio del fútbol —calendarios interminables, clubes-empresa, fondos de inversión, marketing global, precios prohibitivos de las entradas— y, sin embargo, nunca tanta gente lo consumió.

El Mundial 2026 parece confirmar esa contradicción. La final entre España y Argentina reunió casi 63 millones de espectadores solo en Estados Unidos, una cifra impensable apenas una década atrás. El fútbol ya no es únicamente el deporte más popular del planeta: se está convirtiendo también en uno de los principales productos culturales de la economía digital.

Existe una analogía reveladora con la Fórmula 1. Los aficionados de larga data sostienen que la categoría perdió parte de su mística: desaparecieron muchos circuitos históricos, los autos son cada vez más estandarizados, la estrategia informática pesa tanto como el piloto y el negocio domina sobre la épica deportiva. Sin embargo, los datos muestran el fenómeno inverso: la F1 vive el mayor auge comercial de su historia. Los autódromos registran récords de asistencia, las audiencias televisivas y por streaming multiplican las de décadas anteriores y la serie Drive to Survive transformó un deporte tradicionalmente europeo en un fenómeno global, especialmente entre públicos jóvenes y estadounidenses.

La lógica es similar a la del fútbol. Lo que muchos perciben como una pérdida de autenticidad es, al mismo tiempo, el mecanismo que permitió ampliar exponencialmente la escala del espectáculo. La digitalización, las plataformas de streaming, las redes sociales y la internacionalización de los calendarios convirtieron competencias antes esencialmente nacionales o regionales en productos globales consumidos en tiempo real por cientos de millones de personas.

Desde una perspectiva de economía política, no hay contradicción. El capitalismo contemporáneo tiende a industrializar la emoción. El deporte deja de ser solamente una competencia para convertirse en una plataforma de producción de audiencias, datos, publicidad, apuestas, contenidos audiovisuales y consumo asociado. La nostalgia por un deporte "más puro" convive con una demanda que no deja de crecer porque el propio capital ha logrado expandir extraordinariamente el mercado del entretenimiento deportivo.

En ese sentido, el Mundial 2026 y la nueva Fórmula 1 ilustran una misma tendencia histórica: la espectacularización no necesariamente erosiona la masividad; muchas veces la potencia. El espectáculo puede perder parte de su aura romántica para quienes lo conocieron en otras épocas, pero gana una escala inédita como mercancía cultural global. La paradoja es que el deporte parece menos auténtico para muchos de sus seguidores históricos y, al mismo tiempo, nunca fue tan exitoso, rentable y universal.

La otra batalla del poder: cómo Milei remodela la Justicia desde adentro

La periodista y politóloga Luciana Bertoia analizó el funcionamiento del Poder Judicial argentino y advirtió sobre la consolidación de una estructura corporativa que trasciende a los gobiernos de turno. En diálogo con Pablo Caruso en Gente Que Dice, sostuvo que el acelerado proceso de designación de jueces durante la gestión de Javier Milei, la persistencia de la denominada "familia judicial", la selectividad en los tiempos de la Justicia y el peso de los operadores informales reflejan un sistema de poder con lógica propia, capaz de condicionar la vida política e institucional del país.

Guerra contra Irán y el loby mediático (por suerta en La Argentina no pasa)

El artículo de Jacobin, titulado "The Iran War Had Plenty of Cheerleaders in the Media. We Shouldn't Forget How Spectacularly, Destructively Wrong They Were", constituye una crítica al papel desempeñado por buena parte del establishment mediático estadounidense durante la guerra con Irán y a la posterior ausencia de autocrítica cuando muchas de las justificaciones de la intervención quedaron desmentidas por los hechos. La tesis central del artículo es que el verdadero problema no reside únicamente en que numerosos analistas hayan apoyado una guerra que terminó mostrando resultados muy distintos a los prometidos. Lo preocupante, según Jacobin, es que el sistema político-mediático estadounidense reproduce cíclicamente los mismos incentivos: las voces que impulsan la intervención militar conservan prestigio y espacio público incluso cuando sus diagnósticos fracasan, mientras que las posiciones críticas suelen quedar marginadas hasta que el conflicto ya ha producido consecuencias irreversible. ¡¡Por suerte en La Argentina esto no pasa!!

SúperTrump

El inefable Ravid dice que informa que la tregua entre Israel e Irán atravesó su momento más crítico cuando un intercambio de ataques amenazó con reabrir una guerra regional de gran escala. El detonante fue un ataque israelí contra un objetivo de Hezbollah en Beirut, al que Irán respondió con una nueva oleada de misiles sobre territorio israelí, argumentando que Israel había violado el alto el fuego.
Ante la escalada, Donald Trump se comunicó directamente con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para exigir moderación y evitar represalias que hicieran fracasar las negociaciones con Teherán. Según Axios, el presidente estadounidense intentó convencer a Israel de limitar o cancelar nuevas operaciones militares.
Sin embargo, Netanyahu mantuvo que los ataques respondían a necesidades de seguridad israelí y continuó autorizando operaciones contra infraestructura iraní y objetivos vinculados al eje proiraní. La decisión dejó en evidencia diferencias estratégicas entre Washington y Jerusalén respecto de cómo administrar la confrontación con Irán.

Trump declaró públicamente que tanto Irán como Israel debían "dejar de disparar inmediatamente" y sostuvo que aún existía margen para preservar el proceso diplomático. También reveló que Teherán había transmitido, mediante intermediarios, su disposición a cesar los ataques si Israel hacía lo mismo.
El episodio refleja una contradicción creciente entre los intereses de Washington y los del gobierno israelí. Mientras Trump procuraba consolidar una tregua que le permitiera reducir la implicación militar estadounidense en Oriente Medio, Netanyahu buscó preservar la capacidad de acción israelí contra Irán y Hezbollah. Axios presenta el incidente como una demostración de que, aunque Estados Unidos sigue siendo el principal aliado de Israel, su capacidad para condicionar las decisiones estratégicas del gobierno israelí enfrenta límites cada vez más visibles

Aislamiento y fragmentación

El artículo de Axios sintetiza una tendencia que diversos estudios vienen registrando desde hace años: los estadounidenses socializan cada vez menos, independientemente de la edad. El dato central proviene de la American Time Use Survey y muestra que el tiempo promedio diario dedicado a la interacción social cayó de 45 minutos a 35 minutos en las últimas dos décadas. Este proceso tiene consecuencias políticas importantes. Una sociedad con menos espacios de encuentro tiende a presentar menor confianza interpersonal, mayor polarización, menor participación en organizaciones colectivas y una ciudadanía más expuesta a la fragmentación informativa y a las dinámicas algorítmicas de las redes sociales.
En conjunto, el artículo sugiere que la disminución de la sociabilidad no es un simple cambio de hábitos, sino un indicador de una transformación profunda de la estructura social estadounidense. En el contexto del 250.º aniversario del país del norte, esta tendencia dialoga con otros síntomas de malestar registrados recientemente, como el aumento del pesimismo sobre el futuro y la pérdida de confianza en las instituciones. No hay registros en nuestro país pero, podemos inferir que la tendencia es similar en sus consecuencias sociales y políticas: asilamiento y fragmentación.

La salida de Adorni fue una interna impulsada por Macri

🎥 Resumen del video:
En el video inicial se analiza la renuncia de Manuel Adorni como vocero presidencial, interpretándola como un síntoma de tensiones internas dentro del gobierno de Javier Milei.
Una lectura crítica, señalando que la salida de Adorni refleja una crisis en la estrategia comunicacional y un desgaste político acelerado.
Se mencionan las repercusiones mediáticas, con algunos medios interpretando la renuncia como un signo de debilidad y otros como una maniobra para reorganizar el discurso oficial.

El tono general es analítico y polémico, con énfasis en cómo esta renuncia puede afectar la percepción pública del gobierno y su capacidad para sostener el relato político.
🎥 Resumen del contenido
Tema central: La renuncia de Manuel Adorni como vocero del gobierno de Javier Milei.
Se interpreta la decisión como un síntoma de crisis comunicacional y desgaste político dentro del oficialismo.
Argumentos principales:
La figura del vocero se debilitó por la concentración del discurso en el propio presidente.
La salida busca recomponer la estrategia mediática ante crecientes tensiones internas.
Se mencionan las reacciones de distintos medios y analistas, que oscilan entre ver la renuncia como un signo de debilidad o como una maniobra de control.
En síntesis, el video plantea que la renuncia de Adorni no es un hecho aislado, sino parte de un proceso de reconfiguración del relato oficial y de centralización del liderazgo presidencial.
Se agregan comparaciones con episodios locales e internacionales similares y sus consecuencias inmediatas.

Cierra una breve descripción – prontuario de las últimas características centrales del modelo de acumulación que encarna el reemplazante de Manuel, el inefable Diego.

Luzu: Una a favor y varias en contra, onda

La expansión del streaming transformó la producción y el consumo cultural, pero también profundizó procesos de precarización laboral en distintos eslabones de la industria. La promesa de democratización y acceso masivo convivió con nuevas formas de concentración económica y deterioro de las condiciones de trabajo.

Algunos rasgos centrales de este fenómeno son:

Caída de los ingresos residuales: actores, guionistas, músicos y otros trabajadores perciben menores regalías que en el modelo tradicional de televisión abierta o venta física. Las plataformas suelen pagar montos fijos y con escasa transparencia sobre las audiencias.
Concentración del mercado: un pequeño grupo de grandes empresas controla la distribución global de contenidos, fortaleciendo su capacidad para imponer condiciones contractuales y reducir costos laborales.
Fragmentación y trabajo por proyecto: se generalizan contratos temporales, tercerización y formas de empleo inestable. Los trabajadores culturales alternan períodos de intensa actividad con largos intervalos sin ingresos.
Algoritmización de la producción: las plataformas utilizan datos de consumo para orientar inversiones y formatos, subordinando criterios artísticos y culturales a la lógica de maximización de audiencias.

Desde una perspectiva de economía política, el streaming representa una fase de reorganización del capitalismo cultural: la digitalización no eliminó las relaciones de explotación, sino que las reconfiguró. El valor generado por consumidores y trabajadores se fragmenta, mientras aumenta la inseguridad laboral y se debilitan los mecanismos tradicionales de negociación colectiva.

Las huelgas de guionistas y actores en Estados Unidos entre 2023 y 2024 expresaron precisamente este conflicto: la disputa por los ingresos, los derechos de propiedad intelectual y el impacto de la inteligencia artificial puso de manifiesto las tensiones entre las plataformas y el trabajo cultural. En ese sentido, la precarización asociada al streaming no constituye un fenómeno marginal, sino una manifestación de transformaciones más amplias en el capitalismo contemporáneo y en la llamada "economía de plataformas". De hecho en La Argentina fueron a su manera , la precuela efectiva de la Reforma Laboral que aplica el gobierno.

Tras el escándalo y el show de la indignación, el affaire de Florencia Peña con la familia Messi abre la posibilidad de problematizar las condiciones en las que se ejerce el periodismo hoy. Los análisis de Mariana Mandakovic y Pascual Calicchio.

Acuerdo con Irán: «Sorprendente»

Estados Unidos e Irán acordaron un memorando de entendimiento de 14 puntos para poner fin al conflicto bélico iniciado a principios de 2026. El histórico documento establece el cese inmediato de hostilidades y garantiza la reapertura del Estrecho de Ormuz a cambio de la liberación de activos financieros iraníes.

El pacto preliminar, que será formalizado en Suiza, contempla puntos clave que han generado opiniones divididas y asombro en la comunidad internacional.

Puntos clave del acuerdo

1- Cese de hostilidades: Marca el fin permanente de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano, y prohíbe el uso de la fuerza entre ambas naciones.
2-Apertura de Ormuz: Irán se compromete a restablecer el tráfico marítimo y a neutralizar las minas en el área, mientras que Estados Unidos levantará su bloqueo naval en un plazo de 30 días.
3-Alivio económico y sanciones: Estados Unidos levantará las sanciones internacionales y descongelará los activos financieros de Irán.
4- Fondo de Reconstrucción: Se incluye un plan integral con una financiación de al menos $$300.000 millones para el desarrollo económico y la rehabilitación de Irán.
5-Negociación final: El memorando establece un periodo de 60 días para negociar los términos de un acuerdo definitivo y duradero.

El acuerdo ha sido catalogado como «sorprendente» debido a las amplias concesiones de Washington para restaurar la normalidad comercial y energética, lo que generó un intenso debate sobre su verdadera eficacia a largo plazo.

En el video de apertura Tucker Carlson (ex MAGA) por momentos descreído… y eso que Trump no miente jamás.

La propaganda bajo formato periodístico

La publicidad bajo formato periodístico es lo habitual Al respecto, la narrativa expuesta en este fragmento revela un profundo sesgo de clase al naturalizar dinámicas de precarización laboral y desplazamiento demográfico como meros indicadores de éxito de mercado, validada por la absoluta complacencia de un entorno periodístico que renuncia a su rol de confrontación. Al analizar el discurso de Federico Sturzenegger en el canal de Carlos Burgueño en YouTube, se evidencia una brecha analítica entre la abstracción macroeconómica y el impacto social real.
En definitiva, la migración definitiva del debate político y económico hacia el ecosistema de las plataformas digitales ha modificado de raíz las reglas de juego de la comunicación. La subordinación del criterio editorial humano a las métricas de distribución de los algoritmos de recomendación está transformando la información en un bien de consumo rápido, donde la densidad analítica cede terreno frente a la espectacularidad. En plataformas como YouTube, TikTok o X (antes Twitter), el éxito de un contenido ya no se mide por su rigor metodológico o la pluralidad de sus fuentes, sino por su capacidad de retención. Esta dinámica altera la estructura misma de la entrevista periodística, transformándola en propaganda muy poco encubierta, por otra parte. De todas formas siempre es muy grato escuchar a Fede Sturze.

No se entiende: De Solari a Marshall

El artículo parte de una vieja discusión sobre las letras de Indio Solari: la idea de que son difíciles de entender.
Aquí se sostiene que esa supuesta incomprensión es en realidad un prejuicio elitista que subestima la capacidad de interpretación popular.
Para demostrarlo se recupera una carta de Solari del año 2011, donde el músico reivindica la ambigüedad, la imaginación y la complejidad poética como formas legítimas de conocimiento y sensibilidad.
A partir de allí, el texto realiza un desplazamiento hacia la política. Utiliza una reflexión del economista británico Alfred Marshall sobre la necesidad de traducir los conceptos complejos a un lenguaje accesible sin renunciar a su profundidad.
La tesis central es que el problema no es que la sociedad no pueda comprender procesos complejos, sino que muchos dirigentes y comunicadores son incapaces de explicarlos adecuadamente.
Desde esa perspectiva, se critica la instalación mediática del llamado “caso Adorni”. Su sobredimensionamiento sirve para desplazar del centro de la discusión cuestiones estructurales como la fuga de capitales, el endeudamiento, el ajuste económico y la precarización laboral.
La agenda mediática privilegia lo anecdótico porque supone que los problemas económicos de fondo serían demasiado complejos para la población.
El artículo también incorpora una lectura de la interna oficialista. Señala que la controversia alrededor de Adorni expuso disputas dentro del propio bloque gobernante y que la intervención de Mauricio Macri debe interpretarse como parte de una puja por influencia y liderazgo dentro de una coalición atravesada por tensiones crecientes.
La conclusión es de carácter político-cultural: el pueblo sí puede comprender fenómenos complejos cuando estos se vinculan con su experiencia concreta. Del mismo modo que millones de personas encontraron sentido en las metáforas de Solari, también pueden comprender mecanismos económicos y sociales que afectan su vida cotidiana.
El obstáculo no radica en la capacidad popular sino en una dirigencia que la subestima y en una agenda mediática que privilegia conflictos superficiales sobre los problemas estructurales.
La complejidad no es enemiga de la comunicación política. El desafío consiste en traducirla sin banalizarla. Reducir el debate público a episodios menores constituye una derrota cultural porque invisibiliza las relaciones de poder y los efectos estructurales y muy concretos del modelo socioeconómico. En el video de apertura La Inca en un réquiem alegre y comprometido de tres horas sin monetización sobre las dimensiones de lo político en las letras del Indio, de la década de los ochenta con los Redondos hasta la etapa solista reciente.
La Inca, siempre correcta, pide disculpas por las quebraduras lloronas y los posibles errores. Leeré todo lo que comenten como aporte, discusión, hipótesis no mencionadas o simples manifestaciones de emotividad.
"Donde hay dolor, habrá canciones"

La encíclica del león argento: «Sbalordito Tutti»

En la Argentina del Psycho Killer suceden hechos atípicos tan rápidamente que la anormalidad produce un efecto social de anonadamiento. Mientras el escándalo Adorni nos cautiva, las Privatizaciones de AySA, de las centrales nucleares, de la Hidrovía, o la salida de la Organización Mundial de la Salud, que agrava el desmantelamiento del sistema público de salud – entre otros hechos – lo que se normaliza es precisamente el estado de anonadamiento que padecemos. Por supuesto entonces, en el video de apertura, Pato da Torre nos "anonada".

Dorian Gray: La ilusión de normalidad

La mayoría de las personas se dejan influenciar por puntos de vista impuestos por otros. Estos otros pueden ser padres, maestros, figuras religiosas, escritores de diversas tendencias, podcasters y políticos ideológicamente motivados, tanto de derecha como de izquierda, quienes, en sus peores manifestaciones, son verdaderos lobos con piel de cordero; un ejemplo reciente de ello reside actualmente en la Casa Blanca. En otras palabras, existen numerosas fuentes potenciales de inspiración, pero siempre es recomendable informarse bien antes de actuar.

Apuntes : La tiranía de gauss y los prejuicios de la normalidad en una sociedad polarizada

La relación entre la campana de Gauss (o distribución normal) y la política se basa en la idea de que la mayoría de los votantes se agrupan en posiciones moderadas (centro), mientras que pocos votantes se encuentran en los extremos.
La falacia del voto al centro político surge cuando se asume automáticamente que moverse al "centro" es la única estrategia ganadora, ignorando la realidad de la polarización, la abstención o que el centro puede estar vacío. Veamos algunos apuntes sobre la caducidad del modelo centrista basado en la campana de Gauss en sociedades polarizadas. PD: Si quedáran dudas de la persistencia de la polarización en la sociedad argentina, mídase la profundidad de la misma por la necesidad del bloque en el poder de apresar y proscribir a la principal opositora Cristina Fernández de Kirchner.

Aparatos mediáticos. De la conversión de Tucker Carlson a la normalización del «Gran Israel»

El "Gran Israel" (Eretz Yisra'el Hašlemah) es una visión ideológica, política y, para algunos, religiosa, que promueve la expansión territorial del Estado de Israel más allá de sus fronteras actuales, abarcando áreas históricas descritas en la Biblia o la Palestina bajo mandato británico.
Esta concepción irredentista busca el control de toda la Palestina histórica (Cisjordania, Gaza, Jerusalén Este) y, en interpretaciones extremas, tierras que van desde el río Nilo en Egipto hasta el Éufrates en Irak, incluyendo partes de Líbano, Siria y Jordania.
Aspectos clave del Gran Israel: Fundamento Ideológico: Se basa en una interpretación del sionismo revisionista y textos bíblicos que consideran la tierra como un derecho divino y la "tierra prometida" al pueblo judío.
Visión de la Derecha Radical: Es defendida por sectores ultraderechistas y colonos, incluyendo figuras influyentes dentro del actual gobierno israelí, como Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir. Expansionismo y Colonización: Esta ideología promueve la construcción de asentamientos ilegales y la anexión de los territorios ocupados, lo que amenaza la viabilidad de un Estado palestino.
Diferentes Versiones:Versión Moderada (del Sionismo Revisionista): Abarca la Palestina histórica (Israel, Cisjordania y Gaza).Versión Bíblica/Extrema: Abarca desde el Nilo hasta el Éufrates, abarcando áreas de múltiples países vecinos.
Contexto Actual: Algunos analistas ven en las políticas del gobierno de Benjamín Netanyahu un acercamiento a este concepto, denominado en ocasiones como un "nuevo Oriente Medio", buscando la hegemonía regional. La idea del Gran Israel es un punto central en el conflicto israelí-palestino, ya que su implementación implica la ocupación continua y la negación de un Estado palestino independiente.
En el video de apertura el impacto de los aparatos de medios en la construcción de sentido. De la "conversión" de Tucker Carlson y su posición crítica a Trump, hasta la "naturalización" de la posición extrema de los colonos israelíes y su visión del "Gran Israel". Vean también que no somos originales tampoco en el funcionamiento de los aparatos mediáticos locales: Conversión y Naturalización.

Silencio marginal: una tecnología de poder

El actual, es como nunca antes, un sistema de comunicación horizontal el que orbita «el tema Adorni», y lo hace bajo la consigna «la gente esto lo entiende».
La construcción de lo que «la gente entiende» es una construcción política.
Todo lo que es efecto estructural del sistema » la gente no lo entiende», y los efectos colaterales, menores y hasta obvios «la gente los entiende» . Obviamente este no es un accidente cognitivo, una alternativa neutral de comunicación, sino una tecnología de poder.
Al poder le sirve que la discusión pública se trabe en la superficie por varias razones estratégicas:
La trampa de la hiper-simplificación: El poder traduce problemas estructurales (que requieren cambios de fondo) a un lenguaje de «sentido común» moral o doméstico. Si la gente discute el «gasto» como si fuera la economía de una casa, se olvida de discutir la matriz productiva o el sistema financiero.
Gestión de la indignación: Es mucho más fácil canalizar el enojo social hacia un síntoma menor o un chivo expiatorio (el efecto colateral) que permitir que la masa comprenda el engranaje que lo produce. La «anécdota» consume toda la energía del debate. Invisibilización de la arquitectura: Si no entendés cómo funciona el sistema, no podés proponer una alternativa. El poder se presenta como «el orden natural de las cosas» (efecto estructural), mientras que solo permite debate sobre las «molestias» que ese orden genera.
Es, en esencia, mantener a la audiencia peleando por el color del decorado para que no se observe el escenario estructuarl , que además a un ritmo impredecible, se está agotando sin prisa ni pausa.
PD: La corrupción cotidiana del peronismo menemista dió paso a la alianza progresista UCR - Frepaso, que continuó corrompiendo y dejó cientos de muertos a nivel nacional, en medio de una sociedad destrozada.
El sistema socioeconómoco permaneció intocado hasta la llegada de Néstor Carlos Kirchner en el año 2003.
En el cierre complementa la nota un "Apéndice: Sobre la degradación del lenguaje político, el brutalismo comunicacional"

¿Durará la conversión anti-Trump de Carlson y presagiará un resquebrajamiento más amplio al interior del movimiento MAGA?

Tucker Carlson lleva una década en el meollo de la conversación política y de los medios conservadores en Estados Unidos. Pocas figuras de los medios de comunicación se identifican más con la era Trump. Su popularísimo programa en Fox News comenzó justo después de las elecciones de 2016 y, a pesar de ser despedido por esa cadena en 2023, Carlson ha seguido siendo un elemento fijo del mundo Trump: lanzó su propia cadena, impulsó a Donald Trump en su pódcast y en los mítines de campaña, ocupó el palco de Trump durante la Convención Nacional Republicana y asistió a su toma de posesión.
Luego, en febrero, el presidente Trump llamó a atacar Irán junto con Israel, una decisión a la que Carlson se opone totalmente. Ahora dice que se arrepiente de haber apoyado a Trump y se ha convertido en un influyente y clamoroso crítico de la gestión en su programa. También culpa a Israel de convertir a Trump en un “esclavo” al —como él lo caracteriza— empujar al presidente a la guerra. Debido a este enfoque en Israel, y a su muy sonada entrevista al influente nacionalista blanco Nick Fuentes, los críticos le han acusado de antisemitismo.
Para entender esta ruptura con el presidente y otras cosas más, viajé a Maine para encontrarme con Carlson, y volvimos a comunicarnos unos días después. Sostuvimos una amplia conversación sobre sus opiniones sobre la guerra, su episodio de Fuentes, su amistad con el vicepresidente JD Vance y, lo que es más subrepticio, sobre si cree que Trump es el Anticristo, algo sobre lo que ha estado reflexionando en su programa.

USA: Los «centristas» y su doble moral

La nota compara al streamer estadounidense de Twitch y comentarista político de izquierda, Hasan Piker, con figuras liberales/centristas -muchos demócratas- , sugiere que el discurso de élite a menudo tolera la retórica belicista e islamófoba. La idea central es que los comentarios de figuras progresistas como Piker son objeto de escrutinio, mientras que discursos más problemáticos de la corriente principal pasan desapercibidos. Declaraciones mucho más reprobables que cualquiera de las que ha dicho Hasan Piker son escritas y pronunciadas con frecuencia por destacados liberales en medios respetables. Pero como la guerra y la islamofobia son aceptables en los círculos demócratas de élite, no causan ninguna sorpresa.
PD: Acá está plagado de esta especie de individuos, tan correctos, que espantan.