
El artículo de Viento Sur, por su propio título —“Cuando comenzó el genocidio, Walid tenía dos años”—, parece plantear una clave especialmente potente: el genocidio no comienza el 7 de octubre de 2023, sino que debe inscribirse en una temporalidad histórica mucho más extensa, en la que la experiencia palestina aparece marcada por desposesión, ocupación, expulsión y violencia estructural.

El artículo de Nueva Sociedad aborda una de las contradicciones más complejas del debate político contemporáneo: la convivencia entre discursos que reivindican una defensa incondicional de Israel y, al mismo tiempo, reproducen prejuicios históricos contra los judíos. La tesis central apunta a desmontar una identificación que resulta políticamente funcional pero conceptualmente problemática: judíos, sionismo e Israel no son sinónimos.
El antisemitismo es una forma histórica de discriminación contra los judíos y posee una trayectoria que precede ampliamente a la creación del Estado de Israel. Por eso, combatirlo no debería depender de una adhesión a las políticas de ningún gobierno israelí. Del mismo modo, cuestionar al Estado de Israel, al sionismo o a las decisiones de sus gobiernos no implica automáticamente una posición antisemita.
La paradoja señalada por el artículo adquiere especial relevancia en determinados sectores de la derecha internacional. En ellos puede aparecer una defensa enfática de Israel combinada con concepciones profundamente negativas sobre los judíos, especialmente cuando estos son representados mediante estereotipos asociados al poder financiero, las elites cosmopolitas o supuestas conspiraciones. Se produce así una separación entre un supuesto “judío aceptable”, identificado con Israel y el nacionalismo sionista, y aquellos judíos que cuestionan esa identificación.
El problema político reside precisamente en esa operación: convertir a Israel en representante exclusivo de todos los judíos y, simultáneamente, presentar a los judíos que no se identifican con el Estado israelí como una anomalía. La consecuencia es borrar la diversidad política, social e ideológica existente dentro de las comunidades judías.
La cuestión también puede analizarse desde una perspectiva de clase. Ni los judíos ni los israelíes constituyen bloques sociales homogéneos. Existen trabajadores, empresarios, sectores populares, elites económicas, movimientos de izquierda, nacionalistas religiosos, pacifistas y organizaciones judías críticas del sionismo. Reducir esa diversidad a una única identidad estatal impide comprender las contradicciones sociales que atraviesan tanto a Israel como a las comunidades judías de otros países.
El artículo permite, en consecuencia, distinguir dos cuestiones que con frecuencia son deliberadamente confundidas: la defensa de los judíos frente al antisemitismo y la defensa de las políticas del Estado de Israel. Son problemas diferentes. La primera constituye una lucha contra una forma histórica de racismo; la segunda pertenece al terreno de la discusión política sobre un Estado concreto, sus gobiernos, sus instituciones y sus relaciones con el pueblo palestino.
La conclusión es políticamente incómoda pero necesaria: se puede combatir el antisemitismo y, al mismo tiempo, cuestionar las políticas del Estado de Israel; del mismo modo, se puede defender los derechos del pueblo palestino sin convertir esa defensa en hostilidad hacia los judíos. Separar estas dimensiones resulta imprescindible para evitar que la memoria histórica del antisemitismo sea utilizada como instrumento de legitimación política y, al mismo tiempo, para impedir que la crítica a Israel sea utilizada como cobertura para reproducir prejuicios antijudíos. En la apertura Jeffrey Sachs analiza la política israelí y los indicios de una posible caída política. Afirma que el país del norte se está quedando sin tiempo. Jeffrey Sachs evalúa el clima geopolítico actual y las presiones internas que enfrenta el liderazgo. Este análisis está diseñado para quienes buscan una comprensión más profunda de la retórica en torno a los acontecimientos recientes y sus implicaciones para las relaciones internacionales a largo plazo. Al examinar el lenguaje específico y los cambios estratégicos mencionados, se tendrá una perspectiva más clara sobre cómo los observadores externos interpretan el actual conflicto en Oriente Medio.

En Cisjordania, jóvenes en situación de riesgo son rebautizados como pioneros: financiados por ministerios israelíes y organizaciones benéficas estadounidenses cuyas donaciones son deducibles de impuestos, son desplegados para acosar, despojar y expulsar a los palestinos de sus tierras.

Millones de personas en todo el mundo se verán ahora aún más expuestas a las acciones criminales de estados depredadores. A diferencia de la acusadora de Khan, es poco probable que alguna vez tengan la oportunidad de ser juzgadas.

Tucker Carlson declaró que Estados Unidos “perdió su soberanía hace muchos años” al subordinar su política exterior a Israel, acusando a Donald Trump de traicionar a sus votantes con un ataque contra Irán en febrero de 2026. Según Carlson, la fusión entre la CIA y el Mossad ha convertido a EE.UU. en un país que actúa en beneficio de otro, lo que él considera una “traición” nacional.
📌 Puntos principales de la entrevista
Fecha y contexto: Publicada el 23 de julio de 2026 en RT, tras el ataque estadounidense contra Irán en coordinación con Israel.
Crítica a Trump: Carlson afirmó que Trump hizo “lo que dijo que nunca haría” y lo hizo “por mandato de Israel”, lo que lo llevó a romper con el Partido Republicano.
CIA y Mossad: Señaló que ambas agencias han operado como una sola entidad durante más de 60 años, alimentando a EE.UU. con desinformación.
Ejemplos de desinformación:
La acusación de que Irak tenía armas de destrucción masiva.
La teoría de que eliminar al ayatolá Jameneí provocaría el colapso del gobierno iraní.
Soberanía perdida: Carlson sostuvo que EE.UU. ya no decide por sí mismo y que esta situación es “humillante” para sus ciudadanos.
Consecuencias: Advirtió que esta guerra podría marcar el fin del “imperio estadounidense” y causar una gran disrupción económica en EE.UU. y Europa.
🔎 Interpretación y contexto
Carlson como figura mediática: Tucker Carlson es un periodista y comentarista conservador con gran influencia en sectores críticos de la política exterior estadounidense.
Narrativa de subordinación: Su argumento se centra en la idea de que EE.UU. actúa como brazo militar de Israel, lo que cuestiona la independencia de su política exterior.
Impacto político: Estas declaraciones refuerzan el debate interno en EE.UU. sobre el rol de Israel en las decisiones estratégicas y sobre la legitimidad de las acciones militares en Medio Oriente.
Relevancia internacional: Para países como Argentina y otros "aliados incondicionales" el análisis de un ex MAGA como Carlson, puntualiza el declive del poder estadounidense y el surgimiento de un orden multipolar.

El periodista británico Jonathan Cook sostiene que el Reino Unido ya vive bajo un modelo de control estatal que recuerda al universo de 1984 de George Orwell, aunque la mayoría de la población aún no lo perciba. Según el autor, el cambio no se produjo mediante un golpe institucional, sino a través de una sucesión de reformas legales y prácticas administrativas que fueron ampliando paulatinamente las capacidades coercitivas del Estado.
Cook argumenta que la atención pública ha sido desviada hacia enemigos internos —inmigrantes, musulmanes, activistas de izquierda o defensores de Palestina— mientras el aparato estatal fortalece mecanismos de vigilancia, censura y criminalización de la protesta. El resultado sería una ciudadanía que acepta crecientes restricciones en nombre de la seguridad nacional.
Uno de los ejes centrales del artículo es la utilización del conflicto en Gaza y de la legislación antiterrorista como justificación para limitar derechos fundamentales. El autor sostiene que la persecución de organizaciones de solidaridad con Palestina constituye un precedente peligroso que podría extenderse a cualquier forma de disidencia política.
Asimismo, Cook afirma que el deterioro democrático no responde únicamente a decisiones de un gobierno determinado, sino a una convergencia entre el Estado, los grandes medios de comunicación y poderosos intereses económicos. En ese marco, considera que el sistema político británico prioriza la preservación del orden establecido frente al ejercicio efectivo de las libertades públicas.
El artículo concluye con una advertencia: el verdadero riesgo del autoritarismo contemporáneo reside en que avanza de forma incremental y normalizada. Cuando la sociedad advierta plenamente la pérdida de derechos, sostiene Cook, gran parte de los mecanismos democráticos para revertir esa situación podrían haberse debilitado o desaparecido.

Un examen crítico al sesgo pragmático de la diplomacia israelí frente a la Cuestión Malvinas. Los límites de una analogía discursiva que confronta el principio de integridad territorial con los marcos antitéticos de las Naciones Unidas, en un escenario donde las alianzas estratégicas coexisten con la explotación petrolera privada.

La guerra entre Estados Unidos e Irán reconfiguró el escenario estratégico en Medio Oriente. Según un análisis de Jacobin, el eje del conflicto ya no pasa exclusivamente por el programa nuclear iraní, sino por la capacidad de Teherán para amenazar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
El artículo sostiene que la ofensiva impulsada por Donald Trump no logró imponer una derrota decisiva a Irán y terminó fortaleciendo la importancia geopolítica de Ormuz como instrumento de presión. La posibilidad de interrumpir el flujo energético mundial otorga a Teherán una herramienta de negociación con impacto directo sobre la economía global.
Desde esta perspectiva, la estrategia estadounidense enfrenta una contradicción: cualquier escalada militar destinada a neutralizar a Irán incrementa el riesgo de una crisis energética internacional y eleva los costos políticos y económicos para Washington y sus aliados.
Para Jacobin, el conflicto demuestra los límites del poder militar estadounidense para resolver disputas regionales y anticipa una etapa de mayor inestabilidad en Medio Oriente, donde el control de las rutas comerciales y energéticas adquiere una relevancia estratégica incluso superior a la cuestión nuclear. En el cierre en una reveladora entrevista para Canal Abierto, la filósofa Silvana Rabinovich, autora del libro La Biblia y el dron, desarmó los discursos teológicos que sostienen el actual conflicto en Medio Oriente y cuestionó con dureza la asimilación forzada entre judaísmo y sionismo.

Jonathan Cook sostiene que las sanciones anunciadas por gobiernos occidentales contra algunos colonos israelíes violentos no modifican el problema de fondo: la expansión de los asentamientos en los territorios palestinos ocupados. Según el periodista, la violencia de determinados colonos es presentada como un exceso individual, mientras se evita cuestionar una política de Estado que, desde hace décadas, promueve la ocupación y fragmentación de Cisjordania.
Para Cook, los asentamientos constituyen el verdadero núcleo del conflicto porque consolidan el control territorial israelí e impiden la viabilidad de un futuro Estado palestino. En ese contexto, las sanciones selectivas tienen un alcance meramente simbólico: no afectan la financiación, la protección militar ni el respaldo diplomático que sostienen el proceso de colonización.
El autor concluye que Estados Unidos y las principales potencias europeas difícilmente adopten medidas contra el sistema de asentamientos, ya que ello implicaría revisar una política que han tolerado y, en distintos grados, respaldado durante décadas. Desde esa perspectiva, las sanciones a individuos buscan preservar la credibilidad internacional de Occidente sin alterar las condiciones estructurales de la ocupación. En síntesis, el artículo sostiene que se condenan algunos episodios de violencia, pero no el proyecto político que los hace posibles.

Aquí hay una lista de las cosas que el primer ministro británico entrante está obligado a hacer para evitar la complicidad en el genocidio israelí, según un fallo de la Corte Internacional de Justicia. ¿Cumplirá con alguna de ellas?

La idea principal del artículo es que el Líbano es un Estado cuya soberanía ha permanecido permanentemente condicionada desde su nacimiento.
Francia diseñó un Estado con equilibrios internos extremadamente frágiles.
Israel pasó a considerar el sur libanés como un espacio estratégico para su seguridad.
Las potencias regionales utilizaron el territorio libanés como escenario de confrontaciones indirectas.
Las divisiones confesionales impidieron consolidar una autoridad estatal plenamente soberana.
En consecuencia, el Líbano aparece como un ejemplo de cómo las fronteras surgidas del colonialismo pueden generar estructuras políticas vulnerables, susceptibles de intervención externa durante décadas.
En este contexto, Hezbollah ocupa una posición paradójica. Para una parte significativa de la sociedad libanesa y del mundo árabe, representa la principal fuerza de resistencia frente a Israel y un factor de disuasión militar. Para otros sectores, su autonomía armada cuestiona el monopolio estatal de la fuerza y dificulta la consolidación de instituciones plenamente soberanas. Esta tensión expresa una contradicción más profunda: la coexistencia de un Estado formalmente independiente con estructuras de poder condicionadas por equilibrios regionales que exceden ampliamente sus fronteras.

El artículo "Desigualdad y salud: pérdidas en las brumas del tiempo", publicado en Viento Sur, recupera una idea central de la epidemiología social: la salud de las poblaciones depende mucho más de las condiciones sociales que de las decisiones individuales o de la atención médica. A partir de esa premisa, cuestiona el predominio de enfoques biomédicos centrados en el individuo y propone volver a colocar la desigualdad social en el centro del análisis sanitario. El artículo concluye que mejorar la salud colectiva exige reducir las desigualdades sociales, no únicamente ampliar la cobertura sanitaria o desarrollar nuevos tratamientos. La salud aparece como un indicador sintético de la organización económica y política de una sociedad: cuando aumentan la precarización, la exclusión y la concentración de la riqueza, también se deterioran los indicadores sanitarios, aun cuando la tecnología médica continúe avanzando. En La Argentina como es obvio se combina deterioro de indicadores sociales con estancamiento de la tecnología méddica, salvo para el 30% de la cima de la pirámide de estratificación. 70/30, país fernet.

La tesis de Jonathan Cook es que el reconocimiento de Israel como un régimen de apartheid dejó de ser una discusión exclusivamente jurídica para convertirse en un desafío político para Occidente. El autor sostiene que la guerra en Gaza aceleró el deterioro de la imagen internacional de Israel y expuso las contradicciones de Estados Unidos y Europa, que continúan respaldándolo pese a las denuncias de violaciones sistemáticas del derecho internacional. Según Cook, el costo ya no recae solo sobre Israel, sino también sobre la credibilidad del orden internacional impulsado por las potencias occidentales. Para Cook, la negativa de Estados Unidos y gran parte de Europa a aplicar a Israel los mismos estándares de derecho internacional que exigen a otros Estados erosiona la legitimidad del llamado "orden internacional basado en reglas". Esta sería una de las consecuencias geopolíticas más importantes del conflicto.

Spinoza, el expulsado del judaísmo holandés en tiempos coloniales, persevera como “problema” para la institución judaica actual. ¿Qué nos dice semejante insistencia sobre el conflicto histórico entre Israel y Palestina y sobre el genocidio perpetrado por el Estado de Israel tras el ataque terrorista de Hamás? Conversamos con el filósofo spinozista Diego Tatián y con el humorista e ilustrador legendario Sergio Langer.
¿Son posibles un pensamiento y una política de la paz como "idea adecuada" en tiempos de dicotomías simplificadoras y de guerras intestinas gestionadas por algoritmos?
Diego Tatián es un reconocido filósofo, autor de numerosos libros y cofundador del Coloquio Internacional Spinoza. Sergio Langer, dibujante humorístico con un recorrido prominente, desde la revista Humor, hasta la revista Barcelona, pasando por la tira La Nelly, entre tantas otras, y autor del libro “Judíos”.

La descarada política del ministro de seguridad nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, de maltratar gravemente a los prisioneros palestinos no es cuestión de una sola persona. Una serie de funcionarios a través y más allá del sistema penitenciario lo están permitiendo, o haciendo la vista gorda.
El trato de Israel a los detenidos y prisioneros palestinos ha estado recientemente en el centro del discurso público mundial. El público y los políticos de Israel tienden a culpar al ministro Itamar Ben-Gvir, pero no está solo. Una serie de individuos, algunos de los cuales son altos funcionarios con posiciones y formación respetables, y algunos guardias o soldados de prisión ordinarios, permiten y sostienen lo que está sucediendo en las prisiones. Estos son los colaboradores de Ben-Gvir.

Este texto interpreta a la guerra imperialista como un síntoma de la transición entre un mundo unipolar liderado por Estados Unidos y otro más fragmentado y competitivo. En este contexto conceptual y también político, Palestina aparece no solo como una cuestión nacional, sino como uno de los escenarios donde se manifiesta con intensidad la disputa sin pausa por el orden mundial del siglo XXI

"Las manifestaciones de crítica contra la política del gobierno de Israel no son sinónimo de antisemitismo”. En el video de aperura, en el debate sobre la creación de una comisión sobre antisemitismo, Constanza Moreira cuestionó los fundamentos de la iniciativa, analizó cómo se construyen las estadísticas sobre el tema y alertó sobre los riesgos de confundir la crítica política a un Estado con la discriminación hacia un pueblo o una religión. Organizaciones sociales y sindicales de Uruguay, entre ellas el @PITCNT, @FUCVAM, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos y la Coordinadora contra el Genocidio del Pueblo Palestino, presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía de Montevideo el 1 de junio de 2026. Los principales detalles de esta acción legal son:Investigados: La denuncia penal apunta directamente a Benjamín Netanyahu (primer ministro israelí) y al entonces ministro de Defensa Yoav Gallant, así como al portavoz en español de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el ciudadano uruguayo-israelí Roni Kaplan (foto) . Delitos imputados: Crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio en el contexto del conflicto en la Franja de Gaza. Pedidos concretos a la Justicia: Solicita que se investigue a los funcionarios mencionados y a cualquier otra autoridad israelí que pise territorio uruguayo. Además, exige que Uruguay acate y actúe en consecuencia de las órdenes de captura internacional emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI) contra altos mandos israelíes. La demanda fue comunicada en una conferencia de prensa en la sede del PIT-CNT, donde los representantes legales y miembros de las organizaciones subrayaron la intención de que se investigue la presunta responsabilidad penal por las muertes intencionales, la hambruna y la destrucción de infraestructura civil en Gaza. Puedes seguir las actualizaciones de este proceso a través de los medios oficiales de la central sindical en la Web del PIT-CNT o leer reportes periodísticos detallados en el medio local La diaria.

Entre las brumas del otoño y las lecciones de la historia, este texto recorre la relación entre emancipación, reacción y memoria para reflexionar sobre el presente. Desde Marx y Trotsky hasta el genocidio en Gaza y la detención de integrantes argentinos de la Global Sumud Maghreb, el texto plantea una defensa de la solidaridad internacional como práctica indispensable frente al horror.

Trump calificó a Netanyahu de "loco" y le reprochó que estuviera agravando el conflicto de manera desproporcionada. También habría presionado para impedir un ataque israelí contra Beirut, argumentando que eso aislaría aún más a Israel internacionalmente. Tras la conversación, funcionarios israelíes indicaron que el plan de ataque sobre Beirut fue suspendido. ¿Suena bien, será? En el video de apertura, lo dudan.

Uno de los principios básicos de desarrollo del modelo neoliberal es "A la gente no le interesa la políca" fala agregar "lo hemos logrado". La despolitización es presentada por el sistema como una falsa virtud de neutralidad que, en realidad, actúa como un mecanismo de control para desactivar la movilización y el pensamiento crítico. Esta estrategia reduce la acción colectiva a quejas individuales y fomenta el desinterés, desarmando a la sociedad frente a las injusticias del sistema actual. La despolitización no como estado virtuoso sino como construcción ordenada a la reproducción del sistema es analizada por Basel Ramsis, director de cine y escritor egipcio-español, que logra trascender el ensayo tradicional sobre esta problemática central y creciente.