Categoría Medios

¿Dato mata relato?

Dicen las noticias que en las elecciones presidenciales de Chile ganó el candidato José Antonio Kast y perdió la candidata Jeanette Jara, las y los analistas afirman que esa derrota se la debe al presidente saliente Gabriel Boric. Lo explican desde muchas perspectivas, desde errores en la conducción gubernamental hasta lo que llaman su falta de definición, su tibieza, su incapacidad para asumir posiciones antiimperialistas y anticapitalistas.

El periodismo es un bien público, una rama de la infraestructura democrática innegociable. Lo necesitamos

Ha habido tres grandes revoluciones de comunicación definitoria en la experiencia humana. Y uso el término "experiencia" porque una de ellas es la prehistoria. La primera, por supuesto, es el desarrollo del lenguaje o habla, que distingue a los seres humanos, homo sapiens , de todos los demás homínidos, hasta donde sabemos. Y lo mejor que podemos decir es probablemente la mejor explicación que tenemos de por qué somos los únicos que lo logramos y todos los demás básicamente mordieron el polvo. Somos los últimos homínidos en pie. El habla y el lenguaje son muy importantes. Nos crearon como especie. Como dijo Aristóteles, somos el "animal parlante".

Empecé a escuchar a Queen …

Ciminelli @cristiancim muy brevemente (el vértigo «narrativo» así lo marca), nos brindó un balance mediante múltiples indicadores, de lo acontecido en estos dos lindos años de gobierno libertario. Y hay que decir que lo ocurrido no es nada, lo que va a ocurrir …
Cerramos con el ya clásico noventoso «Comé Federico», que tiene al menos dos propiedades: Audiovisualmente es insuperable e historiza al actual gobierno que sin duda es un museo de novedades, la más notable es que nuestro máximo representante se rasca el orto con sagrada furia y sin frenos inhibitorios: Un transgresor.
No es sorpresa entonces que cerremos la nota con el análisis de la app creada por un usuario, que permite contar cuántas veces Javier Gerardo se rascó meticulosa y reiteradamente el culo en una entrevista estrimeada entre amigos, el resultado es sorprendente. No se lo pierdan.
En fin, queda probado que el actual bloque en el poder no le hace asco a nada. Feliz Navidad.

La batata cultural en el Reino Unido: También «el silencio es salud»

Se quebró la membrana de impunidad narrativa que por mucho tiempo acompañó las acciones terroristas del estado de Israel en medio oriente. En el Reino Unido, el gobierno de Starmer ha sentado el precedente más peligroso: ahora puede prohibir a cualquier grupo político que elija como organización terrorista, y así hacer imposible defenderlo. En el momento en que el gobierno británico comenzó a prohibir a los movimientos políticos como organizaciones terroristas, en lugar de solo grupos militantes, era inevitable que decir hechos reales, hacer declaraciones veraces, se convirtiera en un delito. Así es la famosa batata cultural que libra la ultraderecha - en este caso travestida de socialdemócrata-. Nuestro viejo y conocido "El silencio es salud".

Seguir destruyendo…

Figuras de cerámica de Sophie Woodrow, inspiran para mostrarnos la zona gris. La ideal para el mileísmo y sus dueños: no detiene ninguno de sus grandes proyectos destructivos. La cárcel y proscripción de Cristina Kirchner profundiza la ausencia de una oposición nacional clara y es el aire que oxigena y da vida al gobierno.

Reino Unido: Grito primario

La banda Primal Scream tuvo la osadía de decir a su público que el gobierno británico es cómplice de genocidio. Han sido denunciados a la policía por hacerlo. En cuanto al "antisemitismo", estamos tan inmersos en el agujero de conejo que la palabra ya no necesita hacer referencia a "odiar a los judíos". Incluso el supuesto liberal Guardian utiliza el término sin cuestionar para referirse a "ser desagradable con Israel" – un estado cuyo comportamiento genocida hacia el pueblo palestino en los últimos dos años debería hacer casi imposible decir algo demasiado "desagradable" al respecto.

Palestine 36: Escuchar a las víctimas

Cualquiera que se pregunte por qué el Estado y los medios británicos, a pesar de la pretensión de estos últimos de servir como vigilantes del poder, continúan animando la masacre genocida de civiles en Gaza por parte de Israel encontrará las respuestas en una nueva película.
No relata el periodo actual de la historia, sino una historia de hace casi 90 años.

Un despertar colectivo

Riccardo Mancuso es licenciado en historia en la universidad de Bologna. Durante sus estudios fue un trabajador de aplicaciones haciendo delivery en bicicleta para solventar los gastos iniciando una actividad sindical como delegado de JustEat para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores precarizados de ‘Deliveroo’ logrando una victoria judicial que sentó precedente. Ya como historiador y referente gremial, hoy es uno de los tantos jóvenes italianos comprometidos en la movilización contra el genocidio de Gaza. Aquí su opinión y la reseña histórica de las luchas obreras en Italia de los últimos años.

Los principales medios de comunicación encubrieron el alcance del caso Epstein

La perspectiva del caos y la guerra excitaba a Jeffrey Epstein. El fallecido financista y abusador de menores neoyorquino seguía de cerca las noticias sobre conflictos extranjeros que pudieran ser explotados con fines comerciales. El 21 de febrero de 2014, Epstein le envió un correo electrónico a Ehud Barak, ex-primer ministro israelí, con quien se asociaría al año siguiente como inversor en una empresa de tecnología de seguridad llamada Reporty Homeland Security (más tarde rebautizada Carbyne). Epstein escribió: «Con los disturbios civiles que están estallando en Ucrania, Siria, Somalia y Libia, y la desesperación de quienes están en el poder, ¿acaso esto no es una situación ideal para ti?». Barak intentó moderar el entusiasmo de su amigo señalando: «En cierto modo tienes razón. Pero no es fácil convertir todo eso en dinero».

¿Acaso no eres nazi? ¡No me lo creo!

Después de que Benjamin Netanyahu tuiteara extrañamente una historia de Jacobin sobre los vínculos de Jeffrey Epstein con el ex primer ministro israelí Ehud Barak la semana pasada, los políticos israelíes nos están denunciando como teóricos de la conspiración antisemita, sin involucrarse con lo que hay en la historia. Nazi, nazi, nazi... ¿Acaso no eres nazi? No me lo creo ... Nazi, nazi ...

Del cuerpo de otros … ¿no se habla?

Junto a la pobreza, la gordura es el motor más potente de discriminación extendida, explícita o implícita. Más allá de los problemas de salud mental y física, ciertamente los textos canónicos del feminismo poco y nada dicen sobre la realidad de las personas que efectivamente son gordas. Esas explicaciones que ya las venimos escuchando hace un montón “que mala es la industria de la moda” “y la ropa” “y los diseñadores más exitosos son varones que odian a las mujeres”, etc. es una explicación que ya llegó a ser tautológica, ya sabemos que funciona así, explica poco y, sobre todo, no logra ningún cambio. Es más, digo algo sobre la industria de la dieta y la delgadez obligatoria y algunas personas lo van a escuchar; pero si lo dice una feminista flaca se viraliza, tiene que ver con los privilegios que encarnan los cuerpos que son más delgados. Una aproximación a un tema completo. En el video de apertura testimonios de "Trastornos de Conducta Alimentaria" y como es norma social, todas las entrevistadas, mujeres.

GAZA: Oveja negra

En los últimos dos años, la mayoría de los periodistas occidentales han fracasado estrepitosamente al no informar adecuadamente sobre lo que constituye un genocidio indiscutible en Gaza. Esto ha supuesto un punto crítico incluso para los ya de por sí lamentables estándares de nuestra profesión, y es una razón más por la que el público desconfía cada vez más de nosotros. Existe un argumento reconfortante —sobre todo para aquellos periodistas que han fracasado estrepitosamente durante este período— que pretende explicar y justificar este fracaso. Según este argumento, la exclusión de los reporteros occidentales por parte de Israel ha imposibilitado determinar con exactitud lo que ocurre sobre el terreno en Gaza. Existen varias réplicas obvias a esto. Veamos...

Detrás del uso de las sandías como símbolo palestino, hay una historia

"En Palestina, donde es un crimen ondear la bandera de Palestina, se levantan mitades de sandía contra las tropas israelíes por el rojo, negro, blanco y verde de Palestina". Estos versos pertenecen a la "Oda a la sandía", un poema de la poeta estadounidense Aracelis Girmay, y se refieren al significado simbólico de esa fruta para la causa palestina.

La cultura memética

El humor en cada época tiene su significado: los chistes, por ejemplo, machistas que en el pasado hacían referencia a las suegras, o las demandas de las parejas femeninas, comunes en los shows del prime televiso, han envejecido tanto que la mayoría, a los que antes le daban gracia, los ven como algo de “mal gusto”. Pero de los fósiles de la “comedia”, de esa época, basada en reírse de los defectos de los otros (en su mayoría los más vulnerables de la sociedad; los “gordos”, los “negros,” los “homosexuales” ha emergido un nuevo tipo de humor cínico, negro, basado en normalizar la “crueldad” a través de los memes.

Big Tech: Omnipresentes, todopoderosas

Durante la pandemia, muchas tendencias en curso se aceleraron sin que nos diéramos cuenta. Sin embargo, en Grecia, el ex ministro de finanzas y prominente izquierdista Yanis Varoufakis (Atenas, 1961) estaba prestando mucha atención a cómo las empresas de tecnología, las llamadas Big Tech, crecían a una velocidad vertiginosa. Con millones de personas encerradas en casa, trabajando y comprando en línea, pegadas a las pantallas y la computación en la nube, estas empresas se volvieron omnipresentes y todopoderosas. En los Estados Unidos, entre 2020 y 2022, hubo un aumento del 52% en el tiempo de pantalla en el grupo de edad menor de 18 años.

Chile: Trolls y bots al servicio de José Antonio Kast

Si permitimos que la percepción colectiva quede en manos de algoritmos y operadores políticos, la democracia se degrada en un espectáculo vacío. Pero si exigimos transparencia, responsabilidad y ética en el uso de las tecnologías digitales, podemos recuperar el espacio público como un bien común. La denuncia que vincula a un ex miembro del directorio de Canal 13 con una red de trolls y bots al servicio de José Antonio Kast no es un hecho aislado ni un simple escándalo mediático. Es un síntoma de algo mucho más profundo: la forma en que la política contemporánea se ha aliado con el capitalismo digital para disputar la atención, manipular las emociones y colonizar la percepción colectiva.