La otra batalla del poder: cómo Milei remodela la Justicia desde adentro

La periodista y politóloga Luciana Bertoia analizó el funcionamiento del Poder Judicial argentino y advirtió sobre la consolidación de una estructura corporativa que trasciende a los gobiernos de turno. En diálogo con Pablo Caruso en Gente Que Dice, sostuvo que el acelerado proceso de designación de jueces durante la gestión de Javier Milei, la persistencia de la denominada "familia judicial", la selectividad en los tiempos de la Justicia y el peso de los operadores informales reflejan un sistema de poder con lógica propia, capaz de condicionar la vida política e institucional del país.

Jueces para treinta años: la arquitectura del poder judicial que se construye bajo Milei

La entrevista completa a la periodista y politóloga Luciana Bertoia en el programa Gente Que Dice, conducido por Pablo Caruso, aborda de manera crítica las dinámicas internas del Poder Judicial argentino y su relación con el poder político actual.

A continuación, se detallan los puntos fundamentales analizados en la charla:

El avance del gobierno en el nombramiento de jueces

Bertoia destaca que el gobierno de Javier Milei ha logrado avanzar con una cantidad muy significativa de designaciones, acumulando alrededor de 100 nombramientos de jueces, fiscales y defensores en un lapso de dos meses [01:52Se abrirá en una ventana nueva]. Tras la aprobación de un paquete de 74 pliegos a principios de junio de 2026, recientemente se sumó otra treintena [01:52Se abrirá en una ventana nueva].

La periodista plantea una interrogante clave: si estos nombramientos responden puramente a una estrategia del Ejecutivo o si evidencian la consolidación de un sistema de lealtades a largo plazo (proyectado a 30 años o más) capitaneado por actores internos de los tribunales como el ministro de Justicia o figuras vinculadas a Comodoro Py, de manera independiente a quién ocupe la presidencia [03:11Se abrirá en una ventana nueva].

El concepto de la «familia judicial»

El análisis recupera un término tradicional que vuelve a tener vigencia explicativa ante lo que califica como un «retroceso democrático»: la familia judicial [07:17Se abrirá en una ventana nueva]. Bertoia define este concepto de forma literal, señalando cómo diversos clanes unidos por vínculos sanguíneos perpetúan su permanencia y escalan posiciones dentro del Poder Judicial y los Ministerios Públicos (mencionando como ejemplos históricos o actuales a los apellidos Maiques, Servini o Anzorreguy) [07:26Se abrirá en una ventana nueva].

A diferencia de épocas anteriores donde la pertenencia al sector se explicaba más por afinidades ideológicas, cátedras universitarias o grandes estudios jurídicos, la lógica actual parece replegarse sobre las tradiciones de parentesco, herencias corporativas y lealtades de sangre [08:35Se abrirá en una ventana nueva]. Como muestra de esto, menciona el rápido nombramiento por parte del Ejecutivo de Emilio Rosati, hijo del actual presidente de la Corte Suprema de Justicia [09:14Se abrirá en una ventana nueva].

Las internas en Comodoro Py y la selectividad judicial

En la charla se debate extensamente sobre el rol de Comodoro Py (los tribunales federales que concentran las causas por corrupción y delitos públicos) y cómo los tiempos de la justicia suelen acomodarse al compás político. La periodista subraya la velocidad inédita con la que avanzó y se ratificó la condena a Cristina Fernández de Kirchner en comparación con los plazos habituales del tribunal y de la propia Corte para expedirse en otros temas de alta complejidad institucional, que suelen demorar años [35:26Se abrirá en una ventana nueva].

Asimismo, critica la inacción y las omisiones en causas que involucran a otros signos políticos (mencionando resoluciones del juez Martínez de Georgi o del fiscal Taiano), sugiriendo que muchas de estas decisiones judiciales están cruzadas por el «toma y daca» y las negociaciones de pliegos y cargos bajo la mesa [25:05Se abrirá en una ventana nueva].

El rol de los operadores judiciales en la política

Bertoia desmitifica la idea de que los «operadores judiciales» (quienes mueven los hilos de los expedientes de manera informal) sean una necesidad obligada de la Realpolitik gubernamental [09:36Se abrirá en una ventana nueva]. Explica que si el funcionamiento institucional fuera transparente —por ejemplo, si la Corte contara con un cronograma previsible y público para tratar sus causas— la figura del intermediario o del gestor de pasillo carecería de sentido [10:46Se abrirá en una ventana nueva]. Advierte que la existencia de estos operadores, frecuentemente ligados a las estructuras de los servicios de inteligencia, funciona casi como un mecanismo de extorsión para garantizar cuotas de impunidad o direccionamiento político [11:57Se abrirá en una ventana nueva].

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Luciana Bertoia. Politóloga y periodista especializada en Justicia y DDHH.

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