
La declaración, hecha un domingo, por supuesto, tuvo un efecto en el mercado de acciones antes de que abriera el lunes. Sobre todo, porque es una de las primeras veces que un presidente estadounidense habla en público de intervenir en la decisión de los reguladores estatales sobre la compra de una empresa mediática por parte de otra competidora. Lo que toma mucha más relevancia si se tiene en cuenta cómo Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), intervino a favor de Skyndancer, la compañía de David Ellison, para comprar Paramount después de un arreglo judicial de la empresa con Trump por una demanda relacionada con una entrevista a Kamala Harris durante las últimas elecciones presidenciales.
Trump, de forma sigilosa, ha construido una estrategia para beneficiar los negocios mediáticos de la familia Ellison, cuyo patriarca, Larry, está cerca de liderar la adquisición de la división estadounidense de Tik Tok y su hijo, David, pelea, a través de Paramount, por ampliar sus negocios hacia Warner Bros, y todas sus divisiones, que incluyen desde HBO Max hasta el canal CNN y Discovery Channel. Por eso, la puesta en duda de la aprobación de la adquisición de Netflix anticipó un intento hostil del Paramount de Ellison de quedarse con Warner con una oferta apoyada por fondos de inversión de monarcas de El Golfo y uno dirigido por el yerno de Trump, Jared Kushner. Más allá del claro conflicto de intereses, el proyecto trumpista continúa con sus intentos de crear un emporio mediático que controle buena parte de la generación de contenido mediático y cultural, a través de estudios y canales de televisión, y su distribución desde plataformas de redes sociales y streaming. Detrás hay mucho más que un negocio de películas y series.
Netflix se lanza a la carga y se aprovecha de Paramount
Después de la adquisición de Paramount, Ellison se lanzó a comprar todo el conglomerado de Warner Bros, compuesto por CNN, Discovery, TNT, estudios Warner, DC Studios y HBO Max, entre otros. David enfatizó “que solo él podría lograr la aprobación del acuerdo por parte de la Administración Trump. “Otros posibles compradores de Warnet, hoy o en el futuro, tendrían que superar obstáculos significativos (quizás insuperables) dadas sus posiciones dominantes en el mercado”, escribieron los abogados de Paramount en una carta a los abogados de Warner Bros en octubre. “Tenemos una buena relación con la administración”, remarcó Ellison en Bloomberg Televisión para cerrar el trato.
Otro de sus argumentos fue que Paramount y Warner Bros (WBD) tienen un tamaño insuficiente en el streaming y podrían unir fuerzas para competir con Netflix, Amazon y Disney. “Warner Bros. rechazó la primera oferta de Paramount por considerarla demasiado baja. Sin inmutarse, Ellison realizó dos intentos más, aumentando su oferta de 19 dólares por acción a 22 dólares y, finalmente, a 23,50 dólares el 13 de octubre”, de acuerdo a una reconstrucción de la saga hecha por Bloomberg. En una carta a la junta directiva, Ellison también dijo; “estamos seguros de que somos el mejor socio para WBD. Una combinación de nuestras dos compañías creará un campeón de Hollywood a gran escala para el beneficio de los accionistas de ambas compañías, los consumidores y la industria del entretenimiento en general”.
El intento de compra iba en contra de los deseos de los directivos de Warner de dividir el conglomerado en varias divisiones y vender alguna de ellos por separado. En ese momento, según la reconstrucción hecha por el periodista Lucas Shaw, el CEO de WBD, David Zaslav, y los demás ejecutivos de la compañía se dieron cuenta de que Ellison no iba a desaparecer con sus ofertas; “ya no podían seguir adelante con la escisión planificada de cadenas de cable como CNN y TNT. Por lo que el 21 de octubre, la compañía anunció que estaba revisando sus opciones estratégicas e invitó a otros a presentar ofertas”. Paramount ahora tenía competencia.
Una de las compañías que apareció fue Comcast, propietario de NBC Universal, propietario del servicio de streaming Peacock, y varios parques temáticos con presencia de personajes de Warner, como Superman y Batman. El problema es que Trump se enfrentó con el emporio mediático por las críticas de su cadena de televisión MSNBC, al punto de escribir en su red Truth Social: “toda esta operación corrupta no es más que un brazo ilegal del Partido Demócrata. Deberían ser obligados a pagar enormas sumas de dinero por el daño que le han causado a nuestro país. ¡Las noticias falsas son un PECADO IMPERDONABLE!”. Por eso, para algunos analistas como Blair Levin de New Street Research, parecía difícil que el Departamento de Justicia permitiera esta compra sin judiciarla en alguna corte.
Descartada esta opción, apareció Netflix, para presentar su propia oferta, como esos caballos que corren de atrás hasta llegar primeros a la meta. El CEO de la plataforma de Streaming, Ted Sarandos, desde la victoria de Trump, trabajó para tener acceso al presidente estadounidense, incluso, con un aporte de 120 mil dólares para Ballards, la firma de lobby más cercana a la Casa Blanca conocida por haber empleado a la actual jefa del Departamento de Justicia, Pam Bondi. En diciembre de 2024, según la reconstrucción de Bloomberg, todo comenzó cuando Sarandos participó de una cena en el club Mar-a-Lago donde, por primera vez, conoció a Trump. En la charla, el presidente estadounidense reconoció que su hijo Barron y su esposa, Melania, eran grandes fans de Netflix.
Para Sarandos fue un encuentro clave para entrar en el anillo de la Casa Blanca, dado que su esposa, Nicole Avant, es una antigua embajadora estadounidense en Bahamas de la era Obama y la mayoría de los ejecutivos de Netfflix, como accionista mayoritario, Red Hastings, son donantes habituales del partido demócrata. No se sabe si este encuentro, o la gestión de la firma de lobby Ballard, le permitió agendar otra reunión personal de varias horas con Trump en noviembre, mientras Netflix y Paramount peleaban por Warner. En esta reunión, el líder MAGA le dijo que Warner debería ser vendido al “mejor postor”. Sarandos, además, argumentó que Netflix no era un monopolio todopoderoso ya que no tiene cadenas de televisión abierta, ni canales de cable, sino que es el quinto o sexto mayor distribuidor de televisión. En su opinión, comprar Warner convertiría a la empresa en una compañía similar, en tamaño, a Youtube en Estados Unidos.
Para Lucas Shaw; “Sarandos se fue con la impresión de que Netflix no enfrentaría una oposición por parte de la Casa Blanca, contrariamente a lo que afirmaba su rival, Paramount. Según su cálculo, la familia Ellison había sobreestimado su ventaja política y probablemente presentaría una oferta inferior. Eso creó una oportunidad”.
El codirector ejecutivo de Netflix Inc., Ted Sarandos, viajó a la Casa Blanca a mediados de noviembre para reunirse con el presidente Donald Trump. Durante más de una hora, ambos abordaron diversos temas, incluyendo la subasta de Warner Bros. Discovery Inc. , según personas familiarizadas con la conversación.
Warner Bros. debería vender al mejor postor, dijo Trump, según las personas, que pidieron no ser identificadas al divulgar los detalles de una conversación privada. Sarandos estuvo de acuerdo, defendiendo la oferta de su compañía. El líder de la televisión por streaming no era un monopolio todopoderoso, argumentó Sarandos, y había sufrido sus propias pérdidas de suscriptores un par de años antes.
Netflix no tiene cadenas de televisión abierta ni canales de cable, afirmó Sarandos, y añadió que su competencia no se limita a los servicios de streaming. Netflix es el quinto o sexto mayor distribuidor de televisión, añadió. Comprar Warner Bros. convertiría a la empresa en una empresa del tamaño de YouTube en Estados Unidos.
Sarandos se fue con la impresión de que Netflix no enfrentaría una oposición inmediata por parte de la Casa Blanca, contrariamente a lo que afirmaba su rival, Paramount Skydance Corp. La familia Ellison, que controlaba Paramount, estaba sobreestimando su ventaja política y probablemente presentaría una oferta inferior, concluyó Sarandos. Eso creó una oportunidad.
Los ejecutivos de Netflix y Warner se juntaron a conversar sobre la propuesta de adquirir el estudio y HBO Max. Para el 20 de noviembre, Netflix presentó tres ofertas; una de ellas, la más alta, era de 27 dólares por acción con un compromiso de pagar en efectivo, mediante una emisión de deuda de más de 50 mil millones de dólares. La emisión apoyada por bancos como JP Morgan, BNP Paribas y HSBC. Los directivos de Netflix querían hacerse del estudio y del catálogo de series y películas de HBO Max. “Prometieron seguir estrenando películas de Warner Bros. en cines y seguir licenciando sus programas de televisión a terceros. Argumentaron que Netflix era un mejor socio que Comcast o Paramount porque la compañía no poseía ya un estudio importante y, por lo tanto, no despediría a tantos empleados”, según las fuentes de Shaw. A los ejecutivos de Warner, les preocupaba, además, que la oferta de Paramount fuese apoyada por fondos de inversión de las monarquías de El Golfo y generara algún obstáculo legal.
Para el 1 de diciembre, Warner le pidió a Paramount, Comcast y Netflix que presenten sus ofertas. Netflix ofertó hacerse de Warner por 72 mil millones de dólares y prometió “una comisión de 5.800 millones de dólares por la rescisión del acuerdo, en caso de que éste no superara la revisión regulatoria o fracasara por alguna otra razón. Esta fue una de las comisiones de rescisión en efectivo más altas de la historia. Paramount prometió una comisión similar, pero su oferta fue inferior a la de Netflix”, según Shaw. Los ejecutivos de WBD le dieron a los Ellison una sexta oportunidad para ofertar, pero no superó sus expectativas.
Para el viernes 5 de diciembre, Netflix anunció la adquisición después que las juntas directivas de ambas compañías aprobaran el acuerdo. Aunque el asunto está lejos de estar resuelto.
“La división antimonopolio del Departamento de Justicia, que revisará la transacción en Estados Unidos, podrá argumentar que el acuerdo es ilegal a primera vista porque la participación de mercado combinada colocaría a Netflix muy por encima del umbral del 30%”, según Bloomberg. También está la resistencia de congresistas republicanos y demócratas y la aprobación de los órganos reguladores de la Unión Europea y Gran Bretaña. El acuerdo se salvará, sin embargo, de la revisión de la Comisión Federal de Comunicaciones, amigable con Paramount, ya que entre las licencias vendidas, no existen canales de transmisión. Para la analista Jennifer Rie; “Netflix tendrá un camino cuesta arriba a menos que acepte desinvertir en HBO Max, así como asumir compromisos adicionales de comportamiento, en particular en materia de licencias de contenido. La superposición de streaming es significativa”, remarcó. En respuesta, Netflix podría argumentar que “que más del 75% de los suscriptores de HBO Max ya están suscritos a Netflix, lo que los convierte en ofertas complementarias en lugar de competidores”.
El contraataque de Paramount y los Ellison cuenta con la ayuda del yerno de Trump
En medio de la negociación, los Ellison enviaron una carta a los directivos de Warner donde hablaron de favoritismo hacia Netflix por parte del CEO de WBD, David Zaslav. “Es cada vez más evidente, a través de los medios de comunicación y otras fuentes, que WBD parece haber abandonado la apariencia y la realidad de un proceso de transacción justo, incumpliendo así sus obligaciones con los accionistas, y se ha embarcado en un proceso miope con un resultado predeterminado que favorece a un solo postor. Solicitamos y esperamos específicamente que esta carta se comparta y se analice con toda la junta directiva de WBD”.
Por supuesto, esto siguió a un intenso cabildeo en la Casa Blanca para bloquear el acuerdo. Paramount Skydancer también ha pagado a la firma Ballard unos 270 mil dólares para influir en temas como “TV, películas y música”. El padre del nuevo dueño de Paramount, Larry Ellison, además, es un gran donante republicano y es considerado un amigo personal de Trump. Pero la relación tiene un nuevo condimento especial; una oferta hostil de adquisición de Warner hecha con dinero del fondo de inversión Affinity Partners, dirigido por Jared Kushner, esposo de Ivanka, una de las hijas del presidente, y uno de sus principales negociadores en Gaza y la guerra en Ucrania.
David Ellison, en concreto, lanzó una oferta de 30 dólares por acción para quedarse con la totalidad de Warner, y todas sus divisiones, por 108,400 millones de dólares. Su propuesta está respaldada por un préstamo puente de 54 mil millones de dólares aportado en partes iguales por Bank of America, Citigroup y Apollo Global Managment. Estos préstamos cuentan con la garantía de la riqueza de Ellison padre, estimada en 270 mil millones de dólares, y la firma de inversión neoyorquina RedBird Capital Parners.
Larry Ellison ha llamado la atención después de convertirse en uno de los empresarios claves del trumpismo, junto a figuras como Peter Thiel de Parlantir o Andreessen Horowitz, el inversionista de riesgo de Silicon Valley, quienes cultivan ideas como la necesidad de que Estados Unidos sea gobernada por una tecnomonarquía, divulgada por algunos pensadore…
Mientras que cerca de 40 mil millones de dólares son aportados por el patriarca de los Ellison, RedBird, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, la Autoridad de Inversiones de Qatar, L’imad Holding Company PJSC de Abu Dabi, respaldado por la monarquía emiratí, y Affinity Partners de Kushner. Este firma fue fundado por el yerno de Trump gracias a los más dos mil millones de dólares aportados por los reinos de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Este año, incluso, Affinity Partners se asoció con el fondo de inversión saudí para comprar la compañía de videojuegos Electronic Arts por 55 mil millones de dólares. El trato es casi seguro que sea aprobado por el Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS), compuesto por funcionarios designados de Trump.
Paramount quiere hacer algo parecido; ya que le hizo firmar a todos estos fondos una renuncia a la gobernanza interna de Warner para que cualquier eventual acuerdo obtenga la aprobación del CFIUS.
“Le estamos brindando fondos provenientes de una de las familias más ricas del mundo, una contraparte nacional, al mismo tiempo que eliminamos cualquier condicionalidad cruzada, lo que debería darle al directorio de WBD total tranquilidad y certeza en cuanto a nuestra capacidad para cerrar este trato de manera oportuna”, escribió David Ellison en una carta a la junta directiva de Warner. Por eso, los comentarios de Trump, en los que pone en duda la aprobación de la compra de Netflix por violar las reglas “antimonopolio”, parecen un intento de dañar la oferta de la plataforma de streaming en los mercados, al derrumbar sus acciones, y apalancar la adquisición hostil de Paramount.
El patriarca de los Ellison ahora está haciendo todo para que el intento de adquisición hostil de Paramount prospere;
Paramount dijo el lunes que Larry Ellison, el padre del director ejecutivo de Paramount, David Ellison, está garantizando personalmente los aproximadamente 40.400 millones de dólares en acciones que la compañía está ofreciendo como parte de su oferta por Warner Bros. Discovery.
El anuncio de la garantía personal del Sr. Ellison tiene como objetivo abordar las preocupaciones que la junta directiva de Warner Bros. Discovery había expresado sobre la oferta original de Paramount.
Warner Bros. Discovery anunció recientemente un acuerdo de 83 000 millones de dólares para vender gran parte de su negocio a Netflix. Warner Brothers afirmó que Netflix ofreció a sus accionistas un mejor acuerdo que la oferta de 108 000 millones de dólares de Paramount para adquirir la totalidad de la compañía. Tras el rechazo de la oferta de Paramount por parte de la junta directiva de Warner Bros. Discovery, esta presentó la misma oferta a los accionistas de la compañía.
La semana pasada, Warner Bros. Discovery recomendó a los accionistas rechazar la oferta de Paramount. Una de las principales preocupaciones que Warner Bros. Discovery mencionó en su recomendación fue la falta de una garantía personal del cofundador de Oracle, Larry Ellison. Según los términos de dicha oferta, un fideicomiso revocable a nombre del Sr. Ellison respaldaría la oferta, y la junta directiva temía que sus recursos fueran limitados si la oferta de Paramount fracasaba.
Paramount anunció el lunes que el acuerdo incluirá una garantía personal de Larry Ellison, lo que pondría en apuros a uno de los hombres más ricos del mundo si el acuerdo fracasa. Se espera que Ellison obtenga contribuciones financieras de otros socios para el acuerdo, incluyendo aproximadamente 24 000 millones de dólares de fondos soberanos de inversión de Oriente Medio, así como financiación de deuda de un grupo de bancos.
“Paramount ha demostrado repetidamente su compromiso con la adquisición de WBD”, declaró David Ellison. “Esperamos que la junta directiva de WBD tome las medidas necesarias para asegurar esta transacción que aumenta el valor y preservar y fortalecer un tesoro icónico de Hollywood para el futuro”.
La clave del acuerdo queda, por tanto, en manos de Trump, quien aceptará la opción que más le convenga a él y su familia. En los últimos días, quizás para que la oferta sea menos trumpista, el propio yerno del presidente se retiró de la lucha para que sea menos apalancada por los dueños de la Casa Blanca.