Sergio Levinzky analiza al equipo inglés, a propósito del gran partido de semifinales en Atlanta ante Inglaterra. Puntos fuertes y débiles. Jugadores clave. Características de juego. Qué le fue ocurriendo en este Mundial. El conocimiento de varios jugadores argentinos de la Premier League. Cómo debería plantear el partido la selección argentina. Qué jugadores deberían entrar, cuáles deberían salir y qué posiciones en la cancha son las más decisivas.
Inglaterra llega a la semifinal de Atlanta con un recorrido parecido al de Argentina: no siempre jugó bien, pero fue resolviendo partidos gracias a la jerarquía individual y a una notable eficacia en los momentos decisivos. El equipo de Thomas Tuchel fue creciendo desde una fase de grupos irregular hasta consolidarse en los cruces eliminatorios, donde eliminó a México y Noruega.
Sus principales fortalezas están en el mediocampo y el ataque.
Sus debilidades también son claras.
La presión alta deja espacios detrás de los laterales cuando es superada con rapidez. La defensa puede sufrir cuando debe correr hacia su propio arco, especialmente si Argentina consigue encontrar a Messi entre líneas o lanzar rápidamente a Julián Álvarez. Además, Inglaterra no siempre mantiene el mismo nivel de intensidad durante los noventa minutos y ha mostrado algunos problemas cuando los rivales consiguen aislar a Declan Rice en la salida.
El equipo inglés comenzó alternando actuaciones convincentes con otras más discretas. En los octavos necesitó exigirse para superar a México y en cuartos volvió a sufrir frente a Noruega antes de imponerse gracias a la jerarquía de Bellingham. En otras palabras, tampoco llega como una selección invulnerable.
Argentina cuenta con varios futbolistas acostumbrados al fútbol inglés.
Ese conocimiento puede ayudar a neutralizar una de las mayores virtudes inglesas: la intensidad.
El partido parece exigir algunos ajustes respecto del encuentro con Suiza.
1. Reforzar el mediocampo.
La prioridad debería ser impedir que Bellingham pueda conducir libremente entre líneas. Enzo Fernández y Mac Allister necesitarán mucha ayuda en la recuperación.
2. No regalar las bandas.
Si Inglaterra consigue aislar a Gordon o Saka contra los laterales argentinos, generará superioridades constantes.
3. Salir rápido cuando recupere.
La mejor oportunidad para Argentina aparecerá cuando supere la primera presión inglesa. Allí Messi puede encontrar espacios para habilitar a Julián Álvarez o Lautaro Martínez.
4. Evitar las faltas laterales.
La pelota parada probablemente sea el principal argumento ofensivo inglés cuando el partido esté cerrado.
Desde un punto de vista táctico:
El encuentro probablemente se defina en tres sectores:
En síntesis, se trata de una semifinal muy equilibrada. Inglaterra ofrece mayor potencia física, profundidad por las bandas y fortaleza en el juego aéreo. Argentina conserva una ventaja decisiva: una sociedad ofensiva encabezada por Messi, Julián Álvarez y Lautaro Martínez capaz de resolver partidos incluso cuando el funcionamiento colectivo no alcanza. La clave para Scaloni será impedir que el partido se transforme en un ida y vuelta de alta intensidad y llevarlo a un terreno donde prevalezcan el control del balón y la capacidad de sus futbolistas para decidir en los últimos metros.