DNU 941/2025 : Vigilar, castigar y si se requiere, asesinar

El DNU 941/2025 ha generado preocupación y controversia en Argentina debido a sus implicaciones en la vigilancia, castigo y, en casos extremos, la asesinato. Este decreto, dictado por el Poder Ejecutivo durante el receso del Congreso, modifica sustancialmente el régimen legal de la Inteligencia Nacional, ampliando las facultades de la SIDE y generando preocupación por su impacto en derechos, garantías constitucionales y controles democráticos.
El decreto obliga a más de 15 organismos públicos a compartir datos personales de la población con la SIDE, sin establecer procedimientos concretos ni mecanismos de control, lo que habilita la vigilancia masiva. La acumulación de grandes cantidades de datos en un solo organismo es riesgosa en un contexto de falta de políticas adecuadas de seguridad de la información y filtraciones frecuentes.
El carácter encubierto de las actividades de inteligencia impide saber si alguien está siendo investigado, por qué, ni qué información tiene sobre esa persona. No hay forma de reclamar si se equivocan o abusan. El DNU 941/2025 modifica el sistema de inteligencia argentino, amplía las facultades de la SIDE y genera preocupación por su impacto en derechos, garantías constitucionales y controles democráticos.

Concentración, contención y represión: de la AUH a Palantir

Concentración, contención y represión: de la AUH a Palantir

 

1. Año 2025: continúa en retroceso la participación del trabajo, cae 6% en los primeros 9 meses, para el mismo periodo el capital recupera 9%

2. Desde el Ier.Trimestre de 2016 (54,2%), el trabajo redujo su participación, al IIIer.Trimestre de 2025 en 43,4% una pérdida de casi 11%. En tanto el capital, para el mismo periodo, pasa de 35,3% al 44,2%, crece en participación en un casi 9%”.

Por otra parte el Coeficiente de Gini de concentración del ingreso (cuanto más se aproxime al valor 1 indica máxima concentración) en el años 2015 rondaba 0,41, un nivel relativamente bajo en comparación con la historia argentina.

Desde el año 2018 en adelante, con la crisis cambiaria y la recesión, el índice Gini subió y se mantuvo en torno a 0,43–0,45, reflejando mayor y creciente desigualdad.

Estos indicadores de distribución y concentración combinados muestran la falacia absoluta del gobierno nacional cuando sostiene haber bajado la pobreza sustancialmente a punto que en una entrevista reciente concedida a Bloomberg, Javier Milei afirmo haber sacado de la pobreza ya no a 8, 9, 10,11,12,13,14 sino “a 15 millones” de habitantes y, “o sea, vamos por más!”

En fin, país generoso, como sabemos, las dos soluciones estructurales básicas que ofrece el gobierno al avance de la inequidad distributiva son las tradicionales al neoliberalismo.

Contención social

El neoliberalismo intenta contener los efectos de la política económica mediante la “política social”.

Al respecto, bajo el gobierno de Javier Milei los planes sociales aumentaron en cantidad y cobertura. Aunque su discurso inicial prometía reducirlos, los datos muestran que hoy existen alrededor de 6 millones de planes sociales, un 50% más que durante la gestión de Alberto Fernández.

Los programas que más crecieron fueron la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar, mientras que el Potenciar Trabajo está en proceso de reconversión hacia esquemas de capacitación laboral.

En otra perspectiva de análisis, los beneficiarios de planes sociales y sus organizaciones, crecen con el neoliberalismo y caen drásticamente con el diseño de políticas socioeconómicas de inclusión protección a la industria y diversificación de la matriz productiva típicas del peronismo.

Como se ve, en franca contradicción con el discurso oficial el aumento de planes sociales es exponencial: Milei había planteado que los planes sociales serían eliminados progresivamente, pero en la práctica se expandieron notablemente.

La razón principal: La inequidad distributiva reflejada en la caída de salarios, jubilaciones y la merma en el empleo formal, todo en un contexto inflacionario, obligaron al gobierno a multiplicar la asistencia directa.

El aumento de los estigmatizados “planes” ayudó a evitar conflictos masivos pese al brutal ajuste económico.

Mientras jubilaciones, pensiones, subsidios a la energía y otros rubros se redujeron drásticamente, los planes sociales fueron la única partida que creció de manera sostenida en número y monto.

Represión social

Este capítulo ofrece algunas novedades, en particular la incorporación del espionaje tecno-ideológico habilitado por el Decreto de reforma de la SIDE en Argentina (Decreto 941/2025) habilita nuevas competencias para la Secretaría de Inteligencia de Estado, incluyendo la posibilidad de aprehender personas en flagrancia, intervenir comunicaciones y acceder a datos sin orden judicial, además de redefinir funciones y estructuras del sistema de inteligencia.

Una de las empresas a las que recurre el gobierno es Palantir, el Sherlock Holmes de la vigilancia masiva: deduce, predice e inventa “enemigos”.

Juan Alonso (1) señala al respecto que “La primicia la dio el periodista especializado en nuevas tecnologías, Sebastián Catalano desde el portal Infobae, el 14 de noviembre de 2024: “Milei estrecha vínculos con los millonarios tech: apoyo de los unicornios y la conexión con la cofradía que reina en Silicon Valley”. “El presidente tiene diálogo con Elon Musk, a quien asegura haber marcado el camino del puesto que ocupará en el gobierno de Trump. Recibió a Peter Thiel en la Casa Rosada y designó a Alec Oxenford embajador en EE.UU. Mercado Libre, Globant y Endeavor, alineados”.

En sintonía el periodista Nicolás Lantos afirmó (2)

 Los dos obstáculos principales para la tarea de Palantir en una democracia constitucional son la protección de la privacidad de los ciudadanos y la separación de poderes, que implica ciertos estándares de transparencia y mecanismos de control que esa empresa no puede garantizar. El DNU que le otorga superpoderes a la SIDE se dedica sistemáticamente a demoler esos obstáculos, modificando la ley de Inteligencia para generar una estructura legal y operativa compatible con un aparato de vigilancia digital masivo. Simultáneamente, derriba las barreras que separan la inteligencia, la seguridad y la defensa y le brinda a los agentes de inteligencia facultades policiales sin supervisión judicial. Como ICE.

Así las cosas, entre las varias empresas presentes en la góndola de la tecno ideología de ultraderecha, Palantir se destaca del resto, opera con la CIA, el gobierno genocida de Israel y el Reino Unido que en el año 2025 registró alrededor de 12.000 detenciones de opositores por “delitos de opinión” o “pensamiento”, en especial contra el genocidio que se está cometiendo en GAZA y expresados en redes sociales.

En el caso de nuestro país, la relación entre el gobierno de Javier Milei y Palantir Technologies, tiene como objetivo reprimir la reacción social frente al ajuste socioeconómico impiadoso y supone:

Vigilancia Masiva y Control Social: La implementación de software de Palantir, sumada a reformas recientes por DNU que amplían las facultades de la SIDE, abre la puerta a un modelo de vigilancia estatal sin precedentes en Argentina. El sistema permite “puntuar” personas y anticipar conductas de manera predictiva.

Transferencia de Datos Sensibles: Se ha reportado la existencia de acuerdos que ceden el acceso a bases de datos de ciudadanos argentinos a sistemas de vigilancia global vinculados a la empresa. Esto plantea dudas sobre la soberanía de los datos y el cumplimiento de las leyes de protección de datos personales.

Ausencia de Control Judicial: Estas tecnologías permiten realizar seguimientos y perfiles de usuarios de forma opaca, a menudo operando en zonas grises legales donde el control judicial es limitado o inexistente.

Alineamiento Ideológico y Político: La cercanía de Milei con el cofundador de Palantir, Peter Thiel, es una entrega de infraestructura crítica de seguridad a intereses corporativos y geopolíticos extranjeros, especialmente los vinculados a agencias de EE. UU. e Israel como la CIA y el Mosad (3)

Sesgo Algorítmico y Discriminación: El uso de inteligencia artificial para el patrullaje de redes sociales y análisis de delitos conlleva el riesgo de reproducir sesgos que podrían criminalizar injustamente a sectores específicos de la población, en particular opositores, como lo muestra la amplia evidencia internacional donde actúa Palantir.

Finalmente, específicamente el decreto de Javier Gerardo Milei que empodera a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) tiene el objetivo de fundar una Policía Secreta como el ICE de Donald Trump, vigilar, castigar y obviamente si se requiere, asesinar opositores considerados “terroristas”. (4)

La misma narrativa de los represores de los años setenta, sólo  cambiaron la tecnología para perseguir “terroristas” y los emisores del discurso “antiterrorista”, es lógico considerando que los emisores originales ya murieron o están en eso.

Notas

1-Una empresa de EE.UU. espía a los argentinos
2-De ICE a la SIDE: vigilancia masiva y la puerta de entrada a Palantir
3- Peter Thiel lidera la vigilancia por IA en Gaza
4- Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos, el asesinado por agentes federales en Mineápolis

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