La discusión sobre licencias psiquiátricas en Argentina, exacerbada por un aumento en casos de estrés, ansiedad y depresión, enfrenta regulaciones laborales más estrictas para reducir el ausentismo, con propuestas de reforma que buscan acotar plazos, modificar pagos y aumentar controles médicos, generando debate entre derechos laborales y el uso de estas licencias.
Se cuestiona el incremento de licencias por motivos psiquiátricos, lo que lleva a la intención gubernamental de aumentar los controles médicos para reducir supuestos abusos.
El gobierno plantea cambios en el esquema de bajas por enfermedad, limitando la extensión de licencias y ajustando los pagos, buscando "mayor previsibilidad para las empresas".
Se proyecta ahora la obligatoriedad de certificados médicos digitales y la intervención de juntas médicas oficiales ante discrepancias.
Se señala que hay que resolver la tensión entre el derecho a la salud mental del trabajador y la necesidad de las empresas de controlar el ausentismo, con denuncias sobre una supuesta "mafia de certificados médicos".
El incumplimiento de la licencia psiquiátrica por parte del empleador puede derivar en consecuencias legales graves, incluyendo reclamos laborales y nulidad de despidos por discriminación.
En los hechos, las propuestas en la ley de reforma que propone Milei y su banda, subordinan el derecho a la salud mental a la productividad laboral, estableciendo controles más estrictos para enfermedades de largo tratamiento, incluyendo las de origen psiquiátrico. Sobre este punto conviene reflexionar sobre casos concretos y sujetar el análisis a la evidencia más que a la opinión que hay muchas y como es lógico, no interesan para nada.
Sólo en la región metropolitana quedan emplazados 103 pasos a nivel y los expertos recomiendan reemplazar esos cruces peligrosos por túneles subterráneos o puentes.
La seguridad vial que tanto se discute en Argentina muchas veces olvida los accidentes que tienen a los trenes como protagonistas y que exponen una preocupante incidencia en la cantidad de víctimas fatales: al menos tres personas mueren por día al ser arrolladas en el tendido férreo, según datos del sector ferroviario. El último incidente tuvo lugar el martes pasado en la estación San Miguel, en el oeste del conurbano, cuando un motociclista fue embestido por una formación ferroviaria. Pero especialistas consultados admiten que todos los días ocurren siniestros y que la gran cantidad de pasos a nivel emplazados en medio de los égidos urbanos explica la magnitud del fenómeno. Más allá de la imprudencia de peatones y automovilistas, existe un déficit estructural en el sistema ferroviario que no se agota en la antigüedad de las locomotoras y vagones o en la escasa frecuencia de los servicios que generan aglomeraciones de pasajeros.
Avanza la verdadera reforma laboral de Milei y su banda.
Récord Histórico: 6 millones de argentinos trabajan en puestos desprotegidos.
La cantidad de personas trabajando en la desprotección laboral supera por primera vez los 6 millones rompiendo un techo en la serie publicada… pic.twitter.com/yLdzycq3Ll
— Artemio López (@Lupo55) February 18, 2026