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La Argentina también

El primer debate presidencial francés, celebrado el jueves, fue organizado por la agrupación empresarial Medef. Los empresarios rieron cuando el candidato de izquierda, Jean-Luc Mélenchon, pidió aumentos salariales, pero él hablaba muy en serio. La fórmula francesa "más trabajo, menos gasto público" tiene un paralelo evidente con la narrativa libertaria argentina: reducción del Estado, desregulación, disminución de cargas laborales, subordinación del salario a la competitividad y transformación de los derechos sociales en "costos".

Pero existe una diferencia fundamental.

En Francia, la disputa todavía se desarrolla dentro de una sociedad con una tradición de derechos sociales, organización sindical y Estado de bienestar mucho más consolidada. Por eso la ofensiva empresarial necesita presentarse como una inevitable modernización frente a la deuda, la competitividad y el envejecimiento demográfico.

En Argentina, en cambio, el programa de ajuste puede avanzar sobre una estructura social mucho más vulnerable.

El punto de contacto es precisamente éste:

la cuestión central no es cuánto debe gastar el Estado, sino quién absorbe el costo del ajuste.

Si el ajuste recae sobre salarios, jubilaciones, empleo público, servicios sociales y regulación laboral, estamos frente a una socialización de los costos de la crisis mientras se preservan o expanden determinados espacios de rentabilidad privada.

Productividad a cualquier precio o «que parezca un accidente»

Apenas días después de la muerte de dos trabajadores en Vaca Muerta, el nuevo acuerdo de productividad entre el sindicato petrolero y las empresas vuelve a poner en el centro una contradicción decisiva: cuando el salario premia la reducción de los tiempos de operación, la seguridad puede quedar subordinada a la presión por producir más y más rápido. En una actividad de alto riesgo, los cuerpos de los trabajadores no pueden convertirse en la variable de ajuste de la productividad. Los dos operarios muertos recuerdan brutalmente cuál puede ser el costo humano de esa lógica.

País Fernet: El modelo 70/30

Aunque el Gobierno exhibe el aumento del empleo total como un logro económico, los datos del mercado laboral muestran una realidad más compleja: la mayor parte de los nuevos puestos son informales, mientras continúa la caída del empleo registrado. Más que una expansión del trabajo de calidad, los indicadores revelan un avance de la precarización laboral y una creciente presión sobre el mercado de trabajo. El modelo 70/30 avanza a toda velocidad no solo en cuanto a la morfología laboral, la representación política se fragmenta en su plexo nacional, fragmentación promovida y potenciada por el apresamiento y proscripción del liderazgo nacional que encarna CFK, y se ordena de acuerdo a esta nueva configuración socioeconómica. ¿Podrá evitarse finalmente? No lo sabemos Fernandito.

Un paradigma en crisis

La crisis de paradigma, según Thomas Kuhn en su obra «La estructura de las revoluciones científicas» (1962), es el periodo de inseguridad dirigencial profunda que ocurre cuando un paradigma vigente deja de funcionar adecuadamente.
Esto parece estar ocurriendo ya no solo en el ámbito político con la fragmentación del sistema de representación desplegándose sin prisa ni pausa hacia un modelo sin grandes coaliciones tras el intento de asesinato, el apresamiento y la proscripción de Cristina Kirchner.
También el el terreno sindical los formatos de relacionamiento con el aparato de estado se sacuden hasta el límite. Ayer, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal resolvió este ayer martes 28 de abril de 2026 que la causa iniciada por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral (impulsada por el DNU 70/2023 y ratificada por la Ley de Modernización Laboral) debe tramitarse en el fuero contencioso administrativo y no en la Justicia Nacional del Trabajo.
Esta decisión representa un nuevo revés para la central sindical, que buscaba mantener el expediente en el ámbito laboral, considerado más afín a sus intereses.
Puntos clave del fallo y el contexto:
Fallo de la Sala IV: Los jueces Rogelio Vincenti y Marcelo Daniel Duffy confirmaron que la causa contra el Estado Nacional por la constitucionalidad de la reforma laboral debe continuar en el fuero contencioso.
Conflicto de competencia: Se resolvió una disputa donde el Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal N°12 se había declarado competente, mientras que el Juzgado Nacional del Trabajo N°63 había rechazado esa postura y buscado remitir las actuaciones a la Cámara del Trabajo.
Impacto en la estrategia sindical: Este fallo debilita la postura de la CGT, que intenta dilatar o frenar la aplicación de la nueva ley, ahora en vigencia tras su publicación en marzo de 2026.
Reforma en vigencia: La «Ley de Modernización Laboral» entró en vigencia el 6 de marzo de 2026, eliminando la ultraactividad de los convenios colectivos y modificando aspectos clave de la negociación colectiva.
La central obrera, prepara una plan de lucha, no, prepara una nueva apelación ante la Corte Suprema de Justicia (SIC), para intentar revertir este traspaso de jurisdicción.
Como señalamos, todo un modelo sindical y de relacionamiento con el estado, que perduró desde los años 90 (post vandorista), con el surgimiento del "sindicalismo empresario", parece estar en crisis.
Si será terminal o no, solo el tiempo lo dirá.
Lo cierto es que los márgenes de negociación se estrechan y la administración jurídica del conflico social es más y más desequilibrada cada día.