
Las homilías pronunciadas por Jorge García Cuerva en los Tedeum del 25 de Mayo y del 9 de Julio de 2026 tienen continuidad política y conceptual y constituyen probablemente la intervención pública más significativa de la Iglesia argentina desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Sin mencionar al presidente ni polemizar directamente con el oficialismo, el arzobispo construye una crítica que opera simultáneamente en dos niveles: interpela al gobierno por sus prácticas políticas y sus consecuencias sociales, y cuestiona los fundamentos filosóficos del proyecto libertario que orienta su acción, un cuestionamiento de la Iglesia Católica, cuyos fundamentos filosóficos y teológicos confrontan con el liberalismo en cualquiera de sus variantes históricas incluida la variante "libertaria" que hoy dice orientar el gobierno de La Argentina.

Hay frases que parecen salidas de un manual, pero que en realidad son un boomerang político. La última ocurrencia del vocero presidencial, Adrián Ravier, de sugerir que los argentinos se "abriguen más" para no encender la calefacción no es una recomendación ingenua. Es un síntoma de una concepción del Estado que, ante el frío, responde con un eslogan en lugar de una política pública. El informe del CEPA insiste en que estas políticas públicas que se transforman en mensajes publicitarios ya las vivimos ...

La imposibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner compita electoralmente vuelve a instalar un debate que trasciende su situación personal. El centro de la discusión no es jurídico, sino político: qué ocurre con la calidad de una democracia cuando una dirigente que representa a un amplio sector del electorado queda fuera de la competencia.
Desde esta perspectiva, una elección puede desarrollarse dentro de la legalidad y, sin embargo, ofrecer una representación política incompleta. Autores como Robert Dahl sostuvieron que la democracia requiere no solo elecciones periódicas, sino también competencia efectiva entre alternativas reales. Guillermo O’Donnell y Norberto Bobbio agregaron que la legitimidad democrática depende de que los derechos políticos puedan ejercerse en igualdad de condiciones y de que los ciudadanos dispongan de opciones genuinas entre las cuales elegir.
La discusión, por lo tanto, excede a Cristina Fernández de Kirchner. Remite a una pregunta más amplia: ¿puede alcanzar plena legitimidad un gobierno surgido de una elección en la que una parte significativa de la sociedad considera que su principal referencia política no pudo participar?
La historia argentina ofrece antecedentes que alimentan ese interrogante. Durante la proscripción del peronismo, los gobiernos de Arturo Frondizi y Arturo Illia no lograron completar un ciclo institucional estable. También en 1973, aunque el Partido Justicialista volvió a competir, Juan Domingo Perón permanecía impedido de ser candidato, lo que derivó en una salida transitoria con la candidatura de Héctor Cámpora antes del regreso definitivo del líder justicialista.
Las diferencias históricas son evidentes, pero la enseñanza resulta pertinente: cuando amplios sectores perciben que la competencia electoral está limitada, la legitimidad del sistema político tiende a resentirse.
En un contexto de fuerte deterioro económico y social, el próximo gobierno argentino enfrentará desafíos extraordinarios. Si, además, una parte importante del electorado considera que la competencia fue restringida, la gobernabilidad podría comenzar condicionada desde el primer día. Ese es, en definitiva, el núcleo del debate sobre la proscripción: no solo el destino de un liderazgo popular, sino la calidad de la democracia argentina.
Cierra, una consecuencia del régimen de democracia tutelada, objetivo largamente buscado por facciones del poder económico de La Argentina: ¿Caramelos o aviones? se preguntaba Martrinez de Hoz a mediado de los años 70, sobre la capacidad productiva de nuestro país , veamos la respuesta que da el actual gobierno: La reprimarización de la economía, ¿Dulce de leche o el Carem?

Aquí hay una lista de las cosas que el primer ministro británico entrante está obligado a hacer para evitar la complicidad en el genocidio israelí, según un fallo de la Corte Internacional de Justicia. ¿Cumplirá con alguna de ellas?

La proscripción de un liderazgo con fuerte arraigo social no solo condiciona la competencia electoral: también debilita la capacidad de quienes intentan sucederlo para construir una legitimidad propia. A partir de la experiencia argentina entre 1955 y 1973 y de los aportes de la teoría política contemporánea, este trabajo propone el concepto de déficit de legitimidad sustitutiva para explicar por qué la exclusión de un liderazgo central produce efectos que trascienden al dirigente proscripto y comprometen la calidad de la representación democrática.

El artículo de Jacobin, titulado "The Iran War Had Plenty of Cheerleaders in the Media. We Shouldn't Forget How Spectacularly, Destructively Wrong They Were", constituye una crítica al papel desempeñado por buena parte del establishment mediático estadounidense durante la guerra con Irán y a la posterior ausencia de autocrítica cuando muchas de las justificaciones de la intervención quedaron desmentidas por los hechos. La tesis central del artículo es que el verdadero problema no reside únicamente en que numerosos analistas hayan apoyado una guerra que terminó mostrando resultados muy distintos a los prometidos. Lo preocupante, según Jacobin, es que el sistema político-mediático estadounidense reproduce cíclicamente los mismos incentivos: las voces que impulsan la intervención militar conservan prestigio y espacio público incluso cuando sus diagnósticos fracasan, mientras que las posiciones críticas suelen quedar marginadas hasta que el conflicto ya ha producido consecuencias irreversible. ¡¡Por suerte en La Argentina esto no pasa!!

El texto de Tucker Carlson toma como punto de partida la historia de los músicos del Titanic, quienes continuaron interpretando música mientras el barco se hundía. Esa escena funciona como una metáfora para describir una situación en la que personas e instituciones mantienen una apariencia de normalidad frente a acontecimientos que el autor considera de gran gravedad.
A partir de esa imagen, el autor sostiene que los medios de comunicación occidentales estarían concentrando su atención en noticias de política interna, espectáculos o acontecimientos deportivos, mientras relegan otros hechos que considera estratégicamente más relevantes.
Entre esos acontecimientos menciona la posibilidad de que Irán vuelva a cerrar el estrecho de Ormuz, lo que, según el texto, podría afectar el mercado energético mundial y generar consecuencias económicas para Estados Unidos. También señala que las reservas estratégicas de petróleo estadounidenses se encontrarían en niveles inferiores a los de décadas anteriores, lo que reduciría su capacidad de respuesta ante una crisis.
El artículo incorpora además referencias a declaraciones atribuidas a dirigentes y asesores rusos sobre la posibilidad de ataques nucleares contra aliados europeos de Estados Unidos. Según el autor, este tipo de informaciones no ocuparía un lugar destacado en la cobertura mediática.
Como contraste, el texto afirma que los principales medios dedican sus portadas a temas como la suspensión de una campaña electoral, la boda de una figura del espectáculo o competiciones deportivas, presentando estos asuntos como ejemplos de una agenda informativa desconectada de los riesgos geopolíticos.
En su tramo final, el autor plantea dos posibles explicaciones para esta situación. La primera es que la exposición permanente a imágenes de conflictos armados habría generado una insensibilización social frente a la violencia. La segunda es que la población habría optado por desconectarse de los acontecimientos internacionales debido al agotamiento producido por la sucesión de crisis.
El texto concluye con un llamado dirigido tanto a la ciudadanía como a los dirigentes políticos para que presten mayor atención a los acontecimientos internacionales que, según el autor, tienen consecuencias estructurales sobre la seguridad y la estabilidad global.

La proscripción de Cristina Fernández de Kirchner constituye un problema que excede la situación judicial o electoral de una dirigente en particular. Su principal consecuencia radica en el deterioro de la calidad democrática, ya que un proceso electoral en el que la principal referente de una fuerza política con amplia representación social no puede competir restringe la capacidad efectiva de elección de una parte significativa de la ciudadanía.
Desde esta perspectiva, la democracia no se reduce a la realización periódica de elecciones, sino que exige que las distintas corrientes políticas puedan disputar el poder en condiciones de competencia efectiva. Cuando uno de los principales actores queda excluido de la contienda, el resultado puede conservar legalidad formal, pero pierde parte de su legitimidad política, generando gobiernos cuya representación aparece condicionada desde su origen.
Este planteo dialoga con la teoría de Robert Dahl, para quien una poliarquía democrática requiere tanto participación inclusiva como competencia pública entre alternativas reales. Si alguno de estos elementos desaparece, la democracia continúa existiendo formalmente, pero disminuye su calidad institucional.
En la misma dirección, Guillermo O'Donnell sostuvo que la legitimidad democrática no depende únicamente de la regularidad electoral, sino también de la vigencia efectiva del Estado de derecho y de la igualdad de condiciones para el ejercicio de los derechos políticos. La exclusión de actores con amplio respaldo popular afecta precisamente esa dimensión sustantiva de la democracia.
Por su parte, Norberto Bobbio distinguió entre las reglas del juego democrático y las condiciones materiales que permiten que esas reglas produzcan representación auténtica. La posibilidad de elegir entre opciones reales constituye un presupuesto indispensable para que el sufragio exprese genuinamente la voluntad popular.
Desde otra tradición teórica, Carl Schmitt advertía que toda decisión acerca de quién puede participar del espacio político implica una definición sobre los límites mismos de la comunidad política. Sin compartir sus conclusiones normativas, esta observación permite comprender que la exclusión de un actor político de gran centralidad modifica inevitablemente la naturaleza de la competencia democrática.
Asimismo, Pierre Rosanvallon ha señalado que la legitimidad contemporánea no se agota en el procedimiento electoral, sino que requiere confianza social, imparcialidad institucional y reconocimiento ciudadano. Cuando amplios sectores perciben que la competencia electoral se encuentra restringida, la legitimidad de origen de los gobiernos puede verse erosionada, aun cuando el proceso electoral respete las formas legales.
En consecuencia, la discusión sobre la proscripción trasciende el caso individual de una dirigente y remite a un interrogante más amplio: ¿puede considerarse plenamente democrático un sistema político en el que una porción significativa del electorado no puede votar por la representación política que considera propia? La respuesta es negativa. La exclusión de un liderazgo con fuerte respaldo electoral garantiza un proceso políticamente insatisfactorio, profundiza la crisis de representación y debilita la legitimidad democrática del gobierno surgido de esa competencia. Los antecedentes históricos ocurridos en La Argentina son contundentes y en la nota se comentan a modo de señalamiento, mereciendo particular atención lo sucedido en el año 1973 donde el partido justicialista no estaba prohibido y Juan Perón permanecía proscripto, tal como sucede hoy. Cierra una exposición de Cristina Fernández de Kirchner realizada en la UNRN en marzo de 2023, sobre deuda, fragmentación política y sus consecuencias con el modelo peruano, reivindicado por el actual gobierno nacional, como paradigma de análisis

El artículo sostiene que el proyecto de Honduras Próspera y las propuestas de crear empresas gestionadas por inteligencia artificial representan una nueva etapa del neoliberalismo extremo, caracterizada como tecnofeudalismo. Toma el caso de las ZEDE hondureñas —territorios con autonomía jurídica, fiscal y administrativa impulsados por capitales vinculados a Peter Thiel— como antecedente de un modelo donde grandes empresarios tecnológicos concentran poder político y económico y sólo escapa a su control, la muerte..
El autor vincula estas experiencias con las iniciativas del gobierno de Javier Milei para promover sociedades operadas por IA con baja regulación e incentivos fiscales, interpretándolas como una profundización de la desregulación en beneficio del gran capital tecnológico.
Finalmente, advierte que estos proyectos podrían reforzar la dependencia latinoamericana respecto de Estados Unidos y de los grandes grupos tecnológicos, generando mecanismos de presión política y económica sobre los países que intenten revertir esas reformas.

El texto sostiene que el endeudamiento de los hogares argentinos dejó de ser un problema individual para convertirse en un rasgo estructural del actual modelo económico. La autora, Emilia Trabucco, directora de Nodal, plantea que la deuda cumple una función disciplinadora sobre el trabajo y de transferencia de ingresos hacia el capital financiero.

La Argentina necesita una estrategia de desarrollo de largo plazo basada en la industrialización, la diversificación productiva y un Estado con capacidad de planificación.
La argumentación es consistente, el mercado interno supera actualmente los 46 millones de habitantes y la experiencia de industrialización de Corea del Sur estuvo influida por múltiples factores, entre ellos el intercambio tecnológico con Estados Unidos y el aprendizaje de otras experiencias extranjeras, incluida parcialmente la argentina siempre en torno a la presencia y planificación planificación estatal.
Exactamente en sentido contrario a la práctica del actual gobierno nacional (?), que diluye la planificación y presencia estatal a cero.

La comparación entre el fútbol contemporáneo y la Fórmula 1 nos permite observar un fenómeno más profundo que la simple evolución de dos disciplinas deportivas. Ambos casos expresan una transformación estructural del deporte bajo la lógica del capitalismo tardío: el desplazamiento de la competencia deportiva como fin en sí mismo hacia el deporte como plataforma de valorización económica, producción de contenidos y maximización de ingresos. La mística deportiva, entendida como el conjunto de valores asociados al esfuerzo, la incertidumbre, la identidad colectiva y el mérito competitivo, comienza a subordinarse a criterios comerciales, tecnológicos y audiovisuales.

El inefable Ravid dice que informa que la tregua entre Israel e Irán atravesó su momento más crítico cuando un intercambio de ataques amenazó con reabrir una guerra regional de gran escala. El detonante fue un ataque israelí contra un objetivo de Hezbollah en Beirut, al que Irán respondió con una nueva oleada de misiles sobre territorio israelí, argumentando que Israel había violado el alto el fuego.
Ante la escalada, Donald Trump se comunicó directamente con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para exigir moderación y evitar represalias que hicieran fracasar las negociaciones con Teherán. Según Axios, el presidente estadounidense intentó convencer a Israel de limitar o cancelar nuevas operaciones militares.
Sin embargo, Netanyahu mantuvo que los ataques respondían a necesidades de seguridad israelí y continuó autorizando operaciones contra infraestructura iraní y objetivos vinculados al eje proiraní. La decisión dejó en evidencia diferencias estratégicas entre Washington y Jerusalén respecto de cómo administrar la confrontación con Irán.
Trump declaró públicamente que tanto Irán como Israel debían "dejar de disparar inmediatamente" y sostuvo que aún existía margen para preservar el proceso diplomático. También reveló que Teherán había transmitido, mediante intermediarios, su disposición a cesar los ataques si Israel hacía lo mismo.
El episodio refleja una contradicción creciente entre los intereses de Washington y los del gobierno israelí. Mientras Trump procuraba consolidar una tregua que le permitiera reducir la implicación militar estadounidense en Oriente Medio, Netanyahu buscó preservar la capacidad de acción israelí contra Irán y Hezbollah. Axios presenta el incidente como una demostración de que, aunque Estados Unidos sigue siendo el principal aliado de Israel, su capacidad para condicionar las decisiones estratégicas del gobierno israelí enfrenta límites cada vez más visibles

La tercera entrega de "250 Years: The United States – From Independence to Empire", publicada por el economista marxista Michael Roberts en The Next Recession, se concentra en la transformación de Estados Unidos desde una potencia industrial en ascenso hacia la principal potencia imperial del capitalismo mundial durante el siglo XX.
El texto sostiene que la expansión estadounidense no fue un producto accidental de su éxito económico sino una necesidad derivada de la acumulación de capital. A medida que la economía crecía, las empresas estadounidenses requirieron nuevos mercados, fuentes de materias primas, oportunidades de inversión y mecanismos para asegurar tasas de ganancia elevadas. En ese marco, el Estado pasó a desempeñar un papel decisivo en la protección de esos intereses.
Roberts describe cómo, tras la Guerra Hispano-Estadounidense, Estados Unidos comenzó a construir un imperio de ultramar mediante la ocupación o control de territorios como Puerto Rico, Filipinas y Guam. Paralelamente consolidó su influencia sobre América Latina mediante intervenciones militares, ocupaciones y respaldo a gobiernos favorables a sus intereses económicos.
El autor vincula este proceso con las interpretaciones clásicas del imperialismo desarrolladas por Vladimir Lenin y Rosa Luxemburg. Desde esa perspectiva, el imperialismo constituye una fase del capitalismo caracterizada por la concentración del capital, el predominio del capital financiero y la exportación de inversiones hacia el exterior.
La obra sostiene además que las dos guerras mundiales aceleraron el desplazamiento de Reino Unido como potencia hegemónica y consolidaron a Estados Unidos como el centro económico y financiero del sistema capitalista. Tras la Segunda Guerra Mundial, Washington impulsó un nuevo orden internacional basado en instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el sistema monetario de Acuerdos de Bretton Woods, instrumentos que, según Roberts, facilitaron la expansión global del capital estadounidense.
Otro eje del artículo es la estrecha relación entre poder económico y poder militar. El autor argumenta que el liderazgo internacional de Estados Unidos se sostuvo mediante una red mundial de bases militares, alianzas estratégicas y una capacidad de intervención que garantizó la estabilidad del orden económico favorable a sus corporaciones.
Finalmente, Roberts plantea que las contradicciones internas del capitalismo estadounidense —como la desaceleración de la productividad, la caída de la rentabilidad y el ascenso de competidores como China— anuncian el inicio de un período de declive relativo de la hegemonía estadounidense. No obstante, sostiene que ese debilitamiento no implica el fin inmediato de su predominio, sino una transición hacia un escenario internacional más conflictivo y multipolar, donde las disputas económicas, tecnológicas y militares adquieren un peso creciente.
En conjunto, la tercera parte completa el recorrido iniciado en las entregas anteriores: desde la independencia y la expansión continental hasta la constitución de Estados Unidos como la principal potencia imperial del capitalismo contemporáneo, interpretando esa evolución desde un enfoque de economía política marxista.

La idea principal del artículo es que el Líbano es un Estado cuya soberanía ha permanecido permanentemente condicionada desde su nacimiento.
Francia diseñó un Estado con equilibrios internos extremadamente frágiles.
Israel pasó a considerar el sur libanés como un espacio estratégico para su seguridad.
Las potencias regionales utilizaron el territorio libanés como escenario de confrontaciones indirectas.
Las divisiones confesionales impidieron consolidar una autoridad estatal plenamente soberana.
En consecuencia, el Líbano aparece como un ejemplo de cómo las fronteras surgidas del colonialismo pueden generar estructuras políticas vulnerables, susceptibles de intervención externa durante décadas.
En este contexto, Hezbollah ocupa una posición paradójica. Para una parte significativa de la sociedad libanesa y del mundo árabe, representa la principal fuerza de resistencia frente a Israel y un factor de disuasión militar. Para otros sectores, su autonomía armada cuestiona el monopolio estatal de la fuerza y dificulta la consolidación de instituciones plenamente soberanas. Esta tensión expresa una contradicción más profunda: la coexistencia de un Estado formalmente independiente con estructuras de poder condicionadas por equilibrios regionales que exceden ampliamente sus fronteras.

El artículo de E. Raúl Zaffaroni, "La cultura del poder según la encíclica Magnifica Humanitas", toma como eje el capítulo V de la primera encíclica de León XIV para desarrollar una interpretación política de la noción de "cultura del poder". El autor sostiene que el documento papal no se limita a una reflexión religiosa sobre la inteligencia artificial, sino que constituye una crítica estructural al orden mundial contemporáneo. El planteo de Zaffaroni presenta a Magnifica Humanitas como un documento con fuerte contenido político. La noción de "cultura del poder" funciona como una categoría para explicar un orden internacional caracterizado por la concentración de riqueza, tecnología y capacidad militar en pocos actores, fenómeno que debilita la democracia y subordina el derecho a relaciones de fuerza. Frente a ello, la encíclica propone reubicar a la persona humana, la solidaridad y el bien común en el centro de la organización política y económica.

El artículo de Axios sintetiza una tendencia que diversos estudios vienen registrando desde hace años: los estadounidenses socializan cada vez menos, independientemente de la edad. El dato central proviene de la American Time Use Survey y muestra que el tiempo promedio diario dedicado a la interacción social cayó de 45 minutos a 35 minutos en las últimas dos décadas. Este proceso tiene consecuencias políticas importantes. Una sociedad con menos espacios de encuentro tiende a presentar menor confianza interpersonal, mayor polarización, menor participación en organizaciones colectivas y una ciudadanía más expuesta a la fragmentación informativa y a las dinámicas algorítmicas de las redes sociales.
En conjunto, el artículo sugiere que la disminución de la sociabilidad no es un simple cambio de hábitos, sino un indicador de una transformación profunda de la estructura social estadounidense. En el contexto del 250.º aniversario del país del norte, esta tendencia dialoga con otros síntomas de malestar registrados recientemente, como el aumento del pesimismo sobre el futuro y la pérdida de confianza en las instituciones. No hay registros en nuestro país pero, podemos inferir que la tendencia es similar en sus consecuencias sociales y políticas: asilamiento y fragmentación.

El artículo "Desigualdad y salud: pérdidas en las brumas del tiempo", publicado en Viento Sur, recupera una idea central de la epidemiología social: la salud de las poblaciones depende mucho más de las condiciones sociales que de las decisiones individuales o de la atención médica. A partir de esa premisa, cuestiona el predominio de enfoques biomédicos centrados en el individuo y propone volver a colocar la desigualdad social en el centro del análisis sanitario. El artículo concluye que mejorar la salud colectiva exige reducir las desigualdades sociales, no únicamente ampliar la cobertura sanitaria o desarrollar nuevos tratamientos. La salud aparece como un indicador sintético de la organización económica y política de una sociedad: cuando aumentan la precarización, la exclusión y la concentración de la riqueza, también se deterioran los indicadores sanitarios, aun cuando la tecnología médica continúe avanzando. En La Argentina como es obvio se combina deterioro de indicadores sociales con estancamiento de la tecnología méddica, salvo para el 30% de la cima de la pirámide de estratificación. 70/30, país fernet.

El artículo de Bruno Sgarzini plantea una tesis que se aparta de las explicaciones puramente geológicas sobre los terremotos en Venezuela. Su argumento central es que el desastre natural se convierte rápidamente en un hecho geopolítico porque ocurre en un país sometido desde hace años a sanciones económicas, aislamiento financiero y disputa internacional por sus recursos estratégicos. En otras palabras, el artículo privilegia una interpretación geopolítica del desastre más que una explicación multidimensional que sí existe y debe tenerse en cuenta. Su aporte consiste en recordar que los desastres naturales nunca ocurren sobre un "territorio neutro": impactan sobre sociedades con determinadas condiciones económicas, políticas e institucionales, y esas condiciones influyen decisivamente en el número de víctimas y en la velocidad de la reconstrucción.

La segunda parte del ensayo "250 YEARS: The United States – from independence to empire", del economista marxista Michael Roberts, continúa el recorrido histórico iniciado en la primera entrega y se concentra en el siglo XIX: la expansión territorial, la consolidación del capitalismo industrial y el nacimiento de Estados Unidos como potencia imperial.
Roberts propone que la historia estadounidense debe leerse como la historia del desarrollo del capitalismo en su forma más exitosa.
Las instituciones democráticas, la expansión territorial, la abolición de la esclavitud, la industrialización y posteriormente la hegemonía mundial aparecen subordinadas a una lógica central: la expansión de la acumulación de capital. La construcción del imperio estadounidense sería, en esta interpretación, el resultado histórico del propio desarrollo del capitalismo, antes que una desviación respecto de los ideales fundacionales de 1776