
En los últimos cincuenta años, para tomar un período acotado, las escenas que propician la vida colonial tienen libretistas y actores: el argumento lo inspira el poder económico local e internacional y sus actores han sido y son: la dictadura establishment-militar, Menem, Macri y Milei, continuadores de los Rivadavia, Carlos María de Alvear, Manuel José García, integrantes de una nutrida lista del siglo XIX.

Los ataques letales de Donald Trump contra barcos en el Caribe y el Pacífico son una brutal escalada de la prolongada "guerra contra las drogas" de Estados Unidos, una guerra bipartidista que ha visto a Estados Unidos implicado en torturas y asesinatos extrajudiciales en el extranjero desde los años setenta.

Una inmensa armada naval y aérea —la mayor del Caribe en una generación— se está reuniendo frente a la costa de Venezuela. El Pentágono lo denomina un "despliegue regional de seguridad". Pero parece, suena y se mueve como una guerra.

El 17 de noviembre de 1972, luego de 17 años de exilio, Perón regresa a la Patria. La dictadura de Lanusse con el fin de evitar el contacto entre el Lider y su Pueblo, tiende un cerco de 20 mil soldados alrededor del aeropuerto de Ezeiza. Bajo la lluvia, y a campo traviesa, miles de jóvenes y viejos peronistas intentan acercarse.

Con @JulioDeVido preso en condiciones infrahumanas , NO SE ENCARCELA SU OBRA !!!! [CIRS 2015] - Video Obras Públicas - del Arq. Julio De Vido

«Soy el rey y os destruiré: todas las castas alimentan mi apetito», gritó Javier Milei en su mitin de victoria tras las elecciones legislativas argentinas del 26 de octubre de 2025.1 La victoria de su partido no era algo seguro. Tras casi dos años en el cargo, el autoproclamado anarcocapitalista de extrema derecha había logrado controlar la altísima inflación. Pero a medida que el dólar se fortalecía a partir de julio de 2025, lo que trajo más dificultades económicas para los argentinos, su popularidad comenzó a caer. Sus allegados —su hermana Karina, candidata principal de su partido en las elecciones legislativas— se vieron envueltos en acusaciones de corrupción.

En el panorama de la política internacional de 2025, la administración Trump ha marcado un quiebre radical con las alineaciones ideológicas tradicionales, optando por un enfoque que privilegia transacciones oportunistas y cálculos geoestratégicos por encima de principios éticos o alianzas históricas. Este viraje, que podría denominarse «intervencionismo iliberal«, fusiona la intervención estatal —donde el gobierno arbitra activamente en la economía y la sociedad para moldear resultados— con el iliberalismo, caracterizado por regímenes que mantienen la fachada electoral mientras vacían metódicamente las libertades civiles y debilitan la separación de poderes.

En los últimos dos años, la mayoría de los periodistas occidentales han fracasado estrepitosamente al no informar adecuadamente sobre lo que constituye un genocidio indiscutible en Gaza. Esto ha supuesto un punto crítico incluso para los ya de por sí lamentables estándares de nuestra profesión, y es una razón más por la que el público desconfía cada vez más de nosotros. Existe un argumento reconfortante —sobre todo para aquellos periodistas que han fracasado estrepitosamente durante este período— que pretende explicar y justificar este fracaso. Según este argumento, la exclusión de los reporteros occidentales por parte de Israel ha imposibilitado determinar con exactitud lo que ocurre sobre el terreno en Gaza. Existen varias réplicas obvias a esto. Veamos...

"Estuve ayer (14-11-25) con Julio, detenido en el HPD (Hospital de Ezeiza) desde el jueves 13/11 a la tarde. La situación es gravísima: No había tenido acceso a sus pertenencias. Estaba con una camiseta térmica y hacía 30 grados. Todavía no le habían entregado su bolso que estaba en revisión ..."

Hay silencio travestido de hipocresía respecto al genocidio en GAZA. Un político sin embargo, se ha atrevido a usar la palabra y ha sido elegido. El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha sido muy claro: sí, ha habido un genocidio en Gaza. Añadió que si Netanyahu viniera a Nueva York, la policía aplicaría la orden de detención emitida contra él por la Corte Penal Internacional. Y cuando se le hizo la pregunta que se hace a todos los candidatos "¿Vas a visitar Israel?", respondió que era el alcalde de los neoyorquinos y que su trabajo era mejorar sus condiciones de vida. Y para los que sacrifican la dignidad a "las encuestas", sepan también que un buena parte del flujo electoral juvenil que lo llevó a la victoria, responde a su empatía sincera con el sufrimiento del pueblo estadounidense silvestre, el que camina por el lado salvaje de la gran manzana, y entonces también el martirio del pueblo palestino.

Hoy hay elecciones generales en Chile. Recordemos que Boric, antiguo activista estudiantil, obtuvo una victoria contundente en 2021. Con una participación del 56%, la más alta desde que el voto se hizo voluntario, Boric, de 35 años, se impuso al ultraderechista Antonio Kast, quien obtuvo el 44%. Sin embargo, esta vez la situación podría ser inversa. Si bien la alianza de izquierda liderada por Jeannette Jara, del Partido Comunista, quien fuera ministra de Trabajo de Boric, encabeza las encuestas, no logrará la mayoría absoluta en la primera vuelta, como sí lo hizo Boric. Además, es probable que una coalición de partidos de derecha una sus votos y lleve a Kast a la presidencia en la segunda vuelta de diciembre. Las segundas vueltas fueron siempre un obstáculo complejo para los las alternativas popular democráticas. De hecho, en Argentina fue una creación del dictador Lanusse en los tempranos 70 corroborada constitucionalmente en 1994, cuyos efectos los hemos visto en acto. No se ganó ninguna segunda ronda desde que se instituyó la trampa constitucional: Se perdió en 2015, se perdió en 2023 y más recientemente en las elecciones bonaerenses de 2025, el denominado desdoblamiento volvió a darle la razón al refranero popular: Para los movimientos populares "nunca segundas partes fueron buenas". Veamos más de cerca las condiciones socioeconómicas del país que fue (dictadura mediante) el primer laboratorio neoliberal en los años 70 - y hoy ejemplo a seguir de los tecno capitalistas en la región - donde la desigualdad de ingresos es una de las peores de la OCDE, solo superada por Brasil y Sudáfrica.

En MAGA continúan teniendo problemas con el tema de Israel. Ahora Tucker Carlson y Ben Shapiro están en guerra. El primero cuestiona el apoyo incondicional de Estados Unidos al gobierno de Netanyahu. Para el segundo, que es judío, la defensa del estado israelí forma parte de los intereses prioritarios del país norteamericano: es una cuestión existencial. Según el segundo, el primero ya cruzó todas las líneas rojas al hacerle una entrevista a Nick Fuentes (un supremacista que, además de criticar a Israel, también ha dicho cosas terribles sobre los judíos en su conjunto) sin apenas plantear objeciones a las soflamas de su invitado. A juicio de Shapiro, Tucker es un cobarde que legitima a los fanáticos. Veamos hasta dónde llega esta "interna" (una más ...)

El 12 de noviembre Cristina Fernández de Kirchner publicó un tuit que volvió a exponer el corazón político y económico de la causa Cuadernos. Escribió: “Ya lo habíamos dicho, en esta opereta judicial de los Cuadernos truchos a los llamados ‘arrepentidos’ habría que llamarlos ‘extorsionados’. Y la verdad, nos quedamos cortos. Porque ahora vemos que algunos de estos ‘extorsionados’ directamente fueron torturados. No hay operetas sin operadores judiciales ni mediáticos. Mucho menos sin un modelo económico impuesto a fuerza de colonialismo financiero con cómplices locales”

Las recientes elecciones por la alcaldía de Nueva York, salvando especificidades obvias, permiten aproximarnos conceptualmente al tipo de campaña electoral capaz de enfrentar y vencer a la ultraderecha, aunque su candidato provenga de un partido formalmente diverso como Andrew Cuomo, representante de la vieja elite demócrata, que transformó a un partido de origen popular en poco menos que lazarillo de las políticas de Walsh Street en el auge de la globalización.

Un 14 de noviembre de 1919 nacía JW Cooke, el impulsor de mayor despliegue político y conceptual del peronismo resistente en los años 50 y 60.
Y dijo:
«El peronismo se fortaleció durante dos años de persecuciones. El infortunio lo depuró, le permitió crear una mística de combate y una dinámica revolucionaria tendida hacia la tarea insurreccional.» Los Comandos clandestinos han cumplido sus funciones y siguen siendo la base real de la resistencia. Deben ser ampliados y coordinados para que estén en condiciones de cumplir acciones de mayor envergadura»

El anuncio de un acuerdo sobre comercio e inversiones con Estados Unidos constituye una novedad que, no por esperada, resulta de menor impacto. Al contrario, supone una ratificación y ampliación de una alianza que en verdad es alineamiento, implica un paso crucial hacia la cristalización del modelo de mercado irrestricto de Javier Milei e impone una nueva y poderosa presión competitiva a sectores productivos ya complicados por la apertura de la economía, el ajuste y la recesión.

El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, encarna una nueva generación política, pero también un legado intelectual singular: el de sus padres.
Su madre, Mira Nair, es una de las cineastas indias contemporáneas más importantes, autora de aclamadas películas como Salaam Bombay! y Monsoon Wedding.
Su padre, Mahmood Mamdani, es historiador, politólogo y profesor de la Universidad de Columbia, cuyo trabajo ha transformado nuestra comprensión de la relación entre colonización, modernidad y violencia política. Su hijo creció así en la encrucijada de dos herencias: el cine comprometido y el pensamiento crítico, dos formas de resistencia al olvido y al orden establecido.

No se dejen engañar por el pretexto de la “guerra contra las drogas”. Es una mentira reciclada que oculta el verdadero objetivo de derrocar gobiernos y controlar recursos.
Asesores del secretario de Estado Marco Rubio han pedido abiertamente la destitución del presidente venezolano Nicolás Maduro y del colombiano Gustavo Petro. El expresidente Trump expresó abiertamente lo que muchos pensaban tras su primer mandato: «Cuando dejé el cargo, Venezuela estaba al borde del colapso. Nos habríamos apropiado de todo el petróleo», afirmó, refiriéndose a las vastas reservas venezolanas —las mayores del mundo— como el premio mayor. En febrero de 2006, el presidente venezolano Hugo Chávez viajó a La Habana para recibir el Premio José Martí de manos de Fidel Castro de manos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. En su discurso, comparó las amenazas de Washington contra Venezuela con los ladridos de los perros, diciendo: "Dejen que los perros ladren, porque es una señal de que estamos en movimiento". Chávez agregó: "Dejen ladrar a los perros del imperio. Ese es su papel: ladrar. Nuestro papel es luchar para lograr en este siglo, ahora, por fin, la verdadera liberación de nuestro pueblo". Casi dos décadas después, los perros del imperio siguen ladrando. Pero, ¿morderán? Esa es la pregunta que busca responder esta alerta roja.

La implacable negatividad y la crueldad performativa de la política estadounidense son agotadoras. Siguiendo el ejemplo de Zohran Mandani, los izquierdistas podemos diferenciarnos con un programa político concreto, unido a un entusiasmo genuino por la gente común.
Al día siguiente del discurso de victoria del alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, la semana pasada, los comentaristas políticos parecían estar desconectados de la realidad. El veterano comentarista liberal Van Jones afirmó que el tono de Mamdani fue cortante y que casi gritaba. Jones describió la actuación con un tono ominoso, como un cambio radical de actitud. El ideólogo de extrema derecha Steve Bannon pareció coincidir con Jones. "Es un tipo furioso. Fue muy directo", dijo Bannon sobre el discurso de Mamdani.

América Latina se debate en una paradoja estructural que define su tragedia contemporánea: la coexistencia de dos dispositivos sociales profundamente incompatibles, pero funcionalmente entrelazados. Por un lado, unas élites que han resignado cualquier pretensión de constituir una burguesía moderna, orientada a la inversión productiva de largo plazo y al fortalecimiento del Estado-Nación como proyecto colectivo.
En su lugar, se han consolidado como una aristocracia rentista, una clase parasitaria que prioriza la preservación de privilegios feudales a expensas del bien común, perfeccionando el arte de capturar los recursos del Estado para beneficio de una minoría cada vez más reducida y más rica. Frente a esta oligarquía extractiva, se erige su creación más perversa y efectiva: la clase baja reaccionaria, el «pobre de derecha».