Categoría Internacionales

Cuando la crueldad se disfraza de justicia

La reciente aparición de la pintura callejera del artista plástico Banksy, en Londres, pone en evidencia un nuevo fenómeno: la violencia institucional judicial, la que ejercen numerosos magistrados que amparan gobiernos autoritarios, y que suele ser más sutil que la violencia policial, porque no es una tonfa o una cachiporra, sino una sentencia que se escribe con la misma violencia y crueldad.

El viejo, muy viejo, demasiado viejo continente

El pasado mes de marzo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunciaba a bombo y platillo un plan para rearmar a Europa ante el peligro ruso y la imprevisibilidad del histórico sheriff norteamericano. Un nuevo aumento, sin precedentes, del gasto militar europeo: hasta ochocientos mil millones en cuatro años. Para ello, se propone relajar las omnipresentes reglas de disciplina fiscal, permitiendo el endeudamiento de los Veintisiete; se favorecerán nuevos préstamos a los Estados mediante la reforma del Banco Europeo de Inversiones (BEI) e, incluso, se permitirá a los gobiernos desviar dinero destinado a los fondos de cohesión para el gasto militar. Lo que nunca fue posible para construir una Europa social, ahora es posible para construir una Europa de la guerra.

El futuro no está escrito

La personalidad ególatra e impredecible de Donald Trump puede hacer caso omiso del plan para Venezuela ideado por Marco Rubio al no producirse un alzamiento popular contra Maduro. O puede implicarse en una invasión si en otros continentes no encuentra salidas beneficiosas para Estados Unidos o para su prestigio personal, en especial en los casos de la guerra Rusia-Ucrania, las guerras de su aliado Israel en Medio Oriente o en sus múltiples cercos a China.

El fantasma de la Doctrina Monroe

Desde la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, el mundo ha observado con sorpresa cómo la política exterior de Estados Unidos se ha vuelto cada vez más unilateral y agresiva, lo que genera profundas preocupaciones sobre el futuro de la política internacional. Estas preocupaciones se derivan no solo del historial de su mandato anterior, sino también del creciente resurgimiento de políticas intervencionistas y unilaterales que han recuperado gradualmente protagonismo en los últimos años, desarrollos que se han acelerado durante los primeros días de la nueva administración de Trump.

GAZA: Un genocidio inadvertido

La rueda de noticias sobre atrocidades hace que los medios occidentales estén tan ocupados persiguiendo el último crimen de Israel en Gaza que nunca se detienen lo suficiente para reconstruir la historia más grande del genocidio. Una investigación de la CNN sobre el ataque de Israel al Hospital Nasser esta semana (un ataque que mató a más de 20 personas, incluidos trabajadores de emergencia y cinco periodistas) es un estudio de caso de cómo incluso el periodismo bien intencionado, que aparentemente examina los crímenes israelíes, termina ocultando más de lo que revela.

Hoy vemos que la extrema derecha internacional está rendida en los brazos de Israel

«Lo que encuentro políticamente significativo en Europa y América del Norte es el profundo vacío en el interior de las ideologías del extremo centro. Todo lo que se presenta como posibilidad de reproducir una normalidad occidental se vuelve como una caricatura hueca […] Mi modesta proposición es la versión antifascista de la idea de Nietzsche de devenir lo que eres. Ser lo que ellos piensan de ti. Realizar su enemigo imaginario.»
— Alberto Toscano

La jaula dorada

¿Cuánta unidad se requiere para ganar y luego cómo gobernar? El FDT fue aleccionador sobre los límites de la unidad a la hora de gobernar. La experiencia de Luiz Inácio Lula da Silva en el poder en Brasil ilustra que una estrategia de frente amplio en la campaña es decididamente débil a la hora de cómo gobernar realmente. Discusiones sobre el triunfo electoral y la derrota política.

Venezuela: Siguen apareciendo las actas

Estados Unidos ha entrado en una nueva fase de su larga guerra contra Venezuela. Tras agotar las herramientas económicas y diplomáticas, ha recurrido a la palanca militar, enviando buques de guerra al Caribe en una flagrante demostración de fuerza.

Esta escalada pone fin a años de ataques imperialistas contra el gobierno bolivariano en Caracas, que comenzaron con amplias sanciones durante el gobierno del ex presidente estadounidense Barack Obama, se endurecieron a niveles sin precedentes durante el gobierno del presidente Donald Trump y se mantuvieron gracias a un consenso bipartidista.

Oficialmente, Washington presenta esto como parte de una amplia campaña antinarcóticos dirigida contra las llamadas organizaciones terroristas. Pero esta historia se desmorona al ser analizada a fondo. Lo que Estados Unidos realmente busca es un cambio de régimen y el control regional, apenas disimulado tras la retórica de la guerra contra las drogas.

La fachada del caos

La narrativa convencional de las relaciones internacionales presenta al «Estado fallido» como una anomalía, un desastre político, un vacío de poder; un territorio sumido en el caos donde la ley ha sido reemplazada por la violencia primaria y donde la comunidad internacional debe debatir, con una mezcla de conmiseración y fastidio, la posibilidad de una intervención humanitaria o de estabilización, dependiendo siempre de su beneficio estratégico inmediato. Los recientes casos de corrupción que acechan a su gobierno, incluyendo las acusaciones contra su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, por la contratación de funcionarios con sobresueldos en negro y la manipulación de la cadena de pagos del Estado, sobre todo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), sacarles a los discapacitados para su bolsillo, no es una anomalía. Son la consecuencia natural de un proyecto que concibe el Estado no como un árbitro del bien común, sino como un botín a repartir entre los leales. La retórica anarcocapitalista de «destruir el Estado» se traduce, en la práctica, de entregar lo que queda de él.

Gopinath: Una economista «moderna»

En 2019, la profesora de economía Gita Gopinath dejó los pasillos de la Universidad de Harvard para convertirse en economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI). Tres años más tarde, dio un salto sin precedentes del análisis económico a la gestión de políticas, convirtiéndose en la primera "subdirectora gerente" -o la número dos efectiva del FMI- la mano derecha (mujer) de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. El viernes pasado, se fue para regresar a la academia en Harvard.

Tinta Roja

En 1842, rota y derrotada, China envió a su más alto burócrata, Qiying, a Nanjing para reunirse con Sir Henry Pottinger, el despiadado administrador colonial británico, que dictó los términos de la capitulación. El tratado de Nanjing resultante hizo que China perdiera todo lo que tenía, sin obtener nada a cambio, excepto la humillación. Entonces se habló de “acuerdo comercial”, mientras que los comerciantes brindaban en Londres y los poetas chinos inmortalizaban en verso la vergüenza que aún persigue a su gran nación.

Van apareciendo las actas

La designación de carteles del narcotráfico como organizaciones terroristas estuvo precedida por una serie de informes, previos a la asunción de Donald Trump, que iluminan el accionar de Estados Unidos en la actualidad. Sobre todo cuando hay informes que indican preparativos para acciones militares en México y existe un despliegue marítimo estadounidenses fuera de las aguas venezolanas.

Trump: Ofensiva sobre el sistema electoral

Decidido a dar la razón a quienes lo acusan de poner patas para arriba el antiguo sistema democrático estadounidense, la ofensiva más reciente de Trump tiene como objetivo el sistema electoral y los demócratas deciden aceptar la apuesta en carrera hacia las midterm de 2026, que pueden cambiar la mayoría del Congreso.

Un aliado inquebrantable

El alineamiento irresponsable con un gobierno que está acusado por el Tribunal Penal Internacional de Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad, sumado a estafas, escándalos y negociados opacos, deja a la Argentina en una situación de vulnerabilidad indudable frente a países hermanos, ámbitos de cooperación internacional y foros de cooperación regional y global. Mientras el gobierno anuncia el potencial arribo de Netanyahu e insiste con que «no hay plata», una creciente proporción de la ciudadanía argentina empieza entrever el fin de esta pesadilla liberticida.

Sionismo: Un proyecto de dominación

«Le sionisme et son destin», de Frédéric Lordon, apareció originalmente en La pompe à phynance, el blog del autor en Le Monde diplomatique, el pasado 19 de junio de 2025. Traducido y publicado en Communis con la autorización de Frédéric Lordon, lo reproducimos en Revista Jacobin como parte de la asociación de colaboración entre ambos medios. La síntesis es que, tarde o temprano, a todo proyecto político de dominación le llega la hora de revelar su verdad y mostrar su verdadera naturaleza. Así pues, todas las características fundamentales del sionismo quedan expuestas a la luz del día, ante los ojos del mundo: colonial, racista —pero eso ya lo sabíamos— y, si es necesario, genocida: es lo que sabemos ahora.

Plásticos: Peligro grave, creciente y poco reconocido

El fracaso de las negociaciones para un tratado global contra la contaminación por plásticos ha sido un fracaso significativo para el multilateralismo y la diplomacia. A pesar de la creciente presión mundial para limitar la producción de plástico, los países no lograron un consenso que estableciera metas y compromisos para frenar la contaminación plástica global. La cumbre de 180 países en Ginebra para sentar las bases de un tratado internacional vinculante que regule todo el ciclo de vida del plástico, letal para el planeta y la salud humana, fracasaron al cabo de dos años y medio y seis rondas de negociaciones, básicamente por la resistencia de países productores de petróleo.

Imposible

La intención de Israel de aniquilar Gaza habría quedado clara mucho antes si hubiéramos escuchado a los periodistas palestinos, en lugar de las evasivas y equívocos de la BBC. El oscurecimiento del genocidio de Gaza, y de la colusión occidental en él, proporciona una instantánea en alta definición de las agendas racistas y coloniales que dominan lo que llamamos "noticias".