
El Instituto Tony Blair participó en un proyecto para desarrollar un plan de posguerra para Gaza que preveía impulsar la economía del enclave con una “Riviera Trump” y una “Zona de Manufactura Inteligente Elon Musk”. Si bien el Instituto Tony Blair (TBI) no redactó ni aprobó la presentación final, dos miembros del personal del instituto del ex primer ministro del Reino Unido participaron en grupos de mensajes y llamadas a medida que se desarrollaba el proyecto, según personas familiarizadas con el trabajo.
El plan esbozado en una presentación en diapositivas, visto por el Financial Times, fue dirigido por empresarios israelíes y utilizó modelos financieros desarrollados dentro de Boston Consulting Group (BCG) para reimaginar Gaza como un próspero centro comercial. Titulado “Gran Fideicomiso” y compartido con la administración Trump, proponía pagar a medio millón de palestinos para que abandonaran la zona y atraer inversores privados para desarrollar Gaza.

Se cuestiona aquí la legitimidad de la elección bonaerense y se advierte sobre el impacto de la proscripción de Cristina Kirchner para el peronismo bonaerense y el proceso democrático general. En efecto la proscripción de Cristina Kirchner otorga un valor democrático y representativo muy relativo a la elección bonaerense, como las que se sucedieron cuando notables líderes históricos también fueron impedidos de competir, como Juan Domingo Perón, Evo Morales, Rafael Correa y Lula da Silva, proscripciones todas promovidas ilegalmente y con una clara injerencia norteamericana. Es evidente que, si se mantiene la tendencia observada sobre el 25% que ya votó en elecciones anteriores este año, en Buenos Aires votaría el 50% del padrón de electores habilitados entre los segmentos vulnerables y adicionalmente con @CFKArgentina proscripta, una opción mayoritaria entre los sectores empobrecidos, habrá un verdadero cepo a las preferencias populares. Complicado de procesar en democracia. Se está consolidando un “voto calificado” estructural en elecciones ilegítimas.

El Financial Times reveló este mes que un grupo de inversores israelíes, uno de los grupos de consultoría empresarial más importantes del mundo y un grupo de expertos encabezado por el ex primer ministro británico Tony Blair habían estado trabajando en secreto en planes para explotar las ruinas de Gaza como bienes raíces de primera calidad.
Las corporaciones y los planificadores militares estadounidenses dan la bienvenida al "espacio de maniobra legal" que Israel ha abierto para que se beneficien de una guerra que masacra y mata de hambre a civiles. El consorcio secreto parece haber estado buscando formas prácticas de hacer realidad la “visión” del presidente estadounidense Donald Trump de Gaza como la “Riviera del Medio Oriente”: transformar el pequeño enclave costero en un patio de recreo para los ricos y una atractiva oportunidad de inversión, una vez que pueda ser limpiado étnicamente de su población palestina.

Rima Hassan, eurodiputada de La France Insoumise, respondió a las preguntas del periodista Filippo Ortona, del diario il manifiesto, en Estrasburgo, adonde regresó tras una semana repleta de acontecimientos. Junto con Greta Thunberg y una docena de voluntarios, la activista franco-palestina se embarcó en la Flotilla de la Libertad y fue detenida en aguas internacionales frente a las costas de Gaza por el ejército israelí. Tras cuatro noches detenida, fue finalmente liberada el jueves 12 de junio y deportada a París.

Desde diversos sectores –analistas, académicos, medios y estrategas– se plantea la inquietante posibilidad de una Tercera Guerra Mundial, evocando el fantasma de los grandes conflictos del siglo XX. La guerra ha mutado, ya no se limita a trincheras ni invasiones masivas, sino que se manifiesta de manera constante, difusa y estructural. En ese sentido, lo que muchos observadores interpretan como la antesala de un nuevo gran conflicto puede ser, en realidad, una fase más de lo que desde la era de George W. Bush se denominó “guerra perpetua”. Esta idea cobró impulso tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando Estados Unidos redefinió su política exterior en función de enemigos difusos y frentes móviles.

El Ejército israelí está armando drones fabricados en China para atacar a la población palestina que quiere expulsar de Gaza, y los soldados afirman que apuntan deliberadamente a civiles para que los demás sepan que no deben volver.
El Ejército israelí ha armado una flota de drones comerciales fabricados en China para atacar a la población palestina en las zonas de Gaza que pretende despoblar, según revela una investigación de +972 Magazine y Local Call. Según entrevistas con siete soldados y oficiales que prestaron servicio en la Franja, estos drones están operados manualmente por tropas en tierra y se utilizan con frecuencia para bombardear a civiles palestinos, incluidos niños y niñas, en un intento de obligarlos a abandonar sus hogares o impedirles regresar a las zonas evacuadas.

“Tenemos una Administración PERFECTA, DE LA QUE HABLA TODO EL MUNDO, y ‘gente egoísta’ está tratando de perjudicarla, todo por un tipo que nunca acaba de morir, Jeffrey Epstein”. Así escribió Donald Trump en su red Truth Social como una forma de acallar la cada vez más abiertas críticas a su Administración por el cierre del caso Epstein sin nuevas revelaciones que comprueben las teorías conspirativas alrededor del "ahorcado" amigo de Trump.

Mañana se celebran elecciones clave en Japón, la economía del G7. La atención se centra en si la coalición gobernante, formada por el Partido Liberal Democrático (PLD) y su socio menor, el Komeito, que sufrió una importante derrota en las elecciones a la Cámara Baja de Representantes del otoño pasado, puede mantener la mayoría en la Cámara Alta de Consejeros. El gobierno de coalición debe obtener 50 de los 125 escaños (la mitad de los de la Cámara) en juego. Las últimas encuestas de opinión sugieren que varios partidos minoritarios de la oposición se llevan alrededor de dos tercios del voto potencial, mientras que los partidos gobernantes solo obtienen el 32%.

El sesgo en las noticias se refiere a una tendencia sistemática y desequilibrada en la forma en que los medios de comunicación presentan la información. Este sesgo puede manifestarse de varias maneras, incluyendo la selección de eventos y temas, la forma en que se cubren y el enfoque que se da a la información. Puede afectar la percepción que tienen las personas sobre la realidad, influir en sus opiniones y decisiones. Al respecto, los escándalos inventados de Gaza están diseñados para intimidar - en este caso que se analiza - a la BBC y llevarla a una cobardía aún mayor. Si antes se resistía a dar voz a los palestinos, ahora lo evitará por completo.

Chris Townsend ha organizado a trabajadores, realizado trabajo político para sindicatos y enseñado a jóvenes trabajadores a organizarse durante casi toda su vida adulta. Él es, como decimos, "un auténtico". Mientras la mayoría opinamos y pontificamos sobre el trabajo, Chris hace el trabajo sucio. Él organiza. Sus contribuciones a lo largo de varias décadas han sido clave en la reconstrucción del sindicato United Electrical Workers (UE), el reestablecimiento de la organización y las campañas en el Amalgamated Transit Union (ATU), el inicio de lo que se ha convertido en el movimiento Starbucks y la contribución de innumerables otras maneras a la labor del movimiento obrero. Declara sin dudarlo que "el lugar de trabajo en Estados Unidos es una dictadura" y propone una expansión drástica de la organización sindical como antídoto. Chris también es un socialista comprometido, alguien que entiende que el movimiento obrero debe ser mucho más que sindicatos desconectados y aislados, políticamente a la deriva, organizativamente estancados y recibiendo golpes de todos lados. El movimiento obrero organizado debe volver a sus raíces, cuando el fin del capitalismo era el objetivo final. —Michael D. Yates

Las criptomonedas son vulnerables a la corrupción, el fraude y el lavado de dinero; y, como tokens privados, funcionan a tipos de cambio muy variables con respecto al dinero emitido por el Estado. Por ello, permiten a las grandes instituciones financieras obtener enormes beneficios sin una ganancia visible de valor para la sociedad.

En el teatro de la economía internacional, Grecia y Ucrania representan dos tragedias modernas con un guion común: el saqueo sistemático bajo el disfraz del rescate financiero o la ayuda humanitaria. Mientras think tanks y organismos multilaterales celebran supuestas «recuperaciones», la realidad desnuda un patrón de depredación donde los acreedores y el complejo militar-industrial emergen como únicos vencedores.

La llegada a Uruguay de empresarios de comunicación extranjeros y el vínculo con estrategias comunicacionales de la ultraderecha iberoamericana buscan foguear a los libertarios locales: quiénes son y cómo operan. Las ideas liberales, y aun las ultraliberales e incluso las libertarias, han dado vueltas por el mapa desde hace décadas, pero el uso de discursos de odio y desinformación como modo de instalarlas masivamente es nuevo y tiene, apenas, un puñado de años. En Argentina por caso, su puesta en acto como cultura política y de futura gestión estatal, fue el intento de asesinato a Cristina Kirchner en el año 2022. Quizás producto de su éxito electoral en otras partes del mundo, desde mediados de 2024, y especialmente a pocas semanas de las elecciones que llevarían a Yamandú Orsi a la presidencia, desembarcaron en el país dos actores extranjeros asociados a la ultraderecha iberoamericana que oficializaron el desembarco de lo que, desde Argentina y para el mundo de habla hispana, han bautizado como su batalla cultural.

El documentalista Robert Greenwald habla con Jacobin sobre el asesinato selectivo de periodistas en su nueva y desgarradora película Gaza: Journalists Under Fire.

Durante décadas ha habido una campaña concertada para decir que las comparaciones entre el gobierno israelí y el régimen de Hitler son de alguna manera "antisemitas". Por supuesto, los crímenes de los nazis implicaron la muerte de millones de personas en toda la Europa continental. Pero lo que Israel ha hecho, y se propone hacer, con la población palestina en Gaza inevitablemente, y con razón, conduce a esa comparación.

Lejos de ser una simple provocación, la frase de Buffett que nos sirve de epígrafe encapsula una realidad cada vez más evidente, el surgimiento de un nuevo poder oligárquico que trasciende las fronteras entre el Estado, las finanzas y la tecnología. En el centro de este fenómeno se encuentra el Complejo Digital-Militar-Industrial (DMIC), una evolución del tradicional military-industrial complex que Dwight Eisenhower advirtió en 1961, pero amplificado por el dominio de las grandes tecnológicas y su integración simbiótica con el aparato de seguridad nacional estadounidense.

Shein, la compañía china de fast fashion, revolucionó la moda rápida con su fórmula digital: catálogos extensos y efímeros, publicidad omnipresente y estrategias para capturar a un público hiperindividualizado. Pero detrás de su éxito global y de las tendencias virales, se ocultan un impacto ambiental descomunal y condiciones laborales marcadas por la explotación.

Las masacres de Israel en los puntos de distribución de alimentos de la Fundación Humanitaria de Gaza, que han asesinado más de 600 palestinos en Gaza, están asociadas a un plan para expulsar, al menos, medio millón de gazaties de la Franja.

La era Trump ha visto el resurgimiento de la famosa frase de Karl Marx sobre la naturaleza repetitiva de la historia: "Hegel comenta en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes históricos mundiales aparecen, por así decirlo, dos veces. Se olvidó de añadir: la primera vez como tragedia, la segunda como farsa".

Xi Jinping, actual presidente de la República Popular China, no asistió a la Decimoséptima Cumbre BRICS en Rio de Janeiro y Argentina no fue como parte del foro, ya que no lo es; tampoco lo hizo como invitada. Rafael Bielsa sostiene que mientras Argentina se hunde en la australidad sin siquiera discutirlo localmente, el gobierno persiste en una escalada simbólica y digital que exhibe el hostigamiento como sistema. Algunas lecciones nunca se aprenden, pero siempre se pagan.