
La guerra comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha obligado a los gobiernos de las otras grandes economías a reconsiderar todo el régimen comercial y monetario internacional. Las "reglas" del comercio internacional construidas durante los últimos 40 años de la llamada globalización han sido destrozadas y las instituciones internacionales (el FMI, el Banco Mundial, la ONU) formadas después de la Segunda Guerra Mundial por los EE.UU. (con el apoyo del Reino Unido) en Bretton Woods, New Hampshire, junto con la Organización Mundial del Comercio (OMC) han sido dejadas de lado.

"Hoy estamos más seguros de la justeza de la batalla después de que nosotros y nuestro pueblo hayamos conseguido resistir durante quince meses ... las casas que fueron destruidas serán reconstruidas y los vientres de nuestras mujeres darán a luz a muchos más niños que los que murieron como mártires". Abu Zouhri

Frantz Fanon ha sido simbólicamente reclutado como combatiente y guía ideológico de una lucha, la de los palestinos, sobre la que nunca escribió. Pero la concepción de la violencia del psiquiatra y militante anticolonial martiniqués es más compleja de lo que a menudo expresan tanto quienes lo reivindican como quienes lo condenan. En medio de la destrucción de Gaza por las fuerzas militares israelíes, su obra adquiere una nueva dimensión.

El multimillonario Elon Musk - ídolo de nuestro Psycho Killer -, había sido prácticamente inseparable del mandatario Donald Trump - ídolo de nuestro peronismo posta post- desde el año pasado, sumándose al esfuerzo de remodelar y recortar el “gasto” sobre los segmentos vulnerables contenidos por el gobierno federal. Ahora "la amistad se ha venido abajo", o al menos eso dicen.

Ya es hora de que Tzipi Hotovely embajadora de Israel en el Reino Unido sea expulsada de Londres. La inacción del premier Starmer demuestra que no tiene intención de dejar de apoyar los crímenes de Israel en Gaza sino asumir apenas una fachada crítica como nueva estrategia. La narrativa indignada que los demócratas occidentales despliegan ahora sobre el genocidio en Gaza, es parte de una estrategia gatopardista destinada a cambiar algo para que nada cambie en lo sustancial.

A continuación, se presenta una hoja informativa sobre cómo el ambicioso proyecto de ley presupuestaria de Trump recorta servicios y beneficios esenciales para los trabajadores, con el fin de dárselos a los ricos. Esta hoja informativa fue elaborada por los Consejos de Trabajadores de Luisiana. Algunos ejemplos se refieren a Luisiana, pero la mayoría de las estadísticas corresponden a todo Estados Unidos.

La izquierda estadounidense debe luchar contra Trump no solo por su propia supervivencia, sino por la de todos. Jean-Luc Mélenchon explica cómo su partido, La France Insoumise, construyó su poder electoral y derrocó a un gobierno de derecha. El surgimiento de una izquierda autónoma del Partido Demócrata es la única forma de derrotar a Donald Trump

Los "matrimonios" entre los multimillonarios de Silicon Valley y los votantes MAGA de extrema derecha han dado lugar a un «fascismo del fin de los tiempos» caracterizado por un «preparacionismo para el Apocalipsis, monstruoso y supremacista», escribe Naomi Klein en su último ensayo con Astra Taylor para The Guardian. Klein describe cómo se preparan los oligarcas tecnológicos para un final apocalíptico de la vida en la Tierra, alimentado por las emisiones de carbono generadas por las empresas que poseen, escapando a búnkeres o colonizando Marte.

Con la elección del domingo, el espíritu de boicot recibió una bofetada con guante blanco. La ausencia de horizonte y proyecto nacional cuesta al obstruccionismo por consigna. Cuando el eco de sus propias quejas se le devuelva, la oposición seguirá siendo incapaz de escuchar la melodía del juego democrático.

¿Por qué callan los líderes británicos? La líder conservadora del Reino Unido susurra en voz alta, admitiendo que tanto Israel como Ucrania "están luchando por Occidente". Se trataría de algo así como un genocidio en nombre de la libertad. ¿Les suena?

Corea del Sur acude a las urnas el martes para elegir un nuevo presidente tras unos meses tumultuosos tras el intento de golpe de Estado del presidente derechista Yoon Suk-yeol para arrestar a líderes de la oposición y cerrar el Parlamento, donde Yoon no contaba con mayoría. Finalmente, Yoon fue destituido y arrestado, y se encuentra a la espera de juicio, a pesar de los enérgicos esfuerzos de su partido por mantenerlo en el cargo.

La burlesca tragedia que siguió a la elección de Stefanos Kasselakis como líder de Syriza (de septiembre de 2023 a septiembre de 2024) demuestra una vez más que en la vida, y más aún en la política, ninguna deuda importante queda sin pagar. En el caso de Syriza, la deuda era especialmente elevada e importante. Tenía que ver con momento histórico de 2015, cuando Alexis Tsipras vendió una oportunidad histórica para que los trabajadores y trabajadoras contrarrestaran el ataque neoliberal del capital en la forma brutal que tomó en Grecia tras el estallido de la crisis internacional de 2008, con las políticas dictadas por los llamados memorandos entre los gobiernos griegos y la troika (UE-BCE-FMI).

Alemania, sinónimo de fuerza y músculo económico, empieza a recordar palabras como lumbago o ciática. Aunque sigue siendo líder en Europa y cuarto a nivel mundial, se enfrenta a un caos económico, político y un estado de estrés general. Las escuelas carecen de reparaciones y profesores, las clínicas y los hospitales carecen de personal; su industria clave, la fabricación de buenos coches, carece de clientes. Todo en picada.

Como Tony Blair, Starmer nunca paga el precio de sus crímenes internacionales, su sucesor se sentirá igualmente libre de colaborar o cometer futuros crímenes de lesa humanidad. Starmer y sus ministros necesitan estar en el banquillo de los acusados de La Haya. Lo que no necesitan es nuestro aplauso.

Según varios investigadores, el neoliberalismo ha dado paso a un orden geoeconómico en el que la economía se utiliza al servicio del deseo de dominio de los Estados. Esta visión, a pesar de algunos atajos, nos ayuda a comprender algunos de los acontecimientos de nuestro tiempo.

La "batalla cultural" contra las universidades es un signo ideológico de la ultraderecha, parte de su "batalla cultural" su decadencia. No pasa solo acá. La decisión de la administración Trump marca una drástica escalada en sus esfuerzos por remodelar el panorama ideológico de la educación superior estadounidense. Además de prohibir la entrada de estudiantes internacionales a Harvard, la administración ha amenazado con recortar la financiación federal a menos que la universidad cumpla con varias exigencias: desmantelar los programas de diversidad, realizar una auditoría de "diversidad de puntos de vista" y reprimir las manifestaciones pro-palestinas en el campus. A que no les sale ...

Un cirujano estadounidense que fue voluntario en Gaza ha dado su testimonio al Consejo de Seguridad y ha asegurado que, en cinco semanas, no trató a ningún combatiente, sino niños de seis años “con metralla en el corazón y balas en el cerebro”. La enviada de la ONU para la paz en Oriente Próximo pide a Israel que ponga fin a los ataques y a la hambruna que padecen los civiles.

El apoyo del Partido Demócrata a un Joe Biden evidentemente en declive es uno de los mayores desastres políticos de la historia de Estados Unidos. Época de fin de ciclos de grandes tradiciones políticas. Tomemos nota, mientras podamos.

El objetivo de traer dólares narcos se relaciona con un proyecto del gobierno argentino que busca reintegrar hasta 400.000 millones de dólares no declarados al sistema financiero. Este plan, conocido como "Plan Colchón", tiene como meta reactivar la economía y permitir que el dinero guardado fuera del sistema financiero vuelva a circular, sin sanciones tributarias ni penales. Sin embargo, este proyecto ha generado controversia y preocupaciones sobre su impacto en la legalidad y la estabilidad económica, ya que se considera un blanqueo de dinero que podría facilitar el crimen organizado.

La "ignorancia voluntaria" no es una anomalía de la economía neoclásica. Está profundamente arraigada en la metodología y, mientras no se empuje a la economía dominante a salir de su visión de predominio financiera, reduccionista de la naturaleza humana y olvido de las clases, no tendrá casi nada significativo que decir sobre las desigualdades dentro de las sociedades, ni sobre la economía internacional cuando las grandes potencias utilizan herramientas económicas para debilitarse mutuamente.