
En la antesala del 38° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias, que este año se realiza en Corrientes, la Argentina atraviesa uno de los tramos más críticos de su historia reciente. Dos años de un programa económico político de raíz fascista, financierizada y subordinada a intereses externos dejaron un país empobrecido, endeudado y atravesado por una multiplicación de violencias que se despliega con intensidad particular sobre mujeres y disidencias trabajadoras.

Durante gran parte del siglo XX, el sistema político argentino se organizó en torno a tres posiciones simbólicas frente al orden social: la conservación, asociada a la defensa del orden existente y de sus jerarquías; la reforma, como intervención correctiva que preserva lo esencial, pero modifica lo necesario; y la transformación, que implica la superación del orden mediante una ruptura estructural, sostenida en prácticas revolucionarias.

Una contradicción nada casual. El actual gobierno lanza una ofensiva de “renovación sindical” y reafirma su desprecio por el Congreso Nacional. Volver sobre la representación política y sindical resulta de utilidad en tiempos de quita de derechos a la clase trabajadora y desprecio por el Congreso Nacional.

Para Nancy Fraser solo adoptando una concepción ampliada de lo que entendemos por capitalismo —que supere la idea de que capitalismo es solo economía— podremos entender la aguda y multidimensional crisis en la que estamos inmersos. El «capitalismo caníbal» invade todas las esferas de la vida y puede destruir sus condiciones de supervivencia y, lo que es más importante, las nuestras. Desde su punto de vista socialista y democrático —que asume la necesidad de algún tipo de mercado y rechaza la economía planificada— la única esperanza de superación de la triple crisis (de reproducción social, ecológica y política) que estamos atravesando sería un populismo de izquierda que fuera capaz de evolucionar hacia algún tipo de movimiento socialista. Fraser reclama también que el feminismo corte sus vínculos con la élite económica y adopte una política de clase que pueda atacar la opresión desde sus raíces. Pero duda que sea posible crear una coalición lo suficientemente grande como para derrotar a las fuerzas reales del capital global y de las finanzas mientras la clase trabajadora esté dividida. Conversación sobre la historia.

Un informe de TN encendió todas las alarmas: $4.000 millones destinados a combatir el consumo problemático habrían sido desviados desde la APRECOD hacia organizaciones evangélicas sin antecedentes y alineadas políticamente con el gobernador Maximiliano Pullaro y con Milei. El entramado involucra asociaciones creadas hace meses, convenios millonarios sin controles y vínculos directos con el partido UNO, el brazo evangélico del oficialismo provincial de gran inserción en los barrios populares, cuya ideología sionista es evidente y tan obvia, que como todo lo evidente, se oculta. En fin, notable capítulo de "la batalla cultural" bastante poco analizado, claro: "El método es la economía, el objetivo es el alma" señalaba Thatcher en los 80. Y allá van ellos...

La fractura entre el sionismo secular y religioso opone a dos generaciones de colonos que desgarra a la sociedad israelí. Ese choque puede derivar en la implosión del Estado. El declive del sionismo es visible en el plano internacional y las acusaciones de antisemitismo pierden credibilidad. Intentan consumar un proyecto colonial fuera de época, en un marco de guerra permanente, que incentiva la deshumanización y fascistización del país. La división de la elite gobernante contrasta con la cohesión del pasado, mientras flaquea el reclutamiento y la inmigración. Una Intifada Global de movilizaciones callejeras empuja al país al mismo status de Paria, que detonó el fin del Apartheid. La nueva generación batalla contra la ultraderecha con la bandera de Palestina.

En los últimos cincuenta años, para tomar un período acotado, las escenas que propician la vida colonial tienen libretistas y actores: el argumento lo inspira el poder económico local e internacional y sus actores han sido y son: la dictadura establishment-militar, Menem, Macri y Milei, continuadores de los Rivadavia, Carlos María de Alvear, Manuel José García, integrantes de una nutrida lista del siglo XIX.

Los ataques letales de Donald Trump contra barcos en el Caribe y el Pacífico son una brutal escalada de la prolongada "guerra contra las drogas" de Estados Unidos, una guerra bipartidista que ha visto a Estados Unidos implicado en torturas y asesinatos extrajudiciales en el extranjero desde los años setenta.

Una inmensa armada naval y aérea —la mayor del Caribe en una generación— se está reuniendo frente a la costa de Venezuela. El Pentágono lo denomina un "despliegue regional de seguridad". Pero parece, suena y se mueve como una guerra.

El 17 de noviembre de 1972, luego de 17 años de exilio, Perón regresa a la Patria. La dictadura de Lanusse con el fin de evitar el contacto entre el Lider y su Pueblo, tiende un cerco de 20 mil soldados alrededor del aeropuerto de Ezeiza. Bajo la lluvia, y a campo traviesa, miles de jóvenes y viejos peronistas intentan acercarse.

Con @JulioDeVido preso en condiciones infrahumanas , NO SE ENCARCELA SU OBRA !!!! [CIRS 2015] - Video Obras Públicas - del Arq. Julio De Vido

«Soy el rey y os destruiré: todas las castas alimentan mi apetito», gritó Javier Milei en su mitin de victoria tras las elecciones legislativas argentinas del 26 de octubre de 2025.1 La victoria de su partido no era algo seguro. Tras casi dos años en el cargo, el autoproclamado anarcocapitalista de extrema derecha había logrado controlar la altísima inflación. Pero a medida que el dólar se fortalecía a partir de julio de 2025, lo que trajo más dificultades económicas para los argentinos, su popularidad comenzó a caer. Sus allegados —su hermana Karina, candidata principal de su partido en las elecciones legislativas— se vieron envueltos en acusaciones de corrupción.

En el panorama de la política internacional de 2025, la administración Trump ha marcado un quiebre radical con las alineaciones ideológicas tradicionales, optando por un enfoque que privilegia transacciones oportunistas y cálculos geoestratégicos por encima de principios éticos o alianzas históricas. Este viraje, que podría denominarse «intervencionismo iliberal«, fusiona la intervención estatal —donde el gobierno arbitra activamente en la economía y la sociedad para moldear resultados— con el iliberalismo, caracterizado por regímenes que mantienen la fachada electoral mientras vacían metódicamente las libertades civiles y debilitan la separación de poderes.

En los últimos dos años, la mayoría de los periodistas occidentales han fracasado estrepitosamente al no informar adecuadamente sobre lo que constituye un genocidio indiscutible en Gaza. Esto ha supuesto un punto crítico incluso para los ya de por sí lamentables estándares de nuestra profesión, y es una razón más por la que el público desconfía cada vez más de nosotros. Existe un argumento reconfortante —sobre todo para aquellos periodistas que han fracasado estrepitosamente durante este período— que pretende explicar y justificar este fracaso. Según este argumento, la exclusión de los reporteros occidentales por parte de Israel ha imposibilitado determinar con exactitud lo que ocurre sobre el terreno en Gaza. Existen varias réplicas obvias a esto. Veamos...

"Estuve ayer (14-11-25) con Julio, detenido en el HPD (Hospital de Ezeiza) desde el jueves 13/11 a la tarde. La situación es gravísima: No había tenido acceso a sus pertenencias. Estaba con una camiseta térmica y hacía 30 grados. Todavía no le habían entregado su bolso que estaba en revisión ..."

Hay silencio travestido de hipocresía respecto al genocidio en GAZA. Un político sin embargo, se ha atrevido a usar la palabra y ha sido elegido. El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha sido muy claro: sí, ha habido un genocidio en Gaza. Añadió que si Netanyahu viniera a Nueva York, la policía aplicaría la orden de detención emitida contra él por la Corte Penal Internacional. Y cuando se le hizo la pregunta que se hace a todos los candidatos "¿Vas a visitar Israel?", respondió que era el alcalde de los neoyorquinos y que su trabajo era mejorar sus condiciones de vida. Y para los que sacrifican la dignidad a "las encuestas", sepan también que un buena parte del flujo electoral juvenil que lo llevó a la victoria, responde a su empatía sincera con el sufrimiento del pueblo estadounidense silvestre, el que camina por el lado salvaje de la gran manzana, y entonces también el martirio del pueblo palestino.

Hoy hay elecciones generales en Chile. Recordemos que Boric, antiguo activista estudiantil, obtuvo una victoria contundente en 2021. Con una participación del 56%, la más alta desde que el voto se hizo voluntario, Boric, de 35 años, se impuso al ultraderechista Antonio Kast, quien obtuvo el 44%. Sin embargo, esta vez la situación podría ser inversa. Si bien la alianza de izquierda liderada por Jeannette Jara, del Partido Comunista, quien fuera ministra de Trabajo de Boric, encabeza las encuestas, no logrará la mayoría absoluta en la primera vuelta, como sí lo hizo Boric. Además, es probable que una coalición de partidos de derecha una sus votos y lleve a Kast a la presidencia en la segunda vuelta de diciembre. Las segundas vueltas fueron siempre un obstáculo complejo para los las alternativas popular democráticas. De hecho, en Argentina fue una creación del dictador Lanusse en los tempranos 70 corroborada constitucionalmente en 1994, cuyos efectos los hemos visto en acto. No se ganó ninguna segunda ronda desde que se instituyó la trampa constitucional: Se perdió en 2015, se perdió en 2023 y más recientemente en las elecciones bonaerenses de 2025, el denominado desdoblamiento volvió a darle la razón al refranero popular: Para los movimientos populares "nunca segundas partes fueron buenas". Veamos más de cerca las condiciones socioeconómicas del país que fue (dictadura mediante) el primer laboratorio neoliberal en los años 70 - y hoy ejemplo a seguir de los tecno capitalistas en la región - donde la desigualdad de ingresos es una de las peores de la OCDE, solo superada por Brasil y Sudáfrica.

En MAGA continúan teniendo problemas con el tema de Israel. Ahora Tucker Carlson y Ben Shapiro están en guerra. El primero cuestiona el apoyo incondicional de Estados Unidos al gobierno de Netanyahu. Para el segundo, que es judío, la defensa del estado israelí forma parte de los intereses prioritarios del país norteamericano: es una cuestión existencial. Según el segundo, el primero ya cruzó todas las líneas rojas al hacerle una entrevista a Nick Fuentes (un supremacista que, además de criticar a Israel, también ha dicho cosas terribles sobre los judíos en su conjunto) sin apenas plantear objeciones a las soflamas de su invitado. A juicio de Shapiro, Tucker es un cobarde que legitima a los fanáticos. Veamos hasta dónde llega esta "interna" (una más ...)

El 12 de noviembre Cristina Fernández de Kirchner publicó un tuit que volvió a exponer el corazón político y económico de la causa Cuadernos. Escribió: “Ya lo habíamos dicho, en esta opereta judicial de los Cuadernos truchos a los llamados ‘arrepentidos’ habría que llamarlos ‘extorsionados’. Y la verdad, nos quedamos cortos. Porque ahora vemos que algunos de estos ‘extorsionados’ directamente fueron torturados. No hay operetas sin operadores judiciales ni mediáticos. Mucho menos sin un modelo económico impuesto a fuerza de colonialismo financiero con cómplices locales”

Las recientes elecciones por la alcaldía de Nueva York, salvando especificidades obvias, permiten aproximarnos conceptualmente al tipo de campaña electoral capaz de enfrentar y vencer a la ultraderecha, aunque su candidato provenga de un partido formalmente diverso como Andrew Cuomo, representante de la vieja elite demócrata, que transformó a un partido de origen popular en poco menos que lazarillo de las políticas de Walsh Street en el auge de la globalización.