
Haremos aquí una breve reseña de los cardenales de los que católicos y no católicos escucharán hablar durante las próximas semanas y, muy probablemente uno de ellos, durante los próximos largos años cuando resulte elegido Papa.

Me pasé la mañana leyendo en redes situaciones sobre Francisco. Aparentemente según la intelligentzia de Twitter está mal contar anécdotas con Bergoglio, está mal decir que sos ateo antes de decir que lamentas su fallecimiento, esta mal todo menos ser un cínico de mierda haciendo chistes.
Valga entonces aclarar que (1) no tengo ninguna anécdota con Bergoglio y (2) soy ateo. Para que les pique y se rasquen si son medio pelotudos.

El Papa Francisco falleció justo el Día Nacional de la Salud y la Seguridad en el Trabajo, fue un férreo defensor de los derechos de los trabajadores y dedicó muchos escritos al tema. ¿Quién sostendrá su legado? Mientras, en su país natal, la reforma laboral es exigencia del FMI en medio de la crisis de la informalidad laboral. Una reforma que entristecía a Francisco y obviamente, entusiasma a las empresas.

Aunque tenía una reputación conservadora en sus primeros años, el Papa Francisco utilizó su papel como líder religioso mundial para hacer campaña contra la pobreza y la opresión social, desafiando directamente la apropiación del cristianismo por parte de figuras como JD Vance.

Tras décadas de liderazgo conservador, Francisco intentó redefinir el rumbo de la Iglesia católica, haciendo hincapié en la inclusión y la atención a los marginados por encima de la pureza doctrinal.

El lunes, el FMI anunció que había acordado prestar al gobierno argentino de Milei otros 20.000 millones de dólares (además de las deudas existentes) para ayudar al gobierno a cumplir con sus obligaciones de deuda y restaurar sus reservas de divisas, que están cayendo rápidamente.

Documental - No hay otra tierra / No Other Land (2024)
Basel Adra, joven activista palestino de Masafer Yatta, en Cisjordania, lucha desde su infancia contra la expulsión masiva de su comunidad por las autoridades israelíes. Documenta la erradicación a cámara lenta de los pueblos de su región natal, donde los soldados desplegados por el gobierno israelí derriban poco a poco las casas y expulsan a sus habitantes. En un momento dado, conoce a Yuval, un periodista israelí, que le apoya en sus esfuerzos. Surge así una improbable alianza. Pero la relación entre ambos se tensa por la enorme desigualdad que los separa: Basel vive bajo ocupación militar mientras que Yuval vive libremente y sin restricciones. Podés verla aquí, on line.

Durante doce años, el papado de Francisco se caracterizó por su apelación a la fraternidad y al cuidado de la «casa común», así como por su apuesta por el diálogo ecuménico y por sus planteos en favor de una economía al servicio de los más pobres. Sin dudas, el papa, que sufre ahora graves problemas de salud, deja una huella profunda y su papado una pregunta acerca del futuro de la Iglesia.

Sameera Abu Rmeleh pisa montañas de escombros para llegar a lo que queda de su casa en el campo de refugiados de Jenin. Es un día frío y lluvioso en el norte de Cisjordania, y el campamento es casi irreconocible. El hormigón destrozado, los coches quemados, las vainas de las balas y los cuerpos sin vida de los perros callejeros se alinean en las calles hasta donde alcanza el ojo. A unos 100 metros de distancia, las excavadoras israelíes y los vehículos blindados se mueven con un objetivo: Destruir.

En el ensayo Fanon, Shariati et la question de la religion: cinquante ans après (2016), la socióloga Sara Shariati recupera la perspectiva del historiador Mohammad Harbi, antiguo miembro del FLN argelino y compañero del legendario psiquiatra, intelectual y militante revolucionario anticolonial Frantz Ibrahim Fanon.

Más allá de los deseos de recontrucción inmobiliaria "a lo Trump" de la franja, la formación del Grupo de La Haya garantiza que el mundo no olvide los crímenes de Israel en Gaza, ni que los criminales de guerra israelíes puedan evadir la justicia, escribe Ronnie Kasrils.

Las ideas neorreaccionarias, que combinan visiones libertarias y autoritarias de la política, han venido atravesando las galaxias de extrema derecha en un contexto de expansión de nuevas tecnologías que pueden transformar al propio género humano tal como lo conocemos. Elon Musk aparece como expresión de estas formas de tecnoutopismo potencialmente antidemocrático.

En el pasado siglo XX el horror que llevó a cabo el régimen totalitario nazi interpeló a los intelectuales de todo el mundo y los instó a reflexionar sobre el problema del mal. Hannah Arendt no fue la excepción, pues el problema del mal es un tema que, de manera transversal, recorre la totalidad de su obra. Con el advenimiento de los totalitarismos del siglo XX, las categorías con las que se lo pensaba quedaron obsoletas y fueron incapaces de brindar un marco de análisis acorde con la magnitud de los acontecimientos. Esta situación generó la necesidad de la creación de nuevas categorías de análisis y promovió el abordaje desde diferentes perspectivas teóricas. El mal radical es un concepto que remite, en el pensamiento arendtiano, al intento, por parte de los regímenes totalitarios, de eliminar todo rasgo humano de los individuos. Bajo dicho régimen se anula toda capacidad del individuo de ser espontáneo reduciéndose su obrar a la mera reacción ante diferentes estímulos. El mal radical convierte en superfluos a los seres humanos, los vuelve prescindibles, intercambiables, desechables. Este tipo de mal deviene en una categoría incomprensible en tanto es irreductible a motivaciones claras que lo expliquen.

Durante su audiencia de confirmación en el Senado para embajadora ante la ONU, el senador Chris Van Hollen le preguntó a Elise Stefanik, nominada por Trump , si estaba de acuerdo con los nazis israelíes Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotritch en que Israel tiene un “derecho bíblico” sobre Cisjordania. Stefanik dijo que sí.

Como en su momento la Iglesia católica durante la dictadura, que asistía a los torturadores para que cumplieran su "tarea", Javier Milei recurre hoy al uso de una religión histórica para legitimar su política de manera obscena. Más allá de la convicción individual de los sujetos involucrados (que en esta dimensión de análisis no cuenta en absoluto), no parece adecuada esta utilización, los efectos trascienden ampliamente el ámbito religioso, en este post se señala y analiza uno.

No sólo los palestinos. La comunidad cristiana también corre peligro de perder su arraigo de 1600 años en el enclave y no es seguro que quienes han huido regresen a casa algún día.

¿Qué nos deparará el futuro? Una postura razonable podría ser intentar mirar a la especie humana desde fuera. Imagínese que es usted un observador extraterrestre que intenta averiguar qué está pasando aquí o, para el caso, imagínese que es usted un historiador dentro de 100 años -suponiendo que haya historiadores dentro de 100 años, lo cual no es obvio- y que mira hacia atrás para ver qué está pasando hoy. Verías algo bastante notable.

La comprensión convencional del marxismo como obstinadamente antirreligioso es errónea. De hecho, como argumentó el filósofo Alasdair MacIntyre, el cristianismo y el marxismo a veces han inspirado en la humanidad un sentido radical de esperanza para construir un mundo más justo.

Ofer Cassif, actualmente suspendido de la Knesset por oponerse al genocidio en Gaza, analiza el descenso de Israel al fascismo, la construcción del movimiento que puede derrotar a Netanyahu y por qué nunca abandonará la lucha por la libertad palestina.

En el sistema capitalista no existen las salidas “progresistas” de las crisis. La respuesta del sistema a la crisis pasa por la caída de los salarios (incluidos los salarios sociales, la educación y salud públicas, y similares); por la pérdida de derechos laborales; el debilitamiento de las organizaciones sindicales; la flexibilidad para contratar y despedir; y similares. Toda la ciencia económica de los Milei y de los Espert (y de los Hayek y Friedman) se concreta en este programa bestial. Que es el programa del capital en general.