
Settela Steinbach y su rostro que fue registrado hace exactamente 80 años, el 19 de mayo de 1944, desde una abertura del tren que la conducirá a Auschwitz. Toda sociedad debe lidiar con el asedio de algo inmemorial, con una violencia suspendida cuyo desencadenamiento cada generación tendrá la tarea de impedir o al menos de nombrar.

¿Cuál es el objetivo del RIGI? Asegurar a los monopolios extranjeros el control de los recursos naturales altamente demandados hoy por los países centrales. Principalmente para Estados Unidos.

El actor Pompeyo Audivert, que va por la cuarta temporada de su unipersonal “Habitación Macbeth”, destaca la importancia de defender las fuerzas poéticas de las fuerzas oscuras que imperan en los trágicos tiempos actuales y traza paralelismos con la política neoliberal, que considera está manejada por esas fuerzas que nos operan y nos roban la identidad sagrada.

¿Servidumbre resignada al Autócrata, o lucha por la libertad y el reconocimiento como Persona? En esta encerrona dura y cruel se juega la disyuntiva frente a la actual administración Milei. Efectivamente en estos días de motosierras, carajos y licuadoras, el fenómeno Milei expresa palmariamente que el Uno (el Amo) vuelve a fascinar a una buena parte de nuestra población que peligrosamente camina hacia un abismo económico, social y cultural del que será muy difícil regresar.

Pablo Pineau viajó en 2007 como profesor invitado a Le Mans, una ciudad en el oeste de Francia. Después de dar una serie de clases pasó unos días en Paris. Allí se encontró con una colega formada en L’École normale supérieure, donde Althusser fue profesor. Al día siguiente organizaron ir a su tumba. Sobre esa visita Pineau escribió una crónica que se publicó en el blog colombiano ¡Al carajo el colegio!

Ayn Rand creía que el camino hacia la armonía social pasaba por la aceptación por parte de las masas inferiores del gobierno brutal de sus superiores naturales. Un punto de vista erróneo y de implicaciones tan sombrías y desagradables como su atroz personalidad. El desprecio, la indiferencia, la presunción de superioridad. Todo eso es muy randiano y son razgos compartidos con el actual personaje que engalana Balcarce 50.

El trabajo de Louis Althusser ha resultado controvertido en la tradición socialista internacional, así como en todo el pensamiento marxista en todo el mundo. En los últimos años se ha producido un resurgimiento del interés por su obra. En la última década, se tradujo y publicó la última obra de Althusser, Filosofía del encuentro , así como importantes debates sobre su obra. Estos incluyen la segunda edición del estudio estándar de Gregory Elliott, importantes libros de Warren Montag y Mikko Lahtinen, la extensa colección titulada Encountering Althusser y las publicaciones en curso de la revista Décalages. La reciente traducción íntegra del manuscrito Sobre la reproducción del capitalismo , del que se extrajo el famoso ensayo “Ideología y aparatos ideológicos del Estado”, es una ocasión para revisar algunas de las ideas de Althusser.

Segunda entrega del trabajo ¿Quién lo hizo? Modelo de Gobernanza global, Legislación y Control social. Síntesis de la Primera parte de la nota: en la Primera parte de la nota (19 de enero del corriente año) y en base a una Ponencia que presentáramos en un Congreso de Filosofía del Derecho (principios del año 2019), expusimos cuales son, a nuestro criterio: el origen y las características del Modelo de Gobernanza Global orientado a deconstruir las bases e instituciones de la Sociedad y disolver la aptitud del Estado social y democrático de derechos para producir subjetividad y brindar marcos de gobernabilidad en términos de un pensar situado, soberanía y justicia social. Desde esta mirada, referimos la influencia que ejercen distintas Corporaciones (Beneficiarias finales), organismos internacionales y algunas fundaciones, sobre el Proyecto de reforma legislativa (DNU 70/23 y Ley Ómnibus) que fuera sometido al análisis y debate tanto en el seno de la sociedad argentina, como ante jueces/zas y legisladoras/es.

Para liberar individuos, el materialismo dialéctico de los que simpatizamos con tradiciones de izquierda, en este momento, no nos está resultando útil. Hacer evidente la injusticia no funciona, porque es la injusticia lo que justamente todos quieren. Los libertarios son los que más claramente en este tiempo han sabido vibrar en la frecuencia de nuestra realidad psíquica. Lo lograron porque rompieron ataduras morales, y expresan mejor que nadie el egoísmo, la crueldad y desprecio por el otro ínsito en la sopa capitalista. Pero adolecen de un problema para concretar sus propósitos. Es que, al margen de lo que diga la realidad psíquica, la realidad material, al último, se termina vengando.

No será salteándonos ni esquivando una reflexión profunda sobre ese tremendo episodio de nuestra historia todavía reciente que podremos llegar “más allá” de él (como quien dice: “a la otra orilla”) para volver a leer, “como si nada hubiera sucedido”, todo ese montón de textos y de historias y de razones y argumentos que todavía esperan por nosotros y por una nueva oportunidad que nosotros podamos darles.

A través del análisis de libros de ensayos, memorias y entrevistas publicadas este trabajo muestra los modos en que los actores liberal-conservadores argentinos se reposicionaron una vez agotada la última dictadura y revisa sus reflexiones y actitudes con respecto a los golpes de Estado y la violencia política ejercida desde el Estado entre 1982 y 1989. El foco se coloca sobre se los líderes políticos de la Unión del Centro Democrático pues esa fuerza creció electoralmente en la década de 1980 y sus propuestas tuvieron influencia en los siguientes años. La investigación realizada permite mostrar que las posturas del liberalismo-conservador no estuvieron guiadas solo por su marco ideológico, sino que en las mismas también influyeron razones de cálculo político doméstico y miradas geopolíticas.

Tanto la izquierda como la derecha solían articular visiones radicalmente distintas del futuro. Hoy, todo el espectro político mira hacia atrás, con el objetivo de restaurar el pasado.

Hace tiempo que están sonando las alarmas: hablan del capital habilitan el daño, legitiman el alarde y la celebración de la crueldad. Profesan el éxito de la fuerza, de la guerra, de la virilidad. Cultivan el ensañamiento contra las debilidades sucias, feas, malas, mendigantes.

El “no hay plata” es menos para las clases que gobiernan que para los trabajadores. En esa contradicción ya tenemos un rasgo de fascistidad, sostiene Rocco Carbone.

En los últimos años del siglo XX se crearon zonas económicas especiales que liberaron a los capitalistas de las limitaciones habituales de la soberanía popular. Este fenómeno vino acompañado del auge de ideologías libertarias radicales que pretenden acabar completamente con la democracia y en Argentina lo están intentando con éxito variado.

“Despolarizar solo conduce a la irrelevancia o al panelismo televisivo. Más que de calma y vida familiar, los argentinos tenemos un deseo fundacional a toda prueba. Queremos la vida intensa y facciosa de los santos calvinistas. Lo que se juega a futuro es Cristina o Milei”.

El nuevo gobierno de Argentina busca transformar la estructura económica y social a través de una fenomenal redistribución regresiva del ingreso. De fondo, sin embargo, su objetivo es instalar una nueva visión del mundo, en la que los explotadores son benefactores sociales y los vínculos de solidaridad, un negocio aberrante.

Mientras somos testigos de insurgencias populistas de derecha en todo el mundo, debemos preguntarnos por qué la izquierda populista ha sido tan inepta y la derecha tan magistral a la hora de capturar el terreno de las emociones: la ira, la pasión, el amor, el deseo. Debemos alejarnos de la "teoría hidráulica", en la que el ascenso de la derecha está directamente relacionado con el declive de la izquierda y preguntarnos, en cambio, qué afirmaciones demagógicas particulares encuentran resonancia emocional entre la gente común y corriente en contextos tan diferentes como los Estados Unidos de Trump y La India de Modi. ¿Qué los convierte en terrenos igualmente propicios para la captura de la psique antidemocrática?

Algunas tecnologías aumentan la productividad, pero otras remodelan no solo nuestra sociedad, sino también nuestra fisiología. Sea cual sea el futuro de la inteligencia artificial, la estrategia socialista debe ser la misma: incrementar el poder del trabajo.

Un individualismo neoliberal y posmoderno -desarrollos degradados del ilustrado y liberal- que confluyen en una misma visión de “libertad”, ajena a todo imperativo social, centrada en la autosatisfacción de los deseos y en la mercadotecnia del yo. Un modelo hedonista, cuyo superego es la pantalla del celular que le permite bucear en una realidad sustitutiva como individuo propietario renuente a toda imposición social y desde luego, reproduciendo un modelo económico social al servicio del 1% más rico de la población mundial.