
Quizás repitiendo – al menos en parte – lo ocurrido en Brasil, somos testigos de una importante presencia de las Iglesias evangélicas y de algunos pastores en el ambiente político contemporáneo.
Eso se vislumbró, por ejemplo, en la aparición de un pastor con ambiciones presidenciales, y un superficial comentario sobre el supuesto humanismo de un personaje menor.

El tres de enero de 2026 será considerado un día histórico, porque esa dimensión tuvo el discurso del presidente de los Estados Unidos. Un discurso que se proyectará hacia el futuro con consecuencias que, de momento, son imprevisibles.

Durante 2025, Israel ha sido capaz de avanzar en sus objetivos imponiendo, por medios militares y diplomáticos, su poder.
Dos años después del 7 de octubre, el Eje de la Resistencia se encuentra desarticulado como alianza regional, con cada grupo –e incluso Irán– divididos en sus propias batallas. La “unidad de las arenas” ha dado paso a una nueva realidad en la que Israel, con el apoyo clave de Estados Unidos, puede intervenir impunemente en la mayor parte de los países.

La mayoría de los europeos, latinoamericanos y estadounidenses saben muy poco sobre Irán. Su historia moderna (en muchos casos narrada por sus enemigos) domina la mayoría de las narrativas sobre este increíble lugar. Quizás le sorprendan algunas cosas: el Imperio aqueménida (550-330 a. C.), fundado por Ciro el Grande, fue uno de los imperios más grandes de la historia, conocido por su eficiente sistema de carreteras y servicio postal.

Mientras se demoniza a los públicos opositores como racistas, la tecnología y las estrategias que hoy se usan contra los palestinos se convertirán en los muros de las prisiones del mañana para todos nosotros. El ejemplo de La Argentina, su gobierno de desposesión, entrega masiva y su alineamiento incondicional con el estado israelí en la perpetración del genocidio en GAZA, no requiere mayores comentarios. Van por vos.

Sir Mark Rowley, su principal preocupación no es la seguridad pública, sino la protección de los intereses del establishment británico. Y ha decretado que no se tolerará ninguna oposición al genocidio de Israel.

Entrevista con la activista Juana Ruiz, encarcelada bajo acusación de terrorismo en Cisjordania; con las directoras de “Espacio Menguante” y la periodista Patricia Simón.

Reportando desde Yarmuk, el devastado distrito de refugiados palestinos en las afueras de Damasco, Jacobin sigue a la Casa Palestina, una iniciativa de reconstrucción de base, mientras lidera los esfuerzos para cavar pozos y restaurar el agua en un campamento abandonado por el estado

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sacó precisamente una conclusión equivocada del ataque terrorista del domingo en Bondi Beach, y los líderes y los medios occidentales están una vez más comprando su lógica distorsionada. Como era de esperar, Netanyahu quiso explotar el ataque (en el que más de una docena de personas fueron asesinadas por dos hombres armados durante una celebración de Hanukkah en Sydney) para justificar implícitamente la masacre y mutilación de decenas de miles de niños por parte de Israel en Gaza durante los últimos dos años. En el video de apertura Martín Gak entrevista a Daniel Levy , negociador en los Acuerdos de Oslo y asesor del centroizquierda israelí. Hoy preside el U.S./Middle East Project y analiza el conflicto entre Israel y Palestina desde una experiencia directa en el proceso político. La entrevista se realiza tras más de dos años de devastación en Gaza, en un contexto de acusaciones de crímenes de guerra, colapso humanitario y respaldo casi automático de Occidente a Israel. Daniel Levy fue una de las primeras voces judías en advertir que, desde octubre de 2023, no se trataba de una respuesta defensiva limitada, sino de una campaña de castigo colectivo basada en el asedio, el hambre y la destrucción sistemática de infraestructura civil.

Son años de trabajo dedicado por parte del lobby israelí lo que ha garantizado que el asesinato en masa de palestinos sea visto por los gobiernos, los medios de comunicación y sectores de la comunidad judía como algo totalmente legítimo. Es el racismo antipalestino, no el «antisemitismo», la consecuencia de «dos años de hacer la vista gorda, tomar el camino fácil e ignorar las advertencias» Los medios del establishment parecen tener un apetito insaciable por los esfuerzos de los apologistas de Israel para explotar el miedo y el dolor genuinos de la comunidad judía para promover una agenda política, diseñada para silenciar las críticas a Israel por sus dos años de matanza y mutilación de niños palestinos en Gaza.

A pesar de la contradicción inherente entre el liberalismo y el nacionalismo étnico extremo, muchas personas aún se autodenominan "sionistas liberales". Pero cuando los principios liberales son atacados por Israel, desaparecen. En el inicio un extenso pero muy útil video para mostrar alguna de las contradicciones en MAGA, la coalición de gobierno estadounidense, y la magnitud del genocidio en el cual Javier Milei nos ha implicado abiertamente.
Es el reportaje que Tucker Carlson realiza a Francesca Albanese, donde señala la participación de empresas estadounidenses y europeas en el genocidio y las represalias que está sufriendo por denunciarlo, venganzas no tan novedosas como las que esperaríamos en la era de la IA.

«Trump le dio crédito a Dios por haberle salvado la vida cuando una bala le atravesó la oreja. Cree que está donde está por Dios. Y pienso que el presidente Milei siente que él está donde está por el mismo motivo». Y agregó que el propio Milei le admitió que no solo está convencido de que «Dios lo puso» ante la máxima investidura sino que su presencia que fue un factor determinante detrás de los números que obtuvo La Libertad Avanza en la elección de octubre. Lo dijo Franklin Graham que no es cualquier pastor del ala protestante del cristianismo que respalda al actual gobierno sionista de Israel. Hijo de Billy Graham, un reconocido teólogo norirlandés que fundó una dinastía religiosa en Estados Unidos, continúa cerca del poder en Washington siguiendo la línea de su padre. Así se convirtió en uno de los protagonistas de la ceremonia de asunción del binomio Trump-Vance el 20 de enero.

Riccardo Mancuso es licenciado en historia en la universidad de Bologna. Durante sus estudios fue un trabajador de aplicaciones haciendo delivery en bicicleta para solventar los gastos iniciando una actividad sindical como delegado de JustEat para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores precarizados de ‘Deliveroo’ logrando una victoria judicial que sentó precedente. Ya como historiador y referente gremial, hoy es uno de los tantos jóvenes italianos comprometidos en la movilización contra el genocidio de Gaza. Aquí su opinión y la reseña histórica de las luchas obreras en Italia de los últimos años.

Uno de los graves problemas que trae consigo la «teología de la prosperidad» es su perverso efecto en la gente pobre. En efecto, no solo exacerba el individualismo y anula el sentimiento de solidaridad, sino que impulsa a las personas a tener una actitud milagrera para la cual la prosperidad solo puede procurarse por la fe y no por el compromiso social y político. Por tanto, el peligro consiste en que los pobres que se sienten fascinados por este pseudoevangelio queden atados en un vacío sociopolítico que permite a otras fuerzas plasmar fácilmente su mundo, haciéndolos así inofensivos e indefensos. El «evangelio de la prosperidad» no es nunca un factor de cambio real, cambio que, por el contrario, es fundamental en la visión propia de la Doctrina Social de la Iglesia.

Peter Thiel ha generado recientemente titulares con sus diatribas divagantes sobre el Anticristo. La visión lasciva y apocalíptica de Thiel sobre la política mundial puede parecer absurda o incluso trastornada, pero su riqueza y poder hacen que no podamos permitirnos ignorarla. El discurso de los tecno capitalistas de ultraderecha también interpela desde la religiosidad, han decidido que el lenguaje teológico es el medio para "bajar su línea". El discurso político se está planteando en términos religiosos.

En el panorama político latinoamericano, las referencias a Israel han proliferado en las últimas décadas. Diversos estudios de caso documentan esta tendencia en países como Argentina, Brasil, Chile, Venezuela, Guatemala o México. Esta apropiación del imaginario sionista —reconfigurado desde claves evangélicas conservadoras— constituye una herramienta simbólica central en la configuración de nuevos discursos de poder y exclusión en la región. Entre los casos más emblemáticos de esta tendencia se encuentra el del presidente Javier Milei en Argentina, quien ha manifestado una afinidad explícita con el judaísmo, incorporando referencias bíblicas judías para justificar su activismo y construir su retórica política. Este uso del imaginario religioso no es meramente ornamental: opera como una forma de legitimación simbólica que articula su figura con una tradición religiosa que es presentada como garante de orden, moralidad y promesa redentora.

“Las religiones, las religiosidades, lo sagrado, son temas fundamentales para comprender nuestras sociedades. Las personas han mantenido por siglos un vínculo con la trascendencia de múltiples maneras”, inició Fortunato Mallimaci, quien remarcó la importancia de historizar y evitar visiones esencialistas sobre lo religioso.

Palestina sigue siendo víctima incesante de las maniobras estadounidenses e israelíes. Los resultados no solo son devastadores para Palestina, que ha sufrido un genocidio declarado, sino también para el mundo árabe y más allá. Lo que sí es sorprendente es que Estados Unidos e Israel podrían salirse con la suya con esta farsa de plan de paz, a menos que el mundo se pronuncie con urgencia e indignación.

Al observar la cobertura mediática del bombardeo contra Irán, se podría entender que se pensara que estaba viendo una repetición de Irak hace dos décadas. Los medios convencionales estaban encantados de repetir la línea de las administraciones Trump y Netanyahu. Cómo funciona el "pero si ..."

El genocidio en GAZA ha roto la opacidad perceptiva de un sector amplio de la opinión pública. Los planes de "Alto el fuego" y en particular el 'plan de paz' de Trump nunca se realizarán de manera significativa —y nunca se pretendió que así fuera. Es simplemente una forma de justificar y prolongar el infierno viviente de Gaza atendiendo a la torsión en la percepción de buena parte de la opinión pública sobre lo que efectivamente está ocurriendo. Una ruptura de la ventana de Overton, una fisura en la espiral de silencio o simplemente el paulatino colapso de una falacia secular, donde al decir de Charly, "los inocentes son los culpables"