Categoría Filosofía

Cristina: «una fusilada que vive»

El sentido último de la sentencia del 6 de diciembre de 2022 contra Cristina Kirchner es la destrucción de la política como instrumento de una posible vida justa. Pero contra el silencio que busca imponer la violencia judicial y mediática, Cristina conmueve y su impresionante elocuencia es un aullido que hace una marca en la historia. Habrá que ponerse en movimiento, otra vez, para dar lugar a una invención política renovada.

Cruzar el Rubicón

Las últimas dos décadas han estado marcadas por una ola global de levantamientos, disturbios y ocupaciones de plazas y zócalos que ya no buscan tomar el control de los aparatos estatales, como en el viejo paradigma revolucionario, sino que se concentran en la insurrección como un arte en sí. Entre cacerolazos y piquetes, barricadas y movimientos de plazas, si no empezando ya mucho antes, con el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el 1 de enero de 1994 en Chiapas, hemos sido testigos de una tendencia mundial que definitivamente se aleja del paradigma revolucionario para concentrarse en diversas formas insurreccionales de hacer política en contra o a distancia del Estado.

Recordar el mal radical

En el pasado siglo XX el horror que llevó a cabo el régimen totalitario nazi interpeló a los intelectuales de todo el mundo y los instó a reflexionar sobre el problema del mal. Hannah Arendt no fue la excepción, pues el problema del mal es un tema que, de manera transversal, recorre la totalidad de su obra. Con el advenimiento de los totalitarismos del siglo XX, las categorías con las que se lo pensaba quedaron obsoletas y fueron incapaces de brindar un marco de análisis acorde con la magnitud de los acontecimientos. Esta situación generó la necesidad de la creación de nuevas categorías de análisis y promovió el abordaje desde diferentes perspectivas teóricas. El mal radical es un concepto que remite, en el pensamiento arendtiano, al intento, por parte de los regímenes totalitarios, de eliminar todo rasgo humano de los individuos. Bajo dicho régimen se anula toda capacidad del individuo de ser espontáneo reduciéndose su obrar a la mera reacción ante diferentes estímulos. El mal radical convierte en superfluos a los seres humanos, los vuelve prescindibles, intercambiables, desechables. Este tipo de mal deviene en una categoría incomprensible en tanto es irreductible a motivaciones claras que lo expliquen.

Es tu fascismo

El presente artículo tiene por objetivo problematizar, desde un punto de vista sociopolítico y psicoanalítico, el actual auge de las nuevas derechas en América Latina. Si bien este renacimiento extremista es denominado en términos vagos e indicativos como “fascismo”, consideramos que, luego de un análisis detenido, las extremas derechas de ahora no son simples repeticiones de los fascismos del s. XX. Se trata de una gubernamentalidad e ideología inéditas que, por un lado, no se reducen al neoliberalismo y, por otro lado, sobrepasan a la alt-right europea-anglosajona y al libertarismo contemporáneo. Le damos el nombre particular de liberfascismo, en la medida en que trae un nuevo modo de subjetivación política: el defensor de sí. Para esto, dividimos el texto en dos apartados. En el primero discutimos las particularidades sociopolíticas del liberfascismo: el surgimiento de una ontología social del defensor de sí que concibe al mercado capitalista como una instancia a defender valiéndose de noticias falsas, teorías de la conspiración y, por supuesto, violencia organizada. En el segundo, esclarecemos el funcionamiento del inconsciente liberfascista analizando la peculiaridad de su fantasía: se trata de una ideología que, en su relación con los otros, utiliza a la violencia ya no como simple medio, sino como vehículo de goce.

Sieg Heil 

Rocco Carbone en este texto se pregunta qué es lo que reverbera en un saludo. En esa gestualidad que le vimos hacer a Elon Musk, nacido en Pretoria, Sudáfrica, propietario de X y funcionario del gobierno Trump. También postula una consigna popular: Make Antifascism Great Again, en el 80 aniversario de la subordinación del fascismo arqueológico a manos de la revolución.

Dios ha muerto

En enero de 1918 tuvo lugar en Moscú uno episodio tan poco conocido como bizarro: un proceso judicial contra Dios, que era acusado de crímenes contra la humanidad. La sentencia fue unánime, y se lo condenó a muerte por fusilamiento.

Tengamos la navidad que merecemos

Cuando Máximo Kirchner sostuvo recientemente en Mar del Plata que el principal logro de Néstor Kirchner fue recuperar la autoestima, el deseo tan golpeado tras casi 25 años de neoliberalismo, acertó. Dijo Máximo Kirchner: "Yo me acuerdo que cuando Néstor volvía a 2003, 2004, las recorridas donde iba, a él lo que más lo impresionaba era que lo veía quebrado al pueblo, que la veía mal a la gente, que no quería, que no empujaba. Y poquito a poquito fue recuperando eso. Yo creo que lo más grande que hizo esos 12 años no fue ni la Asignatura Universal por Hijo, no fueron las computadoras, no fue el desendeudamiento, fue que logró que nuestra gente volviera a creer en ella misma".

Una tierra con un pueblo: Palestinos y judíos se enfrentan al sionismo

El sionismo es la ideología que fusiona la creación de una colectividad judía (antigua) con reivindicaciones de soberanía (moderna) sobre tierras supuestamente prometidas por Dios a los judíos y sus descendientes. Su mito de una etnia común (cultura y lazos de sangre) se basa en el proceso de transformar el Antiguo Testamento en un libro de referencia histórica literal, certificando al pueblo judío como una “raza” desarraigada y un “pueblo elegido” en virtud de su pacto único con Dios.

Los miedos en el tecnocapitalismo son promovidos por el poder, en especial en los neofascismos

Debemos decir que el miedo lo encontramos siempre presente en nuestra civilización: en las relaciones sexuales; en el trabajo, ya sea por perderlo o por no conseguirlo; en las relaciones familiares; en las calles de las grandes ciudades; en las luchas por las reivindicaciones laborales y sociales. Este miedo es aprovechado por el poder de los sectores dominantes para someter al conjunto social. En la actualidad, este es el recurso de los sectores neofascistas.

¿Es posible confiar en las analogías?

Rocco Carbone sostiene que en torno a las lecturas sobre el fascismo que viene proponiendo en sus artículos se da un debate, y una polémica, sobre los usos de la historia. Carbone afirma que se puede pensar en la historia bajo la modalidad del historiador profesional, o hurgar en la historia de un modo experiencial para imaginar algunos motivos posibles de lucha emancipatoria para nuestro presente. Como señalara León Trotsky; "Es posible confiar en las analogías, sí, no puedes prescindir de ellas si quieres aprender del pasado y no tener que empezar la historia de nuevo"

Debemos ser capaces de unirnos

El fascismo es una herramienta del capitalismo en crisis que opera bajo el precepto cognitivo y político de una permanente contradicción, aspecto que aparece nítidamente si pensamos en el gobierno del presidente Milei: un aparato de Estado ubicado en el corazón de la estatalidad para destruir el Estado social.

Sobre la lucha de masas extraparlamentaria y la lucha paralela dentro del Estado

En la década de 1970, Étienne Balibar elaboró una de las defensas más rigurosas y sofisticadas del pensamiento de Lenin sobre el Estado. Sin embargo, su análisis también revela con mayor claridad las limitaciones de este enfoque. Este artículo forma parte la serie «La izquierda ante el fin de una época», una colaboración entre Revista Jacobin y la Fundación Rosa Luxemburgo. Ed Rooksby, un joven escritor e investigador socialista, falleció prematuramente a los 46 años durante la pandemia de COVID-19. Sus trabajos se distinguieron por su originalidad, lucidez, rigor e inteligencia, y su blog recopila muchas de sus valiosas contribuciones a la teoría socialista. En Jacobin, hemos traducido algunos de sus textos y publicado una semblanza tras su lamentable fallecimiento. En este artículo presentamos dos entradas de su blog: una dedicada al libro Sobre la dictadura del proletariado de Balibar y otra que ofrece una crítica desde el pensamiento de Poulantzas.

Nicos Poulantzas, con todas sus vacilaciones y ambigüedades, señaló correctamente un problema crucial

Aunque Poulantzas no planteó un programa acabado ni se propuso establecer una estrategia partidaria definida, la perspectiva relacional del Estado le permitió dejar sentadas ciertas intuiciones que constituirán las llaves maestras del pasaje al neomarxismo. En el Coloquio Internacional en memoria de Nicos Poulantzas: «Le politique aujourd’hui», realizado en Atenas, el 29 de septiembre de 1999, el que fuera uno de los pilares centrales de la empresa de reconstrucción del marxismo en términos «estructurales», y quien fuera redactor, junto con Louis Althusser de Lire le capital, publicado en 1967, me refiero a Ettiene Balibar, crítico agudo por esos días del euroomunismo y defensor de un «neoleninismo» a la europea recuerda, en ese Coloquio de 1999, pasado ya el fragor de los debates, que la huella del desacuerdo fundamental con Poulantzas fue su último libro Estado, poder y socialismo.

#Hashtag 

La fórmula con valor de hashtag “No la ven” nunca fue una manera de entablar discusiones, sino un recurso rudimentario para no tener que vérselas con la realidad.