
Posee una ya inocultable estructura de personalidad compleja, delirante y estabilizada por la certeza absoluta de la posesión de un saber sin fisuras, como bien lo explica José María Álvarez en el video de apertura. Sin embargo el muñeco, y sin detenernos en psicologismos, sigue profundizando la debacle social a un ritmo sin precedentes, condimentada ahora por "estafas cripto".

En los últimos 30 años se triplicaron los casos de suicidio en la adolescencia. Según un estudio realizado por Unicef Argentina, en 2019 la cifra ascendió a 12.7 cada 100 mil adolescentes de entre 15 y 19 años. Después de la pandemia por coronavirus, los casos se incrementaron y siguen aumentendo. En este breve abordaje del suicidio juvenil, donde la práctica marca el paso, pero también el intento de poder deconstruir nuestros propios procesos de subjetivación, nos interesará reflexionar sobre tres ejes: (1) ¿cómo nos aproximamos a una problemática que hemos construido de qué modo? (2) ¿Qué dolores atraviesan las juventudes adolescentes y no-adolescentes? Y (3) ¿Cómo discriminar algunas presentaciones del dolor?

La palabra virtual proviene del latín, virtus, que significa fuerza, energía... No es una ilusión ni una fantasía, más bien es real y activa. Lo virtual, pues, no es ni irreal ni potencial, lo virtual está en el orden de lo real... Lo “virtual” nos propone otra experiencia de lo “real”.

Los niños y los jóvenes se convirtieron en un apetecible nicho económico para todas las empresas, en este caso estamos viendo cómo fueron seducidos y encantados bajo el sueño del dinero fácil. Se trata hoy del neoliberalismo extremo interviniendo temprana-mente en la construcción de una subjetividad desdichada.

El presente artículo tiene por objetivo problematizar, desde un punto de vista sociopolítico y psicoanalítico, el actual auge de las nuevas derechas en América Latina. Si bien este renacimiento extremista es denominado en términos vagos e indicativos como “fascismo”, consideramos que, luego de un análisis detenido, las extremas derechas de ahora no son simples repeticiones de los fascismos del s. XX. Se trata de una gubernamentalidad e ideología inéditas que, por un lado, no se reducen al neoliberalismo y, por otro lado, sobrepasan a la alt-right europea-anglosajona y al libertarismo contemporáneo. Le damos el nombre particular de liberfascismo, en la medida en que trae un nuevo modo de subjetivación política: el defensor de sí. Para esto, dividimos el texto en dos apartados. En el primero discutimos las particularidades sociopolíticas del liberfascismo: el surgimiento de una ontología social del defensor de sí que concibe al mercado capitalista como una instancia a defender valiéndose de noticias falsas, teorías de la conspiración y, por supuesto, violencia organizada. En el segundo, esclarecemos el funcionamiento del inconsciente liberfascista analizando la peculiaridad de su fantasía: se trata de una ideología que, en su relación con los otros, utiliza a la violencia ya no como simple medio, sino como vehículo de goce.

Durante su audiencia de confirmación en el Senado para embajadora ante la ONU, el senador Chris Van Hollen le preguntó a Elise Stefanik, nominada por Trump , si estaba de acuerdo con los nazis israelíes Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotritch en que Israel tiene un “derecho bíblico” sobre Cisjordania. Stefanik dijo que sí.

Como en su momento la Iglesia católica durante la dictadura, que asistía a los torturadores para que cumplieran su "tarea", Javier Milei recurre hoy al uso de una religión histórica para legitimar su política de manera obscena. Más allá de la convicción individual de los sujetos involucrados (que en esta dimensión de análisis no cuenta en absoluto), no parece adecuada esta utilización, los efectos trascienden ampliamente el ámbito religioso, en este post se señala y analiza uno.

David Le Breton explora en este nuevo libro publicado por Editorial Topía la importancia y significado de los tatuajes, piercings y otras marcas corporales en la construcción de la identidad personal y social. A través de un análisis sociológico y antropológico, revela cómo estas formas de modificación corporal han sido históricamente estigmatizadas y cómo su percepción ha cambiado en la sociedad contemporánea. Nos invita a reflexionar sobre la relación entre el cuerpo, la identidad y los procesos de transformación personal en un mundo cada vez más individualista. En ese camino publicamos un fragmento de la introducción.

Desde este jueves, el mundo cultural al que provocaba no sin desprecio, vive con más sosiego: murió David Lynch. El genio responsable de algunas de las mejores formas audiovisuales del desvelo, la incomodidad, la inquietud y la estupefacción ya no creará más angustia.

El modelo de producción ya no es el mismo que hace un siglo, pero las formas de malestar y el sufrimiento subjetivo de la sociedad no distan mucho entre un extremo y otro. El uso y abuso de psicofármacos y la demanda por "soluciones inmediatas", autoayuda, coaching, videoestoicismo y otras variantes de domar los síntomas, son un tema preocupante en el ámbito de la salud mental. Desde el Centro de Estudios "Salud Mental, Memoria y Transformación" proponen espacios de lectura, debates y escritura colectiva para reconstruir los lazos y contrarrestar esa sensación de abatimiento, odio y desidia que generan las nuevas tecnologías.

El 25 de septiembre de 1972, Alejandra Pizarnik cogió una tiza y en el pizarrón de su departamento de Buenos Aires escribió: “No quiero ir / nada más / que hasta el fondo”. Regresó a su habitación, ingirió 50 pastillas de seconal sódico y murió. Tenía 36 años.

"El desdén y el resentimiento alimentan la antipolítica y destruyen la confianza. Es el precio literalmente de la desconfianza. Ciertos políticos como Trump hacen campaña desde la antipolítica y sobre todo nutren el resentimiento de los votantes hacia las instituciones, pues se supone que éstas, las instituciones, han arruinado sus vidas". Masha Gessen

En la medida en que el capitalismo nos enfrenta a múltiples crisis (económicas, políticas/bélicas, sanitarias, ecológicas, entre otras) en el campo de la psicología y la salud mental encontramos niveles de padecimiento inéditos y una avanzada de tendencias reduccionistas con discursos cientificistas, particularmente biologicistas, promovidos por corporaciones económicas como la industria farmacéutica, estados y gobiernos.

A un año de gobierno, Milei se constituye en un líder neofascista que lidera una batalla cultural y política para afirmar las ideas de la nueva derecha que eleva al neoliberalismo como una concepción autoritaria que atraviesa el conjunto de la vida del sujeto.

Vivimos una época de pérdida de ilusiones, de falta de confianza, de incertidumbre. En un mundo en el que han caído los semblantes y las creencias de siempre, las tradiciones. ¿En qué creer? ¿En quién confiar? En medio del vacío, los niños y los jóvenes se convirtieron en un notable nicho económico para todas las empresas de apuestas, en este caso analizamos cómo fueron seducidos y encantados bajo el sueño del dinero fácil.

Debemos decir que el miedo lo encontramos siempre presente en nuestra civilización: en las relaciones sexuales; en el trabajo, ya sea por perderlo o por no conseguirlo; en las relaciones familiares; en las calles de las grandes ciudades; en las luchas por las reivindicaciones laborales y sociales. Este miedo es aprovechado por el poder de los sectores dominantes para someter al conjunto social. En la actualidad, este es el recurso de los sectores neofascistas.

Lejos de ser un ideólogo, Luigi Mangione se asemeja más a un votante indeciso medio: con una mezcolanza de opiniones políticas pero decididamente enfurecido por las barbaridades de un sistema de salud privado, con indomable ánimo de lucro.

Lo que empezó a pasar en 2023 es que los docentes empiezan a ver que los chicos, especialmente los varones, se juntaban alrededor de un teléfono y estaban apostando. Con el discurso del mérito, meritocracia, del emprendimiento, cada uno de nosotros es capaz de cumplir sus sueños: todo es posible en el neoliberalismo siempre y cuando uno se esfuerce lo suficiente

“Proletario” y budista, el surcoreano Mu-san Baek escribió un poema llamado “El tiempo humano” (incluido en un libro que lleva ese título), emblema de una búsqueda política impregnada por la historia reciente de su país. La poesía vivida como forma de atesorar una fidelidad y una insistencia por la vida justa.

Sufrimos una epidemia de padecimientos mentales, lo hemos señalado desde estas columnas reiteradamente sin éxito en la escucha de los responsables de gestionar esta problemática a nivel público y privado con la notable excepción de Buenos Aires y las políticas de reforma a la ley de salud mental y desmanicomialización. Más allá del padecimiento subjetivo, abordar la problemática de salud mental implica analizar también las estructuras sociales que promueven y/o favorecen los padecimientos subjetivos y sobre todo cambiarlas.