
En el corazón del ecosistema tecnológico estadounidense se afirma una ideología singular, a la vez estructurante y mal denominada: el tecnomasculinismo. Tras el discurso sobre la innovación, la inteligencia artificial y la soberanía individual, se teje una narrativa de dominación basada en una masculinidad hegemónica, blanca y tecnológicamente avanzada. Esta narrativa, lejos de ser marginal, impregna los centros neurálgicos del poder estadounidense, desde Silicon Valley hasta la Casa Blanca, pasando por el Pentágono. Funciona como una extensión del neoliberalismo estadounidense, en una versión desregulada, extractiva y autoritaria, que descarta la doctrina –promovida durante décadas– de la apertura basada en el poder blando [soft power] para sustituirla por los únicos medios del poder duro [hard power].

Presentamos algunos extractos de las citas de Greta Thunberg. “Me agarran, me tiran al suelo y me arrojan una bandera israelí encima. "Me arrastraron al lado opuesto de donde estaban los demás, y tuve la bandera a mi alrededor todo el tiempo. Me golpearon y me patearon."
Me trasladaron brutalmente a un rincón donde me encontraba. "Un lugar especial para una mujer especial", dijeron. Y luego aprendieron "Lilla hora" (Puta) y "Hora Greta" (Puta Greta) en sueco, y lo repetían constantemente".

¿Qué sucede con del electorado, cuando muchos ya ni votan? Sin pretender totalidad es interesante releer la denominada "paradoja de Tocqueville". Este filósofo liberal de mediados del siglo XIX, y le hago un reconocimiento también a Diego Tatian, el filósofo cordobés que lo trajo a colación. La paradoja planteaba que, contrariamente a lo que se supone, las condiciones materiales de existencia muy deterioradas no provocan deseo de igualdad. Traduciendo: no provocan un avance del enfrentamiento contra los gobiernos que producen inequidades en términos socioeconómicos, como la que está produciendo, que son récord. Al contrario, cuando las sociedades sufren mucho castigo, se recluyen, y efectivamente, el deseo de igualdad recae.

Todo estaba claro para quien quisiera ver, teniendo en cuenta que el Presidente llegó a decir: «Si tengo que elegir entre el Estado y la Mafia elijo la Mafia, porque la Mafia tiene códigos». El presidente que elige a la mafia es el mismo que lleva adelante un plan de destrucción, acompañado de una vocación colonial insuperable. también debía suponerse que un sector importante de la ciudadanía acordara con ese pensamiento y volviera a dar sustento a un gobierno con una vocación colonial que, junto al dulce de leche, el gran colectivo, el río más ancho y la avenida más larga del mundo, es parte sustancial de la argentinidad ... al palo

Duele tanto, ha pasado tanto tiempo
Mamá, estoy volviendo a casa
Amor egoísta, sí, estamos solos ambos
El viaje antes de la caída, sí
Pero voy a llevar este corazón de piedra ...

Batalla cultural. A través del Opus Dei, HazteOír, CitizenGo, la Red Política de Valores del exministro Mayor Oreja y Vox, la ultraderecha española desempeña un papel clave en la difusión global de la agenda antiderechos, según un informe de la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos. Pero van mucho más allá, siguiendo la visión de Margaret Tatcher:
"Las verdades de la tradición judaico-cristiana, son infinitamente preciosas, no solo, como creo, porque son verdaderas, sino también porque proporcionan el impulso moral que es el único que puede conducir a esa paz, en el verdadero sentido de la palabra, que todos anhelamos ... Hay pocas esperanzas para la democracia si los corazones de hombres y mujeres en sociedades democráticas no pueden ser tocados por un llamado a algo más grande que ellos mismos"
El impacto de esta visión en La Argentina es notable y trans- religiosa.

En medio de las conversaciones de alto riesgo que se están llevando a cabo en Egipto y que determinarán el futuro de la guerra de Gaza, Mousa Abu Marzouk, miembro original de Hamás que sigue siendo un alto cargo dentro del movimiento, pide al presidente Donald Trump que bloquee los intentos israelíes de sabotear un acuerdo y que utilice su influencia para poner fin al genocidio que dura ya dos años.

El grito cinematográfico de Rod Tidwell, aquel receptor de fútbol americano en la película Jerry Maguire, suplicando «!Show me the money!» (¡Muéstrame el dinero!), ha trascendido la pantalla para convertirse en un eco grotesco de la diplomacia financiera contemporánea. En un giro tragicómico de la geopolítica, es el presidente argentino quien, en la realidad, se encuentra en la posición de tener que exigirle algo similar al secretario del Tesoro estadounidense y a la sombra aún alargada de Donald Trump.

El suicidio se convirtió por primera vez en la principal causa de muerte entre mujeres de 10 a 19 años en Argentina, superando a tumores y accidentes. Además, los suicidios en jóvenes de 20 a 29 años alcanzaron un récord histórico. Los datos corresponden a un informe que publica este domingo el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral sobre la salud mental de adolescentes y jóvenes en Argentina.

Si permitimos que la percepción colectiva quede en manos de algoritmos y operadores políticos, la democracia se degrada en un espectáculo vacío. Pero si exigimos transparencia, responsabilidad y ética en el uso de las tecnologías digitales, podemos recuperar el espacio público como un bien común. La denuncia que vincula a un ex miembro del directorio de Canal 13 con una red de trolls y bots al servicio de José Antonio Kast no es un hecho aislado ni un simple escándalo mediático. Es un síntoma de algo mucho más profundo: la forma en que la política contemporánea se ha aliado con el capitalismo digital para disputar la atención, manipular las emociones y colonizar la percepción colectiva.

La crisis de salud mental en Argentina representa un problema de creciente relevancia. Se observa un aumento significativo de padecimientos en la población general, evidenciado por el incremento de síntomas de ansiedad, angustia, depresión, el mayor consumo de sustancias psicoactivas —tanto legales como ilegales—, los intentos de suicidio, los suicidios consumados y las descompensaciones de cuadros psicóticos. Diversos estudios señalan la incidencia de factores sociales y económicos, así como el impacto de la pandemia de COVID-19. A su vez, las dificultades en el acceso y la continuidad de los tratamientos contribuyen a agravar la situación, incrementando tanto la demanda como la complejidad de los casos que llegan al sistema público de salud. Este sistema enfrenta una sobrecarga adicional debido a las demoras y barreras económicas del sector privado. En este contexto, se ha registrado un crecimiento sostenido en la cantidad de internaciones por motivos de salud mental, especialmente entre personas jóvenes.

El vacío fantasmal del realismo capitalista oscurece el potencial de alegría colectiva y abundancia. Los escritos de Mark Fisher ofrecen un atisbo de las posibilidades que se encuentran más allá de la aparente inevitabilidad del presente. Fisher, que luchó toda su vida contra la depresión clínica, se quitó la vida en 2017, pero su obra perdura como antídoto contra la desesperanza, especialmente su última propuesta de libro, titulada en tono jocoso, Acid Communism, un concepto propuesto por Fisher que busca fusionar la conciencia de clase con la autoconciencia feminista y la conciencia psicodélica, ofreciendo una crítica al capitalismo y una visión de alternativas sociales.

Cuando esto termine –porque va a terminar–, vamos a festejar con el alivio de sabernos fuertes, de haber atravesado este desquiciado laberinto de crueldades sin haber perdido la brújula del amor a nuestra Patria.

El árbol de la reciente ignominia del gobierno no puede dejar oculto el bosque de la corrupción mucho menos explícita que ata al país a la dependencia programada y a la mayoría de su población a la miseria planificada. El autor de esta nota no hace habitualmente análisis por la mirilla de la corrupción sin dejar de criticarla, y cuando puede y tiene elementos, denunciarla. Pero siempre tengo presente una frase de Carlos Marx: “En la naturaleza, como en la historia, la podredumbre es el laboratorio de la vida”.

Una pareja de California demandó a OpenAI por la muerte de su hijo adolescente, alegando que su chatbot, ChatGPT, lo animó a quitarse la vida. La demanda fue presentada el martes por Matt y Maria Raine, padres de Adam Raine, de 16 años, en la Corte Superior de California.
Es la primera acción legal que acusa a OpenAI de una muerte por su negligencia. La familia adjuntó a la demanda los chats entre Adam, que falleció en abril, y ChatGPT, en los que él explica que tiene pensamientos suicidas. En un comunicado, OpenAI informó a la BBC que está revisando la demanda. «Extendemos nuestro más sentido pésame a la familia Raine en estos momentos tan difíciles», declaró la empresa. También publicó una nota en su sitio web este martes en la que afirma que «los recientes y desgarradores casos de personas que utilizan ChatGPT en medio de crisis agudas nos pesan enormemente».
Añade que «ChatGPT está entrenado para dirigir a las personas a buscar ayuda profesional», como la que brinda la línea de atención 988 en Estados Unidos.
Sin embargo, la empresa reconoció que «ha habido momentos en los que nuestros sistemas no se han comportado como se esperaba en situaciones delicadas».

Quiero ser YouTuber. Te la pasas en casa jugando a los videos con tus amigos, no vas a la escuela, no salís de tu casa, no tenés que aprender matemáticas y ganás mucha plata sin trabajar. Es muy fácil. Matías, 9 años
Después de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Buenos Aires vivió la experiencia de los aviones publicitarios. Eran monoplazas que volaban bajo dibujando en el cielo una marca de yerba o de café. La palabra duraba poco tiempo en el aire y el viento la desintegraba en una u otra dirección. Los niños que jugaban en la calle detenían sus juegos y miraban emocionados tratando de adivinar lo que iban a escribir...

El poder de la imagen y la palabra es un tema fascinante que ha sido objeto de estudio y reflexión a lo largo de la historia. Ambas formas de comunicación tienen el poder de transmitir emociones, contar historias y comunicar ideas de manera efectiva. El poder de la palabra y la imagen reside en su capacidad para influir, comunicar y moldear la realidad. La imagen, con su impacto visual, puede transmitir información de manera rápida y efectiva, mientras que la palabra, con su riqueza semántica, puede construir significado, evocar emociones y generar cambios profundos. Ambas son herramientas poderosas que, a menudo, se complementan y potencian mutuamente. Veamos actuar la combinación de imagen y palabra en el caso de Cristina Kirchner, combinación que señalara en su alegato el Dr. José Manuel Ubeira en el marco del juicio por el intento de asesinato a Cristina Fernández de Kirchner.

El poder de la imagen y la palabra es un tema fascinante que ha sido objeto de estudio y reflexión a lo largo de la historia. Ambas formas de comunicación tienen el poder de transmitir emociones, contar historias y comunicar ideas de manera efectiva. El poder de la palabra y la imagen reside en su capacidad para influir, comunicar y moldear la realidad. La imagen, con su impacto visual, puede transmitir información de manera rápida y efectiva, mientras que la palabra, con su riqueza semántica, puede construir significado, evocar emociones y generar cambios profundos. Ambas son herramientas poderosas que, a menudo, se complementan y potencian mutuamente. Veamos actuar la combinación de imagen y palabra en el caso de Cristina Kirchner, combinación que señalara en su alegato el Dr. José Manuel Ubeira en el marco del juicio por el intento de asesinato a Cristina Fernández de Kirchner.

La complejidad es una característica fundamental de la realidad. No es simplemente una cuestión de cantidad (es decir, algo es más complejo porque tiene más partes), sino una cuestión de la calidad de las interacciones y relaciones entre las partes. En un sistema complejo, las partes están interrelacionadas de tal manera que no pueden ser separadas sin alterar la naturaleza del todo. El apoyo de algunos migrantes a Trump expone la complejidad de la frontera: un sistema que los necesita como mano de obra, pero los rechaza como ciudadanos, mientras el Estado pierde capacidad de proteger a su propia población. ¿Por qué diablos una inmigrante ecuatoriana indocumentada –madre soltera y trabajadora de bajos ingresos– apoyó a Donald Trump? En el verano de 2024, conversé en la peluquería sobre las elecciones con una mujer que trabajaba allí. Me dijo que no entendía muy bien la política estadounidense. Pero sí entendía que Trump era duro y que prometía proteger a la gente de las bandas criminales. Le respondí que las políticas de Trump la pondrían a ella en peligro. Me respondió que sabía que el gobierno estadounidense no era su amigo, pero que había logrado quedarse en los Estados Unidos, hasta el momento.

La crisis de salud mental en Argentina representa un problema de creciente relevancia. Se observa un aumento significativo de padecimientos en la población general, evidenciado por el incremento de síntomas de ansiedad, angustia, depresión, el mayor consumo de sustancias psicoactivas —tanto legales como ilegales—, los intentos de suicidio, los suicidios consumados y las descompensaciones de cuadros psicóticos. Diversos estudios señalan la incidencia de factores sociales y económicos, así como el impacto de la pandemia de COVID-19. A su vez, las dificultades en el acceso y la continuidad de los tratamientos contribuyen a agravar la situación, incrementando tanto la demanda como la complejidad de los casos que llegan al sistema público de salud. Este sistema enfrenta una sobrecarga adicional debido a las demoras y barreras económicas del sector privado. En este contexto, se ha registrado un crecimiento sostenido en la cantidad de internaciones por motivos de salud mental, especialmente entre personas jóvenes.