
En este artículo audio visual, Raúl Cerdeiras intenta no callar algunas de sus inquietudes en torno al fracaso de lo electoral como posibilidad de cambio real para los pueblos, del significado que portan personajes como Javier Milei en el escenario político y también procurará poner en palabras la evidente derrota de los gestos progresistas frente a las crisis y el desgarramiento social. Su recorrido está signado por la crisis del marxismo, y refiere una posición de lectura de esta crisis referenciada en su amigo Alain Badiou, del que toma parte de su batería conceptual, particularmente el concepto de "Acontecimiento" para pensar la política como invención: "Un hacer venir al mundo lo que no existe aún". Con esta perspectiva se detiene en dos acontecimiento fundantes de una nueva invención política: Las Madres de Plaza de Mayo y la crisis del año 2001. El kirchnerismo en general Néstor y Cristina Kirchner en particular, pasan sin siquiera ser nombrados. Una gambeta que está muy de moda ahora mismo y no solo por parte de Raúl Cerdeiras que nunca se nombró como kirchnerista. Esta es tal vez a nuestro humilde entender, la mayor controversia de su discurso, el kirchnerismo creemos es un acontecimiento político. Sin embargo a pesar de esta ausencia notable, Cerdeiras logra momentos de gran intensidad teórica, cosa que otros que han "omitido, dado por concluído o superado" al kirchnerismo, obviamente no tienen.

Sostenía Rodolfo Walsh "han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas.” En esta nota Raúl Zaffaroni rescata del eterno presente propuesto por la historia oficial argentina, sustentado en la fake news de un pasado neocolonial glorioso, la figura de uno de los más importantes intelectuales de nuestra Patria Grande: Manuel Ugarte.

Tras algunas reflexiones audiovisuales sobre la psicosis ordinaria, muy pertinentes dado el pérsonaje de referencia, Hugo Presman entrecruza un cuento de Gabriel García Márquez, “Sólo vine a hablar por teléfono”, que integra el libro “Doce cuentos peregrinos”, donde por error una persona es internada en un neuropsiquiátrico con las propuestas, el DNU, el proyecto de ley, las insólitas designaciones del gobierno de Javier Milei. Su discurso en Davos exhibe una desubicación en tiempo y lugar que ubica al presidente de la Argentina en lo extravagante y a la Argentina como Conejillo de Indias de una experiencia sin antecedentes.

Por extraño que parezca, el ganador de la última edición (2022) del prestigioso “Paul A. Baran-Paul M. Sweezy Memorial Award” otorgado por Monthly Review Press es un texto publicado hace más de 50 años. Estamos hablando de uno de los “textos sagrados” de la llamada “teoría de la dependencia” marxista, a saber, la Dialéctica de la Dependencia del brasileño Ruy Mauro Marini (1932-1997). Pero la aparente extravagancia en realidad se resuelve fácilmente. El texto, publicado en español en 1973, de hecho nunca había sido traducido al inglés. La resolución de la primera paradoja, sin embargo, parece haber abierto otra: ¿cómo es posible que uno de los textos más importantes sobre la teoría de la dependencia nunca haya sido traducido al inglés ? A diferencia de la primera, esta segunda pregunta no tiene una respuesta inequívoca. El silencio y ocultamiento como estrategia política de dominación.

Los análisis muren cuando se estrellan contra el cemento. No hay palabras, solo acompañar el sufrimiento y tratar de que cese. Aquí una experiencia transmitida por el Profesor Alejandro Roffman que muestra mejor que cualquier papel al menos un segmento del gran cono de sombra que vamos a tener que atravesar como comunidad. Todo será peor de lo imaginado.

Analizamos un conjunto de núcleos teóricos claves del pensamiento de John William Cooke, en dirección a tomar nota de las novedades que aporta a la formalización aún pendiente de una teoría sobre el populismo. Un cuerpo conceptual en general y del peronismo como caso particular. Es necesario, ya que “las palabras son los hechos que producen” y así como estamos hoy … “No la vemos”.

En cierto momento a finales del 2019 me vi sobrepasado por la sensación de que mi vida había llegado a un impasse. Los problemas personales y profesionales me dejaron aún más precario y desvinculado de mi entorno social inmediato de lo que nunca había estado antes; la vida que tanto me había esforzado en construir parecía desmoronarse lentamente a mi alrededor.

José Luis Lanao sostiene que no hay nada más marxista y gramsciano que el poder popular encarnado en la figura de Juan Román Riquelme. El presidente de Boca Juniors enfrentó a una extrema derecha desatada, representada por Macri y Milei, a sus intereses económicos y a un sistema de medios que tienen a su servicio las mejores herramientas de persuasión.

El libro de Naomi Klein La doctrina del shock afirma que las políticas económicas de Milton Friedman y de la Escuela de Chicago, fundamentadas en el libre mercado, aprovechan las crisis ya sean contingentes o provocadas para realizar reformas impopulares. En las crisis, en medio del desastre, utilizan la tortura, la represión o la manipulación de la subjetividad, para debilitar la resistencia social e introducir reformas que profundizan esa hegemonía. Hoy sabemos que la movilización de afectos como el terror, la angustia, el miedo, la culpa, conduce al disciplinamiento y la obediencia social.

"He tenido una larga vida, he conocido contradicciones enormes y conflictos mortales, pero siempre sin embargo sabía de qué se trataba, los elementos de las contradicciones y del conflicto estaban dentro de un cuadro conocido, de cualquier manera significante; por qué entonces el significado de los eventos que hoy se dan en torno a mí se oscurece y se me escapa?" Toni Negri

Guarda al hilo, nena
Guarden bien tus manos
Esta libertad
Ya no poses, nena
Todo eso es en vano
Como no dormir
Aunque me fuercen yo nunca voy a decir
Que todo tiempo por pasado fue mejor
Mañana es mejor

Frente al abismo que plantea el avance del fascismo con su estructura destructiva, frenética y también dramática (en el más amplio sentido de este término), Claudio Véliz procura bucear en algunas de sus fuerzas motrices; menos para arriesgar algunas recetas para la acción que para plantear un debate urgente sobre la tragedia de este tiempo.

En la experiencia colectiva se traman los legados que interpelan a cada generación a tomar la posta y se enlazan luchas que, de otro modo, permanecerían abstraídas una de la otra. Cuando desde La Libertad Avanza propugnan que “la justicia social es una aberración” no sólo atacan el núcleo identitario de su adversario político, sino que, además, pretenden desarmar su horizonte para la acción colectiva. Es por eso que las clases dominantes procuran que los trabajadores “no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires”, como alertaba Rodolfo Walsh. Des-historizar es aislar. Su reverso no sólo es la memoria, sino también la solidaridad.

Apartir del triunfo electoral de Jair Bolsonaro en Brasil en octubre de 2018, un tipo de liderazgo con características políticas e ideológicas similares se ha extendido en la región, con suerte electoral dispar. Nos referimos a las experiencias políticas de José Antonio Kast en Chile, Rodolfo Hernández en Colombia y de las recientes de Paraguayo “Payo” Cubas en Paraguay y de Javier Milei en Argentina. Intentemos un análisis regional comparativo.

Nombrar el fascismo es una estrategia para la emancipación. Hasta tanto las cosas que nos inquietan no son nombradas no existen en el para sí. Si no existen reflexivamente dejan de tener eficacia en tanto herramientas para la transformación del mundo. El trabajo que tenemos por delante en el campo nacional y popular es nombrar las experiencias, incluso cuando son alucinatorias e inquietantes. El fascismo quiere arrojarnos al lugar del dolor, la angustia, la humillación y el exilio. Disponernos a practicar un antifascismo radical: resistir ese flujo libidinal oscuro que desmiente la razón y la confunde.

La obra del padre del psicoanálisis explica por qué, ya en los años treinta, rechazaba la idea de un Estado exclusivamente judío en Tierra Santa.

El individualismo autoritario y el liberalismo radicalizado hacia la derecha corroen la vida democrática e incluso el Estado de derecho. La amenaza política es también subjetiva. Y viene desde adentro del sistema, no desde afuera.

Vivimos en la época de los algoritmos. Las decisiones que afectan a nuestras vidas no están hechas por humanos, sino por modelos matemáticos. Estos esquemas se diseñaron para permitirnos, entre otras cosas, ahorrar tiempo, pero además se los popularizó como procesos más justos y objetivos. Antes estas técnicas la resolvían seres humanos, trabajadores ineficientes, según el progreso por estar dotados de un cúmulo de problemas: familia, horarios, prejuicios, arbitrariedades, etcétera, escarbando en montaña de papel para obtener un, ¡deficiente! resultado.

¿ Y aquellos que no se desencadenan nunca? Desde una perspectiva estructural –lacaniana– solo quedaría pensar que han tenido la fortuna de que ninguna contingencia vital los habría confrontado a la particularidad que reviste para ese sujeto la forclusión del Nombre-del-Padre. Sostiene Manuel Fernández Blanco en una columna anterior. ¿Puede un sujeto dejar de ser afortunado y desencadenar una psicosis extraordinaria? Lo veremos.

Todas las respiraciones contenidas se liberaron el domingo a la noche. Si nos hubiéramos parado sobre una balanza nos hubiera sorprendido un peso que ni con la dieta más exitosa hubiéramos podido conseguir. Hay algo, sin embargo, que sigue mordiendo el estómago por dentro. El domingo lo adormecimos, porque nos merecíamos festejar, nos merecíamos al menos una noche entera de dormir de corrido. Pero hoy, con el famoso diario del lunes, sabemos que el peligro no pasó. Está instalado cómodamente y no se piensa ir. Y, pensándolo bien, sería hasta bueno no abandonar tan fácilmente esa sensación.