
“Las religiones, las religiosidades, lo sagrado, son temas fundamentales para comprender nuestras sociedades. Las personas han mantenido por siglos un vínculo con la trascendencia de múltiples maneras”, inició Fortunato Mallimaci, quien remarcó la importancia de historizar y evitar visiones esencialistas sobre lo religioso.

Un Perón extravagante nos ha tocado en suerte 51 años después de la muerte del original. Una copia modelada por el nacionalismo imperial que según se sabe (poco) bajará aranceles a nuestros productos primarios y como contrapartida La Argentina facilitará la entrada de productos manufacturados. El acuerdo entre el gobierno de Trump y el de Milei provocaría la destrucción de miles de puestos de trabajo (formales y mejor remunerados) tanto directos como indirectos. En diálogo con PIA-Global, Alicia Castro, exembajadora argentina en Venezuela y en el Reino Unido, aseguró que este acuerdo representa “la entrega total de nuestra soberanía”. Por una patria injusta, cautiva y servil.

Junto a la pobreza, la gordura es el motor más potente de discriminación extendida, explícita o implícita. Más allá de los problemas de salud mental y física, ciertamente los textos canónicos del feminismo poco y nada dicen sobre la realidad de las personas que efectivamente son gordas. Esas explicaciones que ya las venimos escuchando hace un montón “que mala es la industria de la moda” “y la ropa” “y los diseñadores más exitosos son varones que odian a las mujeres”, etc. es una explicación que ya llegó a ser tautológica, ya sabemos que funciona así, explica poco y, sobre todo, no logra ningún cambio. Es más, digo algo sobre la industria de la dieta y la delgadez obligatoria y algunas personas lo van a escuchar; pero si lo dice una feminista flaca se viraliza, tiene que ver con los privilegios que encarnan los cuerpos que son más delgados. Una aproximación a un tema completo. En el video de apertura testimonios de "Trastornos de Conducta Alimentaria" y como es norma social, todas las entrevistadas, mujeres.

Un análisis de las implicancias del acuerdo con el actual gobierno de los Estados Unidos (2025) y una visión comparada con el pacto Roca-Runciman (1933), el original estatuto legal del coloniaje del cual este nuevo, acordado 92 años después, es una continuidad muy sencilla de observar. Sucede que para la ultraderecha, "lo viejo, funciona" (un tiempo). ¿Cuánto tiempo? Depende de vos ¯\_(ツ)_/¯

Sabemos que Donald Trump tenía una relación muy estrecha con Jeffrey Epstein, un prolífico abusador sexual de menores. Pero las recientes revelaciones plantean otra pregunta: ¿Utilizó Israel la relación de Trump con Epstein para obtener influencia política y condicionar la política estadounidense?

Las recientes elecciones por la alcaldía de Nueva York, salvando especificidades obvias, permiten aproximarnos conceptualmente al tipo de campaña electoral capaz de enfrentar y vencer a la ultraderecha, aunque su candidato provenga de un partido formalmente diverso como Andrew Cuomo, representante de la vieja elite demócrata, que transformó a un partido de origen popular en poco menos que lazarillo de las políticas de Walsh Street en el auge de la globalización.

La implacable negatividad y la crueldad performativa de la política estadounidense son agotadoras. Siguiendo el ejemplo de Zohran Mandani, los izquierdistas podemos diferenciarnos con un programa político concreto, unido a un entusiasmo genuino por la gente común.
Al día siguiente del discurso de victoria del alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, la semana pasada, los comentaristas políticos parecían estar desconectados de la realidad. El veterano comentarista liberal Van Jones afirmó que el tono de Mamdani fue cortante y que casi gritaba. Jones describió la actuación con un tono ominoso, como un cambio radical de actitud. El ideólogo de extrema derecha Steve Bannon pareció coincidir con Jones. "Es un tipo furioso. Fue muy directo", dijo Bannon sobre el discurso de Mamdani.

América Latina se debate en una paradoja estructural que define su tragedia contemporánea: la coexistencia de dos dispositivos sociales profundamente incompatibles, pero funcionalmente entrelazados. Por un lado, unas élites que han resignado cualquier pretensión de constituir una burguesía moderna, orientada a la inversión productiva de largo plazo y al fortalecimiento del Estado-Nación como proyecto colectivo.
En su lugar, se han consolidado como una aristocracia rentista, una clase parasitaria que prioriza la preservación de privilegios feudales a expensas del bien común, perfeccionando el arte de capturar los recursos del Estado para beneficio de una minoría cada vez más reducida y más rica. Frente a esta oligarquía extractiva, se erige su creación más perversa y efectiva: la clase baja reaccionaria, el «pobre de derecha».

Insistimos mucho en estas columnas sobre la eficacia electoral de la distribución del ingreso.
Sin embargo, no desconocemos otros factores que se implican en la decisión de voto. Señalamos solo una que resulta muy interesante a la hora de imaginar escenarios electorales.
La oposición normalmente despliega un discurso de fuerte corte economicista donde explica lo mal que estamos y lo horrible que vamos a estar Es evidente que con este discurso se suman aciertos diagnósticos, pero no tantas escuchas. Desconoce este catastrofismo economicista la denominada “aversión al último lugar” que habitualmente no condujo a los sectores populares ni a un mayor apoyo para la redistribución y tampoco a criticar las políticas excluyentes. Peor aún, hay muchas investigaciones que sugieren que el efecto podría ser en la dirección opuesta por varias razones.

La llegada de Diego Santilli al cargo confirma que el gobierno leyó su triunfo como una victoria del Clan Menem, encarnado en la tríada Karina Milei, su pareja Lule y su operador legislativo Martín. Es decir, una reconfiguración del poder político que combina herencia noventista, oportunismo extremo y “robo para la corona” (3%!). Conceptualmente, la polarización domina los cambios y lo seguirá haciendo sin dudas. Más allá de los cambios de gabinete, las internas y las disputas internas de un gobierno que es apenas un driver de la política regional de Trump, la deuda y la fuga como mecanismo de des-acumulación instaurado por la última dictadura a mediados de los años 70 sigue su curso con una intensidad nunca antes vista: Horacio Rovelli, ya anonadado por lo que observa, lo cuenta en el video de cierre.

En el corazón del ecosistema tecnológico estadounidense se afirma una ideología singular, a la vez estructurante y mal denominada: el tecnomasculinismo. Tras el discurso sobre la innovación, la inteligencia artificial y la soberanía individual, se teje una narrativa de dominación basada en una masculinidad hegemónica, blanca y tecnológicamente avanzada. Esta narrativa, lejos de ser marginal, impregna los centros neurálgicos del poder estadounidense, desde Silicon Valley hasta la Casa Blanca, pasando por el Pentágono. Funciona como una extensión del neoliberalismo estadounidense, en una versión desregulada, extractiva y autoritaria, que descarta la doctrina –promovida durante décadas– de la apertura basada en el poder blando [soft power] para sustituirla por los únicos medios del poder duro [hard power].

Presentamos algunos extractos de las citas de Greta Thunberg. “Me agarran, me tiran al suelo y me arrojan una bandera israelí encima. "Me arrastraron al lado opuesto de donde estaban los demás, y tuve la bandera a mi alrededor todo el tiempo. Me golpearon y me patearon."
Me trasladaron brutalmente a un rincón donde me encontraba. "Un lugar especial para una mujer especial", dijeron. Y luego aprendieron "Lilla hora" (Puta) y "Hora Greta" (Puta Greta) en sueco, y lo repetían constantemente".

¿Qué sucede con del electorado, cuando muchos ya ni votan? Sin pretender totalidad es interesante releer la denominada "paradoja de Tocqueville". Este filósofo liberal de mediados del siglo XIX, y le hago un reconocimiento también a Diego Tatian, el filósofo cordobés que lo trajo a colación. La paradoja planteaba que, contrariamente a lo que se supone, las condiciones materiales de existencia muy deterioradas no provocan deseo de igualdad. Traduciendo: no provocan un avance del enfrentamiento contra los gobiernos que producen inequidades en términos socioeconómicos, como la que está produciendo, que son récord. Al contrario, cuando las sociedades sufren mucho castigo, se recluyen, y efectivamente, el deseo de igualdad recae.

Todo estaba claro para quien quisiera ver, teniendo en cuenta que el Presidente llegó a decir: «Si tengo que elegir entre el Estado y la Mafia elijo la Mafia, porque la Mafia tiene códigos». El presidente que elige a la mafia es el mismo que lleva adelante un plan de destrucción, acompañado de una vocación colonial insuperable. también debía suponerse que un sector importante de la ciudadanía acordara con ese pensamiento y volviera a dar sustento a un gobierno con una vocación colonial que, junto al dulce de leche, el gran colectivo, el río más ancho y la avenida más larga del mundo, es parte sustancial de la argentinidad ... al palo

Duele tanto, ha pasado tanto tiempo
Mamá, estoy volviendo a casa
Amor egoísta, sí, estamos solos ambos
El viaje antes de la caída, sí
Pero voy a llevar este corazón de piedra ...

Batalla cultural. A través del Opus Dei, HazteOír, CitizenGo, la Red Política de Valores del exministro Mayor Oreja y Vox, la ultraderecha española desempeña un papel clave en la difusión global de la agenda antiderechos, según un informe de la Asociación de Derechos Sexuales y Reproductivos. Pero van mucho más allá, siguiendo la visión de Margaret Tatcher:
"Las verdades de la tradición judaico-cristiana, son infinitamente preciosas, no solo, como creo, porque son verdaderas, sino también porque proporcionan el impulso moral que es el único que puede conducir a esa paz, en el verdadero sentido de la palabra, que todos anhelamos ... Hay pocas esperanzas para la democracia si los corazones de hombres y mujeres en sociedades democráticas no pueden ser tocados por un llamado a algo más grande que ellos mismos"
El impacto de esta visión en La Argentina es notable y trans- religiosa.

En medio de las conversaciones de alto riesgo que se están llevando a cabo en Egipto y que determinarán el futuro de la guerra de Gaza, Mousa Abu Marzouk, miembro original de Hamás que sigue siendo un alto cargo dentro del movimiento, pide al presidente Donald Trump que bloquee los intentos israelíes de sabotear un acuerdo y que utilice su influencia para poner fin al genocidio que dura ya dos años.

El grito cinematográfico de Rod Tidwell, aquel receptor de fútbol americano en la película Jerry Maguire, suplicando «!Show me the money!» (¡Muéstrame el dinero!), ha trascendido la pantalla para convertirse en un eco grotesco de la diplomacia financiera contemporánea. En un giro tragicómico de la geopolítica, es el presidente argentino quien, en la realidad, se encuentra en la posición de tener que exigirle algo similar al secretario del Tesoro estadounidense y a la sombra aún alargada de Donald Trump.

El suicidio se convirtió por primera vez en la principal causa de muerte entre mujeres de 10 a 19 años en Argentina, superando a tumores y accidentes. Además, los suicidios en jóvenes de 20 a 29 años alcanzaron un récord histórico. Los datos corresponden a un informe que publica este domingo el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral sobre la salud mental de adolescentes y jóvenes en Argentina.

Si permitimos que la percepción colectiva quede en manos de algoritmos y operadores políticos, la democracia se degrada en un espectáculo vacío. Pero si exigimos transparencia, responsabilidad y ética en el uso de las tecnologías digitales, podemos recuperar el espacio público como un bien común. La denuncia que vincula a un ex miembro del directorio de Canal 13 con una red de trolls y bots al servicio de José Antonio Kast no es un hecho aislado ni un simple escándalo mediático. Es un síntoma de algo mucho más profundo: la forma en que la política contemporánea se ha aliado con el capitalismo digital para disputar la atención, manipular las emociones y colonizar la percepción colectiva.