
Detrás del fervor popular republicano por Donald Trump existe un aparato intelectual que aspira a redefinir la política estadounidense mucho más allá del actual presidente. ¿Qué tradiciones alimentan los imaginarios de la derecha radical, pese a su aparente antiintelectualismo? ¿Cómo se combinan estas corrientes entre sí? ¿Qué futuro imaginan para Estados Unidos?

El psicoanálisis tiene algo que decir sobre la cuestión palestina y el sionismo por una razón histórica: Moisés y el monoteísmo, la última gran obra teórica de Freud, un texto de los años treinta, examina lo que está en juego genealógicamente en la entonces creciente demanda de un Estado judío y, en general, sobre la llamada metapsicología específica de la condición judía.
La posición de Freud frente al judaísmo es bastante dialéctica: mientras que por un lado se afilió al club B’nai B’rith y en su discurso de afiliación subrayó que, siendo completamente ateo e incluso antirreligioso, le parecía crucial insistir en el hecho de que era judío; por otro, subrayó que los judíos debían dejar de situarse como la excepción y, por el contrario, asumirse como uno de los pueblos que conformaban el Occidente moderno, junto a la cultura grecolatina.

De mendigo a millonario en dos años es algo que no se tolera ni siquiera acá, tierra de oportunidades para aventureros. A la Jefatura de Gabinete se llega siendo millonario, no en medio del trámite; y con cicatrices, habiendo pasado algunas veces del honor al horror, de la luz a la vergüenza. Se llega con los hijos entrenados en el arte de la simulación, y no aprendiendo de golpe, un domingo a la noche, las nuevas rutinas que no se pueden contar el lunes en la escuela.

El profesor David Harvey es un geógrafo y teórico económico marxista de gran influencia, cuya obra abarca varias décadas. Es autor de numerosos libros importantes que analizan el capitalismo y sus características y contornos en constante evolución. A pesar de haber cumplido 90 años el pasado octubre, sigue impartiendo clases en el Graduate Center de la City University of New York. Ha iniciado un gran debate y muy actual cuando el modo de producción capitalista parece seguir la lógica de los jazmines: "Cuando agoniza, más perfuma"

Este artículo se publicó originalmente como la introducción a Aymeric Monville y Gabriel Rockhill, Requiem for French Theory: Transatlantic Funeral Dirge in a Marxist Key (Monthly Review Press, 2026). Se afirma la necesidad de reconectar con el marxismo recogiendo experiencia de formaciones sociales y pensadores periféricos. "Es de hecho eurocéntrico afirmar que el marxismo es eurocéntrico, porque esto implica descartar la piedra angular de algunos de los movimientos y proyectos revolucionarios más transformadores de la historia reciente de la humanidad… Un acercamiento más fructífero a la historia nos instaría, en cambio, a aprender de las experiencias del Sur Global con el marxismo y a preguntarnos qué podemos aprender de su relevancia global». Aquí podemos recurrir a la teoría y la práctica de Mao Zedong, Ho Chi Minh, Amílcar Cabral, Fanon, Ernesto Che Guevara y muchos otros. Existe, por lo tanto, la necesidad de «reconectar con el marxismo como marco para analizar las múltiples crisis del capitalismo global y las perspectivas de cambio revolucionario, pero también como base para reimaginar un mundo más allá del capitalismo".

"La Megamáquina" es un concepto central que describe un sistema global descontrolado de capitalismo, militarismo, tecnología e ideología. En este sentido, para el autor, en Nuestra Tierra, Lucrecia Martel denuncia el ultraje a los pueblos originarios y, al escucharlos a propósito del crimen de un comunero, pone en discusión el modo tecnocrático de ver el mundo.

En su último libro el historiador Enzo Traverso aborda el genocidio sobre el pueblo palestino desde diferentes aristas. El ensayo es una contundente denuncia del accionar del Estado de Israel de los últimos meses sin perder la perspectiva histórica de los debates.

Una reseña revolucionaria de Eurocentrismo: modernidad, religión y democracia, de Samir Amin. El eurocentrismo no es un defecto, es el software del capitalismo global. Samir Amin detona su núcleo ideológico, exponiendo cómo sirve al imperio, blanquea la historia e infecta incluso la tradición marxista. Esta revisión no es solo una crítica, es una insurgencia. La obra de Amin nos da la teoría. El resto es praxis. Derribemos sus mapas. Quememos sus libros de texto. Rompamos sus líneas temporales. Pronunciemos los nombres que enterraron. Y escribamos la historia en el lenguaje de los desdichados. No como una crítica, sino como un grito de guerra.

Este estudio contradice la percepción de que los propios capitalistas prefieren la democracia como forma política. De hecho, las declaraciones recientes de muchos capitalistas de gran éxito, especialmente aquellos asociados con la economía digital, lo hacen explícito. Los capitalistas digitales libertarios como Peter Thiel han argumentado que la "libertad", efectivamente del capital, y la democracia ya no son compatibles. Los grandes capitalistas globales, a menudo aquellos asociados con las corporaciones digitales más nuevas, buscan cada vez más crear nuevas jurisdicciones legales que eliminen todos los obstáculos a su poder y funcionamiento al tiempo que reducen los derechos de los sectores subalternos. Su influencia política en realidad se ve reforzada por los estados que buscan regular y controlar cualquier oposición a tales movimientos. El estado libertario es un Leviatán contra los pueblos.

¿Quiénes son las feministas liberales que participan de la nueva derecha argentina? ¿Qué leen y cómo insertan esos libros en su batalla cultural? ¿Qué opinan sobre el aborto, las identidades trans y el lugar del mérito en la vida de las mujeres? En esta entrevista, las investigadoras Melina Vázquez y Carolina Spataro explican las ideas y las formas de acción de este feminismo «incómodo», que propone el empoderamiento femenino desde el mercado y desliza apoyos a la libre portación de armas como respuesta a los femicidios

El vacío fantasmal del realismo capitalista oscurece el potencial de alegría colectiva y abundancia. Los escritos de Mark Fisher ofrecen un atisbo de las posibilidades que se encuentran más allá de la aparente inevitabilidad del presente. Fisher, que luchó toda su vida contra la depresión clínica, se quitó la vida en 2017, pero su obra perdura como antídoto contra la desesperanza, especialmente su última propuesta de libro, titulada en tono jocoso, Acid Communism, un concepto propuesto por Fisher que busca fusionar la conciencia de clase con la autoconciencia feminista y la conciencia psicodélica, ofreciendo una crítica al capitalismo y una visión de alternativas sociales.

Cuando esto termine –porque va a terminar–, vamos a festejar con el alivio de sabernos fuertes, de haber atravesado este desquiciado laberinto de crueldades sin haber perdido la brújula del amor a nuestra Patria.

Una reseña es un texto breve que evalúa y comenta sobre una obra, producto, servicio o evento. Su objetivo principal es informar al público sobre la calidad y características del objeto reseñado, a menudo incluyendo una valoración crítica, ya sea positiva o negativa. Estamos a mediados de verano en el hemisferio norte, así que pensé que sería el momento de revisar con calma algunos libros sobre las tendencias de la economía mundial. Son reseñas breves y sin mucha profundidad, y excluyo los nuevos libros que merecen una reseña más completa.

El futuro no está escrito por artículos de opinión. Está escrito en trincheras y aulas, prisiones y parlamentos, fábricas y campos. Y en cada uno de estos ámbitos, la pregunta resuena: ¿de qué lado estás? No se nos pide que respondamos con palabras. Respondamos con acción. Con alineación. Con disciplina. Con lucha. Así es como renaceremos, no a través de índices, de citas, de streamings o paneles de conferencias ...

El Peronismo sin Perón, fue una posibilidad que comenzó a barajarse después del golpe del 55, ondeando de derecha a izquierda, pero siempre marcado de cerca por Perón en el exilio, bendiciendo y condenando, y siempre preparando su regreso.
El primer intento de un neoperonismo fue el caso Bramuglia y la formación de Unión Popular, una figura destacada, considerado "el más eminente y talentoso ministro de la primera presidencia de Perón". Una experiencia que, siendo menos conocida, es sin embargo conceptualmente más contemporánea que el intento de Augusto Timoteo Vandor, cuyo neoperonismo tuvo epicentro gremial en la Unión Obrera Metalúrgica en los años 60, cuya centralidad y poderío hoy es incomparable.
Volviendo al caso Bramuglia, poco tiempo después del derrocamiento de Perón en septiembre de 1955, el partido Justicialista fue proscripto y su actividad declarada ilegal.
No obstante, la masa de seguidores del líder proscripto continuaba constituyendo un tesoro político y un capital electoral que atraía tanto a políticos como a dirigentes gremiales.
Diversas personalidades, que en uno u otro período formaron parte del bando peronista, abrigaban la esperanza de aprovechar el distanciamiento geográfico de Perón de la arena política argentina, impuesto por los nuevos gobernantes militares del país, para lanzar una carrera política propia e independiente.
Semejante pretensión era imposible mientras el carismático líder sujetara las riendas, pero parecía viable en la nueva coyuntura política.
A continuación, fragmentos del historiador Raanan Rein.

Enrique Carpintero : "Es necesario alertar sobre la tentación neofascista del gobierno de Milei. Como psicoanalista no puedo quedar en silencio ante un gobierno cuyas políticas generan la ruptura del lazo social. Generan el aumento de los efectos de la pulsión de muerte: la violencia destructiva y autodestructiva… Pero digámoslo de entrada: este no es un problema psicológico. El exceso de este liberalismo extremo que llamamos neoliberalismo es un exceso del sistema capitalista; el plus de valor que obtiene es lo que reclaman los sectores de poder. Si de esta manera reciben un goce en el odio o en la crueldad es para sacrificarla al capital: para que el capital goce en lugar de ellos".

Los "matrimonios" entre los multimillonarios de Silicon Valley y los votantes MAGA de extrema derecha han dado lugar a un «fascismo del fin de los tiempos» caracterizado por un «preparacionismo para el Apocalipsis, monstruoso y supremacista», escribe Naomi Klein en su último ensayo con Astra Taylor para The Guardian. Klein describe cómo se preparan los oligarcas tecnológicos para un final apocalíptico de la vida en la Tierra, alimentado por las emisiones de carbono generadas por las empresas que poseen, escapando a búnkeres o colonizando Marte.

Claudio Véliz sostiene en esta nota que el espesor del daño infligido por el gobierno mileísta al tejido social es de profundas dimensiones, hecho que exige una tarea que no solo requiere respuestas al daño, sino que también necesita del compromiso activo para una praxis transformadora.

No se puede negar la importancia de las causas reales del descontento que tiene que ver con la frustración generada respecto de los gobiernos precedentes de Macri y Alberto Fernandez. Sin esta realidad previa, los ingenieros del caos no hubieran tenido éxito. En todo caso, su merito es el de haber sido capaces de instrumentalizar antes que nadie los signos de la transformación en curso para pasar de los márgenes al centro del sistema.

¿Qué agrega OnlyFans al capitalismo de plataformas? ¿De qué modo están implicados los cuerpos y la subjetividad de quienes crean y venden contenido? ¿Cómo funciona esta forma de «uberización» del erotismo? Un estudio de campo sobre varias «emprendedoras» permite dar algunas respuestas.