
El gobierno Chino es consciente del costo de los endeudamientos locales. En esa línea anunció una relajación de los límites a la emisión de bonos por parte de los gobiernos locales, para recaudar fondos que puedan saldar deudas ocultas y costosas. Eso puede explicar el deseo de estas entidades de emitir bonos a tipos de interés bajos. Pero en última instancia, esto también es deuda, e implica la exposición a acreedores extranjeros despiadados que han dominado el arte de exprimir hasta el último centavo posible para apuntalar sus beneficios o reducir sus pérdidas.

Ibrahim Traoré, presidente de Burkina Faso, fue una de las primeras voces en desafiar la acción militar francesa en África Occidental.
El capitán de 37 años es uno de los rostros más populares del continente y está inspirado en el panafricanismo de Thomas Sankara.

El proyecto político que intenta imponer el presidente de los Estados Unidos representa nada menos que una reingeniería total de la lógica interna y externa que ha guiado a la superpotencia durante las últimas décadas. Restaurar el antiguo poder imperial estadounidense en un contexto de declive relativo no es una tarea sencilla, menos cuando debe ejecutarse contra la corriente de un orden global que se fragmenta.

Peter Thiel ha generado recientemente titulares con sus diatribas divagantes sobre el Anticristo. La visión lasciva y apocalíptica de Thiel sobre la política mundial puede parecer absurda o incluso trastornada, pero su riqueza y poder hacen que no podamos permitirnos ignorarla. El discurso de los tecno capitalistas de ultraderecha también interpela desde la religiosidad, han decidido que el lenguaje teológico es el medio para "bajar su línea". El discurso político se está planteando en términos religiosos.

En el panorama político latinoamericano, las referencias a Israel han proliferado en las últimas décadas. Diversos estudios de caso documentan esta tendencia en países como Argentina, Brasil, Chile, Venezuela, Guatemala o México. Esta apropiación del imaginario sionista —reconfigurado desde claves evangélicas conservadoras— constituye una herramienta simbólica central en la configuración de nuevos discursos de poder y exclusión en la región. Entre los casos más emblemáticos de esta tendencia se encuentra el del presidente Javier Milei en Argentina, quien ha manifestado una afinidad explícita con el judaísmo, incorporando referencias bíblicas judías para justificar su activismo y construir su retórica política. Este uso del imaginario religioso no es meramente ornamental: opera como una forma de legitimación simbólica que articula su figura con una tradición religiosa que es presentada como garante de orden, moralidad y promesa redentora.

El 13 de septiembre de 2025, una manifestación convocada por una figura notoria de la extrema derecha fascista inglesa, Tommy Robinson (Stephen Yaxley-Lennon, su verdadero nombre), reunió entre 110 000 y 150 000 personas en Londres. Por su magnitud, sin precedentes en Gran Bretaña, este acontecimiento marca un umbral en la audiencia de la extrema derecha (sus temas y afectos movilizadores) y en el resurgimiento fascista a escala internacional. En el video de apertura el exdiputado británico George Galloway se une a Tucker Carlson para explicar cómo criticar la guerra en Ucrania llevó a su detención bajo las leyes antiterroristas del Reino Unido, la incautación de sus dispositivos y el exilio forzoso de su propio país impulsado por el actual gobierno socialdemócrata.

Hoy se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Honduras en medio de una polarización marcada por viejos fantasmas, fraude, golpe de Estado e impunidad.
La candidata por Libre, Rixi Moncada, es la designada para dar continuidad a la experiencia de Xiomara Castro en el gobierno.
Para el autor de la nota Víctor Ego Ducrot "El triunfo de Libre sería una piedra angular de cara a la amenazante ofensiva de las derechas en la región y un enclave progresista y rejuvenecido de resistencia a Estados Unidos". Para completar y darle mayor complejidad a la coyuntura electoral hondureña, se agrega un análisis de la politóloga argentina Cecilia Rodriguez.

Francia, como muchos otros países europeos, ha experimentado un declive histórico de los antiguos partidos obreros. Sin embargo, el auge de Francia Insumisa ha asegurado la renovación de una izquierda dinámica arraigada en la movilización popular.

Además del caso Epstein, en pleno desarrollo, el movimiento MAGA ha enfrentado controversias y escándalos en diversos frentes, incluído el cuestionamiento al "rescate" de la La Argentina. Veamos esto brevemente.

La perspectiva del caos y la guerra excitaba a Jeffrey Epstein. El fallecido financista y abusador de menores neoyorquino seguía de cerca las noticias sobre conflictos extranjeros que pudieran ser explotados con fines comerciales. El 21 de febrero de 2014, Epstein le envió un correo electrónico a Ehud Barak, ex-primer ministro israelí, con quien se asociaría al año siguiente como inversor en una empresa de tecnología de seguridad llamada Reporty Homeland Security (más tarde rebautizada Carbyne). Epstein escribió: «Con los disturbios civiles que están estallando en Ucrania, Siria, Somalia y Libia, y la desesperación de quienes están en el poder, ¿acaso esto no es una situación ideal para ti?». Barak intentó moderar el entusiasmo de su amigo señalando: «En cierto modo tienes razón. Pero no es fácil convertir todo eso en dinero».

Siguiendo la determinación de analizar temas africanos, no muy tratados en La Argentina (súper raro), incorporamos este que muestra una trayectoria histórica del endeudamiento africano y el destino si funesto de quienes la objetaron.

Estados Unidos siempre ha sido el principal socio de Israel. Detrás hay organizaciones como el AIPAC, que buscan influir en el Congreso y la Casa Blanca para asegurar políticas favorables a esa relación y a los objetivos israelíes

Africa, el continente de mayor crecimiento poblacional, con un desarrollo económico vigoroso, aunque asimétrico geográfica y socialmente, alianzas comerciales diversas y crecientes particularmente con China, es poco conocida en nuestro país. ¿Qué raro no?
La lucha contra el apartheid en Sudáfrica, por ejemplo, trasciende la figura de Nelson Mandela. Veamos el caso de Govan Mbeki que pasó más de dos décadas en prisión por su papel en la lucha contra el apartheid. Como líder del movimiento comunista sudafricano, también fue un teórico importante que aplicó creativamente las ideas marxistas a la sociedad sudafricana.

La potencia de la fuerza social que aún puede torcer el destino de la humanidad asoma cuando la propiedad de unos pocos se vuelve sinónimo de miseria para la mayoría trabajadora.

El Reino Unido asistió ayer a un evento financiero aparentemente importante. La ministra de finanzas del gobierno laborista (conocida como la Ministra de Hacienda, un término real feudal), Rachel Reeves, presentó las medidas fiscales y de gasto del gobierno para este año (y los próximos).

Durante las últimas semanas, el gobierno de EE.UU. ha descerrajado sus andanadas retóricas contra el gobierno colombiano de Gustavo Petro, acusándolo de medrar con el envío de cocaína a través del Caribe y del Pacífico Oriental. Éste, a su vez, no ha ahorrado epítetos contra el equipo republicano, advirtiéndole sobre las reacciones que va a despertar con su campaña militar en los mares que separan a ambas naciones.

“Las religiones, las religiosidades, lo sagrado, son temas fundamentales para comprender nuestras sociedades. Las personas han mantenido por siglos un vínculo con la trascendencia de múltiples maneras”, inició Fortunato Mallimaci, quien remarcó la importancia de historizar y evitar visiones esencialistas sobre lo religioso.

En estos días hemos sucumbido a un tsunami de textos dedicados a conmemorar los cincuenta años transcurridos desde la muerte de Franco. Cincuenta años, ¿son muchos o pocos? Son muchos si pensamos que esa cifra es ya superior a la de los años que el dictador estuvo en el poder; son pocos si recorremos desde dentro de la memoria la propia vida descontada en ese arco temporal. Son muchos si repasamos los cambios asombrosos acaecidos en España; son pocos si reparamos de pronto en los ecos, las repeticiones y las rimas de la historia.

Palestina sigue siendo víctima incesante de las maniobras estadounidenses e israelíes. Los resultados no solo son devastadores para Palestina, que ha sufrido un genocidio declarado, sino también para el mundo árabe y más allá. Lo que sí es sorprendente es que Estados Unidos e Israel podrían salirse con la suya con esta farsa de plan de paz, a menos que el mundo se pronuncie con urgencia e indignación.

Después de que Benjamin Netanyahu tuiteara extrañamente una historia de Jacobin sobre los vínculos de Jeffrey Epstein con el ex primer ministro israelí Ehud Barak la semana pasada, los políticos israelíes nos están denunciando como teóricos de la conspiración antisemita, sin involucrarse con lo que hay en la historia. Nazi, nazi, nazi... ¿Acaso no eres nazi? No me lo creo ... Nazi, nazi ...