
El artículo "U.S. Imperialism Resurgent", de Costas Lapavitsas, publicado en el número de julio-agosto de 2026 de Monthly Review, sostiene que el imperialismo estadounidense atraviesa una fase de reconfiguración y fortalecimiento bajo la segunda presidencia de Donald Trump. El autor rechaza la idea de un declive lineal de Estados Unidos y argumenta que Washington está reconstruyendo su capacidad de dominación combinando coerción financiera, poder militar y proteccionismo económico. Aunque Argentina no ocupa un lugar central en el texto, el marco analítico resulta especialmente pertinente para interpretar la inserción internacional del gobierno de Javier Milei.
Desde esta perspectiva, el fuerte alineamiento político, diplomático y económico con Washington puede entenderse no sólo como una decisión ideológica sino como una inserción subordinada dentro de una estrategia estadounidense más amplia de reorganización de su esfera de influencia en el hemisferio occidental. La importancia creciente del litio, el gas de Vaca Muerta, los minerales críticos y el Atlántico Sur convierte a Argentina en un espacio de interés estratégico en la competencia entre Estados Unidos y China.
En consecuencia, la discusión sobre inversiones extranjeras, acuerdos comerciales, el RIGI o la política exterior excede el plano económico y pasa a formar parte de una disputa geopolítica por recursos, tecnología y control territorial, característica de esta nueva etapa del imperialismo descrita por Lapavitsas, donde la región en general y La Argentina en particular, ocupan un lugar estratégico para el imperialismo norteamericano y su disputa por mantener o ralentizar la la caída de su hegemonía mundial.

Durante el Mundial de 2026, la selección argentina volvió a quedar en el centro de una discusión que excede el fútbol. Las redes sociales y numerosos medios extranjeros instalaron la idea de una "Argentina blanca" a partir de la composición del plantel campeón, reabriendo un debate sobre la identidad nacional y el peso de un relato construido desde fines del siglo XIX.
El artículo publicado por Sin Permiso sostiene que esa imagen responde menos a una realidad histórica que a un proyecto político impulsado por las élites liberales de la llamada Generación del '80. Bajo el ideal de "civilizar" el país mediante la inmigración europea, el Estado promovió un relato nacional que invisibilizó deliberadamente a los pueblos originarios, a la población afroargentina y a las múltiples formas de mestizaje que atravesaron la historia del país.
Desde esa perspectiva, la escasa diversidad étnica visible en la selección nacional no constituye una prueba de una Argentina homogéneamente blanca, sino la expresión de procesos históricos, sociales y regionales mucho más complejos. El texto cuestiona además la tendencia a interpretar la realidad argentina mediante categorías raciales propias de Estados Unidos, donde la clasificación étnica tiene un desarrollo institucional muy distinto.
La crítica apunta también al sentido político del mito de la "Argentina europea". Durante más de un siglo esa narrativa sirvió para legitimar un modelo de nación que identificó el progreso con Europa y relegó a un lugar marginal a quienes no encajaban en ese ideal. Los censos, la escuela y buena parte de la historiografía oficial contribuyeron a consolidar esa representación, cuyos efectos culturales aún perduran.
En ese marco, la polémica mundialista funciona como una oportunidad para revisar una identidad nacional construida sobre numerosas omisiones. Más que una anomalía explicada por la composición de un equipo de fútbol, el debate revela las limitaciones de un relato que durante décadas negó la diversidad constitutiva de la sociedad argentina y cuya persistencia continúa alimentando simplificaciones tanto dentro como fuera del país.

El artículo "¿Quién gobierna Irán?" de Embajada Abierta explica la arquitectura institucional de la República Islámica, un sistema híbrido donde conviven órganos electivos con instituciones religiosas que concentran el poder decisivo. Su tesis central es que, aunque Irán celebra elecciones y posee un presidente, el centro efectivo del poder reside en el Líder Supremo y en un entramado de organismos que supervisan y limitan la competencia política.
Irán no es una democracia liberal ni una dictadura militar clásica. Es una república islámica donde las instituciones electivas funcionan bajo la tutela de una compleja estructura religiosa y revolucionaria que concentra las decisiones estratégicas del Estado. Comprender quién gobierna realmente el país exige mirar más allá de la figura presidencial. El sistema iraní puede entenderse como un régimen híbrido: incorpora procedimientos electorales reales, pero el pluralismo está fuertemente restringido por mecanismos institucionales que garantizan la continuidad del proyecto político surgido de la Revolución Islámica de 1979. La competencia existe, aunque entre actores previamente aceptados por el núcleo dirigente del régimen, lo que diferencia al sistema tanto de una democracia liberal como de una autocracia puramente personalista que tanto preocupa a occidente cuyas prácticas democráticas sujetas al Estado de derecho nadie puede discutir. ¿O se puede?

El artículo de Roberto Baschetti en la revista Kranear analiza el epistolario entre el líder revolucionario Mario Roberto Santucho y el filósofo Carlos Astrada durante la década de 1960. Las cartas, fechadas entre el gobierno de Illia y la dictadura de Onganía, revelan la coordinación logística, los proyectos editoriales y el debate sobre conceptos del materialismo dialéctico utilizado en la formación militante.

En entrevista con Tucker Carlson, Roger Waters respalda una nueva ofensiva judicial sobre el 11-S. El fundador de Pink Floyd apoya a la familia británica de Geoff Campbell, una de las víctimas de los atentados contra las Torres Gemelas, en su pedido de una nueva investigación judicial. En la entrevista, Waters convoca a respaldar la campaña de financiamiento del caso y sostiene que aún quedan interrogantes pendientes sobre los hechos del 11 de septiembre de 2001. En el cierre Atentado a la AMIA: 32 años de impunidad. Un informe de @InfoNodal (2025), donde detallan los hechos y encubridores.

Un examen crítico al sesgo pragmático de la diplomacia israelí frente a la Cuestión Malvinas. Los límites de una analogía discursiva que confronta el principio de integridad territorial con los marcos antitéticos de las Naciones Unidas, en un escenario donde las alianzas estratégicas coexisten con la explotación petrolera privada.

La guerra entre Estados Unidos e Irán reconfiguró el escenario estratégico en Medio Oriente. Según un análisis de Jacobin, el eje del conflicto ya no pasa exclusivamente por el programa nuclear iraní, sino por la capacidad de Teherán para amenazar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
El artículo sostiene que la ofensiva impulsada por Donald Trump no logró imponer una derrota decisiva a Irán y terminó fortaleciendo la importancia geopolítica de Ormuz como instrumento de presión. La posibilidad de interrumpir el flujo energético mundial otorga a Teherán una herramienta de negociación con impacto directo sobre la economía global.
Desde esta perspectiva, la estrategia estadounidense enfrenta una contradicción: cualquier escalada militar destinada a neutralizar a Irán incrementa el riesgo de una crisis energética internacional y eleva los costos políticos y económicos para Washington y sus aliados.
Para Jacobin, el conflicto demuestra los límites del poder militar estadounidense para resolver disputas regionales y anticipa una etapa de mayor inestabilidad en Medio Oriente, donde el control de las rutas comerciales y energéticas adquiere una relevancia estratégica incluso superior a la cuestión nuclear. En el cierre en una reveladora entrevista para Canal Abierto, la filósofa Silvana Rabinovich, autora del libro La Biblia y el dron, desarmó los discursos teológicos que sostienen el actual conflicto en Medio Oriente y cuestionó con dureza la asimilación forzada entre judaísmo y sionismo.

Sergio Levinsky cuenta la historia del clásico entre Argentina e Inglaterra desde los primeros enfrentamientos hasta la actualidad. El León de Wembley y el gol de Ernesto Grillo. La primera vez en Rancagua en 1962. La expulsión de Rattín y el contubernio de 1966. Los partidos que no fueron por poco en 1982 y 1990. La gloria de Maradona en el Azteca en 1986. Los penales de Roa y la expulsión de Beckham en 1998. La derrota de Sapporo y la venganza de Beckham en 2002. El partido que Messi pudo haber jugado. En el cierre la historia del partido de México 86 contada por técnico y jugadores.

El texto entrevista al ingeniero civil venezolano Gabriel Hernández, quien cuestiona la interpretación de que el colapso de cerca de 200 edificios durante los terremotos en Venezuela se explique principalmente por corrupción o falta de controles estatales. Su tesis es que el desastre respondió, sobre todo, a un fenómeno sísmico excepcional que excedió ampliamente los parámetros para los cuales habían sido diseñadas las edificaciones.
Hernández explica que las normas venezolanas de construcción antisísmica (COVENIN 1756) se elaboran a partir de registros históricos y probabilidades estadísticas. El doble terremoto, con apenas 39 segundos de diferencia entre ambos eventos, no estaba contemplado en esos modelos. En La Guaira las edificaciones fueron diseñadas para aceleraciones sísmicas de 0,3 g, pero el terremoto alcanzó aproximadamente 0,5 g, casi el doble de lo previsto, lo que provocó el colapso de numerosas estructuras.
También señala que las características geológicas de La Guaira —suelos sedimentarios, arenosos y con un alto nivel freático— amplificaron los efectos del sismo. Sin embargo, sostiene que esas condiciones pueden compensarse mediante fundaciones adecuadas, por lo que el problema principal fue que el evento superó las hipótesis de diseño aceptadas hasta ese momento.
A partir de esta experiencia, el ingeniero considera imprescindible reformar la normativa de construcción: revisar la zonificación sísmica, reducir las alturas permitidas, imponer fundaciones más robustas y reevaluar todas las edificaciones existentes para determinar cuáles pueden repararse y cuáles deben demolerse.
Respecto de las acusaciones de corrupción, Hernández pide cautela. Explica que los proyectos estructurales deben ser realizados por ingenieros especializados, quienes asumen responsabilidad legal e incluso penal por sus cálculos. Afirma que solo los peritajes técnicos podrán establecer si hubo fallas de construcción en casos particulares y considera irresponsable atribuir el colapso generalizado a la corrupción sin evidencia técnica. Añade que en Venezuela los derrumbes de grandes edificios por defectos constructivos son muy poco frecuentes, aunque sí existen construcciones informales de pequeña escala sin supervisión profesional.

No son solo los "pensadores" libertarios y sus acólitos. Existe un consenso historiográfico en que efectivamente hubo un sector de la intelectualidad francesa que, durante los años setenta, sostuvo posiciones hoy consideradas inaceptables respecto de las relaciones entre adultos y menores. También existe consenso en que esas posiciones fueron abandonadas posteriormente y que muchos de sus presupuestos fueron objeto de una fuerte revisión crítica. Lo que sigue siendo objeto de debate es cómo interpretar exactamente aquellas intervenciones: si constituyeron una defensa explícita de la pedofilia o si respondían —equivocadamente— a una concepción extrema de la liberación sexual y de la autonomía individual propia del clima cultural posterior a 1968.

El conflicto por el Complejo Turístico de Embalse trasciende la administración de un predio estatal. Enfrenta dos concepciones sobre el papel del Estado: una que considera estos inmuebles activos económicos susceptibles de ser vendidos para reducir el gasto público y otra que los entiende como patrimonio social destinado a garantizar derechos, en este caso el acceso al turismo de los sectores populares. El artículo sostiene que el deterioro operativo del complejo no responde únicamente a restricciones presupuestarias sino a una estrategia de vaciamiento destinada a legitimar su posterior privatización, mientras el Gobierno enmarca la política de venta de inmuebles estatales dentro de un programa general de racionalización y enajenación de activos públicos.

El artículo refleja un cambio de paradigma en la integración europea. Durante décadas, la seguridad continental descansó sobre dos pilares: la OTAN y el liderazgo militar estadounidense. Hoy ambos aparecen sometidos a tensiones crecientes.
Este proceso también expresa la disputa por el control de un sector estratégico de alta tecnología. El rearme europeo implica movilizar cientos de miles de millones de euros, generando una competencia entre las industrias militares europeas y el complejo militar-industrial estadounidense. De allí que la discusión sobre "autonomía estratégica" no sea solamente militar, sino también industrial, tecnológica y económica.
Al mismo tiempo, existe una tensión de fondo: mientras la Unión Europea busca mayor autonomía, continúa profundamente integrada en la estructura política y militar de la OTAN. El desafío consiste en desarrollar capacidades propias sin romper el vínculo transatlántico, una combinación cuya viabilidad aún está abierta.
En suma, este artículo interpreta que Europa está ingresando en una nueva etapa en la que la defensa deja de ser un asunto delegado en Washington para convertirse en un componente central del proyecto político europeo.
Sin embargo, el éxito de esa estrategia dependerá de que logre contener la caída en la calidad de vida de los ciudadanos, superar la fragmentación entre los Estados miembros y construir una verdadera política común de defensa e industria militar. Demasiado para ser verdad. En la apertura "Meloni y El caballo loco": La primera ministra italiana habla español con acento canario. ¿Por qué?

Las homilías pronunciadas por Jorge García Cuerva en los Tedeum del 25 de Mayo y del 9 de Julio de 2026 tienen continuidad política y conceptual y constituyen probablemente la intervención pública más significativa de la Iglesia argentina desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Sin mencionar al presidente ni polemizar directamente con el oficialismo, el arzobispo construye una crítica que opera simultáneamente en dos niveles: interpela al gobierno por sus prácticas políticas y sus consecuencias sociales, y cuestiona los fundamentos filosóficos del proyecto libertario que orienta su acción, un cuestionamiento de la Iglesia Católica, cuyos fundamentos filosóficos y teológicos confrontan con el liberalismo en cualquiera de sus variantes históricas incluida la variante "libertaria" que hoy dice orientar el gobierno de La Argentina.

La segunda parte del ensayo "250 YEARS: The United States – from independence to empire", del economista marxista Michael Roberts, continúa el recorrido histórico iniciado en la primera entrega y se concentra en el siglo XIX: la expansión territorial, la consolidación del capitalismo industrial y el nacimiento de Estados Unidos como potencia imperial.
Roberts propone que la historia estadounidense debe leerse como la historia del desarrollo del capitalismo en su forma más exitosa.
Las instituciones democráticas, la expansión territorial, la abolición de la esclavitud, la industrialización y posteriormente la hegemonía mundial aparecen subordinadas a una lógica central: la expansión de la acumulación de capital. La construcción del imperio estadounidense sería, en esta interpretación, el resultado histórico del propio desarrollo del capitalismo, antes que una desviación respecto de los ideales fundacionales de 1776

El ensayo adquiere especial relevancia en el contexto de 2026 porque ofrece un marco teórico que articula fenómenos que suelen analizarse por separado: el declive relativo de la hegemonía de Estados Unidos, la creciente confrontación con China, las guerras en Oriente Medio y Europa, la desaceleración económica global y la crisis ecológica. Para Foster, no se trata de crisis independientes, sino de expresiones convergentes de una misma crisis estructural del capitalismo.
El largo artículo "The Global Structural Crisis of Capital", de John Bellamy Foster, funciona como la introducción al número especial de Monthly Review dedicado a la crisis estructural del capitalismo. Retoma y actualiza la teoría desarrollada por István Mészáros para sostener que el capitalismo atraviesa una crisis cualitativamente distinta de las crisis cíclicas tradicionales. El artículo dialoga con otros trabajos del mismo número de Monthly Review —como los de Prabhat Patnaik, Costas Lapavitsas y Martin Hart-Landsberg— que desarrollan dimensiones específicas de ese diagnóstico: estancamiento económico, resurgimiento del imperialismo, financiarización y el papel de la inteligencia artificial en un capitalismo en declive.

El artículo "250 years: the United States – from independence to empire", publicado por el economista marxista Michael Roberts en su blog The Next Recession, propone una lectura histórica de los 250 años de Estados Unidos desde la perspectiva de la economía política marxista. El eje central es que el país pasó de ser una república nacida de una revolución anticolonial a convertirse en la principal potencia imperialista del capitalismo global. La conclusión de Roberts es que los 250 años de historia estadounidense ilustran el recorrido del capitalismo moderno: una revolución burguesa que impulsó un desarrollo económico sin precedentes terminó dando lugar a una potencia imperial cuya supremacía comienza a mostrar signos de agotamiento. El autor sostiene que las tensiones económicas internas y la competencia internacional hacen cada vez más difícil sostener el orden unipolar construido tras 1945, abriendo una etapa de transición hacia un sistema internacional con hegemonías en disputa.

Una crítica de la teoría francesa debe ir de la mano de una crítica del marxismo occidental y su cuádruple retirada del materialismo, la dialéctica de la naturaleza, la clase y el antiimperialismo. El texto se inscribe claramente dentro de la tradición marxista de Monthly Review y adopta las interpretaciones de Foster y Rockhill que ya publicamos en el blog. Su mayor aporte es reconstruir el contexto político e institucional en el que la teoría francesa alcanzó enorme influencia y plantear una crítica consistente al abandono del análisis de clase.
Su tesis principal ha sido ampliamente aceptada respecto de la existencia de las operaciones culturales de la CIA, especialmente tras la desclasificación de documentos y las investigaciones periodísticas de finales de los años sesenta. El debate contemporáneo se centra menos en si esas redes existieron y más en el alcance de su influencia sobre la evolución del pensamiento crítico occidental. No obstante, varias de sus conclusiones son objeto de debate. Numerosos especialistas sostienen que autores como Foucault, Derrida o Deleuze desarrollaron críticas originales al poder, al saber y a las instituciones que no pueden reducirse simplemente a una estrategia cultural antimarxista. Asimismo, la relación entre estas corrientes y las políticas de identidad es más compleja de lo que el artículo presenta. Puede ser.
En suma, el texto propone una lectura fuerte: que la hegemonía intelectual del posestructuralismo contribuyó a desarticular el horizonte estratégico del marxismo occidental durante la Guerra Fría y que muchas de sus consecuencias siguen presentes en los debates contemporáneos sobre política, cultura e identidad . No parece tan alejado de la coyuntura, con diferencias en el nivel de la reflexión, algo de esto estamos sufriendo hoy : Un transformismo de las grandes líneas conceptuales y prácticas del kirchnerismo inaugural, insisto que mucho más módica, financiada por varias terminales

Seguimos la extensa saga de rupturas en el peronismo que siempre supusieron desconocer a la conducción. En este caso la interpretación de Pancho Gaitán se inscribe en una corriente del pensamiento peronista que pone el acento en la unidad del movimiento por encima de las fracciones internas. Desde esa perspectiva, el principal problema del gobierno de Cámpora no habría sido su programa de reformas sino la pérdida de capacidad para arbitrar entre las distintas expresiones del peronismo.
Su diagnóstico cuestiona la imagen de la denominada "primavera camporista" como un período exclusivamente de apertura democrática. Sin negar ese impulso inicial, sostiene que el gobierno quedó rápidamente condicionado por la disputa entre tendencias, debilitando la conducción política y facilitando el retorno de Perón como única autoridad capaz de recomponer el equilibrio interno.
Al mismo tiempo, esta lectura es objeto de debate historiográfico. Otros autores enfatizan que las tensiones que desembocaron en la crisis de 1973 respondían también a conflictos estructurales —sociales, económicos e ideológicos— que excedían la actuación personal de Cámpora y reflejaban la creciente polarización política de la Argentina de comienzos de los años setenta.
En conjunto, la entrevista constituye un testimonio de interés porque expone la visión de un protagonista de la militancia peronista revolucionaria que, con el paso del tiempo, revisa críticamente la experiencia del gobierno de Cámpora y plantea que la fragmentación interna del movimiento fue uno de los factores decisivos de su breve duración.

La ruptura de Montoneros con la conducción de Perón sin duda fue la de mayor densidad política e histórica dentro del extenso historial de rupturas con la conducción que recorren el peronismo desde el año 1955 hasta nuestros días. En retrospectiva, esta solicitada del inicio de la extensa nota, constituye una fuente primaria de gran valor porque muestra que, en marzo de 1974, el desenlace aún no era inevitable: dentro de Montoneros existían corrientes que defendían una estrategia de subordinación a la conducción política de Perón y buscaban evitar la fractura que terminaría marcando el final de esa etapa del peronismo revolucionario y una tragedia para el peronismo en su conjunto. En el cierre, el doctor Javier Salcedo nos va a introducir en uno de los temas más complejos de los años setenta, la agrupación Montoneros. Javier nos va a contar desde sus orígenes, organización y relación con los diferentes grupos políticos el cual nos lleva a un acercamiento a su accionar en su contexto hasta la trágica ruptura con Juan Perón.

La selección de libros recomendada por el economista Michael Roberts que se publica, ofrece un mapa para entender la nueva etapa del capitalismo global. A través de obras dedicadas a las guerras comerciales, la concentración de la riqueza y la crisis climática, sostiene que estos fenómenos forman parte de una misma dinámica de agotamiento del orden neoliberal. Desde una perspectiva marxista, Roberts plantea que la disputa entre potencias, el creciente poder de los multimillonarios y el calentamiento global expresan contradicciones estructurales del sistema, y propone esas lecturas como herramientas para interpretar los desafíos económicos y geopolíticos de la actualidad. Son, según Roberts, "Reseñas de algunos libros que no pude dejar de analizar".