Musk es un oligarca de segunda línea. La exposición pública que tiene es en sí misma un indicio de sus contradicciones con los oligarcas de primera línea que no se exponen como él y son mucho más decisivos que él en el deterioro geopolítico y financiero que aqueja a Occidente. Sin embargo, el sistema ideológico progre no atina a ver nada de esto.
Elon Musk, el magnate amigo de Javier Gerardo Milei y dueño de la red antisocial X, construye desde el poder de las plataformas una época sombría para la humanidad, donde la solidaridad ha sido reemplazada por el odio. La respuesta social toma tiempo, pero como es evidencia histórica, finalmente llegará.
Para «Bertie» Benegas Lynch, era «probable» que Milei «gane el premio Nobel» por «su ayuda mundial en la batalla cultural», y por su contribución política que «permitió iniciar un giro hacia las ideas liberales»: «El galardón sería por su aporte a la Economía o a la Paz». No se dió, nos siguen pegando abajo …