El continente insular de Australia celebra hoy (sábado) elecciones federales con el país atrapado en medio de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Alrededor de 18 millones de australianos tienen derecho a voto, y votar es obligatorio (aunque la multa por no hacerlo es de tan solo 20 dólares australianos). En las últimas elecciones de 2022, el 11 % de los votantes no lo hizo, lo que redujo la participación a su nivel más bajo desde la introducción del voto obligatorio. Hay 150 escaños en juego en la importantísima Cámara de Representantes, que decide el gobierno. Los votantes tienen derecho a voto preferencial (voto uno y dos).
Feliz día a todes! Recordemos el último gran liderazgo sindical que aún espera ser reconocido. Actor central de la recuperación democrática, supo enfrentar a la dictadura sin claudicar frente al desembarco neoliberal en democracia, durante el alfonsinato. De paso, la nota de actualidad surge en la caracterización que la multitud que aparece en el video realiza del radicalismo de mediados de los años 80, que hoy junto con el peronismo anti kirchnerista, tan bien se ha comportado en el parlamento aprobando por citar un caso emblemático, la «ley pasta base». Especulando siempre con el «si le sale bien» al gobierno de turno, como señalara Ubaldini en 1986 respecto al radicalismo entonces «alfonsinista», también la oposición que «dialoga» con el gobierno neofascista que nos entrega como nación, es parte de «la continuidad histórica del proyecto que a sangre y fuego impusiera a partir del año 1976 José Alfredo Martinez de Hoz». Para novedades, los clásicos.
A pesar de que Javier Milei la niega, la desigualdad de género existe. No es un invento ni una ideología. Lejos de reducirla, el nuevo acuerdo de Argentina con el Fondo Monetario Internacional promete más ajuste, más desigualdad y una mayor feminización de la pobreza. Sol Prieto, investigadora y ex Directora Nacional de Economía Igualdad y Género, analiza cómo llegamos al Fondo y los impactos de género de este nuevo acuerdo.