Milei logró un respiro con el voto del Senado, pero hay dos secuelas posibles de ese desahogo. Si se repite lo ocurrido con la ley previsional de Macri en el 2017, el éxito legislativo será un alivio pasajero del deterioro posterior. La ley no impedirá el fracaso del gobierno. Si por el contrario se reproduce lo ocurrido en el debut del menemismo, el tomentoso éxito en el Congreso será el anticipo de una estabilización más perdurable. Aún se desconoce cuál de los dos contextos prevalecerá en los próximos meses. Milei apuesta a que una victoria de Trump en las elecciones estadounidenses pavimente la segunda trayectoria.
El actual panorama político bajo el gobierno de Milei no debe entenderse como la cristalización definitiva de un país tomado por las grandes corporaciones, por ello urge construir una perspectiva política diferente, con un discurso convincente capaz de convocar a la esperanza y al involucramiento personal. El canto “Milei, fascista, vos sos el terrorista” que comenzó a entonarse desde el día de la cacería de manifestantes, parece tener el tono adecuado para dar una salida activa y política a la angustia provocada por el actual ataque a las libertades democráticas básicas. Es claro que la forma de enfrentar este modelo tan definido y tan desafiante no es con el balbuceo ni con las medias palabras, sino con la claridad política, tanto en las explicaciones de la realidad, como en las propuestas a futuro.
Los ataques a hombres judíos fueron un arma potente para los nazis. Como muchos alemanes no tenían ningún contacto con el pueblo judío, era fácil pintar un panorama sombrío de ellos. La incesante advertencia de que los hombres judíos eran una amenaza para las mujeres no judías o “arias” despertó la hostilidad de los hombres alemanes hacia los judíos, al tiempo que apelaban a su masculinidad. Reforzó tanto el patriarcado como la misoginia, ya que implicaba que las mujeres alemanas eran débiles y fácilmente seducidas por hombres judíos lascivos y excesivamente sexuales. Los nazis emularon la mentalidad que provocó el linchamiento de hombres negros en los Estados Unidos Jim Crow. Como aconsejaba Der Stürmer a sus lectores: “Así es como actúan los hombres con conciencia racial en Estados Unidos: linchan a cualquier negro que intente siquiera profanar a una chica de raza blanca”.